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martes, junio 05, 2007

Victor Barrera Enderle: poesía del fin de mundo



Jorge Teillier o la poesía
de fin de mundo en tres tiempos


Tiempo primero:

La configuración de una voz poética

Pocas voces poéticas logran encontrar su propia ruta, auténtica y nítida, pero no por ello aislada. La originalidad es un tratamiento vivificador de la tradición y de la voluntad de trascender el olvido. Así, la creación poética persigue algo más que un fin estético o de ruptura. El acto creativo surge, de esta forma, como una actividad emancipadora, cuyo principal obstáculo a vencer es ella misma. Sin embargo, a veces, la poesía también se escapa y crea un espacio otro, un sitio donde a menudo se añora lo que no ha sucedido y al cual se le va dotando de significado, llenando de vida hasta configurar una tradición propia.

En el caso de Jorge Teillier (1935-1996), el acto poético se engarza con una sospechosa intención de estar volviendo a "integrar el paisaje" , en un dudoso afán de recuperación que abarcará ascendentemente buena parte de su obra poética. Ciertamente esta recuperación no es llana descripción ni su intención es una vuelta al naturalismo o al trillado criollismo de las generaciones anteriores. Su búsqueda parte, en efecto, de la descripción de un mundo en franca extinción, o quizá extinto desde antes de que el poeta lo habitara (o soñara habitarlo), instalándose como uno de sus últimos sobrevivientes, cuya función vital es rescatar ese mundo antes de que el polvo del olvido borre sus últimas huellas. El propio Teillier se cuestiona esta búsqueda y esta misión constantemente, y sabe de antemano que su origen provinciano (había nacido en Lautaro, pequeña aldea al sur de Chile) no es motivo suficiente; él no es el trovador "oficial" del pueblo que hace las veces de cronista. Desde luego está implícito el rechazo a la ciudad, el reino del anonimato por antonomasia, allí donde el yo teillieriano se diluye entre el bar y la clínica (los dos únicos espacios urbanos frecuentes es su poesía). La ciudad y su implicación mayor: el desarrollo, en mayor o menor grado, de la modernidad se anteponen a su propuesta literaria, la cual se nutre de elementos vitales que en el espacio urbano pierden toda connotación, pues se difiere el contacto directo con el mundo. Develar un "realismo secreto" (y transmitirlo), de esta manera definía Teillier el fin de su proyecto poético, de allí que sus versos se vayan llenando de símbolos ocultos en la recreación de un espacio en apariencia idílico, pero colmado de intenciones dobles, el cual da la impresión de querer perpetuarse en los rituales generacionales que el poeta presiente en peligro de desaparecer.

"Poesía genealógica" la llama , aunque tal vez su genealogía sea de suyo sospechosa y requiera de un rastreo más profundo. ¿Cómo enlazar la poesía de Teillier con el contexto poético chileno e hispanoamericano? Parece difícil, sobre todo si se tiene en cuenta la relación consciente que el poeta mantiene tanto con el canon poético chileno como con la poesía que no "entra" en él. De nuevo, la fuente más confiable para indagar en este aspecto es el propio Teillier. Desde una primera lectura de la poesía teillieriana queda manifestada la falsa ignorancia que asume el poeta a la hora de la enunciación. Su máscara de inocente escritor provinciano se viene a bajo al evidenciar sus lecturas y su interpretación sobre el fenómeno poético. Su poética parece surgir como rechazo al cosmopolitismo y parricidio característicos de su generación, la llamada del 50. En un movimiento más interesante, Teillier reflexiona sobre el canon poético chileno y su pertenencia o ausencia en él. No niega influencias (las del primer Neruda, las del inicial Parra, las del otrora marginado Huidobro), pero marca sus diferencias, aunque siempre teniendo como referente la tradición poética chilena. Su operación es fundacional, para ello recurre a la antología. Su artículo "Los poetas de los lares. Nueva visisón de la realidad en la poesía chilena", aparecido en el Boletín de la Universidad de Chile (núm. 56) en 1965, pretende mostrar una poesía distinta, una toma de posición, pero con pleno derecho a instalarse en la tradición. Entre sus representantes estaban Efraín Barquero, Alfonso Calderón, Rolando Cárdenas, Carlos de Rokha y otros. Quizá el factor más importante en este aspecto sea la apropiación del término "lárico", tomado de Rilke, quien, en su carta a su traductor al polaco, Witold Hulewitz (13 de noviembre de 1925), confesaba:

"Para nuestros abuelos, una torre familiar, una morada, una fuente, hasta su propia vestimenta, su manto, eran aún infinitamente, infinitamente más familiares; cada cosa era un arca en la cual hallaban lo humano y agregaban su ahorro de humano. He aquí que hasta nosotros se precipitan llegados de América, cosas vacías, indiferentes, apariencias de cosas, trampas de vida... Una morada en la acepción americana, una manzana, una manzana americana, o una viña americana nada de común tienen con la morada, el fruto, el racimo en los cuales habían penetrado la esperanza y meditación de nuestros abuelos... Las cosas dotadas de vida, las cosas vividas, las cosas admitidas en nuestra confianza, están en su declinación y ya no pueden ser reemplazadas. Somos tal vez los últimos que conocieron tales cosas. Sobre nosotros descansa la responsabilidad de conservar no sólo su recuerdo (lo que sería poco y no de fiar) sino su valor humano y lárico (en el sentido de los dioses domésticos)..."


El mundo en constante cambio hace olvidar incluso una de las funciones primarias de la poesía: comunicar, transmitir una experiencia que por única puede ser compartida con el resto de las experiencias humanas. Esa misión sagrada de establecer contacto, de dejar huella (ausencia y presencia a un tiempo), es la empeñosa labor del poeta en su lucha contra el olvido. Es ese sentimiento de pérdida, esa lucha por una causa derrotada de antemano, lo que Teillier apropia y utiliza como cimiento. ¿Por qué no retroceder? La consigna de Rimbaud se muda en una dirección fértil para la creación. Así, Teillier va configurando un nuevo tratamiento lírico, de allí que se preocupe por crear una antología de poetas afines y de difundirla. Ante esta, perspectiva Teillier construye su propia tradición y se instala en un espacio epigonal, al borde de la extinción. Existe un rechazo tácito al afán de ruptura de las grandes voces, por eso no es extraño su desapego de las vanguardias hispanoamericanas, ni su recuperación de dos poetas fundamentales: César Vallejo y Ramón López Velarde. Ambos realizaron una evolución poética propia en un periodo relativamente corto, el que va, en el caso del peruano, de Los Heraldos negros (1918) a Trilce (1922), y el que abarca de La sangre devota (1916) a Zozobra (1919), en el caso del mexicano. Tal vez en López Velarde haya una relativa cercanía con la propuesta de Teillier. Él también le canta a la provincia, e igual que Teillier su propuesta no tiene nada de "provinciana", pues tras ese "catolicismo declarado" se esconde una poética del erotismo y la conformación de un arcano propio, resignificado por el poeta, donde la metáfora lo cubre casi todo, y el espacio vacío se llena con el suspiro del creador exiliado en la ciudad:

"Hambre y sed padezco: Siempre me he negadoa satisfacerlas en los turbadoresgozos de ciudades -flores de pecadoEsta hambre de amores y esta sed de ensueñoque se satisfagan en el ignorado grupo de muchachas de un lugar pequeño."

Si bien, el aliento lopezvelardiano está algo alejado de la intención lárica, sí se reconoce, en cambio, una idealización del espacio no urbano, sino aldeano, porque tampoco es una apología al campo agreste (como hace Manuel José Othón en su Idilio salvaje, 1907). En López Velarde hay nostalgia mas no sentimiento de pérdida. La búsqueda de Teillier es más complicada, aspira a dejar constancia de un mundo perdido. Para ello, recupera, como se ha visto, el espacio lárico creado por Rilke. El autor de Las elegías de Duino escribe conscientemente desde el final de un momento histórico, el anterior al re-ordenamiento mundial producido por la Primera Guerra mundial, donde la visión del mundo está cambiando y la antigua relación del hombre para con su entorno está transformándose, volviéndose más mecanizada y menos humana.

Teillier retoma -apropia- la postura de Rilke y la aplica a su pasado (un pasado reciente, producto de la colonización del sur de Chile durante la segunda mitad del siglo XIX) del que sólo posee las sospechosas huellas y a su presente, porque Teillier es un marginado en ambos espacios (el que intenta recrear y el que habita en el momento de enunciar). Pero, si se habla, entonces, de poesía de fin de mundo, sería menester preguntar cómo se articula dicha composición poética. Antes que nada, se requiere de una evolución "ascendente" en la cultura desde la cual se escribe y, en la mayoría de los casos, de la utilización de las grandes composiciones poéticas: como la elegía o el soneto. La poesía de fin de mundo es, en varios sentidos, una forma discursiva de recuperación de un espacio y tiempo perdidos a causa del desarrollo económico, político y social, cuyo estado actual es el resultado del aniquilamiento de las formas de relaciones comunitarias por el anónimo e impersonal trato comercial de las urbes; la poesía de fin de mundo es una tardía manifestación -lamentación- problemática de la modernidad.

Desde mi perspectiva, una de las primeras propuestas de poesía epigonal se da con la producción helenística, es especial con Teócrito (305-267). Sus Idilios representan no sólo el inicio de una nueva forma de expresión poética sino el testimonio del fin de una época . Después de la muerte de Alejandro Magno (323 a. C), su vasto imperio fue dividido en reinos. Atenas dejó de ser el centro intelectual; en Alejandría, por ejemplo, se ubicaba la famosa Biblioteca con más de medio millón de volúmenes, en ella trabajaban poetas, gramáticos, historiadores, filólogos y demás intelectuales. Para el momento en que Teócrito comienza a escribir existe un canon regulador del gusto literario del universo helénico y una estructura urbana notable. Sus Idilios se convierten, ante este panorama, en un rechazo intelectual a la polis griega donde reina el logos. La manera de rechazar a la ciudad se da creando un espacio otro, el mundo bucólico de los romances y desamores pastoriles, y dotándolo de un significado, aunque se siga escribiendo para la polis. Lo interesante aquí es, no sólo, la creación de un espacio alterno a la "odiosa realidad", sino también la configuración del idilio como un pequeño cuadro o escena, donde el tiempo y el espacio se registran de otra manera y de alguna forma se pierde el vínculo con la temporalidad real de la enunciación. Está estrategia, como se verá más adelante, es fundamental en la creación de Teillier.

Los Idilios oponen, de esta forma, los espacios de la ciudad y el campo. "Iniciad, Musas queridas, el canto bucólico" , su invocación prefigura la recreación del locus amenus que habría de subsistir hasta el neoclasicismo moderno. La recreación del mundo rural llega al punto máximo en el Idilio VII:

"Allí nos tumbamos gozosos sobreexuberantes lechos de tierno juncoy entre pámpanos recién cortados.Muchos álamos y olmos agitabansus frondas por encima de nuestras cabezas;y el viento matinal sagrado, que fluía de una de las grutas de las Musas,bajaba murmurando.En las sombreadas ramitas, las cigarras tostadas de solchirriaban con afán.Lejos, entre las prietas espinas de las zarzas,la rana verde croaba de continuo.Piaban alondras y jilgueros,la tórtola gemía,revoloteaban las rubias abejas en tornoa las fuentes.Todo olía a ubérrimo verano,olía a tiempos de frutos.Las peras a nuestros pies ya ambos lados las manzanas, se ofrecían a nosotros en continuo rodar [...]¡Qué pueda yo en su montónde trigo clavar otra vezuna larga pala, y que ellame sonría, llevando en ambas manosespigas y adormideras!"

El mundo rural purifica no sólo por sus dones, sino por la dignidad de trabajarlo. Los pastores y sembradores viven en la armonía de un mundo en equilibrio, comparten un código común con la naturaleza, sus ciclos y sus divinidades. La ciudad en cambio, es una construcción humana y, por ello, defectuosa. El segundo Idilio, "Las hechiceras", expone, desde el título, la maldad inherente a este espacio artificial. La ciudad es oscura, nocturna y anónima, en ella no hay descripción sino amenaza: "Ya tenemos los perros ladrando por la ciudad; la diosa está en las encrucijadas..."

Los Idilios se convierten, así, en una de las primeras estrategias poéticas para rechazar la realidad de un mundo en decadencia, en peligro de extinción. Teillier, en cambio, parece escribir después de la pérdida y recrearse en su paulatina desaparición, su poesía es la apología de la derrota de ese mundo y no sólo una estrategia evasiva. El mundo recreado por él dista mucho de ser un espacio bucólico:


"Solitario camino rurala fines del verano.¿Qué puedo hacertroncos podridos sobre el charco?
Temo llegar al pueblocuando la niebla se desprende de la tierra
"

El camino rural ha dejado su esplendor atrás, ahora está casi abandonado y, a pesar de ser verano, pocos transitan por él; cuánta diferencia con el "ubérrimo verano" descrito por Teócrito, donde los frutos abundan, aquí los troncos se pudren, no hay fruto alguno y el destino final, la población, es más una angustia que un consuelo porque quizá ya ni recuerden a ese "forastero" como parte de la comunidad: "Voy hacia un pueblo donde nadie me espera/ por un solitario camino rural/ a fines del verano" (Ibid). Dos visiones de fin de mundo; sin embargo, en una es evidente el peso de una cultura canónica. Teócrito escribe desde el archivo, en la soledad de las bibliotecas, afuera su mundo empieza a declinar, a perder su hegemonía. El discurso poético de Teillier es más complicado. No existe una profundidad suficiente para hablar de un mundo orgánico como el descrito por Rilke en su carta. No obstante, es evidente un sentido catastrófico en su escritura. Desde el primer poema de su inicial libro de versos la carencia es evidente:
"Cuando las amadas palabras cotidianaspierden su sentidoy no se puede nombrar ni el pan,ni el agua, ni la ventana,y ha sido falso todo diálogo que no seacon nuestra desolada imagen [...]"


