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jueves, julio 23, 2009

Ganadores del Concurso Premio Nacional 2009: Boca del Río, Ver.



Dan a Conocer los Ganadores del Premio Nacional 2009 de Novela "Luis Arturo Ramos" y de Cuento "Juan Vicente Melo". La Convocatoria fué Realizada por el Ayuntamiento de Boca del Río.
El pasado lunes 13 de julio en la Ciudad de México se reunieron en la Casa Refugio Citlaltépetl los comités de jurados de los Premios Nacionales de Cuento Juan Vicente Melo y de Novela, Luis Arturo Ramos para dictaminar el fallo y dar a conocer a los ganadores.Se contó con jurados de gran nivel, tanto para cuento como para novela. La selección de ganadores se llevó a cabo con toda transparencia, bajo la presencia del Notario Público 121 del Distrito Federal, Licenciado Amando Mastachi Aguario.El ganador del Premio Nacional de Cuento Juan Vicente Melo 2009 resultó ser Carlos Daniel Robles Grajales, originario de Veracruz, con el libro de cuentos titulado “Sexo sin pudor y algunas lágrimas”. El jurado lo conformó el editor Marcial Fernández, el crítico literario Vicente Francisco Torres y el escritor Agustín Monsreal.El ganador del Premio Nacional de Novela Luis Arturo Ramos 2009 resultó ser José Manuel Cuéllar originario de la Ciudad de México, con la obra titulada “El caso de Armando Huerta”. El jurado se conformó por el editor José María Espinasa, el crítico literario Ignacio Trejo Fuentes y el escritor Eusebio Ruvalcaba.En ambos casos los jurados seleccionaron la obra bajo seudónimo y solamente ante la presencia del Notario se reveló la identidad de los ganadores.El Premio consiste en la publicación de dichas obras literarias por Ficticia Editorial en colaboración con el Municipio de Boca del Río, Veracruz, así como en promover las publicaciones en las Ferias del libro de Guadalajara, Minería y Xalapa. En esta primera emisión se contó con una gran participación pues se recibieron 32 trabajos en Novela y 45 obras en cuento, lo que dio un gran total de 77 concursantes.La ceremonia oficial de Premiación tendrá lugar el martes 4 de agosto dentro del Festival Cultural BOCAFEST, en el hotel Crown Plaza, de Boca del Río, Veracruz, se contará con la presencia de Luis Arturo Ramos, Beatriz Melo, María Elena Melo, el Editor Marcial Fernández y como invitado de honor el Presidente Municipal de Boca del Rio Lic. Miguel Ángel Yunes Márquez.Durante la entrega se tendrá la participación musical de la poeta y cantante Carmen Leñero quien presenta material de su más reciente disco “La Perspectiva del gato”, en lo que promete ser una jornada memorable.

El Universal: El "Che" a todo color



Las primeras fotografías en color de Ernesto "Che" Guevara en vida de las que se tiene noticia han salido a la luz casi 49 años después de ser tomadas por Nicola Seyd, una británica que viajó a Cuba como voluntaria y que nunca sospechó la importancia histórica que iban a cobrar las instantáneas.
Se trata de tres fotos que documentan la visita que hizo en agosto de 1960 al centro educativo Camilo Cienfuegos, en Sierra Maestra, en las que el "Che" aparece con su tradicional uniforme militar verde oliva y su boina con la estrella de cinco puntas.
En una de las instantáneas aparece subido a un estrado ante un micrófono, en otra sentado mientras escucha atentamente a un grupo de camaradas y en la tercera relajado y sonriente con un puro en la boca.
Hasta la fecha sólo había rumores de que existían fotos en color del revolucionario argentino en vida, pero no se habían visto.
Su cadáver también fue fotografiado en color por oficiales del ejército boliviano después de su ejecución en el país andino en octubre de 1967 a la edad de 39 años.
Nicola Seyd formó parte de un grupo de nueve voluntarios británicos que viajaron a Cuba integrando una Brigada Internacional que ayudaba a la población local a reconstruir las infraestructuras dañadas durante los años previos a la Revolución.
Encontró las fotos este mismo año mientras ordenaba las cajas de recuerdos de su primer viaje a Cuba, país al que sigue vinculada como simpatizante de la organización Cuba Solidarity Campaign, grupo que pide el levantamiento del embargo a la isla.
Esta plataforma ha difundido las fotos coincidiendo con el Festival que organiza a lo largo de 2009 para dar a conocer la cultura cubana en el Reino Unido.
Una de las hijas del guerrillero, Aleida Guevara -que está en Londres estos días para participar en los actos organizados por la citada organización-, expresó su alegría al conocer las fotos, sobre todo por las circunstancias en las que fueron tomadas.
"Estoy muy agradecida a esta mujer por darme un pedazo de él que yo sabía que existía, pero que nunca había visto. Pero por lo que estoy más agradecida es porque sigue siendo solidaria con Cuba", dijo Aleida Guevara al diario The Guardian, en cuya edición de hoy se publican por primera vez estas fotografías.
La hija del "Che" añadió que la historia es "hermosa" por el hecho de que la mujer que hizo aquel día las fotos de su padre "estaba en Cuba trabajando para construir una escuela".
"Incluso en los viejos tiempos había gente ofreciendo su solidaridad. Ese es el valor que tienen para mis las fotos", dijo.




