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martes, junio 08, 2010

Manuel García Estrada: El desastre cultural en Veracruz



El desastre cultural de Veracruz
Manuel García Estrada

Y se cayó como todo aquello que no tiene base social. Se cayó porque al retirar el financiamiento del gobierno lo que aparenta existir queda en el piso. Porque el público se agotó y los más brillantes sencillamente se cansaron de soportar burocracias. Se cayó el desarrollo cultural veracruzano pese a que estrena ley.

Al recorrer diferentes comunidades y ciudades de Veracruz he encontrado un terrible estado de las condiciones tanto de infraestructura como del impulso a los creadores. He visitado cerca de 70 poblaciones en lo que va del año, desde ciudades como Xalapa o Veracruz hasta comunidades como San Bartolo, en Córdoba o Mata Clara en Cuitláhuac y la política cultural sencillamente no existe.

Xalapa vive en una esfera de color rosa a punto de reventar, basta ver el Ágora de la ciudad en donde lo que fue el espacio más importante, culturalmente hablando, se ha convertido en un símbolo de abandono y oscuridad que sólo de verle desanima.

Las Atarazanas en Veracruz están en manos de nadie con responsabilidad y el propio espacio del IVEC parece panteón maltrecho. Vi hace poco una exposición de carteles que se caían, estaban pegados con cinta adhesiva y otros estaban en el suelo. No había fichas técnicas ni nadie que levantara esa obra.

En Córdoba el museo está cada vez peor, abandonado, solo, hay que pedir que prendan la luz cuando se le visita. Dentro de ese espacio está el único Museo de Arte Fantástico de México y siempre está cerrado porque depende de la Casa de la Cultura; el Teatro Pedro Díaz se usa para graduaciones escolares y La Capilla del Ex Convento de Santa Rosa está esplendorosamente cerrado, casi sellado y para colmo se piden hasta 6 mil pesos a los expositores por poder mostrar su obra. Orizaba sigue sin poder cuajar el Palacio de Hierro y sus brillantes talentos no han podido ser agrupados como una sola fuerza, es más, lo peor en política cultural ocurre ahí al reprimir a los artistas callejeros de graffiti que son metidos en la misma canasta que los muchachos que sólo rayan bombas en las paredes. Te ofrecen mil pesos por capturar a un graffitero.

En todos lados son los cuates del amigo los que logran más espacios y difusión. La Universidad Veracruzana con sus talentosos estudiantes padece un manejo inadecuado de presupuesto que se destina para obras fulgurantes en la prensa pero no para impulsar a los universitarios como se debe.

Para muestra un botón: el año pasado la asociación que presido no logró donar 10 mil libros nuevos a la Universidad por desidia de la oficina de bibliotecas y este año cuatro cajas de libros esperan llegar a la facultad de Arquitectura sin éxito.

Los gobiernos municipales no tienen política cultural, apenas es festiva. Parece que la estandarización fue hacia abajo y los bailes son la fuerza de las culturas veracruzanas mientras a lo lejos grandes espacios se vienen a menos y las ediciones impresas del ramo están extinguiéndose por consecuencia del impulso a los pasquines políticos de propaganda partidistas.

No existe política de intervención cultural en las estaciones de radio comerciales -lo comercial no está peleado con la reflexión y lo novedoso-, ni en la prensa escrita que está plagada de nota roja y sociales, tampoco existe en la televisión. De no ser por la señal del gobierno RTV las cosas serían sencillamente patéticas, y eso que ese sistema dejó de representar a las voces de todos los creadores.
Veracruz ha perdido en los últimos años muchas oportunidades de industria y producción cultural porque al final en la mayoría de las oficinas estatales y municipales quedan en el trono cultural personas que antes de estar en el cargo no figuraban en el área y que al terminar su periódo tampoco se quedarán en el frente cultural independiente.

Algo pasó. Y fue de hace tres años para acá, alguien podría decir que fue más atrás. Hay un desanimo, hay un letargo, hay una especie de duelo que parece no revertible ya que la continuidad o la derecha no ofrecen a los creadores un impulso genuino y honesto. Recuerdo tanto lo leído sobre el gobierno nazi en donde todo debía servir para los fines de Hitler y de como los talentos inteligentes dejaban Alemania para refugiarse en otros lugares que acabaron enriquecidos con el genio de esas mentes y sensibilidades.

Pasó algo que provocó una profunda depresión cultural que ni Tajín puede curar. El alma cultural ha sido afectada. Quienes tratan de impulsar son sencillamente segregados con indiferencia.

Parece que la fuerza está agotada, tal como los copetones afrancesados del palacio municipal de Córdoba: cuando el alcalde de hace décadas vio que el cobre estaba dañando solamente quitó la estructura y jamás le repuso el diseño arquitectónico original a un edificio que hoy sería un enorme atractivo turístico.