Doble imposibilidad. Primero la de nombrar; cuando ni siquiera la lengua alcanza a aprehender los objetos otrora cotidianos es imposible exigirle la recuperación de un tiempo perdido. Después, la dudosa existencia de ese irrecuperable pasado ("Cuando la forma de los árboles/ ya no es sino el leve recuerdo de su forma,/una mentira inventada por la turbia memoria del otoño..., Ibid."). Pero es en esta contrariedad múltiple donde parece configurarse la voz poética. Para algunos críticos , este poema inaugural se lee como una "lucha por acceder a la revelación", en mi opinión más que acceder a la revelación es una lucha por transmitir esa revelación y su imposibilidad de lograrlo. En este esfuerzo su poética se asemeja sobremanera a la intención creadora de Rilke. Como se ha visto, a Rilke le concierne igualmente la recuperación de un código que se está desvaneciendo frente a él. Su primer obra, Ofrenda a los Lares (1895), se inicia con una invocación a la vieja casa: "Para mí es como si en la vieja casa/ ahora una voz me dijera ." La casa poseía una significación profunda, en ella se nacía y se moría, era determinante en la formación de sus habitantes. Las casas en Teillier también poseen sus fantasmas, las habitan familiares muertos, mas presentes en las faenas diarias: "El padre lee un cuento de hadas/ y el hermano muerto escucha tras la puerta." Pero son más modestas, están más cercanas al bosque y son una breve muestra del paso del domino humano sobre la naturaleza. Comparten los dos creadores la búsqueda por la recuperación de la Edad de Oro, pero mientras en el poeta de los Sonetos a Orfeo ese periodo fue parte de su infancia y aún permanece en la charla residual de los abuelos y los vecinos de la villa, en Jorge Teillier, más que una vuelta a la infancia o a un pasado real, la búsqueda de la Edad de Oro no es otra sino la transmisión de la experiencia poética adquirida en las lecturas de formación: "...para mí lo importante en poesía no es el lado puramente estético, sino la poesía como creación del mito, de un espacio y tiempo que trascienden lo cotidiano, utilizando lo cotidiano." Sin creerle mucho, yo pienso que sí busca una estética, pero que sea al mismo tiempo una ética, Teillier persigue ante todo la configuración de una voz poética, la suya, que sea particular y a un tiempo, heredera de toda una tradición.

Tiempo segundo:

Superar la avería de lo cotidiano
Uno de los grandes obstáculos en la comunicación poética residía para Teillier en la imposibilidad de expresarla masivamente. "La poesía es un sueño no compartido" , lamenta el poeta, sin embargo, esa es la condición fundacional para emprender su tarea literaria. Al igual que Rilke, su preocupación básica es trascender el anonimato cotidiano, no dejar que el peso del tiempo real borre la construcción del tiempo idílico. Rilke individualiza la muerte, recupera su función enteramente personal: "Señor da a cada uno su muerte propia/ el morir que de aquella vida brota/en donde él tuvo amor, sentido y pena" . Esta es una de las funciones de la poesía lárica, recuperar y custodiar las relaciones primarias y metafísicas del ser humano ante la vida (y la muerte). El crítico Niall Binns, en su texto sobre Teillier, cita una reflexión de Jonathan Bate respecto a esta postura poética de Rilke, en la cual expresa la nueva responsabilidad de estos poetas ante el devastador paso de la modernidad. "Mientras la solidez de las cosas, nos dice Bate, va siendo reemplazada por la evanescencia de las comodidades, los poetas deben ocupar el lugar de los lares de los romanos, esos dioses cotidianos que custodiaban el hogar" . La custodia en Rilke es evidente. Teillier, por el contrario, tiene que llenar el hogar natal de significados valiosos que merezcan ser custodiados, porque su pasado está, de hecho, instalado en la "modernidad" latinoamericana; su pueblo natal se fundó en 1881, y su abuelo llegó allí sólo cuatro años más tarde, en 1885, como parte de las inmigraciones europeas promovidas por las repúblicas suramericanas para "civilizar" las "inhóspitas " provincias...


"Mientras dormimos junto al río
Se reúnen nuestros antepasados
Y las nubes son sus sombras.
Se reúnen los que partiendo de Burdeos o Le Havre
Llegaron a La Frontera por caminos aún no trazados
Mientras sus mujeres daban a luz en las carretas."

No sólo recrea su poesía el pasado sino su fundación, en esto hay una cercanía con el Neruda de
El canto general (en especial cuando habla de su origen en "Yo soy"), cuando describe la colonización de La Frontera, pero despojado del aliento social y continental del proyecto nerudiano. Esa es otra de las características de la voz teillieriana: la ausencia de la grandilocuencia y del yo desbordado. En Teillier, a diferencia de Rilke, no hay elegía, o, al menos, no en las dimensiones que alcanza el poeta en la primera elegía duinesa: "¿Quién si yo gritase, me oiría desde los órdenes/ angélicos? Y aun suponiendo que un ángel me estrechara/súbitamente contra su pecho: mi ser quedaría extinguido/por su existencia más fuerte." A pesar de su falsa modestia, Rilke se levanta sobre los hombros de lo cotidiano y entabla diálogos, no sólo con los "terribles" seres alados, sino con dios y la muerte. En su poesía, el yo es natural y divino, y la acerca al sabio y universal lenguaje de la naturaleza, y la eleva a los cielos, le da alas y sonoridad de viento. Su canto es río y montaña, signo y cosa. Las palabras son creadas por este yo que les imprime el peso de su cultura y la fuerza para permanecer sólidamente como los muros de la casa natal. La voz rilkeana es ontológica por el hecho de ser metafísica. Explora las regiones que después habrán de ser colonizadas por la filosofía moderna. "Ser por y para sí" (Fur-sich-Sein), esa es la esencia de la poética del autor de la Ofrenda a los lares, misma que muchas veces alcanza dimensiones míticas: "Un árbol se alzó. ¡Oh pura ascensión!/Canta Orfeo. ¡Alto árbol en el oído! Calló todo. Pero ya en el callarse/iba un nuevo principio, signo y cambio." Un habitante de dos mundos, el árbol, ejemplifica la doble constitución humana. Mientras el mundo moderno se corrompe en los desvaríos de la producción en masa, el poeta canta a la comunión entre el hombre, la naturaleza y lo divino: "Celebrar: El que oficia la alabanza,/ surge como el mineral del silencio/ de la roca. Su corazón, efímero/ lagar de un vino inagotable para los humanos" (Ibid., p. 257). Rilke posee el signo y por ello aventura el cambio, de la misma manera en que Teócrito poseía el logos y, por tanto, podía crear el idilio y llenarlo de una atemporalidad universal.

Teillier, más humano, ha perdido hace mucho toda relación con lo divino, esencia incapaz de descender a la antípoda chilena; nunca ha poseído completamente al logos, y su poesía tampoco es una lucha contra él. La creación de su espacio está ya corrompida por el paso del tiempo. De las rondas infantiles, de los paseos de los abuelos, y de la presencia del primer amor adolescente, sólo quedan algunas huellas y son ellas las que sostienen de manera precaria la ilusión teillieriana...

"Cierto: estuvo entre nosotros
Lo que el sol en el espejo
Con que un niño juega en el tejado.
Pero nunca dejaremos de buscar sus huellas
En los patios cubiertos por la primera helada."
No es la huella de las glorias de la cultura germánica, sino la de la modesta, tranquila y segura vida de los colonos australes, con sus cercas de madera, su molino y su estación de trenes cubierta por la niebla. Las huellas son signos frágiles que remiten a otras cosas, pero, a la vez, son una cosa propia, resignificada desde la memoria del poeta , y es que quizá sean las huellas la vía para que el poeta pueda comunicar su experiencia:

"Pues lo que importa no es la luz que encendemos
día a día
sino la que alguna vez apagamos
para guardar la memoria secreta de la luz.
Lo que importa no es la casa de todos los días
sino aquella oculta en un recodo de los sueños.
Lo que importa no es el carruaje
sino sus huellas descubiertas por azar en el barro.
Lo que importa no es la lluvia
sino sus recuerdos tras los ventanales del pleno
verano."

El universo creado en la huella (y gracias a ella), el "idilio" teillieriano, es mucho más interesante que la relación presente entre poeta y su tierra natal, a la que vuelve de cuando en cuando, primero como un dudoso estudiante oliendo a cerveza y luego como un desconocido creador:

"En el pueblo
donde algunos me conocen
como el poeta cuyo nombre suele aparecer en los
diarios,
paseo por la calle Comercio
que ahora se llama Avenida Bernardo O'Higgins
(Como en Santiago)"

Y más adelante concluye:
Pienso por primera vez
que no pertenezco a ninguna parte,
que ninguna parte me pertenece."
La pregunta por la pertenencia es, tal vez, el sustento de la poética teillieriana. El desarraigo presente es tal, que lo hace rastrear el sendero recorrido en busca de alguna certidumbre. Un temor latente recorre su obra: confirmar, como lo confiesa en el poema anterior, que nunca ha pertenecido a ninguna parte, que ha sido un marginal tanto en el pueblo natal (el supuesto paraíso perdido) como en la indiferente ciudad que ahora habita. El único lugar al que pertenece es su escritura, con ella logra "superar la avería de lo cotidiano".

Tiempo tercero:
Hoy soy un miembro del Club de los Corazones Solitarios
El lugar de enunciación de la poesía teillieriana es un paraje poblado de desolación. Aquí no hay añoranza, sino muerte paulatina. "En la clínica espero, aburrido, el desayuno./Mientras mi compañero de mesa mira el muro recién blanqueado/ y comenta, riendo, una película de gangsters" . Esa mañana en la clínica le hace reflexionar al final del poema sobre su verdadera revelación: "Yo no sabía que iba a cumplir cincuenta años sin nadie/ y por eso te veo mientras espero el desayuno." Desde la Crónica del forastero, escrita en 1968, la poesía de Teillier empieza a mostrar la no pertenencia del poeta. El estigma del forastero se agudiza con la publicación de Para un pueblo fantasma en 1978, donde se describe ese otro espacio opuesto al descrito en su obra anterior. Básicamente, este territorio se divide entre el bar y la clínica. Su escritura ya no pretende solamente develar y expresar aquella realidad secreta, sino consolar en parte la inmensa soledad que envuelve su entorno.

"Lo que escribo no es para ti, ni para mí, nipara los iniciados. Es para la niña que nadie saca a bailar, es para los hermanos queafrontan la borrachera y a quienes desdeñanlos que se creen santos, profetas o poderosos."
Ahora existe la certidumbre en la escritura de la fugacidad de la felicidad, su esencia, parece decirnos su poesía, consiste precisamente en la incapacidad de asirla. La esperanza de recuperación del pasado intemporal comienza a ceder ante la triste contemplación del escape de los instantes felices, cada vez más escasos; sólo resta la memoria para perpetuarlos y con eso basta para sobrevivir.

"Eso fue la felicidad:dibujar en la escarcha figuras sin sentidosabiendo que no durarían nada,cortar una rama de pinopara escribir un instante nuestro nombre en la tierra húmeda,atrapar una plumilla de cardopara detener la huida de toda una estación.
Así era la felicidad:breve como el sueño del aromo derribado,o el baile de la soltera loca frente al espejo roto.Pero no importa que los días felices sean brevescomo el viaje de la estrella desprendida del cielo,pues siempre podremos reunir sus recuerdos, así como el niño castigado en el patioencuentra guijarros para formar brillantes ejércitos."

Sin embargo, esta estrategia no funciona cuando el poeta ha gastado demasiado sus codos en los mesones de los bares. "Sí, es cierto, gasté mis codos en todos los mesones [...] Es mejor morir de vino que de tedio" La clínica es el punto extremo, es la tediosa espera de la muerte, una muerte impersonal, anónima y solitaria; allí sólo la ironía puede combatir el abatimiento. La ironía de enfrentar su antiguo proyecto poético con su situación actual.

"Ha llegado el tiempo
En que los poetas residentes
Escriban acrósticos
A las hermanas de los maníacos-depresivos
Y a las telefonistas.
Los alcohólicos en receso
Miran el primer volantín
Elevado por el joven psicópata.
Sólo un loco rematado
Descendiente de alemanes
Tiene permiso para ir a comprar "El Mercurio".
Tratemos de descifrar
Los mensajes clandestinos
Que una bandada de tordos
Viene a transmitir a los almendros
Que traspasan los alambres de púa [...]
Saludo a mis amigos muertos de cirrosis
Que me alargan la punta florida de las yemas
De la avenida de los ciruelos [...]
Es la hora de dormir -oh abandonado-
Que junto al inevitable crucifijo de la cabecera
Velen por nosotros
Nuestra señora la Apomorfina
Nuestro señor el Antabus
El Mogadón, el Pentotal, el Electroshock."

En el último tiempo de Teillier deja ver por momentos el descreimiento de su proyecto poético anterior. En los paisajes clínicos, no hay proyecto utópico, ni revelaciones por transmitir, sólo entretenimiento descarnado de la espera. El mundo se divide por los alambres de púa. La falta de esperanza puede leerse como un espejo de la realidad chilena del momento. El golpe militar ha convertido al poeta en un exilado interno. La clínica es el país, vigilado, dopado, más depresivo que maníaco. Su poesía se vuelve catastrófica, todo ha ocurrido, pero su voz aún persiste, aunque sea a través de la ironía y el parafraseo a los grandes poetas y sus intenciones ("Es hora de dormir -oh abandonado-"). El vino suple la incompetencia del lenguaje, y se convierte en la otra vía para ejercer el ritual: la recuperación a través de los artificios de la memoria; además, ayuda contra el abatimiento del desarraigo. Los años traen el debilitamiento del cuerpo, pero también el aumento de la dimensión crítica y de la autorreflexión. Su afán de ser un poeta tardío y su entorno coinciden. Ahora está realmente más allá del final. Ya ha experimentado las caídas, los golpes militares, las estaciones vacías y las estrategias del olvido. Pero, con los años, ha recogido suficientes guijarros para ver con tranquilidad como el mundo se viene abajo y se cumple su profecía mientras él espera tranquilo en su propio andén:


"El día del fin del mundo
Será limpio y ordenado
Como el cuaderno del mejor alumno.
El borracho del pueblo
Dormirá en una zanja,
El tren expreso pasará sin detenerse en la estación,
Y la banda del Regimiento
Ensayará infinitamente
La marcha que toca hace veinte años en la plaza.
Sólo que algunos niños
Dejarán sus volantines enredados
En los alambres telefónicos,
Para volver llorando a sus casas
Sin saber que decir a sus madres
Y yo grabare mis iniciales en la corteza de un tilo
Pensando que eso no sirve para nada.
Los evangélicos saldrán a las esquinas
A cantar sus himnos de costumbre.
La anciana loca paseará con su quitasol.
Y yo diré "El mundo no se puede terminar
Porque las palomas y los gorriones
Siguen peleando por la avena en el patio".

