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miércoles, febrero 14, 2007

Ignacio García: Himnos a la Noche



Foto: Manuel Salinas Arellano, de su Galería Virtual Huellas de Luz
Para La Maga que confiesa

¿Cómo se escribe un poema? Es un misterio. Nadie lo sabe. De acuerdo a Octavio Paz el poema llega por sí solo, se instala en la mente, el corazón, o como se llame a ese receptáculo de lo inasible, e inicia su formación a partir del primer verso del poeta. Existen los imprevistos. Coldridge asegura haber soñado su Kubla Khan: voces nocturnas se lo dictaron y él se levantó presuroso a escribirlo inmediatamente y de corrido.

Pero lo demás lo realiza el Numen quien (a decir de Borges) tiene a sus elegidos. José Gorostiza uno de esos escogidos por Dios), por ejemplo, desconoce cómo es que inició ese bello poema titulado Muerte sin fin, cuyo primeros versos dicen:

Lleno de mí, sitiado en mi epidermis / por un dios inasible que que ahoga / mentido acaso / por su atmósfera radiante de luces.

El caso de Himnos a la noche de Novalis (Friedrich von Hardenberg) parece ser uno de esos poemas urdidos a tramos y ligado a la experiencia dolorosa del poeta. Porque Novalis es un poeta romántico a la manera de Shelley, Höldering, Goethe y Heine, cuyo eje central es la muerte, el infortunio y la ausencia de un Redentor que los separe de este mundo, al parecer ya con un destino manifiesto. (1) Tal vez, nadie como Novalis supo traducir esta ambivalencia entre el esplendor de la vida y el destino oscuro del poeta. En un dístico por demás admirable sintetiza y afirma:

Toda ceniza es polen / y su cáliz, el cielo

Adepto a la estirpe de los románticos, Novalis va a urdir Himnos a la noche sobre la base de una experiencia mística y un grado de inteligencia mayor: mezcla extraña, dado solamente a esa clase de poetas de los que el mismo Gorostiza dice: “Bien pueden ser llamados hombres de Dios”.

La experiencia mística

Novalis está a punto de casarse con Sophia, de sólo 14 años de edad, cuando ésta muere repentinamente en 1797. Su deceso deja al poeta sumido en tan mal estado anímico, que desea también morir. “Mi muerte –escribirá en su Diario—dejará testimonio de lo mejor que hay en mí y no será ni una evasión ni una escapatoria sino una inmolación verdadera”. El suicidio no ocurre de inmediato, como es el caso de otros, porque a Novalis se le entrecruza una idea más allá de la realidad: el hecho de que, dice: “Mi amada es una abreviación del universo; el universo es una prolongación de mi amada”. Esta suerte de revelación prolonga en Novalis el intento de unirse a Sophia por medio de la muerte, y, mejor, dar al mundo una semblanza de quién era realmente ella y porqué el poeta la amaba tanto: “Lo que experimento por Sophia –agrega en su Diario—no es amor sino religión”.

Para estrechar ese lazo místico, Novalis se da a la tarea de visitar la tumba de su amada para conversar con ella y (no lo dice pero se intuye) recibir mensajes que le lleven al redondeo de su tesis central y, claro, a la escritura de Himnos a la Noche: testimonio de un vínculo indisoluble entre el poeta y su musa.

Eso le prolonga la vida. Novalis advierte que morir le privará de inter-actuar con aquel misterio poseído ahora por Sophia. El poeta contrapone a aquella fe diurna de los antiguos, su propia concepción de la noche como elemento creador de la vida y de la muerte, del milagro y de la redención cristiana.

Es en una de esas visitas a la tumba de Sophia que Novalis es objeto de una revelación: “Entonces vino de azules lejanías, desde las cumbres de la antigua beatitud, un escalofrío crepuscular, y de pronto se quebró el lazo del nacimiento terrenal y con ella mi pena, mi melancolía se fundió en un nuevo inagotable universo, y tú, entusiasmo de la noche, sopor del cielo, me sobrecogiste”

El poeta entonces se da a la tarea de estructurar su poema en seis partes: 1) La noche como el Absoluto primordial; 2) El sueño como vía de su conocimiento al misterio de esa noche; 3) La tranformación religiosa: Sophia se convierte en el vínculo entre esa oscuridad y él mismo; 4) La consagración de la certidumbre como algo definitivo; 5) Cristo (Hombre-Dios) como el redentor de la muerte: la religión del amor; y 6) Un canto lleno de ardor por el re-encuentro con la amada Sophia.

Ciertamente, el poema es la oposición entre los dos términos, luz y sombra, día y noche, pero en ellos y en su confrontación se enlaza un manojo enmarañado de significados, digno de un poeta tan inteligente como agobiado. La fusión entre Cristo y Sophia serán la sábana que envuelve esa noche misteriosa. Casi al final del poema Novalis dirá:

Descendamos al seno de la tierra / abandonando el reino de la luz. / El golpe con su estela de dolor / es la alegre señal de la partida. / Veloces, en angosta barca, / a la orilla del Cielo llegaremos.

Y al final, Novalis se interroga así mismo por qué no es esto posible: la recuperación de Sophia o su unión con ella de alguna forma misteriosa de tal forma de no perderla totalmente.

¿Qué es lo que nos retiene aún aquí? / Ya reposan quienes tanto amamos; / en su tumba termina nuestra vida. / Miedo y dolor invaden ahora el alma. / No hay nada más que buscar. El corazón está lleno; el mundo, vacío.

Este último verso (El corazón está lleno; el mundo, vacío), parece ser la reconciliación del poeta con la pérdida, todo a través de la poesía; ésta le conduce a la realidad última, al acto supremo de hallar en la escritura del verso aquel Paraíso perdido. La muerte ahora ya no es necesaria de inmediato, la poesía media entre el deseo y la impaciencia de Novalis a la espera de un hecho místico; sea éste la resurrección de los muertos, o el satori (revelación súbita) o acaso el Nirvana en donde todo, desde Sophia hasta el último de sus puntos y comas, se hacen uno.

La dualidad noche-día, o al revés, se revela en el Diario de Novalis, ya no como dos enemigos o atmósferas contra-punteadas. Para él, romántico, ya la luz no es un rival sino el acercamiento gradual a las sombras (esas que a decir de Munier, “son más antiguas que la luz”). Novalis dira:

¿Qué ser vivo, dotado de sentidos, no ama por encima de todas las maravillas del espacio circundante, a la luz jubilosa – con sus colores, sus rayos y sus ondas, dulce omnipresencia al despuntar el alba? Como alma íntima y vital la respira el mundo gigantesco de los astros que flotan, en incesante danza, por su fluido azul – la respira la piedra, centelleante y en eterno reposo, la respira la planta, meditativa, que sorbe la savia de la tierra, y el salvaje animal, ardiente y multiforme – pero antes que todos ellos, la respira el egregio extranjero, de ojos pensativos y labios suavemente cerrados y llenos de sonidos. Como un rey de la naturaleza terrestre, la luz convoca todas las fuerzas a cambios innúmeros, crea y destruye infinitas ataduras, envuelve a todos los seres de la tierra en su aureola celestial – con su sola presencia revela el esplendor de los reinos de este mundo.


Y después de esta apasionada descripción de lo deslumbrante y cegador, se acerca sin temor alguno al manto en donde sin temor alguno se va perdiendo hasta quedar a oscuras.

Dejándola atrás me dirijo hacia la sagrada, inefable y misteriosa noche. Lejos yace el mundo – sumido en honda cripta – desierto y solitario es el lugar. Una profunda melancolía vibra por las cuerdas del pecho. Quiero descender en gotas de rocío y mezclarme con la ceniza. –Lejanías del recuerdo, deseos de juventud, sueños de la infancia, breves alegrías y vanas esperanzas de una larga vida acuden cubiertas de grises ropajes, como niebla del ocaso a la puesta del sol. En otros espacios ha levantado la luz sus alegres tiendas. ¿No regresará al lado de sus hijos que esperan su retorno con la fe de la inocencia?


Epílogo

Uno, lector de este libro agotador como maravilloso, también (si así lo desea) se lleva su parte a casa, al cuarto del hotel, a la posibilidad de un condominio, o al callejón cuando le cierran todas las puertas. No importa. Novalis nos acerca a ese estallido donde pólvora y estruendo se confunden para luego crear el asombro por la vida; el advertir que alrededor del escombro y el vestigio, uno puede amar sin tener al lado a quien nos ame, e incluso sin ser amado como uno deseara. Esa experiencia por sí sola vale un Himno dedicado a quien piensa uno en esta noche.

Porque una verdadera anarquía es el elemento generador de la religión: la destrucción de todo lo posible.


Enrique Patricio: Faces de la simulación


La careta le dijo a La Máscara:


--"Te verías muy bien embozado y con antifaz en el baile"


Y La Máscara de contestó a La Careta, mirándola de reojo al través del espejo:


--"Pues tú irías mucho mejor disfrazada que yo, no yendo encapuchada"

El Color: Entrevista a Michael Pastoureau



Los colores tienen una historia tan antigua como el hombre: de ellos provienen simbolismos que usamos sin saber por qué, y moldean nuestra vida, nuestro modo de pensar y nuestras elecciones. La religión, la política, la ciencia y hasta los acontecimientos históricos los han sometido y han sido sometidos por ellos. Esconden historias asombrosas y mitos infundados.
Conocer el modo en que se lo trató a cada uno es conocer el espíritu de cada época. En la imperdible Breve historia de los colores (Paidós), el historiador y antropólogo francés Michel Pastoureau, entrevistado por la periodista Dominique Simonnet, alza los avatares de los colores como espejo de nuestros gustos, nuestros miedos, nuestra herencia y del modo en que vemos el mundo.
Azul Los griegos, la Virgen y el Partido Conservador Empecemos por la estrella, el azul: es el color favorito de los europeos, y hasta de los occidentales.


–Toda la civilización occidental da preeminencia al azul. Sin embargo, no siempre ha sido así. Durante mucho tiempo el azul fue un color poco apreciado. No se encuentra ni en las grutas paleolíticas ni en el Neolítico, cuando aparecen las primeras técnicas de tinte.

En la Antigüedad no se consideraba realmente un color, status que sólo tenían el blanco, el rojo y el negro. Con excepción del Egipto faraónico, el azul era incluso objeto de desdén.

Sin embargo, es omnipresente en la naturaleza, y especialmente en el Mediterráneo.


–Sí, pero el color azul es difícil de fabricar y de dominar, y ésa es sin duda la razón por la que no tuvo ningún papel en la vida social, religiosa o simbólica de la época.
En Roma era el color de los bárbaros, del extranjero (a los pueblos del norte, como los germanos, les gustaba el azul). Tener los ojos azules era en una mujer señal de mala vida.
Para los hombres, una marca de ridículo. Entre los griegos encontramos confusiones de vocabulario entre el azul, el gris y el verde.