Las comunidades pequeñas están abandonadas a su suerte. Para los habitantes veracruzanos de esos lugares nunca hay conciertos, exposiciones ni bibliotecas. Por eso comenzamos a fundar masivamente en nuestro nivel independiente centros bibliográficos hasta en las cercanías de la que fue llamada la “Atenas veracruzana”. En las congregaciones, pueblos y rancherías la cultura se vive entre chelas, música norteña que nos ha inundado y Televisa.

Vivimos una época triste para Veracruz que aparenta que tanto esfuerzo hecho por tantos no ha valido la pena. Basta mirar la tremenda obra que como legado dejó el pintor de Fortín de las flores Rodolfo Cruz Toledano para darnos cuenta de la tragedia. Todos sus cuadros permanecen embodegados desde que murió, lo mismo ocurre para el artista plástico cordobés Miguel Tress o la excepcional poeta Rosa Galán. Parece que su trabajo se fue con ellos. Y no estoy de acuerdo.

El ataque al alma cultural vino de la economía fundamentalmente cuando el gobierno creyó que la varita mágica era el turismo cultural y los empresarios se subieron al barco de que por ahí estaba la clave para solucionar tantos males. Erraron porque para llegar al turismo cultural hay que tener un gobierno facilitador que busque financiar ideas.

El gobierno creyó que pasando a turismo lo cultural vendría solo el resultado. Jamás será así. Para que deambulen mujeres vestidas de jarocho con jaraneros en los cafés y parques de las ciudades hay que darles seguro social, infonavit, prestaciones. Impulsar el ambulantaje disfrazado de “cultura” atenta contra la dignidad de las personas.

Creer que solo el magnífico show “Jarocho” mostraría a todo México un gran estado fue equivocado ya que para hacer de ese espectáculo una parte de nuestra identidad se necesista impulsar la danza, las carreras técnicas de iluminación, sonido, producción, dirección. No basta con traer foráneos a capacitar gente, hay que formarla para que después esas mismas personas generen nuevos productos culturales.

¿Dónde está la descentralización cultural? No hay tal. Cada municipio se rasca con sus propias uñas entre el desorden de los niveles de gobierno y una masa ignorante y mercenaria de funcionarios públicos incapaces de convocar a los creadores. Poner entarimados y subir decimeros no es cosa de orgullo gubernamental porque el talento no es de los funcionarios sino de los decimeros y de los bailarines. Subirlos además para que tengan como escenografía una mampara con letras de unicel es vergonzoso. Eso sí, para la foto de la inauguración llegan regidores, alcaldes o resto de funcionarios que desean impulsar sus carreras políticas. Deplorable.

No sé qué esperar de lo que venga en este tremendo albur político pero lo que si sé es que no podemos dejar en manos del gobierno a las culturas veracruzanas. Los gobernadores van y vienen así como los alcaldes, diputados o senadores. Lo que siempre está es la creación que no puede ser hija del paternalismo mexicano.

Hay que ser críticos pro positivos, hay que construir en el terreno independiente lo que deseamos como futuro sin esperar de las “autoridades” el apoyo porque las más de las veces hemos acabado decepcionados, defraudados o traicionados. Continuar con ese método que es un desastre evidente sería ruta de estúpidos. No podemos tropezar con la misma piedra, máxime si creemos que vemos al mundo de manera diferente ya que por obviedad debieramos actuar de manera distinta.

Los gestores, artistas, científicos, promotores, creadores todos debemos pelear y luchar por nuestras ideas y sentimientos que nos desgarran el corazón para salir a las calles, montañas, selvas, planicies, playas y pueblos. No podemos volver a poner en manos de los políticos a las culturas veracruzanas, tenemos que nuevamente hacer de todos, hacer nuestro, todo ese acervo y esa capacidad transformadora e innovadora que nos ha dado tiempos gloriosos. Hoy el gobierno se lamenta de haber querido vender cultura sin tener los productos. Quiso vender sin invertir en la creación. Pensó que todo vendría de la gente sin que ésta recibiera algo a cambio.

Las industrias y producciones culturales deben impulsarse desde nuestros corazones y compromisos internos con, sin o a pesar del gobierno.


http://networkedblogs.com/4AgG5 :