Notas ____________
1. Aquí sigo la concepción de Alfonso Reyes sobre la poesía expuesta en su Experiencia Literaria, en especial en el ensayo "Jacob o de la poesía", en Obras Completas, vol. XIV, México, FCE, 1962.2. "Los poetas de los lares. Nueva visión de la realidad en la poesía chilena" (1965), en Jorge Teillier: Prosas, Santiago, Editorial Suramericana, 2000, p.22.3. Ibid., p.23.4. Citado por Teillier en el artículo referido anteriormente, p.26.5. Ramón López Velarde: "A la gracia primitiva de las aldeanas", en La sangre devota, Obras (edición de José Luis Martínez), México, Fondo de Cultura Económica, 1971, p.91.6. Alfred Körte y Paul Händel: La poesía helenística, Barcelona, Editorial Labor, 1973.7. Teócrito: Idilios (traducción y edición de Antonio González Laso), Madrid, Editorial Aguilar, 1963, p. 30.8. Teócrito, obra citada, pp. 106-107.9. Ibid., p. 47.10. Jorge Teillier: "Camino rural", en El árbol de la memoria (1961), recogido en la antología Los dominios perdidos (edición de Erwin Díaz), Santiago, F.C.E., 2001, p. 33. Todas las citas de la poesía de Teillier provendrán de esta edición, salvo cuando se indique lo contrario.11. "Otoño secreto", en Para Ángeles y gorriones (1956), obra citada, p. 19.12. Niall Binns: La poesía de Jorge Teillier: la tragedia de los lares, Concepción, Chile, Ediciones LAR, 2001, p.25.13. Rainer Maria Rilke: "La vieja casa", en Nueva antología poética (edición y traducción de Jaime Ferreiro Alemparte), Madrid, Espasa Calpe, 1999, p. 55. 14. "Un desconocido silba en el bosque", en Poemas del país de nunca jamás (1963), en obra citada, p.43.15. "Sobre el mundo donde verdaderamente habito o la experiencia poética" (1968-1969), en obra citada, p.64.16. "Poesía es lo que hace el poeta", entrevista con Carlos Olivares para el suplemento Literatura y libros, del diario La Época (20 de enero de 1991). Recogida en Jorge Teillier: Entrevistas (1962-1996), recopilación de Daniel Fuenzalida, Santiago, Quid Ediciones, 2001, p. 76.17. "Libro de la pobreza y de la muerte ", en obra citada, p.11318. Obra citada, p.34.19. Jorge Teillier: Crónica del forastero, Santiago, Imprenta Arancibia Hnos, 1968, p.17.20. R. M. Rilke, obra citada, p. 215.21. "Sonetos a Orfeo", obra citada, p.254.22. "En memoria", en El árbol de la memoria, Santiago, Imprenta Arancibia Hnos.,1961, p.14.23. Federico Schopf: "Idilio y sentimiento catastrófico en la poesía de Jorge Teillier", ensayo inédito, 2002.24. "Los dominios perdidos", en Poemas del país de nunca jamás, obra citada, p.45.25. "Notas sobre el último viaje del autor a su pueblo natal", en Para un pueblo fantasma (1978), obra citada, p. 124.26. "Hoy soy un miembro del Club de Corazones Solitarios", en El Molino y la Higuera (1993), obra citada, p.158.27. "Botella al mar", en Cartas para reinas de otras primaveras (1985), obra citada, p. 143. 28. "Bajo el cielo nacido tras la lluvia", en Para un pueblo fantasma (1978), obra citada, pp. 108-109.29. "Pequeña confesión", Ibid., p. 122.30. "Paisaje de clínica", Ibid., pp. 114-115.31. "Fin del mundo", en Poemas del país de nunca jamás, obra citada, p. 51.

Richard Astudillo Olivares: El Mystic Market



Mystic market o el capitalismo

religioso en Mano de obra


18. A tu superior y a tu confesor descubre todas tus tentaciones e imperfecciones y repugnancias, para que te dé consejo y remedio para vencerle.
19. No estar fuera de la celda ni salir sin causa, y a la salida pedir favor a Dios para no ofenderle.
20. No comer ni beber, sino a las horas acostumbradas, y entonces dar muchas gracias a Dios.
21. Hacer todas las cosas como si realmente estuviese viendo a su Majestad, y por esta vía gana mucho un alma.
40. En la mesa no hable a nadie ni levante los ojos a mirar a otra.
42. Delante de su superior, en el cual debe mirar a Jesucristo, nunca hable sino lo necesario y con gran reverencia.
49. Lo que le dicen los de casa haga siempre, sino es contra la obediencia; y respóndales con humildad y blandura.
51. Jamás deje de humillarse y mortificarse hasta la muerte en todas las cosas.

Santa Teresa de Jesús


La religión política neoconservadora es un peligroso intento de legitimar indirectamente el sistema capitalista. Funcionaliza la religión cristiana en pro de la salud del sistema. Y al no cuestionar su propia lógica capitalista (económica, política y administrativa) ni su pretendida modernidad, desemboca en una absolutización del sistema democrático en sus aspectos más deshumanizadores.

José María Mardones

El contrato entre la fe y el sistema económico ha tomado a pesar de la aparente secularización de las instituciones, un sitial preponderante en la sociedad moderna. Al señalar la página solemne del medioevo, identificamos el sitio de origen de la primera expansión de la multinacional religiosa más exitosa de toda la historia, cimentada en el reconocimiento del emperador y en los logros de las empresas militares de un incipiente colonialismo. Fueron bulas papales los documentos "legales" que terminaron con los recelos en la fe del conquistador, a la hora de cortar 50 cabezas indias. Ambas formas de hacer industria se corresponden y reconocen, como lo demuestra la defensa a ultranza de la institución productiva familiar propia de las sectas católicas de ultraderecha. El neoliberalismo religioso, por su parte, ha logrado posicionar una condena al cristianismo de la acción, el de Jesucristo expulsando a los mercaderes del templo, para permitir la aceptación de las variantes reformistas (propias del mundo anglosajón) que observan en la concentración de la riqueza (ora et labora) una parte fundamental de la ritualización del trabajo y la producción (en el caso chileno esto se traduce en la conformación de una oligarquía en la que comulgan el conservadurismo religioso, el credo de la nueva teoría económica y la oposición política).



El cruce de la ideología económica y religiosa acentúa la fetichización de la mercancía, como ya observaba Marx, convirtiendo al empleo en un elemento más de la caridad del empresariado hacia la sociedad ("agradezcan que tienen pega"). En la lógica capitalista de borrar el factor trabajo, la mano que actúa sobre los materiales, el primer "infiel" que debe ser convertido a los preceptos de la nueva economía es el obrero. Si hasta ese momento la máxima que había operado, era la de "la fe os hará libres"; la nueva plataforma pondrá al mercado en el rol regularizador de las subjetividades en su necesaria adaptabilidad a los preceptos "igualitarios" de la oferta y la demanda. El soporte para la intervención será la visibilidad de los cuerpos, es decir, la puesta en escena de su condición de productos dispuestos en la vitrina para ser exhibidos y manipulados. El neoliberalismo no borra finalmente el factor trabajo, sino que lo inscribe ahí donde es imposible distinguir el límite entre el cuerpo y el objeto (entre el carnicero y el pollo), haciendo del primero un producto reideologizado en cuanto expresión estética del microfascismo que opera desde su interior (desde el cuerpo, materia prima del operario).



La nueva fórmula de las construcciones discursivas y las representaciones del neobrero tiene antecedentes en las alucinaciones del barroco contrarreformista. El oscurecimiento del habla del trabajador, alejado de la épica de las reivindicaciones, propio del enfermo en Mano de obra de Diamela Eltit; es análogo al del cuerpo invadido por la divinidad en el delirio místico. Esta experiencia traspasada a la escritura, se singulariza en Santa Teresa de Jesús, cuyo apostolado ensaya dos formas divergentes de construir a la divinidad. La parte más reconocida de su obra corresponde a la escritura poética del éxtasis místico, los encuentros eróticos de los cuerpos habitados o penetrados por el fuego espiritual (vivo sin vivir en mi) y las famosas moradas donde construye una arquitectura de las cavidades interiores del alma, para elevar la habitación, lecho en que será desposada por el amado (la amada y el amado son los personajes tipo del encuentro místico del barroco lírico español). La parte menos conocida de su obra refiere a su labor como reformadora de las carmelitas y fundadora de conventos en España. El vuelo místico da paso a la reglamentación autoflagelante del claustro, lugar físico donde el alma fiel debe preparar, alejándose de la materia, el encuentro con la divinidad. Es posible entender el rol disciplinario del convento y de la escritura de las constituciones de la Santa (ambas son una estructura de encierro), como parte del razonado delirio característico del proyecto de vida retirada. Y es que fuera del rol religioso, la vida de claustro somete y regulariza con el reglamento más religiosamente productivo. Directriz no solo interna: la obediencia estricta a los superiores, sino previa como la entrega del patrimonio de las novicias a la compañía y el completo desapego a la familia. En el texto del Eltit, el delirio domesticado por la productividad, se actualiza en la situación de los cuerpos modificados por la rutina laboral. Asistimos al rito consumista, un trabajador que es un operario fundamental en la aniquilación cristiano-pagana de los productos. El sujeto se percibe como ofrenda, artefacto central en la carrera por mantener el orden "cósmico" de las ventas: su turno. La pesebrera instala la forma plástica de esa dominación. En su participación en el nacimiento, más real que simbólico, del producto-niño-Jesús, el trabajador tiene su epifanía revelando su aporte al rol-valor agregado de la mercancía. Es el actor privilegiado de la física operación-invasión a los cuerpos. El alcohol provee del sopor que borra las barreras entre el delirio y la vigilia. El cordero del capital aglutina todos los elementos rituales de continuidad en el espacio físico (continuidad con la divinidad en el místico), concluyendo con el éxtasis paradigmático de la jornada laboral: el cuerpo del operario se acopla al de las paredes del establecimiento-mercado. En la segunda parte de la novela, la de las hablas claramente distinguibles, encontramos la objetivación de la violencia del supermercado pero trasladada al espacio doméstico, en el que se deben cumplir (igualmente) órdenes y privilegiar ciertos roles como preparar la comida y saciar el apetito sexual. El líder del antisindicato es el encargado de distribuir las funciones de la re-producción a escala de vida monástica a los monjes de la nueva era.



Como señala Mardones (en el epígrafe) la correspondencia entre religión y capitalismo posee una precisa causalidad, confundir "inocentemente" el misticismo en el trabajo ("Si, usted es muy necesario en esta empresa") con las estrategias del mercado. El místico provee al capital de un presunto "carácter sagrado" que oculta el nihilismo, la inhumana explotación y la concesión utilitaria de los sujetos situando a las empresas en el rol de matriz familiar neutralizando y educando los cuerpos. ("Si uno de nosotros falla se va todo a la cresta").



Bibliografía:




De Jesús, Santa Teresa. Obra completa. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1972.


Eltit, Diamela. Mano de obra. Santiago de Chile: Planeta, 2002.


Mardones, José María. Capitalismo y religión: religión política neoconservadora. Santander: Sal Terrae, 1991.

Cristián Brito: El escritor y el mundo cambiante



EL ESCRITOR Y SU RELACIÓN

CON UN MUNDO CAMBIANTE


Al referirnos al boom, posboom y posmodernismo debemos hacer la salvedad que de estos términos no manejemos su real significado, sólo poseemos una idea o noción con el que los relacionamos, es innegable el hecho que nos referimos a ellos con soltura y convicción, pero en el fondo sin saber qué significan realmente. Entonces se hace necesario adquirir una noción real sobre de qué trata cada uno de ellos.


El boom literario fue un movimiento narrativo en el que se cuestionó lo real, lo verosímil, es decir, en él se refuta cualquier teorización sobre el conocimiento. El concepto de realidad cae entonces en una nebulosa de escepticismo. La narrativa en este sentido toma un giro más bien fantástico, tal como lo menciona Borges "entre la realidad y el sueño la diferencia es puramente mecánica, es decir, las certezas son probablemente ficticias y si, en efecto, hay leyes que rigen la existencia, lo más probable es que el hombre no esté capacitado para comprenderlas". Los principales exponentes del boom fueron Borges, Asturias, Rulfo, Cortázar, Fuentes, Vargas Llosa y García Márquez. Novelas como Rayuela de Cortazar, Cien Años de Soledad de García Márquez, Pedro Páramo de Juan Rulfo y La Ciudad y Los Perros de Vargas Llosa, poseen una cierta unidad y similitud, un juego narrativo en el que lo real y lo ficticio se entremezcla, dando la sensación de que la división entre el mundo onírico y el de la vigilia es sumamente estrecha.
Con estos antecedentes, el boom debe relacionarse con la crisis de la representación planteada por Fredric Jameson que sostiene que se produce una pérdida de confianza en una teoría del conocimiento y de las artes basada en la idea de lo especular, y cuyas categorías de evaluación no son las de la congruencia, la precisión y la verdad misma.


Dentro de este escenario, podemos entender y situar al posboom como una reacción directa a los planteamientos realizados en el boom. El posboom posee diversas aristas. En el plano de lo social se rechazó a todo tipo de régimen político autoritario que imponga algún tipo de ideología privilegiada a la sociedad. También extiende este rechazo a cualquier manifestación absolutista en el área filosófica, sea que adoptase la forma literaria equivalente, la llamada novela totalizadora. El posboom posee una mirada de satisfacción con el entorno, ya no se pretende obtener o concebir una idea universal, se desea generar un cambio, experimentar entregando gran énfasis a lo indeterminado, a la inventiva, a la variabilidad y al riesgo, a lo lúdico y la diferencia, rechazando de esta forma todo proyecto de gran envergadura. La narrativa será dirigida a un público que esté llano a entender el mundo de una forma más simple y que pueda ser representado por el lenguaje sin necesidad de problematizarlo excesivamente. El posboom constituye un fenómeno doble. Según Jacques Derrida, se afirma lo lúdico, y por contrapartida se cultiva el sueño de descifrar una verdad que va más allá. Por su parte, José González indica que la influencia del posmodernismo es clave en la escritura, donde se escribe de forma realista y experimental. En la tradición del posboom narrativo latinoamericano, en esa generación que viene después de Vargas Llosa, Carpentier, García Márquez y Cortázar, surgen las voces narrativas de escritores como el argentino Manuel Puig -el de El beso de la mujer araña, Pubis angelical o Boquitas pintadas-,,la mexicana Laura Esquivel, autora de "Como agua para chocolate" y "La ley del amor"- de Isabel Allende, por citar algunos.