La ausencia del azul en los textos antiguos intrigó tanto a algunos filólogos del siglo XIX que... ¡llegaron a creer seriamente que los ojos de los griegos no eran capaces de percibirlo! Esta situación perdura hasta la Alta Edad Media: así, por ejemplo, los colores litúrgicos, que se forman en la época carolingia, lo ignoran (se constituyen en torno del blanco, el rojo, el negro y el verde).
Todavía quedan huellas de ese pasado medieval, ya que el azul sigue ausente del culto católico... Y luego, de pronto, todo cambió.


¿Acaso aprendieron a fabricarlo mejor?


–No. Lo que se da es un cambio profundo en las ideas religiosas. El Dios de los cristianos se convierte precisamente en un dios de luz. Y la luz se vuelve... ¡azul! Por primera vez en Occidente se pintan los cielos de azul –antes eran negros, rojos, blancos o dorados–. Más aún, se estaba entonces en plena expansión del culto mariano. Ahora bien, la Virgen vive en el cielo... A partir del siglo XII, la Virgen aparece en las imágenes cubierta con un manto o vestido azul. La Virgen se convierte en la principal promotora del azul. De repente el azul se vio divinizado y se difundió no sólo en los vitrales y en las obras de arte sino también en toda la sociedad: puesto que la Virgen va vestida de azul, el rey de Francia también lo hará. Al cabo de tres generaciones, el azul se convirtió en una moda aristocrática.


Animados y solicitados, los tintoreros rivalizaban por encontrar nuevos métodos, y así consiguieron fabricar unos azules magníficos.


Entonces el azul divino estimuló la economía...


–Las consecuencias económicas fueron enormes.
De pronto, la demanda de glasto (o hierba pastel) se disparó. En Estrasburgo, los comerciantes de granza, la planta que da el color rojo, estaban furiosos. Incluso llegaron a sobornar a un maestro vidriero encargado de representar al diablo en los vitrales para que lo pintara de azul, para degradar así a su rival.


¡Empezó una guerra abierta entre el azul y el rojo!


–A finales de la Edad Media, la oleada moralista que provocaría la Reforma afectó también a los colores: empezó a decidirse qué colores eran dignos y cuáles no. La paleta protestante se articuló alrededor del blanco, el negro, el gris, el pardo... y el azul. Este discurso moral también promueve el negro, el gris y el azul en el vestuario masculino. Y sigue aplicándose en nuestros días. En ese aspecto, seguimos viviendo bajo el régimen de la Reforma.
Entonces el azul, que tuvo tan mal comienzo, triunfa.


–En el siglo XVIII se convierte en el color favorito de los europeos. Se pone de moda en todos los ámbitos. El romanticismo acentuará esa tendencia: al igual que su héroe, el Werther de Goethe, los jóvenes europeos se visten de azul y la poesía romántica alemana celebra el culto de este color tan melancólico; algún eco de esta melancolía ha quedado en el vocabulario, como la palabra blues... En 1850, una prenda de ropa le da otro empujoncito: los jeans, inventados en San Francisco por un sastre judío, Lévi-Strauss, son el pantalón ideal, y con su gruesa tela teñida al índigo introducen el azul en el mundo del trabajo.


También habría podido teñirlos de rojo...


–¡Ni pensarlo! Los valores protestantes dictan que la ropa debe ser sobria, digna y discreta.
El azul ha adquirido un significado político también.


–En Francia fue el color de los republicanos, que se oponía al blanco de los monárquicos y al negro del partido clerical. Pero poco a poco se desplazó hacia el centro, dejándose desbordar a su izquierda por el rojo socialista y luego comunista. Digamos que fue expulsado hacia la derecha.
Después de la Primera Guerra Mundial pasó a ser un color conservador: tras la guerra, la Cámara de Diputados francesa recibió el nombre de Chambre Bleu Horizon, en razón del color del uniforme de ex combatientes que llevaba el elevado número de diputados conservadores.


¿Y hoy?


–Hoy, el azul es un color consensual para las personas tanto físicas como morales: los organismos internacionales, la ONU, la Unesco, el Consejo de Europa, la Unión Europea, todos han elegido un emblema azul. Se elige por exclusión, después de eliminar los demás. Es un color que no impacta, no disgusta y suscita unanimidad. Por eso mismo ha perdido su fuerza
simbólica.


Rojo Papas, putas y caperucitas La supremacía del rojo se da en todo Occidente. ¿Es simplemente porque atrae la mirada, puesto que en la naturaleza apenas está presente?


–Evidentemente se destacó porque rompía con el entorno. Pero existe otra razón: es que muy pronto se consiguieron dominar los pigmentos rojos y se utilizaron en pintura y tintes.
Treinta y cinco mil años antes del nacimiento de Cristo, el arte paleolítico utilizaba el rojo, obtenido sobre todo a partir de la tierra ocre-rojo.


Tuvo, entonces, un pasado más glorioso que el azul.


–Sí, era un color admirado, y se le confiaban los atributos del poder, es decir, los de la religión y la guerra. El dios Marte, los centuriones romanos, algunos sacerdotes... todos vestían de rojo. Se impuso porque remitía a dos elementos omnipresentes en toda su historia: el fuego y la sangre. Podemos considerarlos tanto positiva como negativamente, lo cual nos da cuatro polos en torno de los cuales el cristianismo primitivo formalizó una simbología tan fuerte que todavía perdura en nuestros días.


El rojo fuego es la vida, el Espíritu Santo de Pentecostés, las lenguas de fuego regeneradoras que descienden sobre los apóstoles; pero es también la muerte, el infierno, las llamas de Satanás que consumen y aniquilan. El rojo sangre es la sangre que Cristo derramó, la fuerza del Salvador que purifica y santifica; pero es también la carne mancillada, los crímenes, el pecado y las impurezas de los tabúes bíblicos.


El rojo se identificará con los signos del poder...


–A tal punto que a partir de los siglos XIII y XIV, el Papa, hasta entonces consagrado al blanco, se viste de rojo. Y los cardenales harán otro tanto. Eso significa que tan magníficos personajes están dispuestos a derramar su sangre por Cristo. En ese mismo momento, en los cuadros, el diablo aparece pintado de rojo, y esta ambivalencia se acepta muy bien.


¿Y Caperucita Roja, que se aventura en los bosques de la Edad Media? ¿Entra en este juego de símbolos?


–Desde luego. En todas las versiones del cuento –la más antigua se remonta al año 1000–, la niña va de rojo. ¿Es porque se vestía a los niños de rojo para no perderlos de vista, como aseguran algunos historiadores? ¿O porque, como afirman algunos textos antiguos, la historia transcurre el día de Pentecostés y en la fiesta del Espíritu Santo, cuyo color litúrgico es el rojo? ¿O porque la niña iba a encontrarse en la cama con el lobo e iba a correr la sangre, tesis que plantean los psicoanalistas? Prefiero la explicación semiológica: una niña de rojo lleva un tarrito de manteca blanca a una abuela vestida de negro... Ahí tenemos los tres colores básicos del sistema antiguo. Los encontramos en otros cuentos: Blancanieves recibe una manzana roja de una bruja negra. Es el mismo código simbólico.


Apuesto que el rojo, insolente, no gustó a los encopetados líderes de la Reforma.


–¡Y aún menos porque es el color de los “papistas”! A los protestantes, el rojo les parecía inmoral. Se refieren a un pasaje del Apocalipsis en el que San Juan cuenta cómo la gran prostituta de Babilonia cabalgaba, vestida de rojo, encima de una bestia llegada del mar.
Para Lutero, Babilonia es Roma. Por lo tanto, hay que expulsar el rojo del templo, y de las ropas de todo buen cristiano. A partir del siglo XVI, los hombres ya no se vestían de rojo (salvo los cardenales y los miembros de determinadas órdenes de caballería). En los medios católicos, las mujeres sí podían hacerlo. Hay un curioso cambio de posiciones: en la Edad Media, el azul era más bien femenino (por la Virgen) y el rojo, masculino (signo de poder y de la guerra). Ahora, en cambio, el azul se convierte en masculino, por ser más discreto, y el rojo, en femenino. Conservamos algún rastro de ellos: azul si el bebé es niño, y rosa para las niñas. El rojo seguirá siendo el color de la novia hasta el siglo XIX.


¡La novia vestía de rojo!


–¡Claro! Sobre todo entre los campesinos, la gran mayoría de la población de entonces; porque el día de la boda uno se pone sus mejores ropas, y una prenda bonita y rica es necesariamente roja, porque éste es el color que mejor les sale a los tintoreros. En este punto encontramos nuestra ambivalencia: durante mucho tiempo las prostitutas tenían la obligación de llevar una prenda de ropa roja para que en la calle las cosas estuviesen muy claras; por la misma razón, se colgaba una lámpara roja a la puerta de los burdeles. El rojo describe las dos vertientes del amor: lo divino y el pecado de la carne. Al cabo de los siglos, el rojo de la prohibición también se impuso. A partir del siglo XVIII, un trapo rojo significará peligro.


¿Tiene alguna relación con la bandera roja de los comunistas?


–En octubre de 1789, la Asamblea Constituyente decretó que se colocaría una bandera roja en los cruces para señalar la prohibición de formar grupos y advertir que la fuerza pública podía intervenir. El 17 de julio de 1791, muchos parisinos se reunieron en el Campo de Marte para exigir la destitución de Luis XVI, que acababa de ser detenido en Varennes. Como existía amenaza de motín, Bailly, el alcalde de París, ordenó izar una gran bandera roja. Pero los guardias nacionales dispararon sin aviso: hubo unos cincuenta muertos, que se convirtieron en “mártires de la revolución”. Por una sorprendente inversión, esa bandera roja, “teñida con la sangre de esos mártires”, se convierte en emblema del pueblo oprimido y de la revolución en marcha. La Rusia soviética la adoptó en 1918 y la China comunista en 1949.


¿Y actualmente?


–Entre nosotros, además, el rojo es siempre señal de fiesta, Navidad, lujo, espectáculo: los teatros y las óperas suelen decorarse con rojo. Y el rojo suele asociarse al erotismo y a la pasión. Pero el viejo simbolismo ha perdurado y así las señales de prohibición, los semáforos rojos, el teléfono rojo, el alerta roja, la tarjeta roja, la Cruz roja, todo esto deriva de la misma historia, la del fuego y la sangre.


Blanco El gran malentendido ¿Le parece sacrílego preguntarse si el blanco es realmente un color?


–Es una pregunta muy moderna, no habría tenido ningún sentido hace tiempo. Para nuestros antepasados no había ninguna duda: el blanco era un verdadero color. En las sociedades antiguas, se definía lo incoloro como todo lo que no contenía pigmentos: se trataba a menudo del tinte de base antes de utilizarlo, el gris de la piedra, el marrón de la madera en bruto, el crudo del tejido al natural. Al convertir el papel en el principal soporte de textos e imágenes, la imprenta introdujo una equivalencia entre lo incoloro y el blanco, que pasó a ser considerado como el grado cero del color, o como su ausencia.