¿Es posible revertir el desastre veracruzano que estuvo a cargo de funcionarios básicamente intermedios?Si, lo es. No creo que el desarrollo cultural dependa del gobierno y sus funcionarios, es un asunto de compromiso real de los creadores. En los últimos 60 días la asociación que presido viene realizando capacitaciones masivas para creadores y productores buscando que aprendan a bajar recursos federales, hemos fundando bibliotecas y hecho conciertos en lugares en donde jamás se habían realizado y buscando construir redes entre activistas y artistas de las seis entidades en donde trabajamos.En los últimos dos meses cerca de 2 millones de pesos en libros han venido a apoyar a miles de estudiantes y ciudadanos aunque nos maltraten como ocurrió apenas el jueves cuando la USBI de Córdoba fue inaugurada y la vicerectora ni siquiera nos invitó a la inauguración aunque hayamos invertido cerca de 700 mil pesos sólo para ese evento que requería tener estantes llenos de bibliografía. Quien nos invitó con mucha educación fue el Secretario de Educación. Que quede para otro artículo esa anécdota porque a lo que voy es que a lo largo de apenas 8 semanas hemos hallado en todos lados del estado gente capaz y animosa, comunidad muy pequeñas y barrios marginados en donde la gente desea artes y ciencias.Veracruz es un estado magnífico poblado por culturas legendarias que están, continúan, vivas. Por ello hemos avanzado ¿dónde están los demás que aman al estado sin esperar que papá gobierno haga todo? ¿dónde están los creadores que saben hacer presupuestos y administrarlos y que no sólo llegan pidiendo miles o millones de pesos para una ópera prima que asegún será un éxito? Traigo más de 20 años de trayectoria y apenas comienzo a sentirme maduro en lo que hago y con ello no me explico porque hay quienes sólo levantan la mano pidiendo recursos en lugar de llegar dando.Hay que dar para saber recibir porque ni siquiera se recibe como consecuencia. Los creadores activistas somos problema para los que en los institutos u oficinas se sienten los señores feudales en donde no pueda haber expresiones culturales diversas o provenientes de los ciudadanos. La época en que el gobierno era el gran regidor y director de cultura se acabó. Somos testigos de ello.Hay que aprender a compartir y a impulsar. Basta de envidias y de grilla ruin y barata, baja. Necesitamos todos rescatar a Veracruz rechanzando que el gobierno determine el camino, la cultura somos todos y no sólo unos señores que se sienten sabios o “cultos” entre una bola de “nacos”. Recuerdo como la vicerectora de la UV Orizaba-Córdoba en medio de la USBI en sus acabados me dijo que los 3 mil libros que le donábamos a la universidad eran pocos ya que ella tenía en su casa 15 mil libros... sólo que ella no los dona y cree que poseer libros la hace capaz. Reitero que en el TEC de Monterrey tienen una frase maravillosa: el grado de doctor no te quita lo tonto.Los creadores somos la fuerza del estado, y en este grupo ya incluyo a los gestores que son creadores de festivales, programas de radio, series de tv, crean gerencias capaces de hallar recursos. Para todos va el mensaje desafiante de que hay que dejar de tener esperanza porque esa viene del esperar y se espera sentado. Yo ya me harté de estar viendo a ver quién me hace caso cuando en realidad el primero que debe creer en mis proyectos soy yo.Es obvio que los recursos del gobierno deben ser usados por la propia gente pero va para el gobierno el dejar de creerse la “ocesa oficial” y va para los creadores que debemos presentar proyectos con objetivos, mezclas de financiamientos empresariales, gubernamentales y sociales; va para todos porque no se vale querer nomás que te den una lana cuando ni siquiera te planteas los objetivos de tu trabajo, el impacto en la gente y lo positivo que se construye con dichas actividades. Hay que ponernos en movimiento, hay que actuar y quien se candidatee del partido que sea no puede más que cumplir con sus obligaciones porque para eso quiere alquilarse, para servirnos, el problema está en que muchos no tienen la suficiente autoestima para recordar que el uso de nuestros impuestos en nuestras manos es algo que podemos exigir, pero si deseamos exigir apoyos debemos darlo...porque nadie puede exigir lo que no es capaz de dar.

2 comentarios:

lourdes azpiri dijo...

totalmente de acuerdo,

cristina caballero dijo...

creo que los artistas -salvo honrosas excepciones como Felipe Erenberg que bien explica en su libro: El arte de vivir del arte, por ejemplo-, no somos ni buenos mecenas ni promotores adecuados de la propia obra, pero que podemos aprender. Felipe Erenberg, dice que hay que tener un propio espacio, taller-galería donde exhibir lo que se hace, donde vender...síiii, vender,y que debemos exigir que la obra esté segura, bien presentada, como amerita, claro, si tenemos disciplina y hay obra que vender y no solo somos artistas de nombre y por adorno. Como se comenta en este artículo donde el autor (Manuel García)vio una exposición con la obra colocada de cualquier forma, sostenida por tela adhesiva, o incluso en el piso, da tristeza que una siga esperando algo de las instituciones, del gobierno. Pero por lo menos, yo sé que la Obra en sí no depende de dinero, ni de ego, ni de amiguismo, depende de que el artista la haga vivir, que crea en ella. ¿Será que los artistas del puerto tienen miedo a que las instituciones culturales, dueñas de dominios, presupuestos ivekianos les cierren las puertas, les impidan publicar, exponer, les nieguen una beca?¿por eso "las perdonan"? También sé que se sigue aceptando exponer en salas donde los creadores son sometidos a curadurías de gente sin preparación plástica, o que se atreven a insultar al gremio artístico del puerto cuando llegan a ocupar cargos como en Atarazanas, donde la comunidad que en un principio se unió indignada para vetar el lugar, poco a poco cedió su dignidad y prestigio para sostener a esta persona, a cambio de poder exponer. Pues es que sí, el artista finalmente ¿qué entiende de cómo debe ser tratada su obra? o tal vez, tal vez, permite que lo traten así porque él mismo, así se trata y así también desprecia su obra...es un artículo muy interesante sin duda