Al referirnos al posmodernismo, no existe un consenso sobre su real significado. Se poseen diversas teorías a su respecto, cito las principales, Lyotar lo asocia con la incapacidad del hombre occidental de formular ningún tipo de explicación totalizadora de las condiciones de su existencia, Jameson por su parte, lo relaciona con la fase actual del capitalismo que ha dejado a la humanidad sin proyectos convincentes para el futuro, mientras que Htcheon intenta oponer el posmodernismo al modernismo literario y artístico de tipo anglosajón.


Algo que sí está claro, es que el boom representa la culminación en Hispanoamérica del modernismo, ya que los escritores aún vislumbran la posibilidad de expresar verdades. De esta forma, el posmodernismo se opone a ésta idea en el sentido que aquella chance narrativa pierde sus bríos y la esperanza de describir la realidad se derrumba. La época posmodernista se caracteriza por una fascinación con lo indeterminado, la problematización del centro, la marginalidad, la simulación y la precariedad. Los precursores del posmodernismo en Hispanoamérica serían Cortázar, Cabrera Infante, Néstor Sánchez, Sarduy y Puig, mientras que los reales exponentes del concepto posmodernista son Piglia, Roffé, Libertella, Elizondo, Boullosa, J.E Pacheco, Moreno-Durán, Albalucía Ángel, Balza y Eltit.


El posboom se cimienta en ideas que no posee juego, no existen factores lúdicos, no se alimenta con la idea de un mundo caótico, sin dirección y falto de significado. Mientras el posboom se mantenga como un movimiento ideológico colectivo, no puede ser comparado con el posmodernismo, ya que éste cuestiona la legitimidad de todo proyecto ideológico. Si pretendieramos relacionar el posboom al posmodernismo, se debe reconocer que el posboom, al ser una reacción al boom, crea una especie de realismo nuevo, para reflejar un nuevo entorno, incorporando aspectos que incluso llegan a ser terribles. Este discurso se dirige a un público menos elitista que le agrada lo llamado por Eco como "el redescubrimento no sólo del enredo, sino del placer de una lectura sin complicaciones". Si bien es cierto el posboom pretende crear una narrativa más cercana a lo real y palpable, es decir la llamada obra testimonial, no excluye por completo elementos que modifican la representación directa de la realidad, es decir, a pesar des ser concebido como una reacción a los planteamientos ideológicos del boom, de igual forma conserva algunas características de este periodo. Cualquiera que sea la definición que poseamos de posmodernismo, difícilmente da cabida a la idea de cambio histórico comprensible y mucho menos a la de progreso.


Se debe entender al posmodernismo como una idea global, pero con distintas manifestaciones o modos de expresión a nivel geográfico, así surgen las llamadas formas locales que no solo no resultan homogéneas ni idénticas, sino que como sostiene Williams, son abiertamente contradictorias entre sí.


Se debe considerar además el término poscolonialismo, el cual es aplicado a la cultura de países que alcanzaron la independencia mucho más recientemente que los hispanoamericanos. Con esto en consideración, ya que la relación histórica- literaria es vital, se puede concluir que el posboom parece tener más en común con el poscolonialismo que con el posmodernismo.
En conclusión, los tres términos: Boom, Posboom y Posmodernismo, pretenden encasillar diferentes estilos narrativos que han marcado las letras hispanoamericanas. Con diferencias y similitudes -las menos- entre sí, y sin poseer una definición claramente establecida, estos movimientos o épocas literarias dan cuenta de sucesivos cambios en las voces narrativas y en el contenido que las obras presentan. Se entiende que el mundo es visto de diversas maneras. No existe una voz predominante. La letra cambia, al tiempo que la historia del hombre escribe sus nuevos capítulos.

viernes, junio 01, 2007

Alberto José: Del raquitismo político




Hablamos de raquitismo cuando un organismo padece de desnutrición, es decir que no recibe lo que gasta y, por consiguiente, refleja su estructura ósea, por lo que, está relacionado con la existencia de una estructura que sostenga a semejante individuo. La palabra connota también el sentido de padecimiento o enfermedad, es decir algo negativo: el raquitismo es síntoma de un organismo enfermo. Y también se trata de una enfermedad política que se deja ver a todas luces.
Recientemente, hemos sido testigos de la violencia que se ha suscitado en nuestro país, sobretodo en zonas donde la tranquilidad era un asunto cotidiano. Las ejecuciones realizadas por el crimen organizado han alarmado a la población de los Estados donde menos era esperada una acción de tal tipo. El discurso oficial y sus lacayos explican dicho evento como reacción ante un combate frontal contra el crimen organizado y han inventado una teoría de caricatura llamada el efecto cucaracha, la cual pretende explicar la desestabilización del orden interno de ciertos lugares a lo cual, se considera necesario la intervención de las fuerzas armadas de la federación incluyendo el ejército. Como el espacio me lo impide (esa Carolina), no me detendré a explicar en detalle dicha teoría que ha sido sobrexpuesta en los medios. Pero baste para usted, mi estimado lector, tener en cuenta los siguientes puntos:
1.-Que el combate al crimen organizado ha sido magnificado, pues recordemos que los operativos realizados a partir de este sexenio tenían como objetivo desmembrar las redes de tráfico menor, y por ningún motivo se refirió al combate contra los grandes capos del narcotráfico; operativo que por sus consecuencias ha sido un rotundo fracaso, pero además, no existe un combate frontal contra el gran narcotráfico, ni la intención de hacerlo.
2.-Que la teoría del efecto cucaracha supone la migración de delincuentes a lugares donde antes no había, lo que supone que la violencia es traída de afuera, cosa que implica de la misma manera que no hayan existido redes de distribución al interior de dichos lugares, por lo que todo operativo, y servicio de inteligencia estatal quedaría simplemente anulado por dicha teoría.
3.-Que la presencia de fuerzas militares y federales aplacará los desmanes ocurridos por la ola de violencia, por lo que la fuerza impera sobre la inteligencia y los servicios de seguridad así llamados.


No nos dejemos engañar, las fuerzas armadas son último recurso en los casos de mayor gravedad e inseguridad; los cuerpos de seguridad representan la estructura del orden, el sostén, los huesos del organismo que llamamos Estado, y tienen por misión hacer cumplir la ley, pero sobretodo la seguridad ciudadana. Sus operativos están planeados por servicios de inteligencia que deberán realizarse con estrategia, o sea con inteligencia. El hecho de desplegar vistosamente la fuerza bruta de nuestros cuerpos de seguridad es un síntoma del raquitismo de inteligencia, de los servicios de inteligencia, pues lo único que pretenden realizar con semejante espectáculo es adornar un gobierno que desde el inicio de su mandato no ha sabido más que denostar todo derecho ciudadano, es propaganda que pone en riesgo la vida del civil y lo obliga a estar en medio de un fuego cruzado innecesario y brutal. El despliegue de fuerzas armadas es pues, el síntoma del raquitismo político que el Estado mexicano padece, donde los signos de poder quieren ocupar la función propia de todo gobierno: el cumplimiento de la ley. Donde la retórica vacía del combate al crimen organizado representa las lentejuelas de un gobierno que quiere ocultar su raquitismo a todo costo, sin escatimar siquiera la vida de los ciudadanos.

Carolina Cruz: Entrevista a Jaime G. Velázquez



Abandonar la idea original
es perderse en el camino: Jaime G. Velázquez

Carolina Cruz

Jaime sonríe porque apenas acabándose de sentar ¡¡Prrummm!! le lanzo la primera pregunta –es que tengo prisa-, me justifico:
P: Fuiste fundador del IVEC ¿Cómo apareciste por Veracruz?
R: Salí corriendo del DF con mi familia cuando el temblor de 1986, y coincidió con que ese año se inauguraba el Instituto Veracruzano de Cultura
P: Donde te encargabas de…?
R.: El departamento editorial, que fue un reto porque yo no conocía a los veracruzanos, entonces ¿Qué iba yo a publicar? Empecé por lo más consagrado que era Paco Píldora, que tenía 80 años y nadie le había publicado un libro.
P: Como suele suceder, lo bueno que lo vio en vida porque a muchos se les rinde homenaje o se le da valor a su obra una vez muertos.
R.: Je. Con su acostumbrada prudencia sonríe ante mi comentario. Lo mismo hice con Arriola Molina, todo un personaje de la historia de Veracruz como profesor, como político y a nadie se le había ocurrido reunir su obra en un libro.
P.: Era un proyecto con afán de rescate?
R. No, no… la idea fue de Ida Rodríguez, lo más satisfactorio fue que después de ese primer libro Arriola Molina conjuntó todo su trabajo periodístico de años, en varios libros que incluso ahora son tres tomos.
P. Era un programa de trabajo?
R. Fue una propuesta editorial del IVEC, una institución que en ese entonces fue bien recibida aunque también incomprendida por algunas personas que no entendían de qué se trataba, sobre todo imagínate el solo hecho que la sede fuera el puerto de Veracruz y no Xalapa.
P. Eso es bueno o malo?
R. Era muy bueno, la gente estaba muy complacida de que se hubiera tomado en cuenta al puerto, por eso duele tanto que lo estén dejando caer los programas.
P.: Pero igual mucho personal procedía de Xalapa y otros del DF.
R.: Bueno si lo tomamos en su acepción de estatal debería haber personal de todas las regiones.
P.: Pero para eso las Casa de Cultura… ¿no?
R.: Sí, por eso ese proyecto tiene que levantarse, han hecho mucho pero todavía falta, porque sin esa base volveríamos a lo de siempre. Actualmente hasta donde sé, las casas de cultura suben y bajan, el proyecto original era muy valioso, ahora necesita ciertos ajustes porque no es posible que un programa siga sin operarse años, eso no quiere decir que se abandone la idea inicial sobre todo si el objetivo no se ha cumplido. Por ponerte un ejemplo: los gobernantes son perecederos, cada seis años pueden cambiar, pero una institución… ya ves el IVEC tiene 20 años y no la estamos juzgando por sus directores, sino en sí misma, los directivos deberían cuidar una historia de trabajo unitaria y congruente con las políticas planteadas desde su origen y no por la presunción de una persona por un temporadita. No puede ser que cambie de programa cada seis años.
P.: ¿Crees que eso pasa? que cada director que llega hace va de salto en salto? Sin una meta definida que mantenga la identidad del instituto?
R.: Bueno sí, eso es clásicos de los políticos, querer dejar algo con su nombre y no sostener o enriquecer lo que ya se ha hecho, sino hacer cosas nuevas y eso es terrible porque, comparando entre instituciones, ya en plan de instituciones a instituciones, en el Seguro Social, no estas comparando qué hace o hizo un director u otro, ni siquiera transcienden sus nombres, lo que ves es si sirve o no sirve, si esta funcionando o no.
P.: Quieres decir que el director que llega no es un promotor nato con trayectoria, sino que el IVEC se ha vuelto un cargo político, para que el director en su momento luzca?
R.: Sí y es una imagen que no se ha podido quitar, porque la mayoría de los ciudadanos no tenemos buena idea de los políticos.
P: Pero la actual directora del IVEC no es política, es una excelente académica e investigadora
R: Sí, pero al entrar a ese cargo se tiene que volver política. También Ida Rodríguez en su momento tuvo que volverse política. Se vuelve una figura que piensa solo en el presente y lo que necesitamos es alguien con un pensamiento mucho más amplio, que venga del pasado y proyecte al futuro.
P: Pero lo que estas diciendo remite a la idea de que haya una autonomía, porque mientras sea nombrado el director del IVEC por el gobernador, siempre se verá ese puesto como un cargo político, en el cual el director siempre será coartado en sus decisiones y sujeto a los caprichos o deseos del gobernante en turno. Tú propondrías que se volviera autónomo?
R: No, no es tanto eso, yo lo que propongo es que… por ejemplo… ahora en el festejo el XX aniversario… ¿Donde estaba el Secretario de Turismo y Cultura? No estaba. Porque no le interesaba, le importa el turismo que de eso sí sabe mucho, entonces lo que yo propondría es que se vuelva una Secretaría estatal.
P.: Hummmmm!!!!!!! Bueno sí, creo que Veracruz tiene una enorme riqueza cultural tangible e intangible para que pudiera sostenerse la propuesta de una secretaría, pero tú crees que sería una secretaría democrática, que la visión del estado hacia la cultura es democrática?
R.: La cultura sigue siendo de élite. Acabo de estar en la Feria de Palacio de Minería, que fue dedicada a Veracruz y la mayoría de los invitados eran xalapeños, pero el estado no es Xalapa, en cultura somos un montón de gente en todo el estado, que no nos conocemos entre nosotros, a los de Coatzacoalcos o Poza Rica, por ejemplo, en ese sentido sí creo que falta mucho por hacer. tenemos que ser regionales pero también globales.
P.: Y cómo estamos en “Pérdidas y Ganancias? (Haciendo referencia al nombre de una famosa columna crítica, así llamada, en un desaparecido suplemento cultural del puerto).
R. Sonríe. Je. De hace 20 años a la fecha hay mas actividad pero el asunto es cómo hacer que de más frutos. Tenemos que pasar a otra etapa
Jaime G. Velazquez, editor, escritor y poeta, habla ahora sobre la educación informal.
P. ¿Existe?
R. Un nivel informal de educación no existe ni siquiera en Xalapa, allá abrieron escuelas de escritores, una de ellas con mucho éxito por cierto, la de Rafael Antúnez (colaborador de esta página, me apuro en afirmar), y la gente iba de Veracruz a tomar las clases pero ya la cerraron.
P. Entonces sí hay gente interesada en formarse en las artes, por ejemplo el Taller de Literatura de Humberto Hernández, tenía mucha demanda de jóvenes y no tan jóvenes y también lo cerraron, ¿Entonces qué pasa? No lo entiendo…
R. Es lo que te decía, que no hay razones claras, ni continuidad en los proyectos, uno los acepta y da por hecho que “no hay dinero para pagar”, “que son ajustes laborales y pues te corro” o “tengo otra idea”. Nunca sabemos por qué toman esas decisiones, nunca las aclaran ante la gente.
P. Deberían los encargados de cultura rendir un informe?
R. Todo mundo. Cómo pueden participar los ciudadanos, ya no digamos en crítica, sino con sus aportaciones, si no sabemos por qué los directivos hacen o no hacen tal o cual cuestión. La participación ciudadana no es sólo ir a votar, si no cómo aceptar o entender lo que sucede si uno no tiene manera de intervenir.
P. Bueno en muchas situaciones la participación ciudadana no existe, eso pasa tanto en la cultura como en otras áreas…
R. Sí, pero es imposible que sigan pensando que una sola cabeza sabe de todo y puede con todo, eso es imposible, siempre se requiere de los demás.
P. A mi me interesa saber el trabajo que hacen en las colonias, con esa población que no se traslada a la sala de conciertos o al recinto donde esta la exposición de un artista que ni siquiera conocen… porque les ha faltado, aparte de cientos de satisfactores materiales, educación y cultura.
R. Sí, mientras la educación artística no exista como una materia de peso en el diseño curricular de la primaria y de los otros de educación media, entonces le corresponde a otra institución hacer ese trabajo.
P. Pero el IVEC quiere decir “educación y cultura”
R. La parte de cultura siempre asusta: “los cultos y los incultos”, la palabra cultura tiene muchas acepciones, el IVEC debería dedicarse sobre todo al arte, a la enseñanza de las disciplinas artísticas, formando a la población en ese tipo de apreciaciones.
P. ¿De nuevo la educación informal?
R. Claro, si hacen talleres de literatura, de cine, de música, bueno van formando un público, que tal vez luego decida estudiar profesionalmente. El IVEC no puede con todo, se trata también de qué hace el Ayuntamiento de Veracruz o la UV en ese sentido.
P. ¿Y como ves esta efervescencia cultural de eventos que hasta se traslapan unos con otros?
R. El puerto ha estado creciendo consistentemente, aparte llega cada vez más turismo, toda esa gente quiere divertirse, entretenerse, pero se necesitan dos requisitos: primero sentir esa necesidad de escuchar música o ver teatro, lo cual significaría que recibiste educación para apreciar ese arte y el otro es tener dinero para pagar la entrada.
P. Pero las entradas no son caras…
R. Sí, hay que preguntarse quién es el único que no iría, aquél que no tiene esa educación. Ahora, si hay una oferta debe haber una demanda, esa es la tarea: formar un nuevo público, que no seamos siempre los mismos.
P. ¿Somos siempre los mismos?
R. No, ha ido aumentando un poco; pero por un lado está la educación y por otro lado la oferta, que deben ir juntas bajo un mismo programa.
P- Cómo motivar a la gente que no acude, que se mantiene al margen…
R. Tiene que ver insisto, la educación, para que ese púbico tengan la apreciación, la motivación, nadie se levanta diciendo hoy tengo ganas de ver teatro o de escuchar un concierto sinfónico. También está la promoción de la actividad.
P. Bueno, en ese caso si formamos lectores necesitamos después que este público tenga acceso a los libros….
R. Que están carísimos, al que maneja los presupuestos le da horror decir como te voy a dar un millón de pesos para que edites un libro que nadie va a leer
P. Volvemos de nuevo a la educación… Hablemos de qué sería más atractivo para el público…
R. La poesía sería la última (reímos los dos, resignados); después estaría el teatro, en tercer lugar la pintura y escultura, además los pintores no venden lo que pintan
P. Sí, es cierto… qué se debería hacer para promover a los artistas visuales
R. Ahí está la labor de la Secretaría de Turismo, abrir corredores de arte. Aquí y en otros países “El arte veracruzano en España” por ejemplo.
Jaime finaliza con una reflexión: “Creo que los encargados de la cultura deben pensar en trascender con su obra, no ser uno más en el puesto. Ponerse la camiseta de un misionero”.