En nuestro vocabulario, el blanco está asociado a la ausencia, a la falta: una página en blanco (sin texto), una noche blanca (sin sueño), una bala blanca (sin pólvora), un cheque en blanco (sin importe)... O: “Me he quedado en blanco”.


–Son ciertas esas huellas en el lenguaje, pero en nuestro imaginario asociamos espontáneamente el blanco a la pureza y la inocencia. Sin duda porque resulta relativamente más fácil hacer algo uniforme, homogéneo y puro con lo blanco que con los demás colores. En algunas regiones, la nieve ha fortalecido este símbolo. Desde la Guerra de los Cien Años, en los siglos XIV y XV, se enarbola una bandera blanca para pedir el cese de hostilidades: el blanco se oponía entonces al rojo de la guerra. Esta dimensión simbólica es casi universal.
Virginidad... Sin embargo, contabas que las novias vestían de rojo...


–Sí, antaño, en la época de los romanos, la virginidad de una mujer no tenía la importancia que luego se le dio. Con la institución definitiva del matrimonio cristiano, en el siglo XIII, se hizo esencial, por razones de herencia y genealogía, que los críos que nacieran fuesen realmente hijos de su padre.


Desde finales del siglo XVIII, cuando los valores burgueses se imponen sobre los valores aristocráticos, se intima a las muchachas a que hagan alarde de su virginidad. Y tuvieron que llevar vestidos blancos.


Cultivamos una obsesión por el blanco: ¡ahora hasta la ropa lavada tiene que quedar más blanca que el blanco!


–Es cierto: buscamos el ultrablanco, un punto en que lo simbólico coincide con lo material.
Siempre se ha buscado ir más allá del blanco.


En la Edad Media, el dorado desempeñaba esa función: la luz muy intensa adquiría reflejos dorados, se decía. Hoy, a veces se utiliza el azul para sugerir el más allá del blanco: el freezer en la heladera (más frío que el frío), los caramelos de menta superfuertes, o los glaciares en azul en los mapas, sobre el fondo blanco de la nieve...


El blanco es pureza, pero también la vejez...


–El blanco de la vejez, el de los cabellos canos, indica serenidad, paz interior, sabiduría. El blanco de la muerte y del sudario se reúne entonces con el blanco de la inocencia y de la cuna. Como si el ciclo de la vida empezase en el blanco, pasara por diferentes colores y terminara en el blanco. Además, en Asia y en una parte del Africa, es el color del duelo.


La vida como recorrido dentro de los colores... Es linda metáfora.. Hay otro símbolo: somos europeos, se supone que tenemos la tez blanca.


–¡Eso es un código social! La blancura de la piel siempre ha funcionado como una señal de reconocimiento. En el pasado, los campesinos que trabajaban al aire libre tenían la tez tostada y los aristócratas consideraban obligado tener la piel lo menos atezada posible para distinguirse bien de ellos. En las sociedades de corte de los siglos XVII y XVIII se embadurnaban con cremas para obtener una máscara blanca, que algunas zonas resaltaban con rojo. La expresión “sangre azul” se refiere justamente a esta costumbre: tenían la cara tan pálida y translúcida que se veían las venas, y algunos llegaban a redibujárselas para que no los confundieran con los labradores. En la segunda mitad del siglo XIX convenía distinguirse de los obreros, que tenían la piel blanca porque trabajaban en interiores. Para la elite, llega la época de los baños de mar y la piel bronceada.


Y ante la mirada de otras sociedades, el llamarnos a nosotros mismos “blancos”, ¿significa que tenemos la ambición de creernos “inocentes”?


–Los “blancos” nos consideramos inocentes, puros, limpios, a veces incluso divinos o sagrados. El hombre blanco no es blanco, desde luego, como tampoco lo es el vino blanco. Pero estamos apegados a este símbolo que halaga nuestro narcisismo. Los asiáticos, en cambio, ven en nuestra blancura una evocación de la muerte: les parece que el hombre blanco europeo tiene una tez tan mórbida que aseguran que realmente huele a cadáver.


Negro Entre el lujo y la austeridad El negro, el otro enfant terrible de los colores, forma, igual que el blanco, banda aparte. ¿Es un color de verdad? ¿A qué se debe su reputación sombría?


–Espontáneamente, pensamos en los aspectos negativos del negro: los temores infantiles, las tinieblas y, por lo tanto, la muerte, el duelo. Esta dimensión está presente en la Biblia, donde el negro está ligado a las adversidades, los difuntos y el pecado, y también está asociado a la tierra, es decir, al infierno, al mundo subterráneo. Pero existe un negro más respetable, el de la templanza, el de la humildad, el de la austeridad, el que llevaron los monjes e impuso la Reforma. Se transformó en el negro de la autoridad, el de los jueces, los árbitros, los automóviles de los jefes de Estado. Y conocemos aún otro negro: el del chic y la elegancia.


A veces se afirma que el negro contiene todos los demás colores.


–Si mezclamos todos los colores, se llega en realidad a una especie de pardo o de gris. Químicamente es muy difícil conseguir el verdadero negro. Por eso en la Edad Media el negro está poco presente en las pinturas. Fue la moral el acicate de la técnica: la Reforma declaró la guerra a los tonos vivos y profesaba una ética de la austeridad y lo oscuro, y a los tintoreros italianos les pedían colores “prudentes”. Los grandes reformistas se hicieron retratar de negro. Es un color de moda en el siglo XVI no sólo entre los eclesiásticos sino también entre los príncipes. Lutero se vestía de negro; y Carlos V, también. El negro elegante de los trajes de gala es una herencia directa del negro principesco del Renacimiento. El negro es, además, el color del duelo. ¿Es así en todas partes?


–No. En Asia, aunque el negro también se asocia a la muerte, el duelo se lleva vestido de blanco, porque el difunto se transforma en un cuerpo de luz, se eleva hacia la inocencia y lo inmaculado. En Occidente, el difunto regresa a la tierra. Ya entre los romanos, las ropas del duelo eran grises, el color de la ceniza. Hasta el siglo XVI, sólo los aristócratas podían pagarse un traje de duelo, porque el negro era muy caro.


En política tampoco era un buen augurio.


–En tiempos pasados, la bandera negra era la de los piratas y significaba la muerte. Fue recuperada por los anarquistas en el siglo XIX y llegó a pisarle el terreno a la bandera roja de la ultraizquierda. Y luego el negro de la ultraizquierda alcanzó al negro de la ultraderecha que representaba, según los países, al partido conservador, al partido monárquico o al de la Iglesia.


Igual que el blanco, al negro se le ha discutido su status de color...


–En primer lugar, por la teoría del color luz de la Edad Media. Mientras se creía que el color era materia, no había problemas: había materias negras y el negro era un color como los demás. Pero si el color era luz... ¿no era acaso el negro la ausencia de luz, y por lo tanto de color? El segundo cambio: la aparición de la imagen grabada y de la imprenta impuso poco a poco la pareja negro-blanco. El tercer cambio: la ciencia mete cuchara en el asunto.
Desde Aristóteles se clasificaban los colores según ejes, círculos o espirales. Siempre había lugar para el negro y el blanco, a menudo en uno de los extremos. Al descubrir la composición del espectro del arco iris, Isaac Newton estableció un continuo de colores que por primera vez excluye el negro y el blanco. A partir del siglo XVII, estos dos colores fueron relegados a un mundo aparte. A partir del siglo XIX, el blanco y negro es el mundo sin colores.
La democratización de la fotografía y luego el desarrollo del cine y la televisión, que en principio fueron bicromos, acabó por familiarizarnos con la oposición: colores por un lado, blanco y negro por otro. Pero el contraste entre el negro y el blanco no es más fuerte ni más pertinente que los demás.


Es una simple convención.
Verde Entre Mahoma y el dólar El verde parece un color apagado, sin brillo ni historia...


–Era un color químicamente inestable. No es muy complicado obtenerlo, porque muchos productos vegetales pueden servir como colorantes verdes. Lo difícil es estabilizarlo.
En tinte, esos colorantes aguantan poco en las fibras y los tejidos enseguida adquieren un aspecto descolorido. Lo mismo ocurre con la pintura: las materias vegetales se consumen con la luz. Y las artificiales, aunque dan bonitos tonos intensos y luminosos, son corrosivos.


Hasta hace poco, las fotografías en color estaban afectadas por este carácter volátil del verde. En las de la década del ‘60, cuando los colores se pasan, el verde siempre es el primero que desaparece. Sea cual sea la técnica utilizada, el verde es inestable y a veces peligroso. Su simbolismo se ha organizado por entero en torno de esta idea: representa todo lo que se mueve, cambia. Es el color del azar, del juego, del destino, de la suerte, de la fortuna. En los casinos de Venecia, a partir del siglo XVI se echaron las cartas sobre un tapete verde. En todos lados se coloca el dinero, las cartas o las fichas encima del color verde.


Que el dólar sea verde, ¿es casual?


–Nunca es casualidad la elección de un color.
Tiempo atrás, el símbolo del dinero era el dorado y el plateado, que la imaginación popular relacionaba con el metal precioso de las monedas. Cuando se fabricaron los primeros billetes de dólar, entre 1792 y 1863, el verde ya estaba asociado a los juegos con dinero y, por extensión, a la banca y a las finanzas. Los impresores no hicieron otra cosa que prolongar el antiguo simbolismo.


¿Y ha cobrado nuevos simbolismos?


–Hoy, nuestra sociedad urbana ávida de clorofila lo ha convertido en símbolo de libertad, de juventud, de salud, algo que habría resultado incomprensible para un europeo de la Antigüedad, de la Edad Media e incluso del Renacimiento. Para ellos, el verde no tenía nada que ver con la naturaleza, que hasta el siglo XVIII se definía sobre todo por cuatro elementos: fuego, aire, agua y tierra.


Probablemente fuera el Islam primitivo el primero en asociar verde y naturaleza: en la época de Mahoma, cualquier lugar donde hubiera algo de verdor era sinónimo de oasis, de paraíso. Se dice que al Profeta le gustaba llevar un turbante y un estandarte verdes. Este color se convirtió en emblemático en el mundo musulmán, lo que quizá contribuyó a desvalorizarlo a ojos cristianos en períodos de hostilidad. Hoy, el verde de la vegetación se ha convertido en el de la ecología y la limpieza, en el símbolo de la lucha contra la inmundicia, el más higiénico de los colores contemporáneos junto con el blanco.


Amarillo No nos une el amor sino el espanto.


El amarillo parece el color menos apreciado, el que nadie se atreve a lucir demasiado. ¿Ha hecho algo espantoso para merecer tan mala fama?


–En las culturas no europeas, el amarillo siempre ha tenido una connotación positiva: en China, durante mucho tiempo, estuvo reservado al emperador y sigue ocupando un lugar importante en la vida cotidiana, asociado al poder, la riqueza y la sabiduría. Pero, en Occidente, el amarillo no se aprecia tanto: en el orden de preferencias, suele citarse en último lugar.