Las fotos documentan la visita que Guevara hizo en agosto de 1960 al centro educativo Camilo Cienfuegos, en Sierra Maestra (Foto: Tomada de cuba-solidarity.org.uk )


El Universal Londres Miércoles 22 de julio de 2009 16:01

miércoles, julio 22, 2009

Virginia Wolf: Lunes o Martes



Presentamos este texto fascinante de la escritora inglesa Virginia Wolf. Un texto relampagueante, en el que la autora nos hace ver con puntualidad asombrosa, qué es eso que llaman el "flujo de conciencia": imágenes traslapadas, el discurso de la mente al interior de uno bordando imagenes sucesivas; la oportunidad para el lector de (así como sucede con un cuadro de Van Gogh) alejarse de la pintura hasta atrapar la imagen exacta, en un juego lúdico entre conciencia y conciencia.


I.G.


Lunes o martes


Perezosa e indiferente, sacudiendo con facilidad el espacio de sus alas, conocedora de su camino, pasa la garza sobre la iglesia, bajo el cielo. Blanco e indiferente, ensimismado, el cielo cubre y descubre sin cesar, se va y se queda. ¿Un lago? ¡Quítale las orillas! ¿Una montaña? Sí, perfecto, con el oro del sol en las laderas. Cae desde lo alto. Helechos o plumas blancas, siempre, siempre...
Deseando la verdad, esperándola, destilando laboriosamente unas pocas palabras, deseando siempre (se inicia un grito a la izquierda, otro a la derecha; ruedas golpean divergentes; omnibuses se conglomeran en conflicto), deseando siempre (el reloj asevera con doce claras campanadas que es mediodía; la luz vierte escamas de oro; niños se arremolinan), deseando siempre verdad. Roja es la cúpula; de los árboles cuelgan monedas; el humo sale lento de las chimeneas; ladrido, alarido, grito. «Compro metal»... ¿Y la verdad?
Como rayos orientados hacia un punto, pies de hombres, pies de mujeres, negros o con incrustaciones doradas (Esa niebla... ¿Azúcar? No, gracias... La commonwealth del futuro), la luz del fuego salta y deja roja la estancia, salvo las negras figuras y sus ojos brillantes, mientras descargan una camioneta fuera, la señorita Thingummy sorbe té en su mesa escritorio, y las vitrinas protegen abrigos de pieles.
Cacareada, leve cual hoja, rizada en los bordes, pasada por las ruedas, plateada, en casa o fuera de casa, reunida, esparcida, derrochada en diferentes platillos de la balanza, barrida, sumergida, desgarrada, hundida, ensamblada... ¿Y la verdad?
Recordar ahora junto al fuego del hogar la blanca plaza de mármol. De las profundidades de marfil se alzan palabras que vierten su negrura, florecen y penetran. El libro caído; en la llama, en el humo, en las perecederas chispas; o ya viajando, la bandera en la plaza de mármol, minaretes debajo y mares de la India, mientras los espacios azules corren y las estrellas brillan... ¿la verdad?, o bien, ¿satisfacción con su proximidad?
Perezosa e indiferente la garza regresa; el cielo cubre con un velo sus estrellas; las borra luego.


FIN

Lourdes Franyuti: SEDA (libro recomendado)



Seda

Hace unos días llegó a mis manos el tan recomendado libro titulado Seda de Alessandro Baricco. Esta historia erótica atrapa al lector de principio a fin. Podría decir que nos envuelve en un manto tan fino y delicado como la misma textura de la seda.


La trama fusiona el bello arte de transformación -que va de un simple gusano a metros de hilo crudo sedosos- al amor incondicional que guarda una mujer prudente y sumisa por su marido.
Si bien, Seda es considerada como una historia de amor, la pasión y sensualidad impregnadas en el texto provoca que el lector se detenga a leer dos y tres veces la sutileza de cada palabra.