Conde de Saint Germain: ¿De qué color es la fidelidad?



Conde de Saint Germain,

duque de Los Berros y barón rojo por conveniencia.

Estimada madame Caro Cruz de la Santa Veracruz:
La verdad que si no me recuerda que tengo que colaborar para esta página, no me hago responsable del envío pues mis insomnios constantes me han llevado a contagiarme de esa peste que en algún momento azotó a los nobles pobladores de Macondo y había entrado en la etapa del olvido de mis obligaciones.
Pero aquí me doy a la tarea de regresar al teclado para despotricar contra todo, como es mi sana costumbre.


Usted sabrá que viajo demasiado, por eso cuando cruzo en la carretera la frontera que señala “Bienvenido al estado de Veracruz”, me sorprende la publicidad desmedida de la administración actual identificada con el color rojo.
Vaya cosas de la vida, en los inicios del siglo XX, ser rojo era ser comunista, tal vez en la acepción más suave, socialista (obviemos el rosita del extinto Partido Popular Socialista de Vicente Lombardo Toledano). Atrás del rojo había una filosofía política en franca oposición al avasallamiento capitalista. Ser rojo en México era vivir en la clandestinidad, estar estigmatizado e identificado con la marginalidad y las frases dogmáticas de “el pueblo unido jamás será vencido”, “este puño sí se ve” o “no pasarán”, entre otras tantas nacidas en el fragor de las marchas en las calles o la oscuridad de la guerrilla.
Pero ahora Veracruz se tiñe de rojo como un sello de la fidelidad. Camisas rojas, chamarras rojas, vestidos rojos, bardas de rojo, taxis de rojo. Rojo que te manipulo rojo. Todo con exceso, nada con medida.
El rojo está identificado con el estado de Veracruz, tal vez más con el Puerto jarocho. Puede ser por la pasión, la actitud, el coraje, el calor. De ello se han encargado los equipos deportivos echados a la desgracia en las recientes décadas como el Águila roja, la histórica novena que no pasa de media tabla en la Liga Mexicana, y los Tiburones Rojos, arponeados por directivos y gobiernos para mantenerlos ahogados permanentemente en la amenaza de las aguas sucias del descenso. Esa zoología fantástica de color escarlata le ha dado cierta identidad a los veracruzanos.
¿Alguien se imaginaría a un priista de sus épocas de oro vestido de rojo? Nunca, hubiera sido confundido con un “temible” comunista. Ante la caída del PRI en las preferencias electorales, fraguada a pulso desde la administración de Salinas de Gortari, el marketing entra en juego para ganar la ilusión política. El más identificado con el color rojo fue Roberto Madrazo en la pasada campaña (aún no sé si continúe con su sonrisita escondido en algún lugar del planeta) para llevarlo a un estrepitoso tercer lugar. En campañas locales, el rojo ha sido usado con éxito en Sonora, Estado de México y Veracruz.
El uso y abuso de la propaganda y la publicidad en la política nos ha llevado a creer nuestro bienestar social gracias a que los medios de comunicación así lo pregonan hasta la saciedad. Ejemplos: Veracruz, el estado que lo tiene todo (incluyendo el municipio más pobre del país, claro); Veracruz, un gran estado (por supuesto, tiene 72 757 kilómetros cuadrados) y ahora Veracruz late con fuerza (y todo aquel que quiera recibir beneficios en su municipio, apoyo en su proyecto cultural o el donativo para la fiesta de quince años, por decir algo, tiene que llevarse la mano derecha a la altura de la tetilla izquierda, sonreír y repetir la frase. (Si porta camisa roja, mejor).

La ola roja se había tardado en Radio y Televisión de Veracruz, en cuanto al color, claro, porque en información el panegírico irremediablemente se centra en la imagen gubernamental.
Es innegable que al actual logotipo de RTV es mucho mejor que el anterior formado por unas ondas abstractas de colores. El actual es sencillo, un globito al estilo del cómic que da la idea del diálogo y la comunicación, con un toque leve de red en la parte superior izquierda y con letras livianas pero… ¡rojo!
La pantalla de la televisora estatal también se tiñe de rojo. Rojo por todos lados. En el noticiario la nota roja es la de las acciones del gobierno, por el color, no por los hechos policíacos cada vez en aumento. (Sólo por curiosidad cheque cuántas noticias inician con la frase: el gobernador del estado de Veracruz….)
Las acciones desmedidas del uso de la imagen como base del éxito político descuida la esencia de un proyecto de comunicación, en este caso. Vale la pena, por supuesto, hacer un análisis de la programación de TVMás y su variada propuesta, que ya se abordará en próximas entregas, pero da pena, en verdad, que un medio de comunicación público, sostenido con nuestros impuestos (no participamos como sociedad en el diseño del proyecto y deberíamos) abra las puertas a la pobreza musical de la chunchaca y lo peor de la música grupera, subgéneros musicales vociferados por Joe de Lara, el limitado conductor egresado de las filas de Televisa-Veracruz. Con ello, el proyecto de cultura y los esfuerzos que hacen muchos de los productores y conductores de TVMás por ofrecer una televisión digna, se ve manchado por la incoherencia. Y no tarda en aparecer un programa dedicado al jet set veracruzano que seguramente disfrutarán mucho los vapuleados habitantes de Zongolica, sin contar las pésimas copias de chavitos conductores que creen reproducir el estilo de MTV o Telehit.
Para no abusar del espacio aquí termino con la promesa de hacer comentarios más adelante sobre los programas de TVMás.
Camino y disfruto en el Parque Juárez de Xalapa sin dejar de sorprenderme por la fuerza de expresión y la belleza de las esculturas de Javier Marín. Reviso por todos lados y admiro la Cabeza roja de mujer. ¡Uff, que bueno! Aún no le descubren el color los publicistas del gobierno y no le han puesto la leyenda de late con fuerza.
Un abrazo

PD: como todo es susceptible de empeorar puede haber una plaga peor en las proximas elecciones: la manzana azul.

Mujeres en el Arte

Como de mujeres tratan nuestros tres últimos aportes, presentamos este video que le cae como beso al labio a dichas entregas.

Susang Sontag: Diario



El interés de Sontag por llevar un diario tradicional —entradas con fecha, oraciones bien pensadas— fue intermitente. Hay verdaderos arranques de escritura típicamente de diario, pero son más frecuentes las listas: de películas vistas, libros por leer, lugares donde comer y beber en las ciudades que le interesaban; y listas de palabras, por lo general, inglesas, pero a veces también frases en francés, alemán, griego, italiano y español. Hay listas de escritores notables, poetas o pintores de cierto momento, todo anotado con la intensidad de una estudiante, una intensidad que conservó durante toda su vida.En ciertos períodos, describe y explica detalles de su vida privada, y lo hace con ansioso cuidado; en otros, las relaciones íntimas apenas si son mencionadas. Los pasajes en que explora la escritura de una novela contribuyen a desdibujar aún más la línea entre el drama privado y las narrativas literarias o intelectuales. Vista a la luz de sus logros y su celebridad, la vida de Sontag parece tener una admirable coherencia. Su persona pública fue perdurable e indiscutiblemente suya. Pero en los diarios el esfuerzo por llegar a eso aparece una y otra vez: la reelaboración de su vida y de sus ideas, la concentración total, junto con la emoción que sentía cuando finalmente las cosas empezaban a ir bien. Con frecuencia medita sobre esta constante autoconstrucción, y por cierto algunos aspectos de su vida —la mezcla de cultura alta y cultura popular, el entusiasmo sexual, el apasionado intelectualismo— habrían de llegar a ser, a partir de los años 60, hitos representativos de la vida urbana.


La selección que sigue se inicia a fines de 1958, cuando Sontag está a punto de cumplir 26 años. Su casamiento con Philip Rieff se había vuelto problemático, y como tenía por delante una beca de un año para estudiar en el extranjero, Sontag pensó establecerse en Oxford, Inglaterra, pero en cambio se fue a París.




29 de Diciembre de 1958, París St. Germain des Prés.




La rutina del café. Después del trabajo, o cuando uno quiere escribir o pintar, se va a un café en busca de sus conocidos. Preferentemente con cita previa... Hay que ir a varios cafés, el promedio es cuatro en una noche. También, en Nueva York tenemos la comedia compartida de ser judío. En esta bohemia, en cambio, eso falta. No tan heimlich. En Greenwich Village, los italianos —el telón de fondo proletario contra el que los judíos desarraigados y los provincianos ponen en escena su virtuosismo intelectual y sexual— son pintorescos pero inofensivos. Aquí, merodean árabes turbulentos.Los ratés, los intelectuales fracasados (escritores, artistas, falsos doctores). La gente como Sam Wolfenstein (matemático), con su cojera, su portafolio, sus días vacíos, su adicción a ver películas, su tacañería y su vida de vagabundo de la calle, su inhóspito domicilio familiar, del que huye, esa gente me aterroriza.Harriet (Sohmers, escritora y modelo de artistas). La más bella flor de la bohemia americana. Nueva York. Judía. Departamentos de la familia en los 70 y los 80. Padre comerciante de clase media (no profesional). Tías comunistas. Ella misma coqueteó con el PC. Mucama negra. Escuela secundaria en Nueva York; Universidad de Nueva York; college en arte vanguardista, en San Francisco; departamento en Greenwich Village. Experiencia sexual temprana, inclusive con gente negra. Homosexualidad. Escribe cuentos. Promiscuidad bisexual. París. Vive con un pintor. El padre se muda a Miami. Vuelve a Estados Unidos. Empleo nocturno tipo "para exiliados". Poco a poco va dejando la escritura.




30 de Diciembre




Mi relación con Harriet me perturba. Quiero ser espontánea, irreflexiva, pero la sombra de sus expectativas sobre lo que es tener un affair me desequilibra, me hace actuar con torpeza. Ella con sus insatisfacciones románticas, yo con mis románticas necesidades y nostalgias... Un regalo inesperado: es hermosa. Yo no la recordaba hermosa, sino más bien corpulenta y fea. No lo es, en absoluto. Y para mí, la belleza física es enormemente, casi mórbidamente, importante.