¿Se sabe de dónde proviene este escaso aprecio?


–La principal razón de este desamor se debe a la competencia desleal del dorado: con el tiempo, el color dorado absorbió los símbolos positivos del amarillo, todo lo que evoca el sol, el calor, la luz y, por extensión, la vida, la energía, la alegría, la potencia. El amarillo, al quedar sin su parte positiva, se ha convertido en un color apagado, mate, triste, que recuerda al otoño, la decadencia, la enfermedad. Pero, peor aún, se transformó en símbolo de la traición, el engaño, la mentira.
Judas se representa con prendas amarillas, y en el siglo XIX a los maridos engañados se los caricaturizaba representándolos con corbata o trajes amarillos. No sabemos por qué, no tenemos explicación ni en los elementos que evoca de modo espontáneo (el sol), ni en la fabricación del color mismo. Es posible que la mala reputación que tiene el azufre, que a veces provoca desórdenes mentales y al que se considera diabólico, haya tenido algo que ver, aunque como explicación es insuficiente.


La estrella amarilla se inventó ya a fines de la Edad Media, ¿no?


–Sí. Hacia mediados del período medieval, se convierte también en el color del ostracismo, que se impone a las personas que se quiere condenar o excluir, como ocurrió con los judíos. Es Judas quien transmite su color simbólico al conjunto de las comunidades judías, primero en las imágenes y luego en la sociedad real. A partir del siglo XIII, los concilios se pronuncian contra el matrimonio entre cristianos y judíos, y piden que estos últimos luzcan una señal distintiva. Al principio es una rueda, o bien una figura como las Tablas de la Ley, o incluso una estrella que evoca a Oriente. Todos esos signos se inscriben en la gama de los amarillos y rojos.
Más tarde, al instituir que los judíos lleven la estrella amarilla, los nazis no hicieron sino acudir al abanico de símbolos medievales.


¿Y en algún momento en particular se da un cambio de status?


–La depreciación del amarillo perdurará hasta los impresionistas. Y en los cuadros fauvistas, y luego en los amarillos excesivos del arte abstracto. En las décadas de 1860-80, la paleta de los pintores cambia: pasan de la pintura en estudio a la pintura en el exterior, y hay otro cambio cuando se pasa del arte figurativo al semifigurativo, luego a la pintura abstracta, que utiliza menos matices. Este cambio de status del amarillo se produce a finales del siglo XIX, cuando se producen los grandes cambios en la vida privada y las costumbres. Pero el amarillo hoy no abunda en nuestra vida cotidiana. Lo admitimos en las cocinas y el cuarto de baño, donde está permitido cierto exceso cromático. Pero los coches amarillos, por ejemplo, siguen siendo una rareza.


¿Qué particularidad tiene el amarillo hoy?


–A veces tiene la función de un semirrojo: es la tarjeta amarilla del fútbol. Quizá sea una herencia del odio de los moralistas protestantes hacia los fastos y las joyas.
Desde el siglo XX, el color dorado se ha vuelto vulgar. El verdadero rival del amarillo es hoy el anaranjado, que simboliza la alegría, la vitalidad, la vitamina C. Sólo los niños lo apoyan: en sus dibujos suelen representar un sol muy amarillo y las ventanas iluminadas las pintan de amarillo. Pero se apartan de este simbolismo al crecer.


Los semicolores “Los seis colores de base son los únicos que no tienen referentes, se definen de modo abstracto sin necesitar una referencia en la naturaleza. Los semicolores, en cambio, sí la necesitan. Son el violeta, el rosa, el naranja y el marrón. Deben su nombre a un fruto o una flor: el marrón existía antes que existiese la palabra marrón, la naranja antes que el color naranja, la rosa antes de que se hablase del rosa.”


El gris “Posee todos los rasgos de un verdadero color: no tiene referentes, la palabra es antigua (viene del germánico grau) y posee un doble simbolismo. Para nosotros evoca la tristeza, la melancolía, el aburrimiento, la vejez; pero en una época en que la vejez no estaba tan desvalorizada, remitía a la sabiduría, la plenitud, el conocimiento. Incluso actualmente ha conservado la idea de inteligencia: la materia gris.”


Los matices “No son portadores de simbolismos. No tienen más que significado estético: mientras el violeta posee una simbología, el matiz lila ya no la tiene. Según los tests de óptica, el ojo humano puede diferenciar hasta ciento ochenta o doscientos matices, pero no más. Lo cual vuelve estúpidos los anuncios para computadoras donde se habla de miles de millones de colores.”


Mito Nº 1: los colores primarios y secundarios “Los químicos del siglo XVIII presentaron una teoría pseudo científica que definía unos colores ‘primarios’ (amarillo, azul, rojo) y unos colores ‘complementarios’ (verde, violeta, naranja). Esta tesis llegó a influir en los artistas de los siglos XIX y XX, hasta el punto que muchas escuelas pictóricas decidieron trabajar exclusivamente con los colores ‘primarios’ y, eventualmente, con el blanco y el negro. Esta teoría no corresponde a ninguna realidad social, niega todos los sistemas de valores y de símbolos que están vinculados con el color desde hace siglos y se niega a admitir que el color es en primer lugar un fenómeno esencialmente cultural.”

Fernel Bobadilla: Apocalypto




Hola saludos a todos, trabajo en una empresa en la Riviera Maya como Guía de turistas. Fui a ver la nueva película del director australiano Mel Gibson, producción norteamericana titulada Apocalypto, que se desarrolla en el contexto del mundo Maya. Este film ha creado alrededor del mundo una gran expectación.


La producción es en términos cinematográficos bien realizada: una "súper producción americana", nada nuevo en la industria cinematográfica: grandes efectos digitales, persecuciones, asesinatos y el personaje central con poderes divinos destinado a salvar el mundo, un prototipo de película en el mercado de Hollywood.


Hacer una película de una de las grandes culturas nacionales por productores de Hollywood es una gran idea y oportunidad para mostrar y reconocer la estupenda y variada riqueza cultural que ofrece México. Pero en este caso es una pena que se haya invertido tanto en una producción que en lugar de enaltecer los grandes aportes de la cultura maya, sea nada más la adaptación de un triller del modelo americano.


Habiendo tantas vías para llevar una historia de una cultura tan interesante como: su sistema de vida, sus matemáticas (descubren el 0), su armonía con la naturaleza, su astronomía tan avanzada (su capacidad de predecir sucesos astronómicos como los eclipses y equinoccios, etc.), su calendario (basado en la rotación terrestre y en la Luna), la profecía del 2012 o su repentina desaparición.


La película trata de un poblador de la selva que es capturado por los buscadores de esclavos del pueblo maya y tiene que escapar para salvar a su familia Este es conducido hacia una de las grandes ciudades para ser vendido o sacrificado enfrente de los pobladores. La cinta no tiene como objetivo mostrar la cultura maya, es todo un paquete de herramientas de marketing para hacer un film exitoso (en cuestión de ventas, ya que es un thriller mas); pero para nosotros los mexicanos es muy triste que empresarios americanos vengan a realizar una adaptación de la común y muy gastada historia americana deformando la realidad histórica de una de nuestras culturas más ricas: durante toda la hiistoria se muestra a un pueblo Maya salvaje, sediento de sangre, asesinando por puro placer.


La muerte es la principal de las grandes deformaciones que realiza el director sobre la visión y filosofía Maya. Para ellos la muerte era la transformación. Los sacrificados se preparaban física y mentalmente para poder entrar "al viaje". Un ejemplo es en el juego de pelota, la partida se jugaba entre 3 y 4 días, el ganador era sacrificado. No, el sacrificio para los mayas era cuestión de valentía y entrega.


Los chamanes o brujos eran guías de la civilización, en la cinta aparecen brevemente como poseídos o idiotizados y con un aire de verdugo de la edad media.
En Apocalypto los sacrificios, se realizan como un juego en la parte alta de las pirámides y en la parte baja toda la población grita como changos asesinos esperando la caída del cuerpo sin cabeza y corazón.


La peor de las escenas fue la del cementerio de los sacrificados, ya que sus imágenes me recordaron las montanas de cuerpos de fotografías del holocausto. Esta escena es absolutamente absurda, los sacrificados mayas eran o enterrados con sus pertenencias o arrojados a los cenotes (cavernas naturales, lugares sagrados para su religión).


Para variar el héroe se salva de la muerte gracias a un eclipse repentino; el detalle que no toma en cuenta el director es que en ese tiempo en el que los europeos apenas se daban cuenta de que la tierra era redonda, los mayas ya conocían la fecha exacta de los eclipses de los próximos 10 siglos.
Lo que debe inquietarnos es que en este momento Apocalypto se esta mostrando en miles de salas de todo el mundo con una imagen distorsionada de nuestra cultura.
Creo que Mel Gibson sobrepasó el límite haciendo una deformación tan drástica por meros fines económicos y de mercadotecnia.


La economía nos ha orillado muchas veces a bajar la cabeza a los norteamericanos pero otra cosa es que se metan a distorsionar la historia y tradiciones nacionales. Les propongo que por puro orgullo nacional no asistan a las salas de cine a ver Apocalypto.
El film es un éxito de taquilla en los países que se ha presentado, tratemos de hacer notar que en México existe un rechazo. Defendamos nuestro mayor orgullo que es la cultura. Si la economía, la democracia y el fútbol no son nuestras fuerzas, guardemos nuestra historia y tradición como las raíces de un pueblo fuerte, inteligente y luchador. El único legado de nuestros ancestros que no nos ha sido robado.

Kaisy Baker Fields: Antiversus


La fiesta luce concurrida. En la esquina de la habitación está la chica de pechos muy pequeños, sentada en las piernas de un muchacho desconocido. Ella tiene el cabello desordenado y corto como suele verse el cabello cortado con tijeras. Sin embargo, ello no descompone un ápice el atractivo de su rostro, aunque la frente muy alta la hiciera verse desvergonzada, disfrazada, bohemia.


El chico tiene la mano quieta en su muslo. La muchacha le susurra al oído un secreto imposible de medir. Quizás le habla sobre Tagore y su respeto al tonto brillo de la luna. Quizás le dice un chiste sobre lo que piensan las cucarachas bajo el chorro de luz o algunas instrucciones para escapar de una isla desierta. A distancia, da la impresión que se le saldrá el corazón por la boca para resumir una historia.


El chico no la escucha, permanece atento a la fiesta. Doquiera que la sonrisa es un suceso, tenemos besos delincuentes que se acercan, besos delincuentes que se van. Picasso y Klimt pintaron besos, pero el muchacho únicamente sabe lo que necesita de esta chica y no hay sombra de duda en ninguna de sus mentes, de conseguirlo el momento que dijera que la quiere.
La chica tuvo nombre en un principio.


Ahora se llamaba virus, para todos los fines.


