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viernes, septiembre 28, 2012

Ivonne Moreno Uscanga: NI MODO, AQUI NOS TOCO VIVIR


Jan Charles Guisado, Ivonne Moreno e Ignacio García
 
NI MODO ESTA VIDA NOS TOCÓ VIVIR:   
NOVELA DE JOAN CHARLES GUISADO
Ivonne Moreno Uscanga

 Texto leído en la presentación del libro del escritor catalán Joan Charles Guisado, en el que participararon, además de la autora,  la Mtra. Ursula Ramos e Ignacio García

Tras la lectura en los diarios y reportes de páginas web acerca de la lacerante violencia en nuestro país a causa del azote social del narcotráfico, e indignarnos, nos viene  bien,   de manera inmediata, situar dicha aberración  dentro de una atmósfera  novelesca,   pues así   reubicamos al relato como esa constante de actualización en  la trama narrativa .
A pesar de tener importantes referentes en este género: Federico Campbell, Arturo Pérez Reverte, Elmer Mendoza, Francisco Martín Moreno y  Ricardo Ravelo, la huellas del hampa ligada a los carteles de la drogas, parecieran tomar distintos parámetros cuando de exponer sus lastres se trata.
Los científicos sociales del siglo XX preocupados por darle un marco teórico a los estragos de la miseria contemplan la desigualdad como mal endémico de los sistemas totalitarios.
  Los primeros análisis estuvieron asociados con los preceptos de Malhus , Darwin y la ley de capilaridad social,  así se justificó la lucha humana por la supervivencia ,  en la actualidad, recrudecida, pues no se trata solo de sobrevivir, sino    de sojuzgar, mutilar y a veces matar por matar.
Foucault, lo vislumbró con  su radiografía del poder, Bordieu con su enfoque, estudia  al detrito social a causa de las rapaces hegemonías y en América Latina teóricos como   González Casanova, Bartra, Cardoso entre otros diagnosticaron a la miseria y desarticulación de clases social como detonante de la depauperización.
  Podamos dar hermenéutica entre principios antropológicos y políticos  a los actuales episodios del relato,  y agregar sentadas las bases  al periodismo, p como abrevadero   importante en las tendencias híbridas de la narrativa contemporánea.
Joan Charles Guisado no ajeno a este parámetro de declive axiológico se une a la forma de novelar a las voces enajenadas y dolientes.
Sus tiempos se cruzan entre  un pasado recurrente y  días comunes sin visos de futuro.  El panorama de la historia Ni modo esta vida nos tocó vivir, se soporta en una infancia truncada por la desesperanza y la extrema pobreza o tal vez debíamos decir,  de niños miserables  con   sueños rotos, y algunos dulces recuerdos, como aliento y cobija de sus ilusiones.  Seres mutilados anímicamente, sin   la certeza de convertirse en adultos realizados,  y uno de tales desencantos  estriba en quedarse sin regalos  las noches de Reyes Magos.
Los personajes de la novela de Guisado, hacen alarde de su jerga como mecanismo de defensa ante su medio. El discurso de La Flaca, el Negro, El Mocos, son el eco de los seres humanos marginados por  los  entuertos de intereses manipuladores  y de esquemas de gobierno arbitrarios, élites explotadoras centradas en  materialismos amorales y monetarios, así como  también  a la falta de cohesión e integridad  de  diversas conciencias sociales, a veces conformes y resignadas a los designios de otredades, ajenas a ellas.
No escandaliza la novela de  Guisado, al contrario nos despierta, pues nos ubica   en otros episodios del arte. En pintura  contemporánea  con Daniel Mendoza, discurso plástico exhibido en Casa Principal hace unos años   y más atrás, nos empata  a cineastas en México  como  Luis Buñuel y Los Olvidados  debido al tratamiento de  los escarnios de la miseria y su consecuencias funestas, no obstante lo crítico, en La narrativa de Guisado, es arrastrar dicha problemática hasta el extremo de mermar los códigos más elementales de ética.
Las guerras, el poder,  la ignominia de la aniquilación del hombre por el mismo hombre como sentencia de Hobbes nos convierte por debajo de los lobos, especie estereotipada en salvajismo depredador. Con su novela Guisado se estaciona de nueva cuenta en paradigma de lo execrable donde las luces como en el citado filme de Buñuel ,nos adentran a nuevas  estéticas, La estética del Horror, descrita  por medio del relato, la investigación y el testimonio,  luego entonces, a lo Guisado ¡ Viva la narrativa¡