31 de Diciembre




Escribir un diario. Es superficial entender el diario íntimo apenas como receptáculo de los pensamientos privados, secretos, algo así como un confidente sordo, mudo y analfabeto. Escribiendo el diario no solamente me expreso más abiertamente que con cualquier persona, sino que me creo a mí misma.El diario es un vehículo para mi sentido de personalidad. El me presenta como alguien emocional y espiritualmente independiente. Por lo tanto (¡ay de mí!) no se limita a registrar mi vida cotidiana, mi vida real. Me ofrece, en cambio —en muchos casos— una alternativa a esa vida.Siempre hay una contradicción entre el significado de nuestros actos hacia una persona y lo que, en el diario, decimos sentir hacia ella. Pero eso no significa que lo que hacemos sea superficial y sólo lo que nos confesamos a nosotros mismos sea profundo. Las confesiones (me refiero, desde luego, a las confesiones sinceras) suelen ser más superficiales que las acciones. Pienso ahora en lo que leí hoy sobre mí en el diario personal de H (cuando fui a 122 Bd. St-G para controlar su correo): una evaluación breve, injusta, impiadosa, en la que termina diciendo que en verdad yo no le gusto, pero que mi pasión por ella es aceptable y oportuna. Dios sabe que me dolió, y ahora me siento indignada y humillada. Rara vez sabemos lo que la gente piensa de nosotros (o mejor dicho, lo que la gente cree que piensa de nosotros)... ¿Me siento culpable por haber leído algo que no estaba destinado a que yo lo leyera? No. Una de las principales funciones (sociales) de un diario personal es esa: ser leído furtivamente por otras personas, las personas (por ejemplo, padres y amantes) sobre quienes uno se ha expresado con cruel sinceridad en el diario. ¿H leerá alguna vez estas palabras?Escribir. Es inmoral escribir con la intención de moralizar, de elevar las pautas morales de la gente. Nadie me impide ser una escritora, excepto la pereza. Una buena escritora.¿Por qué escribir es importante? Principalmente por vanidad, supongo. Porque quiero ser esa persona, una escritora, y no porque haya algo que yo deba decir. Y sin embargo ¿por qué no habría de ser así? Con un pequeño fortalecimiento de mi ego —como el fait accompli que este diario brinda— lograré llegar a confiar en que yo (Yo) tengo algo que decir, algo que debe ser dicho.Mi "Yo" es débil, cauteloso, demasiado cuerdo. Los buenos escritores son egotistas formidables, hasta el punto de llegar a la fatuidad. Los hombres sensatos, críticos, los corrigen; pero su sensatez es parasitaria de la fatuidad creativa del genio.




2 de Enero, 7,30 hs.




Mi pobrecito ego, ¿cómo te sentiste hoy? Me temo que no muy bien; algo magullado, lastimado, traumatizado. Oleadas calientes de vergüenza, todo eso. Yo nunca me hice ilusiones de que ella estuviera enamorada de mí, pero di por sentado que yo le gustaba.




19 de Febrero




Ayer (al anochecer) asistí a mi primera fiesta en París, en lo de Jean Wahl, y con la desagradable compañía de Allan Bloom. Wahl (un filósofo) satisfizo totalmente mis expectativas. Es un viejo pequeño y delgado, parece un pájaro, tiene cabello lacio y blanco y una boca grande de labios delgados; es casi hermoso, como Jean Louis Barrault (el actor), tendrá unos 65, pero es terriblemente distraído y desaliñado. Vestía un traje negro, muy amplio y gastado, con tres grandes agujeros en el trasero, a través de los cuales se le veía la ropa interior (blanca), y venía de dar una conferencia —sobre Claudel— en la Sorbona. Tiene una esposa tunecina, alta y bien parecida (de cara redonda y peinada con el pelo negro muy tirante hacia atrás), de la mitad de su edad, supongo que tendrá 35 o 40 años, y tres o cuatro hijos pequeños. También estaban Giorgio de Santillana (historiador de la ciencia); dos artistas japonesas, ancianas delgadas con sombreros de piel; un hombre de la revista Preuves; unos chicos que parecían sacados de un cuadro de Balthus, vestidos con ropas de Mardi Gras; un hombre parecido a Jean-Paul Sartre, sólo que más feo, que cojeaba, y que era Jean Paul Sartre; y muchas otras personas, cuyos nombres no significaban nada para mí. Conversé con Wahl y de Santillana y (inevitablemente) con Bloom. El departamento está en la rue Peletier, es fantástico: todas las paredes están dibujadas y pintadas por los niños y por artistas amigos; hay muebles oscuros y tallados, de Africa del Norte; hay diez mil libros, pesados manteles, flores, cuadros, juguetes, frutas. Me pareció un desorden más bien bello.




28 de Febrero




Escuché a Simone de Beauvoir hablar sobre la novela, anoche en la Sorbona (con (la periodista Irv) Jaffe). Es delgada y tensa, tiene pelo negro y es bien parecida para su edad, pero su voz es desagradable, me parece que es por el timbre demasiado alto y por la nerviosa velocidad con que habla. Temprano por la noche leí Reflejos en un ojo dorado, de Carson McCullers. Pulida, realmente económica y "bien escrita", pero a mí no me gusta la motivación por apatía, catatonia, empatía animal... (¡En una novela, por supuesto!)- Comienzos de 1959, Nueva YorkLa fealdad de Nueva York. Pero me gusta aquí, y hasta me gusta Commentary (donde ella colaboró). En Nueva York la sensualidad se convierte completamente en sexualidad: no hay objetos a los que los sentidos respondan; no hay un río hermoso, ni hermosas casas, ni hermosa gente. Las calles huelen mal, y están sucias... Nada excepto comer, en el mejor de los casos, y el frenesí de la cama.




12 de Marzo, 16,15 hs.




No estoy en forma. Lo escribo aquí; escribo lentamente, y miro mi letra, que me parece bastante bien. Dos martini con vodka con Marty Greenberg (editor de Commentary). Siento la cabeza pesada. El cigarrillo sabe amargo. Tony y un tipo muy desabrido, de cara de requesón (Mike Harrington) conversan sobre el Test de Inteligencia de Stanford-Binet. Kleist es maravilloso. Nietzsche, Nietzsche.




Nov. 19




El advenimiento del orgasmo cambió mi vida. Me he liberado, pero esa no es la mejor manera de decirlo. Lo más importante: me limitó, clausuró posibilidades, hizo que las alternativas fueran claras y duras. Ya no soy ilimitada, es decir, nada.La sexualidad es el paradigma. Antes, mi sexualidad era horizontal, una línea infinita, capaz de subdividirse infinitamente. Ahora es vertical; hacia arriba, o nada.El orgasmo concentra. Deseo escribir. El advenimiento del orgasmo no es la salvación sino mucho más; es el nacimiento de mi ego. No puedo escribir hasta que encuentre mi ego. Yo sólo podría ser un tipo de escritor: el tipo del escritor que se expone. Escribir es gastarse, es apostarse. Pero hasta ahora ni siquiera me gustaba el sonido de mi propio nombre. Para escribir, debo amar mi nombre. El escritor está enamorado de sí mismo... y construye sus libros a partir de ese encuentro y de esa violencia.




Dic. 24




Mi deseo de escribir está conectado con mi homosexualidad. Necesito la identidad como un arma, para igualar el arma que la sociedad tiene contra mí. Eso no justifica mi homosexualidad. Pero me daría —lo siento— una licencia.Ser rara me hace sentir más vulnerable- Dic. 28Hasta ahora yo había creído que las únicas personas que podía conocer en profundidad, o realmente amar, eran versiones o duplicados de mi propio nefasto yo. (Mis sentimientos intelectuales y sexuales siempre fueron incestuosos.) Pero ahora sé, y amo a alguien que no es como yo —por ejemplo, no es judía, no tiene el tipo de la intelectual neoyorkina— y no por ello con falta de intimidad. Siempre tengo conciencia de la condición de extranjera de I, de la falta de una experiencia compartida; y lo experimento como un gran alivio.




1960 (Entrada sin fecha)


Cogito ergo est- Feb.




¿Cuántas veces les he dicho a algunas personas que Pearl Kazin (editora) fue una importante novia de Dylan Thomas? ¿Que Norman Mailer participa de orgías? ¿Que (F. O.) Matthiessen era raro? Todo eso es público, sin duda, pero ¿quién demonios soy yo para andar divulgando los hábitos sexuales de otra gente?¿Cuántas veces me he recriminado a mí misma por eso, que es algo apenas un poco menos ofensivo que mi costumbre de darme importancia hablando de gente importante (¿cuántas veces hablé de Allen Ginsberg el año pasado, mientras estaba en Commentary?) y mi hábito de criticar si alguien me invita a hacerlo... Siempre he delatado a las personas. ¡No es de asombrarse entonces que haya sido tan exigente y escrupulosa con el uso de la palabra "amigo"!- DomingoDepresión, cansancio, laxitud tomo Benzedrina a las 17 taxi a Wash. Sq. encuentro con A. a las 18 cena en lo de Frank después café en Reggio.




Marzo 8 (mediodía)




Via benzedrina, el impacto siempre presente de Irene, Dr. Puroshottam (académico hindú)la semana pasada, las conferencias de esta mañana sobre la ética de Spinoza, la larga meditación sobre Kant que empezó en Octubre, la idea de ayer sobre la diferencia entre "la verdad que" y "la verdad sobre".




8 de Agosto




Domingo por la mañanaDebo ayudar a I. a escribir. Y si yo escribo, también, terminará esta inutilidad de sentarme y contemplarla y rogarle que vuelva a quererme.Amar duele. Es como entregarse a ser desollado y saber que en cualquier momento la otra persona podría irse llevándose tu piel.




Agosto 14




NO DEBERA TRATAR DE HACER EL AMOR CUANDO ESTOY CANSADA. SIEMPRE DEBO SABER CUANDO ESTOY CANSADA. PERO NO LO SE. ME MIENTO A MI MISMA.NO CONOZCO MIS VERDADEROS SENTIMIENTOS. (¿Todavía?)




12/3/61




Tomar conciencia de los "sitios muertos" del sentimiento — Hablar sin sentir nada. (Esto es muy diferente de mi antigua autoaversión por hablar sin saber nada).


El escritor debe ser cuatro personas:


1) el chiflado, el obsédé


2) el imbécil


3) el estilista


4) el crítico


1) provee el material


2) le da salida


3) es gusto


4) es inteligenciaun gran escritor tiene las 4 cualidades — pero uno puede ser un buen escritor con solo tener 1) y 2); son las más importantes.




9 de Dic. de 1961




El miedo a envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo la vida que desea. Es equivalente a la sensación de estar usando mal el presente.- (sin fecha)Escribo para definirme —un acto de autocreación — parte del proceso de llegar a ser — en un diálogo conmigo misma, con escritores que admiro, vivos y muertos, con lectores idealesPorque me da placer (una ''actividad'')No sé con certeza para qué sirve mi trabajoSalvación personal — las Cartas a un Joven Poeta, de Rilke.




12 de Set., 1962




Prematura docilidad, afabilidad de modo que la obstinación subyacente no emerja nunca. Esto explica el 80% de mi evidente coquetería, de mi vocación de seducir




16/10/62




Sentimentalismo. La inercia de las emociones. No son ligeras, no flotan. — Yo soy sentimental. Me aferro a mis estados emocionales.¿O me aferro a mí misma?




27 de Julio, 1964




Arte = una manera de entrar en contacto con la propia locura. Mi necesidad de librarme de ella, una vez atrapada. Un original recién escrito, en el momento mismo en que se lo completa, empieza a oler mal. Es un cuerpo muerto; debe ser enterrado, embalsamado en la imprenta. Yo corro a poner en el correo el manuscrito en el momento mismo en que lo termino, aunque sean las cuatro de la mañana.El peor de los crímenes: juzgar.El mayor de los fracasos: la falta de cordialidad




(Escrito en un pedazo de papel, probablemente en 1964)




Me sentiré bien a las 7 de la mañana de hoy.M. (Mildred Jacobsen, la madre de Sontag) nunca me contestaba, cuando yo era una niña. El peor castigo, y la peor de todas las frustraciones.Ella siempre estaba "ausente", aun cuando no estaba enojada. (La bebida es un síntoma de esto).


Pero yo seguía intentándolo.


Ahora me sucede lo mismo con I. Y es más doloroso, porque durante cuatro años ella me contestó. Así que yo sé que puede.


Mis defectos:— censurar (sic) a otros por mis propios vicios* — convertir mis amistades en aventuras amorosas— pedir que el amor incluya (y excluya) todo*


Pero quizás esto se torne morboso y obvio, llegue a una culminación, cuando lo que hay en mi interior se deteriore, ceda el paso, colapse, como por ejemplo: mi indignación ante los remilgos físicos de Susan (Taubes) y Eva (Kollisch).




17 de Nov., 1964




Cuando detectaba la envidia, me abstenía de criticar, a menos que mis motivos fuesen innobles, y mi juicio menos que imparcial. Era benévola. Sólo era maliciosa con los extranjeros, personas que me resultaban indiferentes. Parece noble.Pero por medio de eso yo rescataba a mis "superiores", los que yo admiraba, de mi desagrado, mi agresión. La crítica se reservaba para los que estaban "por debajo" de mí, para aquellos que yo no respetaba... Usaba mi poder de crítica para confirmar el status quo.




(Sin fecha, probablemente 1964)




El éxtasis intelectual al que he tenido acceso desde mi infancia. Pero éxtasis es éxtasis. El "deseo" intelectual en comparación con el deseo sexual.Se han vendido 6.085 ejemplares de Contra la InterpretaciónQuedan 1.915 ejemplares de la primera edición.




26/3/65




El Arte Pop es Beatle art Otro texto clave: Ortega, La deshumanización del Arte cada edad tiene su grupo etario representativo —el nuestro es la juventud— y el espíritu de la época es ser cool, deshumanizado, juego, sensación, apolítico Jasper John: Duchamp pintado por Monet




20 de Abril




Mi visión es tosca, le falta refinamiento, sensibilidad; este es el problema que tengo con la pintura.Otro proyecto: Webern, Boulez, Stockhause. Comprar discos, leer, trabajar un poco. He sido muy perezoso. No dar entrevistas hasta que pueda mostrarme tan clara, segura y directa como Lillian (Hellman) en la Paris Review.