Amor en los tiempos de plaga. Algunas enfermedades ponen comezón en el cuerpo y temperatura de fiebre. La naturaleza, se nos dice, opera según el principio de las compensaciones y dos es querer ser una misma naturaleza. Amarnos suscita la lepra y el azote por remotos países de geografía erótica, tiene su contagio colérico de cuerpo a cuerpo. El chico suelta el bostezo y se levanta del asiento. La lluvia de pétalos de rosas le aplasta la columna vertebral, pero ella no se rinde.


Como toda fiesta que importa a los inoculados, había un montón de caras nuevas.

viernes, febrero 09, 2007

Luis Armando Torres: Un poema


UNA CASA NO MUY VIEJA
Por Luis Armando Torres Camacho

Un hogar casi viejo
con viejas gentes muertas
cerámica gastada
muros cubiertos
de lágrimas y sollozos
pisos bañados de dolor gimiente

ventanas pintadas de recuerdos
lluvia, risas y miradas tristes
dolores que buscan
los extraños caminos de la parca

antes hay recuerdos de risas
recuerdos sin pena
alegres discusiones tontas
¿Quien teme a la muerte?

Llego, visitó las grietas
el piso frío
las paredes con hendiduras
que guardan ecos antes agradables
recubiertos de ecos amargura

fiestas que dejan
una tonta sonrisa resonando
pies sin ritmo
piernas que se arrastran discordantes
lentas perezosas

pláticas evasivas, distantes
pintadas de fúnebres tonos
¿Cuándo sonara de nuevo la alegría?

los muros se quiebran ante mi tristeza
dolor espiritual, astral
fantasmas recorren los pasillos

¡Tanto dolor!
piso las frías baldosas
sucias de recuerdos de muerte
ya nadie ríe

Muros que guardan tiempo
huecos, deprimidos
buscan risas y cantos
nuevas lágrimas
nuevas muertes.

Dos meses, dos siglos
la Habitan ya
más muertos que vivos
más fantasmas aún habitaran sus rincones
nuevos ruidos se harán viejos
es la casa
del cosmo

¿Qué hay de nuevo casa?
Pregunta el que no sabe
que hay de viejo y de muerto
pregunta el que sí

ja ja ja contesta la casa.
Te espero.



E. Oracio Barradas: Coversando con un fantasma


Alumno de Sociología SEA UV



Cuando llegué a la ciudad de Huatusco fue muy fácil adaptarme y me hice de grande amigos que me enseñaron a quererlo; pasaron los días y recorriendo las calles encontré un teatro que me produjo mucha curiosidad, a tal grado, de entrar a éste sin permiso. Permanecía solo y sin ningún testigo, todo estaba en silencio; mas el ruido de afuera se introducía de repente, sin importar que me fueran a regañar empecé a explorar el auditorio y cuando estaba en el escenario se escuchó un ruido que hizo que saltara y asustado quise salir corriendo, pero algo extraño me detuvo; no sé si eran mis ganas de conocerlo o la extraña sensación de miedo que invadía todo mi ser. Examiné lo que inundaba ese lugar y al recorrerlo casi totalmente entré por una puerta que me llevó a un sótano en el que permanecían restos del Teatro original (bancas de madera, tablas, mesas etc. Y al ver todo eso me preguntaba: ¿Cómo seria le teatro cuando por él pasaban artistas de fama internacional? Quería retroceder el tiempo pero era imposible, me acerqué a una mesa polvosa y sobre de ella estaba un libro viejo, picado y cuyo titulo era “ EL TEATRO SOLLEIRO EN SU EPOCA DE ORO”, comencé a leerlo y al poco tiempo apareció el, fue entonces cuando le conocí y al mirarle grite asustado y del miedo que tenia no podía hablar, y con todo y el miedo que sentía le pregunté.

-- ¿Quién eres tú?, ¡Habla!

Mas el no me contesto, permaneció callado un buen rato, después me dijo que no me haría daño, poco a poco tomé confianza. Me miro sonriente y hablo:

-- Mi nombre es PRUDENCIO SOLLEIRO NEGRETE.

Al decir esto mi pensamiento dio vuelta a todos los datos que estaban en mi cerebro pero no tenía registrado a ningún Prudencio.

-- A decir verdad no te conozco ¿Quién es don Prudencio Solleiro? ¿Y qué hace aquí?

-- Toma el libro que comenzaste a leer y busca en el índice antecedentes históricos.

Encontré la página y comencé a leer: “CON RISA Y LLANTO GRACIA Y ARTIFICIO ENSALZO LA VIRTUD, CONDENO EL VICIO”. Así decía la leyenda que aparecía escrita en el telón que tantas veces se levanto y cayó, para hacer las delicias de los asistentes a tantas puestas en escena y Veladas Literario Musicales que se llevaron a cabo en el foro mencionado. Este primeramente fue propiedad de Don Prudencio Solleiro Negrete, originario de la cuidad de Vigo España quien no lo vio terminado porque lo sorprendió la muerte antes de ver concluida la obra.

-- ¿Entonces tú eres el dueño del teatro?

--- Fui el dueño, continúa leyendo.

Después de escuchar lo que decía, mis manos empezaron a temblar. Sin embargo hice lo que me pidió continué con la lectura.El teatro pasa después a poder de Juan Hernández Rosete, menor de edad quien lo recibe en herencia por ser ahijado de Don Prudencio. Carlos Arturo Hernández, padre de Juan funge como albacea de este y continúan con la obra quizá la de mayor importancia arquitectónica con la que en aquella época contaba la población, invirtiendo de su propio capital siendo dirigida por los señores Félix Y Ladislao González.

Tiempo después Juan se ausenta de esta población vendiendo el inmueble a su hermana María Luisa quien más tarde contrae nupcias con el Sr. Benigno Torrelama el cual muestra mucho interés por la conservación y uso del mismo.

-- ¿Cómo es que sigues aquí después de muerto?. Platícame por favor.

--- Pues bien, yo amo demasiado a Huatusco, hace mucho tiempo llegué a este lugar al valle verde podría decir, mucha gente me abrió la puerta de su corazón y tuve su apoyo incondicional, su amistad y gané muchos amigos, por ello me sentí comprometido y decidí corresponder con un gesto altruista y es así como decido construir un teatro para poder fomentar la cultura en este lugar y al mismo tiempo descubrir gente con vena artística; mas la vida no la tenia comprada y así el teatro pasa de dueño en dueño. Continúa leyendo. El Sr. Torrelama asociándose mas tarde con el Sr. Luis Osorio decidieron que en dicho inmueble se proyectaran películas, las cuales en sus inicios pertenecían al cine mudo; en los intermedios los asistentes tenían la oportunidad también de escuchar hermosas melodías interpretadas al piano por la Sra. Maria Vargas Viuda de Molina, quien con sus dotes artísticas instruyó a muchas generaciones Huatusqueñas.

En el transcurso del día previo al evento, se escuchaba por las calles de la cuidad al Sr. Leonchi Serna anunciándolo, haciendo uso de una bocina de fonógrafo RCA. Víctor, con el cual todo el pueblo sabía que por la tarde o noche habría a función. Entre las compañías de teatro cuyas actuaciones se tuvo oportunidad de admirar se recuerda a las de las señoritas Bermeo. También tuvieron destacadas actuaciones la compañía de Emilio Brillas, Julio Taboada, Rosalía Chalía, Santè Lo priori -Violinista-, Gloria Marín, Virginia Fàbregas, etc.

-- ¿Sabes?. Puedo leer todo el libro, pero tú sabes todo esto, eres el dueño y prefiero que me lo cuentes tú.

-- Esta bien, pasaron muchos años de triunfos y logros que se dieron en mi teatro­­, también en el escenario se postraron artistas de fama y valía internacional como Maria Manrique de la Fraga, por ejemplo. No se me olvida la inauguración que se realizo en el año de 1890, fue entonces cuando lo vi terminado; gente de todo Huatusco acudió a este evento. ¡Por fin, mi sueño hecho realidad! ; y como dice el libro el Teatro tuvo su época de Oro, mas pasaron los años y llegaron los problemas, es por eso que en al año de 1911 después de haber dado mucho de sí lo cierran por motivo de la Revolución Mexicana.

-- ¿Y que pasó con el teatro?

-- Mucha gente tuvo que emigrar y dejar su lugar de origen en esta etapa de cambios para el país y el teatro se quedó sólo y abandonado, pero después de la tormenta llega la calma, la gente volvió a Huatusco para continuar con su vida y una parte fundamental de ella era el teatro que los esperaba con gran anhelo y con los brazos abiertos; y vuelven los eventos por un gran tiempo, mas su mala suerte regresa y mi angustia sobre él es cada día más grande por que sus estructuras se ponían viejas y débiles y por los huecos penetraba el agua y pronto se vendrían abajo todos aquellos sueños, recuerdos y proyectos. Con cuanta ilusión miré comenzar a mi hijo, con alegría observe sus eventos más importantes y con llanto veo la muerte de mi teatro. Y yo sin poder hacer nada, en el año de 1962 se desplomo, el fin había llegado, con todo esto el Teatro quedó olvidado. Al entrar el piso se volvió de tierra con plantas, piedras y algún resto del piso original. A mano izquierda había unas escaleras que conducían hacia abajo a un cuarto que pretendía ser un baño, con una taza, un mingitorio y un lavamanos; hacia arriba, la escalera llevaba a un claro que daba a un corredor techado y con intenciones de ser camerinos u oficinas. El patio abajo tenía tres entradas la principal que iba a lo que era la sala, con pisos muy inseguros y unas rampas muy pronunciadas.

-- Los intereses de la gente no eran restaurarlo, pues lo dejaron olvidado, sin techo y sin protección las bancas de madera al igual que los arcos de los palcos, las plateas y su telón único y muy bonito empezaron a destruirse.Al decirme todo lo que le ocurrió al teatro en su época y ver su cara de tristeza le dije.

-- Debió ser muy difícil para ti.
-- ¡ Claro que lo fue!.- ¿Y cuéntame lo que le sucedió después, como se logra reconstruirlo?.
-- Fue difícil, pero se logró. Es en el año de 1998 da inicio a la reconstrucción de mi Teatro, fue ahí cuando regreso mi felicidad. El Lic. Cosme Crivelli Murillo, Presidente Municipal en ese entonces, anuncio que había un presupuesto para la remodelación del mismo; este avance se logra gracias al entusiasmo de muchas personas que solicitaron, exigieron y pidieron hasta que al fin ese sueño se ha convertido en una hermosa realidad.Todo este tiempo que he vivido en mi casa, que es el Teatro, he pasado por momentos difíciles; pues el Pórtico que fue alguna vez murió en el año de 1962, mas el ánimo de fomentar la cultura y el amor a nuestra tierra y nuestras raíces, hizo que muchas personas se unieran para reconstruirlo, y a pesar de que los años han pasado mi pregunta es: ¿Por qué los seres humanos olvidamos nuestras raíces y nos avergonzamos de nuestra cultura? Y al dejar en el olvido a la nuestra, ciegos adoptamos otras que llegan de repente a invadirnos; es difícil amar a México, mas para mi no fue difícil amar a Huatusco, pues por amor a él y a nuestra cultura mande a construir el Teatro Solleiro que en su tiempo dio vida al Valle verde y que ahora en los albores del siglo XXI tratará de dar mas frutos.

-- ¡Don Prudencio no sé vaya! ¡No me deje con la palabra en la boca! Siga compartiendo conmigo ese hermoso baúl de sus recuerdos, para que a la vez yo pueda transmitírselos a las futuras generaciones.
-- Don Prudencio empezó a destellar luz de toda su imagen y se fue esfumando su presencia al grado de desaparecer dejando solo el recuerdo de su imagen.

Rechinó la puerta del sótano y se oyeron unos pasos y una voz que me pregunto.

-- ¿Qué dices muchacho?De pronto se acerco el Señor que cuidaba el inmueble y me interrogo: ---¿Qué estas haciendo aquí joven?.

Con una voz de mando que me puso a temblar.

-- Nada Señor solo quería conocer el teatro, pues no tenia la oportunidad de entrar a el.
--- Esta bien pero es hora de regresar a tu casa.- En un momento salgo de aquí; salí del teatro, y hacia un frió que me puso a temblar, comencé a caminar y delante de mí claramente mire a don Prudencio que caminaba solo y muy lento como queriendo dar una vuelta por las calles de Huatusco; corrí para alcanzarlo pues no iba muy lejos de mí, mas con la neblina del hermoso clima de la ciudad se perdió al instante.- ¿Volveré algún día a conversar nuevamente con el f a n t a s m a? ...Cuento Premiado con Mención Honorífica, por el Colegio de Bachilleres del Estado de

Veracruz, en el año 2001.

Cecilia Eugenia López A.: Oratoria


IMPORTANCIA DE LA PRESERVACION DE LOS SITIOS HISTORICOS EN NUESTRA VIDA


Por: CECILIA EUGENIA LÓPEZ ANDRADE
CONCURSO DE ORATORIA COLEGIO LA SALLE VERACRUZ
3° SECUNDARIA GPO.: C SEC.MAT.


El pretender un crecimiento negando y destruyendo el pasado es como pretender hacer crecer una planta, cortándole las raíces…imposible.

Buenos días. Me encuentro esta mañana con ustedes para abarcar un tema que ha sido motivo de polémica, de incontables legislaciones, pero que, sin embargo, poco ha ganado: la conservación de los sitios históricos, concretamente, los de mi estado.

Es muy difícil pensar que exista alguien que al pararse en estas tierras no se de cuenta de su magnificencia, en un principio, fuimos bendecidos, Dios nos otorgó la materia prima: una naturaleza incomparable, pródiga, basta, con todos aquellos elementos que su mejor creación: el hombre, pudiese aprovechar y así lo hizo.

Quisiera comenzar haciendo un recuento de nuestra gran herencia, teniendo presente en un primer momento aquello de lo que somos poseedores, para que después estemos concientes de porqué debemos ser responsables de nuestro legado, que va desde la prehistoria hasta la época de la lucha por la vida que hoy todos llevamos.

Veracruz, punto medular en la historia de México, cuna de nuestra nación mestiza, nuestro suelo albergó a la cultura madre, tres pueblos autóctonos lo poblaron: los Olmecas, los Totonacas y los Huastecos, dejando huella de su incomparable grandeza: el Tajín y Cempoala los mas importantes.


Mas tarde , un viernes Santo del 22 de abril de 1519, desembarcan en las Playas de Chalchihuecan, una expedición española al mando de Hernán Cortés y en este sitio se asientan y fundan el primer ayuntamiento de nuestro continente: La Villa Rica de la Vera Cruz. Asi como la primera iglesia cristiana.

El periodo Colonial dejó su huella en el centro de nuestra ciudad o en la construcción de grandes fortalezas para defender al Puerto de los ataques piratas: San Juan de Ulúa, El Baluarte Santiago, ligados de manera indisoluble a los principales acontecimientos históricos de nuestro país: Colonia, Independencia, Reforma y Revolución.


Más tarde, en 1793 nace el Parque Zamora que ha sido escenario de todos los acontecimientos importantes de la localidad y sitio de esparcimiento de los jarochos por más de un siglo.
Y así podría seguir, más lo importante ahora es ver lo que nos dicen esas pirámides, esas enormes cabezas de ojos abultados y bocas grandes, esas fortalezas o esas casas que contemplamos cotidianamente y de las que nos hemos hecho tan insensibles. Todas ellas nos gritan nuestra historia, nuestro pasado, nuestras raíces y nosotros decidimos si permanecemos sordos o las escuchamos.


La vida moderna se concentra en las necesidades inmediatas: mas espacios, infraestructura para atraer inversiones a costa de lo que sea, haciendo recaer sobre nuestro patrimonio histórico amenazas cada vez mas concretas: demolición de edificios coloniales, de parques, construcción de viviendas sobre sitios arqueológicos, solo por mencionar unas cuantas, sin embargo, ¿vale la pena despojarse de lo antiguo para dar paso a lo moderno? ¿Podría ser el uno sin el otro? ¿Qué nos daría el sentido de pertenencia y seguridad si borráramos todas las huellas de nuestro pasado?

Es precisamente este entorno, el que hemos conocido por siglos, el que nos da un sentimiento de continuidad pues nos permita apoyarnos en lo que nos es familiar frente a toda la avalancha de innovaciones que en ocasiones nos abruma
Lo que nuestros antepasados nos dejaron son huella invaluable de su paso por nuestra historia, muestra viva de la lucha que aquellos libraron para hacernos mejores hoy, así como nosotros lo seremos de los del mañana, así, cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de cuidarlos, de valorarlos y de hacerlos nuestros.


Somos un pueblo que admira lo que tiene y debemos pensar que el desarrollo de cualquier comunidad esta ligado a su pasado y esas experiencias son necesarias para progresar.

Quien no siente el corazón henchido al pararse bajo las imponentes pirámides del Tajin y ver descender desde las alturas a unos hombres voladores vestidos de fiesta, o al pararse en medio de la selva de los Tuxtlas , de Cempoala o sobrecogerse al caminar por San Juan de Ulúa o en los patios de la casa de aquel que fuera el fundador del primer ayuntamiento de América en la Antigua.

Esto señores, es lo que nunca debemos olvidar: este sentimiento de grandeza, de orgullo y de pertenencia que nos da nuestro pasado.

Gracias.





























jueves, febrero 08, 2007

Ciencia: Nanocomputadoras


Nanocomputadoras electrónicas químicamente ensambladas (CAEN)

Los científicos de los laboratorios Hewlett-Packard en Palo Alto, California y en la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) están desarrollando computadoras muy, muy pequeñas. Tanto como que una de ellas cabría en un grano de arena. Estas nuevas computadoras son, en realidad, moléculas.
¿Pueden ser las computadoras tan diminutas? Todas las computadoras están basadas en un interruptor de encendido-apagado. Los científicos han desarrollado un rotaxano que actúa como tal interruptor:
El rotaxano es "insertado" entre dos cables cruzados. Cuando la molécula está en la posición de "apagado", un electrón puede brincar desde un cable hasta la molécula y luego desde esta hasta el otro cable. Como el viajero que se vale de un puente para cruzar un río. Imaginemos que el puente fuese móvil.: para crear la posición de "encendido" los científicos aplican un campo eléctrico entre los cables. Entonces, el electrón ya no puede brincar tan fácilmente. El puente ya no está allí.
Los científicos también están tratando de crear cables más pequeños para ser usados con estas nuevas moléculas. Han estirado tubos de carbono hasta formar hilos delgados de un nanómetro de ancho. Diez mil veces más finos que un cabello, son el resultado del arrollamiento de capas de átomos de carbono distribuidos en el espacio según la estructura hexagonal típica de su sistema cristalino. Descubiertos en 1991 por un investigador de la NEC, estarían destinados a ser conectores a escala atómica en dispositivos electrónicos.
Los científicos planean introducir capas de moléculas de rotaxano en el interior de computadoras ultra potentes. Las nuevas computadoras serán mucho más pequeñas y 100 billones de veces más rápidas que las que usamos en la actualidad. También serán más económicas. Se llaman "nanocomputadoras electrónicas químicamente ensambladas" y sus siglas en inglés son CAEN (chemically assembled electronic nanocomputers). (Harcourt School publishers)
Se cree que los científicos necesitarán dos años más para fabricar la primera CAEN. Y pocos años después podrían venir ya las primeras CAEN a la venta para todo el público. Quizá algún día dispongamos de una en nuestros hogares.
Uno de los grandes retos a los que se enfrentan los científicos en la actualidad es que cada molécula de rotaxano sólo puede ser usada una vez. Por ello, sirve únicamente para almacenar información en la memoria de sólo lectura o memoria ROM (read-only memory). Un ejemplo de memoria ROM es la utilizada para guardar en soporte CD-ROM una enciclopedia. Puede ser leída pero no modificada.
La molécula de rotaxano no puede ser usada para almacenar datos en la memoria de la computadora que se cambia una y otra vez: la memoria de acceso aleatorio usada en procesadores de texto o memoria RAM (random-access memory). Los científicos están tratando de desarrollar una molécula que pueda utilizarse cuantas veces sea necesario.
Estas computadoras microscópicas, incorporadas por ejemplo al torrente sanguíneo de una persona, podrían identificar bacterias que no son mayores que ellas. Así se conocerían los fármacos específicos para combatir infecciones. Una entre miles de posibilidades.
Phil Kuekes es un arquitecto de computadoras Hewlett-Packard y un investigador de CAEN. "Eventualmente", dice, "las computadoras serán tan pequeñas que ni siquiera las notaremos. La computadora no estará solamente en tu reloj de pulsera; estará en las fibras de tu ropa".En 1964, Gordon Moore, uno de los socios fundadores de Intel, formuló una ley, la famosa Ley de Moore, aceptada universalmente durante las últimas tres décadas: "El número de transistores que caben en un chip de silicona se dobla cada 18 meses". Dicha ley recibe retoques de cuando en cuando. El coeficiente multiplicador anual de la densidad se mantuvo en el valor 2 desde 1958 hasta 1972, se redujo a 1.6 desde entonces hasta 2010 (estimativo) y se cree que pasará a valer 1.16 desde esta última fecha en adelante, hasta alcanzar los límites de la Física.


La primera necesidad que impulsó la miniaturización de circuitos electrónicos surgió de los programas de cohetes balísticos, debido a su limitada capacidad de carga. La microtecnología fue desarrollándose paulatinamente y se aplicó de forma inmediata a computadoras comerciales, lo que redujo enormemente el tamaño de sus procesadores.
Moore acertó plenamente. Los pasos de gigante dados en el desarrollo de la informática han supuesto un fulgurante avance en la tecnología aplicada a los aparatos electrónicos. En los años 70, los primeros chips contenían unos 2300 circuitos. Actualmente un Pentium 4 contiene más de 42 millones.
Pero al cabo de esos treinta años la microinformática parecía haber tocado fondo. Es probable que en un plazo de tiempo más cercano a nosotros de lo que imaginamos se fabriquen chips de 50 átomos de ancho, si bien las leyes de la física impiden que el método tradicional de impresión del transistor por la luz pueda llegar a operar a escala menor.