4 de Julio, Bled (Yugoslavia)




Mailer: cómo ser puro y ser también una estrella de cine En todos los escritores americanos modernos importantes se percibe una lucha con el lenguaje; es nuestro enemigo, no trabaja naturalmente en nuestro favor. (Completamente diferente en Inglaterra, donde el idioma se da por sentado.) Uno tiene que dominarlo, que reinventarlo.




17 de Set, (en un avión, rumbo a NY)




Sartre: "Cuando las opiniones de la gente son tan diferentes ¿cómo pueden ir juntos ni siquiera a ver una película?"Beauvoir: "Sonreírles por igual a opositores y amigos equivale a rebajar nuestros compromisos a la condición de meras opiniones, y todos los intelectuales, ya sean de Izquierda o de Derecha, a su común condición burguesa."




8 de Nov.




Mi mayor placer de los últimos dos años ha surgido de la música pop (Los Beatles, Dionne Warwick, Las Supremes) y de la música de Al Carmines (actor, compositor, director, reverendo)Un problema: la levedad de mi escritura; es magra, oración por oración; es demasiado arquitectónica, discursiva




(Mediados de Noviembre)




Mailer dice que quiere que su escritura cambie la conciencia de su tiempo. También lo quería D. H. L(awrence), obviamente.


Yo no quiero eso de mi escritura; al menos no en función de determinado punto de vista, visión o mensaje que yo trate de transmitir. Yo no pretendo eso.Los textos son objetos. Quiero que afecten a los lectores, pero de todas las maneras posibles. No hay una sola manera correcta de experimentar lo que he escrito.No estoy "diciendo algo"; estoy permitiendo que "algo" tenga una voz, una existencia independiente (una existencia independiente de mí).




(Sin fecha, fines de 1965)




Lo desagradable de la retroalimentación: las reacciones de otras personas ante mi trabajo, la admiración o la crítica. No quiero reaccionar ante eso. Soy lo suficientemente crítica (y sé mejor que nadie lo que está mal).


Me gusta parecer estúpida. Así me doy cuenta de que en el mundo hay alguien más que yo.


Mi formación intelectual:a) Knopf y M(odern) L(ibrary)b) P(artisan) R(eview) (Trilling, Rahv, Fiedler, Chase)c)Universidad de Chicago; P & A via Schwab Mckeon Burked) "Sociología" de Europa CentralLos intelectuales alemanes judíos refugiados: Strauss, Arendt, Scholem, Marcuse, Gourevitch, (Jacob) Taubes, etc. (Marx, Freud, Spengler, Nietzsche, Weber, Dilthey, Simmel, Mannheim, Adorno etc, etc.) e) Harvard; Wittgensteinf) los franceses: Artaud, Barthes, Cioran, Sartre.g) Más historia de la religiónh) I: Mailer, anti-intelectualismoi) Arte, historia del arteJasper (Johns)(John) Cage(William S.) BurroughsResultado final: ¿franco-judía cageiana?




4 de Enero 1966




En pintura la situación es difícil, igual que en la ciencia. Todos tienen conciencia del "problema", de lo que hay que modificar. Todos los artistas emiten, a través de su obra reciente, emiten "informes oficiales" sobre éste o aquel problema, y los críticos juzgan si los problemas elegidos son interesantes o triviales. (El método de Barbara Rose). Así Rosalind Krauss juzga que el flash y las latas de cerveza de Jasper son la solución a / o la exploración de un problema periférico (trivial) de la escultura actual: qué hacer con el pedestal... Mientras que se considera que la obra de Frank Stella es muy interesante porque constituye una solución a problemas centrales. Sin un conocimiento de la historia del arte más reciente y sus "problemas" ¿quién se interesaría por Frank Stella?Los artistas trabajan codo con codo y todo cambia cada seis meses, a medida que llegan más "obras" de las diferentes academias. Uno tiene que mantenerse al día, tener un radar muy sensible. (Para ser destacado, para ser interesante).Mientras que en literatura todo está texturado tan libremente. Uno podría saltar en paracaídas con los ojos vendados, y en cualquier lugar que aterrizara, indagando lo suficiente, con certeza encontraría algún valioso terreno inexplorado. Todas las opciones se extienden ante nosotros, apenas utilizadas.Los únicos pensamientos que tengo que parecen ser "verdaderos" son los pensamientos sobre el pensamiento (y el sentimiento): sus contornos, su metodología, sus dilemas Los pensamientos sobre cómo las cosas están "en el mundo" (estimaciones de personas, arte, ideas políticas) no siguen siendo persuasivos durante mucho tiempo. ¡Uno vuelve a mirar esa realidad...!




1º de Junio




Una de mis emociones más fuertes y más cabalmente empleadas: el desprecio. Desprecio por los otros, desprecio por mí misma.Soy impaciente (y desdeñosa) frente a las personas que no saben cómo protegerse, como defenderse. Mi mente = King Kong. Es agresiva, rompo todo en pedazos. Yo lo mantengo encerrado la mayor parte del tiempo; y me muerdo las uñas.




27 de Junio, París




Cuando se ponen en escena "happenings" por las noches, en las calles de Amsterdam, hay un riesgo. Provocan a la policía, "dicen" algo, tratan de hacer que suceda algo. (Más libertad, etc.)En cambio, en Nueva York los "happenings" no sólo son apolíticos: no ponen nada en riesgo. Son ingeniosos ejercicios de irracionalidad, absolutamente inofensivos.


Si mi novela pudiera tener el ritmo, el alcance, la relevancia, de las dos últimas películas de Godard... La úlcera de Vietnam, el sonido de las ametralladoras que se va desvaneciendo...- 6 de Agosto, LondresPeter Brook: muy intenso, de voz aguda, ojos azul claro, casi calvo; usa pulóver negro con cuello de tortuga; tiene un apretón de manos cálido y generoso; su rostro es carnoso, suculento. Estudió con Jane Heap (la famosa dama de Little Review en los años 20) que vivió sus últimos años en Hampstead; alumna de Gurdjieff; Grotowski: unos 35 años como Caligari o el hechicero en "Mario and the Magician" Nadie sabe nada sobre su vida sexual nunca fue crítico estudio yoga en la India durante cierto tiempo en su compañía, nadie le plantea sus problemas personales




9 de Agosto




¡Tengo la Novela!... Creo. Gracias a Brook y Grotowski, las últimas piezas han sido puestas en su lugar. - (Sin fecha, fines de 1966)Joe (Chaikin) me preguntó esta noche cómo me sentía cuando descubría que, digamos, las tres cuartas partes de algo que estoy escribiendo son mediocres, inferiores. Réplica: que me siento bien y sigo trabajando hasta el final. Estoy descargando lo mediocre que hay en mí. (La imagen escatológica de mi escritura.) Allí está quiero librarme de ella. No puedo negarla por un acto de voluntad. (¿O tal vez puedo?) Lo único que puedo hacer es darle su voz, "sacarla" fuera mí. Después puedo hacer otra cosa. Por lo menos sé que no tendré necesidad de volver a hacer eso.




6 de Abril de 1967




En California, un extranjero es un amigo (potencial) hasta que demuestre lo contrario; en NY, un extranjero es un enemigo hasta que demuestre lo contrario. Uno gasta un montón de energía en NY debido a ese hecho. La vida ideal: hacer sólo cosas que sean indispensables.Dos maneras de ser: un santo o un ladrón.


Mi imagen de mí misma desde los 3 o los 4 años de edad: la genial—schmuck (estúpida). Permito que cada una compense a la otra. Desarrollo relaciones para satisfacer principalmente a una o a la otra.Sartre (véase Las palabras) la única otra persona que conozco que tenía esa "certeza" de ser genial. Viviendo ya su vida póstuma, desde la infancia. (La infancia de un hombre famoso).


Una suerte de suicidio: con la "obra" del genio uno sabe que cuando adulto escribirás su lápida. La lápida más gloriosa posible.Sartre era muy feo, y lo sabía. Por lo tanto, no tuvo que desarrollar su "schmuck" para compensar a los otros por ser "el genio". La Naturaleza se había ocupado de ese problema en su lugar. No tuvo que inventar una causa para el fracaso o para el rechazo de los otros. Como yo, que me hice "estúpida" en mis relaciones personales. ("Estúpida" puede leerse también como "ciega")




Traducción de Ofelia Castillo

Virginia Woollf: Sobre Katherine Mansfield



Una Mente Tremendamente Sensible
Por Virginia Woolf



Middleton Murry dice que los más notables escritores ingleses de relatos cortos están de acuerdo en admitir que Katherine Mansfield era una narradora hors concours (fuera de concurso). Nadie la ha superado y ningún crítico ha sido capaz de definir cuál era su especial cualidad. De todos modos el lector de su diario no tiene porqué preocuparse por tales cuestiones. Lo que nos interesa en el diario no es la calidad de su escritura ni el grado de su fama, sino el espectáculo de una mente -una mente tremendamente sensible- que recibe, una tras otra, las azarosas impresiones de ocho años de su vida. Su diario fue una compañía mística.



"Acércate, tú, invisible, desconocido, hablemos los dos juntos", dice al iniciar un nuevo volumen. En el diario, Katherine Mansfield fue anotando hechos -el tiempo, un compromiso-; pergeñó escenas; analizó su propio carácter; describió una paloma, un sueño o una conversación; no podía haber nada más fragmentario, más privado. Tenemos la impresión de estar contemplando una mente que se halla a solas consigo misma; una mente que piensa tan poco en un público que de vez en cuando recurre a una especie de taquigrafía particular, o tal como acostumbra hacer el pensamiento en su soledad, se divide en dos y habla consigo mismo. Katherine Mansfield habla de Katherine Mansfield.



Pero en cuanto todos esos retazos empiezan a acumularse nos encontramos dándoles una dirección, o, más probablemente, recibiéndola de la propia Katherine Mansfield. ¿Desde qué ángulo está contemplando la vida mientras permanece ahí, sentada, tremendamente sensible, registrando una tras otra todas esas variadas impresiones? Katherine Mansfield es escritora, una escritora nata. Todo cuanto experimenta, oye o ve no es fragmentario y disperso, sino que pertenece unitariamente a la escritura. A veces encontramos un apunte destinado directamente a ser una narración. "Cuando escriba sobre el violín debo recordar ese modo de subir levemente y de hundirse lastimeramente; el modo como busca", anota. O bien, "Lumbago. Es algo muy extraño. Tan inesperado, tan doloroso; debo recordarlo cuando escriba sobre un viejo. El gesto de levantarse, la pausa, la expresión enfurecida, y, cómo, por la noche, en la cama, uno tiene la impresión de quedar confinado"...Otras veces es el instante fugaz el que, de repente, cobra significación, y se apresura a esbozarlo, como si quisiera preservarlo. "Llueve, pero el aire es suave, cálido, humoso. Grandes goterones caen salpicando las lánguidas hojas, las flores del tabaco se doblan. De pronto se oyen unos crujidos en la hiedra."



"Wingly viene del jardín vecino; salta la cerca. Y delicadamente, levantando las patitas, irguiendo las orejas, temeroso de que la gran ola le alcance, sale chapoteando del lago de hierba verde." La monjita de Nazareth "mostrando sus pálidas encías y sus grandes dientes descoloridos" pidiendo caridad. El perro flacucho, tan esquelético que su cuerpo parece "una caja sostenida por patas de palo", corre calle abajo. En cierto sentido, Katherine Mansfield siente que el perro es la calle. Y en todos estos fragmentos creemos hallarnos en medio de narraciones inacabadas; aquí vislumbramos un principio, allá un fin. Sólo necesitan un lazo de palabras para que queden listas.
Pero el diario también es tan privado y tan instintivo que permite que de la persona que escribe brote otra personalidad que permanece algo alejada, contemplándola mientras escribe. La persona que escribía era una persona rara; a veces no había nada que la pudiese hacer escribir. "Hay tanto que hacer y hago tan poco. Aquí la vida casi sería perfecta si siempre que pretendo trabajar lo hiciese de verdad. Fíjate en los cuentos y cuentos que sólo esperan un toque... Mañana. Pero fíjate en esta mañana, por ejemplo. No tengo ganas de escribir nada. Hace un día gris, plomizo, triste. Los cuentos parecen algo irreal, algo que no vale la pena escribir. No quiero escribir; quiero vivir. ¿Y qué quieres decir con eso? No resulta fácil explicarlo. ¡Ves, ya volvemos a estar en lo mismo!"



Efectivamente, ¿qué quiere decir con eso? Nadie ha sentido con mayor seriedad que ella la importancia de escribir. En todas las páginas del diario, a pesar de ser instintivas, rápidas, su actitud hacia su obra es admirable, sana, cáustica y austera. No hay chismorreos literarios; ni vanidad; ni celos. Aunque durante los últimos años de su vida debió tener conciencia de su éxito, no hay la menor alusión al respecto. Sus propios comentarios a su obra siempre son penetrantes y despreciativos. Sus narraciones necesitaban riqueza y profundidad; y sólo estaba "rozando la superficie, nada más". Pero escribir, la simple expresión adecuada y sensible de las cosas, no basta. La escritura se basa en algo inexpresado; y ese algo debe ser sólido y entero. Bajo la presión desesperada de su acuciante enfermedad, Katherine Mansfield emprendió una búsqueda curiosa y ardua, de la cual sólo tenemos algunos destellos, y éstos difíciles de interpretar, en pos de la cristalina nitidez que se precisa para escribir auténticamente. "De un ser desunido no puede surgir nada de valor", escribió. Hay que tener un yo sano. Tras cinco años de lucha abandonó la búsqueda de la salud física sin desesperación, pensando que su enfermedad era espiritual y que no encontraría remedio en ningún tratamiento físico, sino en alguna "fraternidad espiritual", como la de Fontainebleau, en donde pasó los últimos meses de su vida. Pero antes de abandonar escribió un resumen de su posición, el resumen que pone punto final al diario.
Escribió que quería tener salud; pero ¿qué quería decir con esa palabra? "Por salud", escribió, "entiendo el poder llevar una vida plena, adulta, vivaz, el poder respirar en estrecho contacto con lo que amo: la tierra y sus encantos, el mar, el sol... Y también quiero trabajar. ¿En qué? Quiero vivir de un modo que pueda trabajar con las manos, el sentimiento y la cabeza. Quiero un jardín, una casita, la hierba, animales, libros, cuadros, música. Y que de todo eso, como expresión de todo ello, surja mi escritura. (Aunque tal vez esté escribiendo sobre cocheros, eso no importa.)" El diario concluye con las palabras "Todo va bien." Y, puesto que Katherine Mansfield murió al cabo de tres meses, resulta tentador pensar que esas palabras venían a ser una conclusión lograda, a causa de su enfermedad y de la intensidad de su propia naturaleza, a una edad en que la mayoría de nosotros revoloteamos fácilmente entre esas apariencias e impresiones, esas diversiones y sensaciones, que nadie ha armado tanto como ella.