La razón: es sabido que los ordenadores sólo entienden la lógica binaria, es decir, los valores 0 ó 1, llamados bits, que no es más que un convenio sobre si pasa o no corriente electrica. Los bits a su vez se agrupan en bytes, y se codifican de manera especial para dar lugar a los lenguajes de programación. Los programadores utilizan estos lenguajes para crear los programas, con los que dan instrucciones al ordenador sobre lo que tiene que hacer. A continuación, dichos programas se traducen al lenguaje binario o código máquina, que es el único que entiende el ordenador.
Desde un punto de vista físico, el valor 0 o 1 de un bit se procesa en el ordenador mediante un interruptor de apagado o encendido. Estos interruptores son los conocidos transistores de tipo MOS (Metal Oxide Semiconductor) donde una corriente de electrones se conduce a través de una "puerta"que permite el paso desde el óxido (aislante) al metal (silicio, semiconductor). Idea clave de los chips: estos transistores se almacenan en circuitos integrados (integran en la misma pieza de semiconductor todos los componentes de un circuito eléctrico: transistores, diodos, resistencias, condensadores, etc...) , los cuales están hechos enteramente de silicio. Hay 100 millones de transistores por chip. Para crearlos, un rayo de luz graba las obleas de silicio, proceso que se conoce con el nombre de fotolitografía. Esto genera un problema si lo que se quiere es alcanzar dimensiones cada vez menores: habría que utilizar una radiación de longitud de onda inferior a la de la luz, es decir los rayos X, los cuales alterarían la materia, la composición de los átomos y el método utilizado.
A pesar de esta evidencia, en 1999 desde la Universidad de California en los Ángeles nos llegó otra luz, la que arrojó el grupo de investigadores mencionado arriba quienes basándose en la física cuántica crearon el rotaxano. En síntesis, se puede decir que los pulsos emitidos por unos imanes actúan sobre las partículas de hidrógeno presentes en el rotaxano, haciéndolas girar e interaccionar con los átomos de carbono. Estos se orientan en ese campo de fuerza "subiendo "o "bajando", lo que representa un 1 ó un 0, comportándose así como un transistor electrónico.

Representación de un pseudo-rotaxano
Despues de "enhebrar" el largo eje-cadena a través de la corona del anillo, los dos extremos de la cadena podrían entonces ser unidos para formar el catenano.La estructura de la corona se muestra en el dibujo siguiente:

La estructura de la cadena larga es la que sigue a continuación:

En los ordenadores "clásicos", el material es un semiconductor como el silicio del cual aprovechamos sus propiedades electricas; en los ordenadores cuánticos se trata de átomos de flúor o iones de calcio, y nos aprovechamos de sus propiedades cuánticas. La multinacional informática IBM ha desarrollado uno de cinco átomos de flúor. "La computación cuántica comienza cuando la ley de Moore llega a su límite. De acuerdo con dicha ley, está previsto que los circuitos continúen una miniaturización progresiva hasta el año 2020, cuando alcanzarán el tamaño de los átomos y las moléculas", explica Isaac L. Chuang, director del equipo de investigadores de IBM y de las universidades de Stanford y Calgary que han trabajado en el proyecto. "De hecho, los elementos básicos de las computadoras cuánticas son los átomos y las moléculas". Recientemente, científicos de las Universidades de Harvard y Cornell presentaron, de forma independiente, transistores electrónicos constituidos por dispositivos formados por una sola molécula compuesta por átomos de cobalto y vanadio, con los que se demostró la capacidad para controlar el flujo de electrones.
El siguiente dibujo es una representación de un complejo cobalto-terpiridinil (cobalt-terpyridinyl) (a la izquierda) y de una molécula divanadio (a la derecha) unidas ambas a electrodos de oro. Sistema de un solo átomo del cobalto en un caso y dos átomos del vanadio en el otro.

Toda una hazaña increíblemente difícil de realizar, construir estos circuitos requirió la fabricación de "moléculas diseñadas" integradas por varios átomos dispuestos a modo de andamio en donde los átomos de cobalto o de vanadio se ubican en forma central.

Dos moléculas usadas por los científicos de la universidad de Cornell, para crear un transistor de un sólo átomo. En cada molécula hay un átomo de cobalto (azul oscuro), retenido por una molécula de piridina (Pyridine, C5H5N) y además hay átomos de azufre(rojo), usados para fijar la molécula a los electrodos de oro. El flujo de electrones de un electrodo al otro se realiza por un salto en el átomo de cobalto
La simultaneidad de estados según la física cuántica, consiste en que los electrones pueden estar a la vez en dos posiciones (el 0 y el 1). Esta particularidad da lugar a elementos (uno por cada átomo) que no se llaman bits, sino qubits (del inglés "quantum bit"). Además, los electrones no tienen por qué estar sólo en 1 y 0, sino que pueden tomar valores intermedios. Esta extraordinaria cualidad abre las puertas al almacenamiento masivo y simultáneo de datos.
El entrelazamiento, como sostiene el físico español José Ignacio Cirac consiste en que si un cuanto de energía, por ejemplo un fotón, cambia de estado, esta variación se refleja inmediatamente en otro, aunque esté separado físicamente de él: es la transmisión más rápida posible.
La capacidad de memoria y la velocidad se potenciarán cuando la simultaneidad de estados y el entrelazamiento se dominen. Así, por ejemplo, los grandes sistemas de cifrado y descifrado de mensajes, basados en operaciones matemáticas sencillas pero muy largas y repetitivas, se verán acortados radicalmente en el tiempo. El microprocesador cuántico reduciría los pasos en el tratamiento de la información, aunque todavía es pronto para cotejar datos tangibles.
Organizar a los átomos entre sí y con su entorno sin errores ni interferencias se intuye que es empresa más que difícil. El ordenador ultrarrápido desarrollado por IBM ha realizado una operación de calculo avanzado a una velocidad exponencialmente superior a la de un ordenador convencional. En http://www.ibm.com/es/press/notas/2000/%20agosto/ordenadorcuantico.html se describe el concepto: "Utilizando la molécula de cinco qubits, el equipo de Isaac L. Chuang resolvió de un solo paso un problema matemático que precisa varios ciclos con ordenadores convencionales. El problema, denominado "order-finding" (encontrar el orden), consiste en determinar el periodo de una función particular, lo que constituye el centro de muchos otros problemas matemáticos que se utilizan en aplicaciones importantes tales como la criptografía.
El problema de encontrar el orden puede ser descrito de la siguiente forma: se considera un número elevado de habitaciones y un número igual de pasillos entre ellas en los que se puede circular en un solo sentido; algunos de estos pasillos pueden ser circulares y acabar en la misma habitación de la que salen. Una persona que se moviese por este "laberinto" acabaría tarde o temprano por volver a la habitación de origen. El problema es calcular, con un número bajo de consultas, el número mínimo de pasillos por los que tiene que circular esta persona antes de volver a la habitación inicial. El ordenador cuántico de cinco qubits resuelve cualquier caso de este problema en una sola fase, mientras que con la informática convencional puede ser necesario realizar hasta cuatro pasos."
Pero todavía falta mucho para que se puedan comercializar ordenadores cuánticos. Se calcula que se necesitan 1.000 partículas para realizar cálculos un poco complejos, y que es necesario coordinar unas 100.000 para obtener ordenadores moleculares de cierta capacidad. Algo que Jose Ignacio Cirac cree que no ocurrirá "en los próximos 20 años".
De las computadoras cuánticas se espera que desplacen a la tecnología del silicio, gracias a su velocidad y a su "nanoscópico" tamaño: los expertos consideran que en el volumen que ocupa un grano de arena se podrá albergar un ordenador cuántico cuya capacidad y velocidad equivaldrá a la de 1.000 procesadores como los actuales.
"Un ordenador molecular nos permitirá hacer cosas que todavía no podemos imaginar", dijo James Heath, que ha dirigido las investigaciones de UCLA, en un comunicado oficial. Según noticia diario El Pais ELPAIS.ES ISABEL PIQUER [19/08/00]. "Será un millón de veces más eficaz que un ordenador basado en chips de silicio". También más económico y fiable. Los qubits no pueden ser clonados o copiados, haciendo prácticamente imposible el hecho de que alguien vulnere un código encriptado con un sistema cuántico.
"Con las moléculas estamos empezando a trabajar a la menor escala posible", dijo Fraser Stoddart, el químico que ha diseñado los interruptores junto con un equipo de investigadores de Hewlett-Packard. El hallazgo abre la puerta hacia un nuevo mundo de circuitos de apenas unos átomos de ancho, una miniaturización que promete cambiar la industria informática tal y como la conocemos. La investigación de Stoddart está en parte financiada por la Agencia de Proyectos de Defensa del Gobierno estadounidense.
Así pues, los dispositivos de memoria molecular podrían ofrecer una capacidad de almacenamiento muy superior a la de los ordenadores actuales y a mucho menor coste. Los actuales dispositivos microeléctricos de silicio tienen un tamaño mínimo de 180 nanómetros, más o menos una milésima del grosor de un cabello. Pero en la electrónica molecular los componentes más pequeños pueden llegar a reducirse a un solo nanómetro, lo que permitiría tener más de mil procesadores en el espacio que ahora ocupa uno solo de los actuales.
El sistema desarrollado en UCLA es relativamente simple, a partir de un catenano: "Imagine dos anillos interconectados, cada uno formado por dos estructuras que interactúan con estímulos electroquímicos", explica Stoddart. Un impulso eléctrico creará un movimiento de los anillos al alterar el orden de los electrones, "encendiendo" así el interruptor al provocar que las dos moléculas se toquen, permitiendo el paso de corriente. Otro impulso restablecerá el orden como si lo "apagara". Anteriormente este mismo equipo logró crear un sistema, basado en el rotaxano, pero que sólo podía funcionar una vez, y se inutilizaba después de un solo uso.
"Este nuevo sistema es muy robusto, se puede utilizar a temperatura ambiente", dice Stoddart. "Además se ve perfectamente cómo actúa el catenano, al principio es verde y luego cambia a marrón". Anteriormente el interruptor sólo funcionaba en una solución líquida, lo que no se podía utilizar para los ordenadores, pero el equipo de UCLA consiguió fijar las moléculas en una película sólida.
Sin embargo, todavía queda mucho camino hasta llegar a ensamblar un micrordenador con estas moléculas. Los científicos de Hewlett Packard ya pueden fabricar cables conductores de un ancho inferior al tamaño de una docena de átomos, pero todavía no han encontrado la fórmula para conectar los interruptores moleculares entre sí.

Romina Amodei: Dos cuentos


EL RECUERDO

En la sala hay un viejo reloj de madera. Alguien toca el reloj: el péndulo se detiene. La taza sigue llena sobre la mesa del jardín y el té está frío.

Julieta observa una y otra vez las fotos de su infancia, las vacaciones en París junto a sus padres, la casona de su abuela. Las fotos brillan bajo el sol de la fresca primavera. No tiene noción del tiempo, se devora los álbumes, los mira como si fueran joyas. Tal vez lo son.

En el fondo de una caja verde hay una foto amarillenta con los bordes entrecortados, despacio la desliza entre sus dedos y las lágrimas titilan en sus pupilas. Se inclina hacia atrás y observa la sala como buscando huellas. Se detiene en un cuadro de robustos marcos dorados. Hay una mujer retratada con un vestido rojo furioso, los labios color rubí, el pelo dorado recogido y unos ojos negros penetrantes. El cuadro irradia vitalidad, fuerza y personalidad.

Julieta vuelve a las fotos con la cara húmeda, se la seca con las mangas de la remera. Intenta agarrar otra de las cajas y del manotazo vuela la taza de té. Intenta desviar el líquido pegajoso –por el azúcar- pero no puede. Se derrama y cae como una catarata sobre la caja de fotos.

Juana, el ama de llaves, corre hacia el jardín y con el delantal trata de secar la mesa,

es inútil. Julieta grita desconsolada. La caja verde es una pequeña pileta marrón oscura en la que navegan muchos recuerdos. Logran salvar algunas fotografías, pero tienen un manchón amarillo.

Sentada en el piso brotan lágrimas, Juana se sienta a su lado también llora, se abrazan.

Julieta ha perdido la foto preferida de su madre, es la del día del compromiso con su papá.

Para consolarla, Juana le dice que en el fondo quedan cinco cajas más. Pero Julieta sólo quiere la de “ese” día. Ambos están junto al reloj que tanto gusta a las dos familias. Es austriaco, una reliquia del siglo IXX, el único recuerdo tangible y vivo de sus padres que hay en la casa.

Lo miran juntas, como si a través de él vieran algo más.

Juana vuelve a la cocina y Julieta va en busca de su diario y comienza a escribir: “En la sala hay un viejo reloj de madera. Alguien toca el reloj: el péndulo se detiene.”





NOSOTROS, LOS DE ENTONCES


Se levantó un silencio oscuro entre nosotros, los puentes que nos unieron se esfumaron. Ahora las miradas están borrosas, y las palabras nos cuestan. Las noches son eternas, nuestros sueños empañados lloran sin consuelo.

La confianza es un rompecabezas del cual hemos perdido piezas. Se desdibujó la ilusión del amor.

Un corazón se hizo trizas. El otro se marchó, y seguimos ahí, ausentes.

Ninguno se pregunta si todavía existe una luz por encender.

Los motivos están conjugados por los tiempos, y estallamos de incomprensión.

Las decisiones quedaron estampadas en la pared como un collage. Las madrugadas son dueñas de la soledad y las horas solitarias marcan el camino de la despedida. Este mundo sin dos no camina, pero de otro modo no será...

Uno de nosotros siente que cae en un abismo y no me preguntes quién...

En el fondo de la casa están los faroles que iluminaban nuestras risas, entonces la música se encendía y la fiebre del baile no conocía final.

Éramos tan jóvenes, audaces y fieles...

No procurábamos ser eternos.

Seducíamos todas las lunas, conquistábamos cada sol. Pero cuando quisimos encausar los ríos hacia un mismo mar, nos dimos cuenta que estábamos en diferentes puertos.

Escucho nuestros latidos en el eco de las montañas, ojalá alguno de los dos los guarde. Son el recuerdo de un pasado que parecía más fuerte que una ópera, pero que la realidad despertó de aquel teatro infantil.

Luis Tejeda: El humo


El humo
Luis Tejeda

Para vergüenza y confusión de algunos amigos míos, que sin razón o con razón han resuelto dejar de fumar, voy a escribir este pequeño elogio del tabaco. ¡Ojalá que mis palabras los aparten del peligroso camino del ascetismo, que haría de ellos al fin esa cosa monstruosa y horripilante que llaman “hombre ejemplar”!

Hay que desconfiar siempre un poco de toda persona que no fuma. ¡Qué otros tremendos vicios tendrá! Porque el tabaco es una delgada canal por donde salen y se dispersan en infinito nuestros instintos perversos. Fumando se torna el alma levemente cándida y azul como el humo ligero ¿Andáis buscando por todas partes con vuestra linterna al hombre bueno y feliz? Yo sé dónde lo encontraréis. Es aquél que está sentado en su habitación, frente a la ventana, al atardecer. Tiene la cabeza echada sobre el respaldo del amplio sillón frailuno. Las piernas estiradas y colocadas sobre un parapeto eminente. Mira caer la lluvia al través de los cristales pálidos. Fuma. De su boca, como de un pebetero hierático, asciende el humo en leves volutas, recto, grave y silencioso, adhiriéndose a las estrías del cielo raso, buscando los menudos promontorios de la madera para rodearlos, hundiéndose en los huequecillos y quedándose un instante prendido a los clavos solitarios, para difundirse al fin en la penumbra de los rincones. ¡Ah, os prometo que ese es el hombre bueno y feliz! Sus pensamientos serán puros y elevados, y su alma se habrá ablandado al influjo de aquella columna inefable que surge de su pecho en ondas tenues y aladas. Dios lo ve porque su humo sigue hacia lo alto como en el holocausto de Abel.


El tabaco tiene su santidad callada y emocionante. Es místico. Su alma será purificada por el fuego. La brasa encendida y misteriosa consumirá su carne y limpiará su espíritu. ¡Ay! ¡Esas filas de largos y ascéticos cigarros que veis encerrados en sus cajas herméticas, son mojes severos que van a su Tebaida! La hoja humilde, encierra, sin embargo, la esencia de las transformaciones supremas que elevan y dignifican la materia: se convertirá en ceniza blanca, símbolo de la muerte y de la evolución de la naturaleza hacia fines inconocibles; y se convertirá en humo azul, símbolo del espíritu alado que tiende hacia el espacio sin límites.


El tabaco es cordial, fraternal, sencillo. En las penosas horas de trabajo nocturno nos acompaña y nos conforta, porque posee una pequeña vida que Dios no concedió a las otras cosas inertes que nos rodean: los retratos mudos de los abuelos, las sillas tiesas sobres sus patas, los libros enfilados en el estante, el lecho solitarios y blanco que descansa en una esquina. Nada se mueve, nada habla. Sólo el cigarro, colocado con la ceniza hacia arriba sobre el tintero, despide ligeras espirales móviles, inquietas, que nos hacen guiños minúsculos. Sabemos que algo palpita ahí, que una diminuta alma encendida se consume junto a nosotros y pasará. ¡Pero esos retratos no pasan nunca y esas sillas estarán siempre ahí! Este medio cigarro que nace y muere, y es efímero, está más cerca de nosotros que todo aquello eterno. Es un resumen infinito de nuestra vida. Por eso nos consuela y nos acompaña.


No fuméis, amigos míos. Pero ¡oh! Cuán angustiosa y demasiado sola será vuestra soledad.

miércoles, febrero 07, 2007

Nelson Rodríguez: Flor de obsesiones


Flor de obsesiones
Nelson Rodríguez
Traducción de Rafael Antúnez

La traducción es un oficio de cohetero si no se tiene, no sólo conocimiento de la lengua a trasladar, sino la sensibilidad e intuición poética y filosófica para hacer llegar al lector el pensamiento de otro, en lengua extranjera, a nosotros, como si nada hubiera cambiado. Gracias a Rafael Antúnez por poseer no sólo esas dos cualidades, sino la de la pasiòn para compartir lo que, de otra forma, jamás conoceríamos.
(I.G.)
El adulto no existe. El hombre es el niño perenne.

Soy un niño que ve el amor por el hueco de la cerradura. Nunca fui otra cosa. Nací niño, y he de morir niño. Y el hueco de la cerradura es, realmente, mi óptica de escritor. Soy (y siempre fui) un ángel pornográfico.

La soledad perfecta ha de tener por lo menos la presencia numerosa de un amigo real.

Amar es ser fiel a quien nos traiciona.

Toda autocrítica tiene la inmodestia de una necrología redactada por el propio difunto.

Aburrirse es la peor forma de la locura.

Hay una pareja peor que el odio, es la falta de amor.

Toda coherencia es, por lo menos, sospechosa.

Desconfíe de una esposa amable, de una esposa cordial, gentil. La virtud es triste, amarga y neurasténica.

La ecuación sexual sólo debería ser dada por un veterinario.

Yo, como artista, si tuviese que elegir un epitafio, optaría por el siguiente: «Aquí yace Nelson Rodrígues, asesinado por los imbéciles de ambos sexos».

No hay nadie más tonto que un izquierdista sincero. Él no sabe nada. Apenas acepta lo que media docena de imbéciles le hace decir.

Toda familia tiene un momento en que empieza a descomponerse. Puede ser la familia más decente, más digna del mundo. Un día aparece un tío pederasta, una hermana lesbiana, un padre ladrón, un cuñado loco. Todo al mismo tiempo.

La familia es el infierno de todos nosotros.

La fidelidad debería de ser facultativa.

Hoy, la primera noche es la centésima, la quincuagésima. El casamiento ya es una rutina antes de comenzar.

Amigos, es una verdad eterna: el pasado siempre tiene razón.

No te apresures a perdonar. La misericordia también corrompe.

El pobre, para sobrevivir, necesita de pornografía.

En el casamiento lo importante no es la esposa, es la suegra. Una esposa se limita a repetir las cualidades y los defectos de su propia madre.

El joven tiene todos los defectos del adulto, más uno: la inmadurez.

El hombre no nace para ser grande. Un mínimo de grandeza lo deshumaniza. Por ejemplo: un ministro. No es nada, dirán. Pero el hecho de ser ministro ya lo rellena. Es como si él tuviese algodón por dentro, y no entrañas vivas.

El artista tiene que ser genio para algunos e imbécil para otros. Si pudiese ser imbécil para todos, mejor todavía.

Toda mujer bonita lleva en sí, como una lesión en el alma, el resentimiento. Es una resentida contra sí misma.

La más tonta de todas las virtudes es la edad. ¿Qué significa tener quince, diecisiete, dieciocho, o veinte años? Hay putas, hay imbéciles, hay santos, hay genios de todas las edades.

Hay hombres que, por dinero, son capaces hasta de una buena acción.

El marido no debe saber o debe ser el último en saber. El marido no debe saber nunca.

El amigo es un momento de eternidad.

No admito censura, ni siquiera de Jesucristo.

Dios sólo frecuenta las iglesias vacías.

¿No ama a su marido? Pues ame a alguien, y ya. No pierda tiempo, ¡señora mía!

Todo tímido es candidato a un crimen sexual.