Alejandra Pizarnik: Escrito Íntimo



Alejandra Pizarnik,
la que soñó, la que fue soñada

El 25 de septiembre de 2003 se cumplieron 31 años de la muerte de Alejandra Pizarnik, una de las grandes escritoras de Argentina y de la lengua española en el siglo XX. Aunque esto es materia de homenajes y conmemoraciones en su país natal y en otros, en México apenas se ha hablado de la figura de Pizarnik y de su obra. Como una pequeña reparación, nuestra amiga Iliana Vargas nos propuso el texto que sigue: un homenaje poético para una gran poeta. Las citas de la obra de Pizarnik provienen de Alejandra Pizarnik: Semblanza, una antología de sus poemas realizada por Frank Graziano y publicada en 1992 por el Fondo de Cultura Económica.
Escribe Graziano: "Alejandra Pizarnik nació en Buenos Aires, el 29 de abril de 1936, en una familia de inmigrantes de europa oriental. Estudió filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires y, mas tarde, pintura con Juan Batlle Planas. Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París, donde trabajó para la revista Cuadernos y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona. Luego de su retorno a Buenos Aires, Pizarnik publicó tres de sus principales volúmenes, Los trabajos y las noches, Extracción de la piedra de locura y El infierno musical, así como su trabajo en prosa La condesa sangrienta. En 1969 recibió una beca Guggenheim, y en 1971 una Fullbright. El 25 de septiembre de 1972, mientras pasaba un fin de semana fuera de la clínica siquiátrica donde estaba internada, Pizarnik murió de una sobredosis intencional de seconal."
Su poesía, lírica, escapa de cualquier clasificación y sigue siendo una de las más influyentes en la literatura de su país. Entre otras preocupaciones, sus textos se refieren al silencio creativo, al sufrimiento y a sus implicaciones.


(Iliana Vargas)


He aquí una muestra de su muy íntima forma de ver el mundo


Alejandra Pizarnik (Escrito)




"Vivo únicamente porque puedo morir cuando quiera:
sin la idea del suicidio,
hace tiempo que me hubiera matado".


E.M. Cioran

El encuentro con la no existencia es el descubrimiento individual que muy pocos seres han intentado asumir; sin embargo Alejandra Pizarnik no hace más que reiterar el hecho de decir "existo" y no encontrarse por ningún lado. En un intento de hablar sobre lo que estuvo al rededor de su escritura y su vida, decidí olvidarme de que se trataba de una persona extraña y me dejé llevar por los ecos de sus palabras; me inundó su voz e imaginé la carta de despedida que no dejó cuando se fue, pues al final sólo quedó escrito en su pizarrón:

No quiero ir
nada más
que hasta el fondo

Silencio. No quiero que me escuchen cantar cuando muero. Silencio tumultuoso, lleno de tragedias, lágrimas de infancia sin asumir, inventar que el tiempo es más rápido que la resolución de encontrarme en mí: en ella, en la que fui pero no soy. No existo. Escribo y fantaseo literatura para concebir un cuerpo humano maduro...vivido: ficticio.
Todo poema, toda frase, toda la palabra, incluso la pequeñez que redondea a cada letra, no es más que la forma tan eficaz que ha encontrado la imaginación en su complicidad con la fantasía para atraparnos dentro de esa red tan viscosa que suele ser la inocencia.
La verdad es que todo es mentira, "todo lo que se puede decir es mentira". Mentira es lo que se quiere cuando palabra no es hermana de la realidad -si realidad es hacer lo que pienso, escribo, digo-. Mentira es cualquier imagen poética porque soledades azules no se ven con ojos de calle, ni se tocan con manos de máquina.
Todo miente, aún más los verbos, que también suelen burlarse y son tan hipócritas que lloran cuando dicen reír y yo no soy capaz de temblar cuando digo tiemblo.
El silencio se vuelve tan estrepitoso entre las palabras, que cuesta trabajo hablar para que se calle.
Muñequitas tristes con coronas de papel dorado: oyen y sonríen, y también preguntan todo porque aseguran que no lo saben; mas no son huérfanas porque tienen una madre que sueña con serlo.
Tengo caprichos en la vida, pero vivir en ellos es realizar a la obsesión. La soledad no comparte a las palabras. El lenguaje se vuelve mudo como si fuera silencio: para ser silencio necesito hablar, para ser lenguaje, tan sólo actuar; ejecutar a las palabras con sus acentos y ortografías hasta que se desangren como las niñas de la reina, que escurran líquido transformado en letra, letra que respire aire, no tinta.
Encontrar casualidades como que con la A doy inicio a Alicia y a Alejandra. Alicia soy cuando el cuento del conejito y el té se vuelven transparentes. Alejandra soy cuando voy de paseo ausente de lucidez y repleto de delirio, me pierdo, me desparramo, me dejo llevar por el absurdo -si el absurdo no fuera tan melancólico, yo no existiría-.
Ya no sonrío porque la sonrisa implica ser feliz. Si no llorara tanto, entonces lo sería. ¿Llorar de felicidad ? Cuando te mueras.
Las lágrimas son buenas. Llenan de sal la dulzura de saberse extraviado, asustado, olvidado.
¿Por qué intentar desafanarme de la locura ?
No quiero soñar y morir al mismo tiempo. Que la muerte me encuentre despierta, que me pique los ojos, que me tape la boca para no gritar de alegría, que me haga sentir lo que desde siempre estoy sintiendo.
Después de la muerte el sueño. Cuando estoy en la muerte el sueño. Dormirme de muerta y que la muerte me platique sus sueños, y así, durmiendo, morirme de sueño. "Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar".
Aprender a hablar y luego a escribir y seguir así todo el tiempo: tanto tiempo el que dura la vida sin existir. Creer en las letras y los sonidos que se entrelazan para que el lenguaje no se quede ahí tirado en el olvido de alguna garganta ambigua, inocua, estéril.
Quiero nombrar palabras y sentir el peso de su significado sobre mi pecho, que el lenguaje ya no trabe mi lengua, mejor que salga a envenenar el aire con su capricho de querer ser.
El problema del poema es que no le dio tiempo de hacerse creer, no pudo pronunciar una sola palabra sin tropezar con la voz que lo leía para recordarle que por ningún lado estaba vivo.
Alicia-Alejandra. Todo surgió para ser contado en los libros, con palabras y dibujos, con tinta que vive en hojas para luego quemarlas por la boca y apagarlas en el aire. Aseguro que la mano que me escribe no es la de Dios, es la de mi sombra embellecida por un yo que se ha topado consigo mismo, "la vida perdida para la literatura por culpa de la literatura. Por hacer de mí un personaje literario en la vida real fracaso en mi intento de hacer literatura con mi vida real, pues ésta no existe: es literatura".
¿Por qué no me dejo ser lo que soy -si es que algo en mí es- ? Imagino que la vida real no puede ser tan caótica como para inventarme. La literatura sí. ¿O acaso es que nadie entiende la tentación que siento de afirmar a la literatura como vida real ?
¡Dentro del lenguaje se encuentra mi única posibilidad de ser! No hablo del tuyo. No me refiero al lenguaje que se habla e inmediatamente después se intenta degollar a cada palabra pronunciada para convertirla en discurso volador, de los que nunca se quedan a charlar. Bla, bla, bla... Y así infinitas veces sin percatarte de un solo roce transformado en materia, en silueta, en sombra: en un solo acto.
El lenguaje que yo busco es el imposible. Es el de las mentiras, el inconsciente, el estrechable por mis ojos, totalmente pensable, audible, intocable, invisible: en donde estoy yo.
Que yo diga muero y no pueda morir es la razón por la que aún respiro. Observo, palpo, tiento todo lo que materializa a mis deseos. Un sentir vacío de abstracciones, de sueños sombreados por errante olvido.
Salir a la calle y sentir la desilusión del sol cuando descubrió que lo que le faltan no son rayos sino ganas. ¿Y quién tiene ganas de tocar a otros, de hablarles, de escucharlos, de sentir su tan áspera, sucia, indiferente e incomprensible presencia ? Al mundo lo puebla gente, no seres humanos. Por eso se pone triste y se quiere morir, pero los otros intentan vengarse de Dios y acabar con su creación. "Me pregunto cómo hacen los demás para soportar el hecho de vivir".
De mañana o de noche es lo mismo: al sol siempre le faltan rayos de luz para iluminarme y hacerme sentir el calor de los muertos. Desde que la luna hace posible mi sombra en el aire que humea de cansancio, sólo juego a embrujarte, a tratar de asesinar pronto a las palabras, a todo lo que en mí se dice y pronuncia tan fuerte que ensordezco: "Y yo sola con mis voces, y tú, tanto estás del otro lado que te confundo conmigo".
Hace un rato la jaula salió volando de nuevo y la muñequita se puso a llorar: su corona de papel se mojó con las lágrimas del pájaro muerto que también se fue volando. Lloraba por no encontrar la desesperanza: "Un pájaro llamado azul".Si estuviera aquí Alicia ya los hubiera callado a todos. Pero aquí está Alejandra, y sin quererlo, sin pensarlo -por fin-, sin tramarlo; los ha soñado a todos. Soñar el sueño soñando nada más porque sí, porque si no sueño nadie más me soñará.¡No me dejes caer! ¡No la dejes caer! ¡No nos dejes caer!
He caído hasta el fondo del lenguaje y dentro no me encuentro. Mejor afuera. Afuera con el poema que me indica en donde morir. Afuera con el poema que -cuando vivo- me indica en donde vivir sin que mis flores se maltraten o se marchiten de dolor.
Me gusta pensarte sombra, no humano. Humano te vas a donde nunca he de alcanzarte... Te mueres porque así no tendrás que creerle al silencio cuando gritas ¡Adiós ! Me gusta pensarte sombra. "Siniestro delirio amar a una sombra. La sombra no muere".
Siempre he rogado por existir. Lo que ha pasado en el vértigo temporal en el que me he estado cayendo es que las jaulas se van volando antes de oírme. El tejado del lenguaje también vuela y entonces hablo cuando se ha ido. El sol tampoco existe por completo, a él no puedo pedirle más -demasiada injusticia cometo ya contra mí al tragar cada bocanada de aire-. Hoy la soledad me presentó al viento cuando rugía porque la memoria lo estaba invadiendo de lágrimas otra vez. Entonces le platiqué mi muerte y le "confié mi deseo de ser".
Creí no tener conflictos con Dios -él siempre tan solo, yo siempre tan sola-, sin embargo ahora me enfurece pensar que él ha muerto y yo no. ¿Por qué nadie me pide muerta, me clama muerta, me llora muerta, me siente muerta ? Ni mi voz, la tuya, la suya... la mía.
¡Si al menos todos -todos no puedo ser sólo yo- movieran la lengua para escupirla lenguaje y así poder existir !
La reina asesina niñas porque nadie la mató a ella. Así yo. Así mato entornos y realidades que no me hicieron sangrar alguna vez por la boca. Así escribo mi muerte y pienso mi muerte y sueño mi muerte.
¿Por qué llora la muñequita? No hablo mi muerte porque el silencio y la permanencia me la regresan a bofetadas. "Alguna vez/ alguna vez tal vez/ me iré sin quedarme/ me iré como quien se va."
Aquí estoy. Mi cuerpo. Tanto tiempo falta y sigo igual. No es cierto. Nada, nadie hay porque es mentira que existo. Tal vez soy un poema y por ello escucho la voz que me lee, pero, ¿ser? Cierto es: "No me necesito para vivir".
No quiero que las masas encefálicas se desgasten, que se queden solas y traten de mudarse o se pongan a nadar en el lago de la indiferencia. Por eso sigo aquí. Por eso aguardo a que alguien -no tú, ni nadie más- me diga: YA. ¿Enloquecer ? La locura podría hacerme entender que nadie me ha hecho sentir feliz. ¿Cuánto tiempo más crees que debería haber esperado a que alguien llegara a mostrarme que vivir es como chupar una paleta de cereza ? No se puede. Yo no pude. La locura es sonriente, siembra las sonrisas que te muestro. La locura es el silencio que escribí cuando había goteras en mis ojos. Impermeabilicé las lágrimas que hacían llorar a mis sueños con la locura. Desde entonces el hombre muere en la oscuridad, no yo.
Un momento sola fue lo que te pedí. Tú me obsequiaste una eternidad.
Linternas de azul cielo-llorón son las que me velarán cuando de pronto todo sea cenizas.
La música ceniza. El espejo empañado de ceniza. ¡Pobre pájaro muerto, volará en cenizas ! ¿Por qué llora la muñequita?
Ya pronto todo será cierto. Todo lo que quieres será cierto. Cuando al sol le salgan sus rayos y por fin me iluminen de muerto. Cuando yo nazca y el mar me devuelva -ceniza- mi alma. Cuando el poema se entere del silencio de las cosas y de cualquier forma las cosas -ceniza- existan. Porque yo no.
Yo Alejandra, Alicia -"yo lloro debajo de mi nombre"-, ahora libro mentiroso, historia contada -¡qué bien contar mentiras !-, pájaro azul, jaula que ha escapado, muñequita llorona, espejo empañado, flor venenosa, cantora nocturna, yo; sueño soñado por mí -ni por Dios ni por nadie más-, yo ceniza, despacio muero, por fin: sola... Silencio.
"Sé gritar hasta el alba


cuando la muerte se posa desnuda


en mi sombra."