El autor italiano deja misteriosamente en varias de sus líneas una incógnita, cierta duda que el lector posiblemente disipe, releyendo. De igual manera inserta en la mente del ser humano el tema polémico de fidelidad o infidelidad. La pregunta se hace presente al pasar las hojas; “por qué se vuelve tan seductor el desear lo prohibido”.
Esta bella historia recorre la bella Francia, los Urales, Siberia hasta llegar al otro lado del mundo, Japón; hacia la segunda mitad del siglo XIX.


Baricco se hace famoso mundialmente con esta aportación traducida a múltiples idiomas, dejando en cada parte del mundo esta sutil caricia denominada Seda.



Alessandro Baricco, SEDA, Anagrama, Panorama de narrativas

Ivonne Moreno Uscanga: Mario Vargas Llosa: Premio Quijote



MARIO VARGAS LLOSA: PREMIO QUIJOTE

Uno de los galardones del Premio Quijote, mérito otorgado en pro y defensa del idioma español, le corresponde este año al escritor peruano, nacionalizado español Mario Vargas Llosa.

Referirse a Vargas Losa es encontrarnos con una de las plumas más prestigiadas de la literatura sudamericana, a partir de los años sesenta.
A pesar de haber ganado el premio Leopoldo Alas, en 1958 con un conjunto de relatos titulado Los jefes, la narrativa de Vargas Llosa, descolla en 1962 con la aparición de La Cuidad y los perros.
Este será el preámbulo del escritor oriundo de Piura, para entretejer en sus tramas el tejido socio-político de las injusticias de los sistemas militares en Perú y en el Cono Sur. Vargas Llosa expone en sus planteamiento relatísticos, una radiografía plural de ideologías encontradas, con la temática subrepticia de la represión, la ignominia, la miseria y el profundo desconcierto de una falsa apariencia en personajes ocultos tras una apariencia socialmente respetable, como en su magistral novela Conversación en La Catedral

...Cajamarca era una tierra hospitalaria y agradecida, Don Cayo, Odría recibiría una acogida, digna de la labor que cumple al frente de los altos destinos del país.
No se puso de pie, sonriendo apenas, agradeció al senador Heredia, a la representación parlamentaria cajamarquina su desinteresado esfuerzo para que su visita fuera un éxito...al fondo del salón tras uno tules ondulantes dos sombras se dejaban caer una junto a la otra en un colchón de plumas que recibía sin ruido a los miembros del Comité de Recepción, por haber venido a Lima a cambiar ideas...

O en su no menos destacada Casa Verde:

Cuando la casa estuvo edificada. Don Anselmo dispuso que fuera íntegramente pintada de verde. Hasta los niños reían a carcajadas al ver cómo estos muros se cubrían de una piel esmeralda donde se estrellaba el sol y retrocedían los reflejos escamosos. Viejos, jóvenes, ricos y pobres, mujeres y hombres bromeaban alegremente por el capricho de Don Anselmo de pintarreajar su vivienda de tal manera...la bautizaron enseguida... La Casa Verde...extravagante además por su anatomía....

De Mario Vargas Llosa, tenemos también relatos de sorna: Elogio a la Madrastra, La Tía Julia y el Escribidor; de intriga policíaca ¿Quién Mató a la Palomino Molero?, de denuncia y crítica social: Los cachorros, Pantaleón y las Visitadoras, obras de teatro como La Señorita de Tacna y Ensayos: La Orgía Perpetua: Flaubert y Madame Bovary, Historia de un Suicidio, reflexiones acerca de la obra de García Márquez e Israel Palestina. Paz o Guerra Santa.

Vargas Llosa ha incursionado, de forma paralela, a su carrera de escritor ,en las lides políticas de su país, no con buenos resultados, con fortuna para nosotros los lectores, quienes lo disfrutamos, por aporte a nuestra lengua y por su agudeza gráfica.


Cristina Caballero: GOFIO1|



GOFIO

Hoy la fuente está callada

el rumor de sus venas diluidas
danza con la luz crepuscular
de los almendros

un cielo de cansancio vespertino
el aire rancio en todos los altares
a cuentagotas ese valle
niebla y fango
aparece
se desliza

un demonio cabriolea
en los pétalos del Alba

pápalo quelite
yerba mora
y epazote

el libro de las yerbas
crea las llamas del caldero

un poeta vive su destino
y el suicida héroe
roba música del Reino

cada pan
cada migaja
sueña ángeles
que a veces
también lloran

al Norte de mi pueblo
en el surco de este mundo
estoy perdida

trillo
cribo
nómada que se alimenta en los espejos

Arcadia
de calores estivales
sopla
caña hueca

Syrinx
anuda la monotonía

maga Circe
embriaga su insaciable sed de vino

cuatro ríos se deslizan
tras el sol
del último poniente

una nave
con fantasmas migratorios
grita entre las plantas
y las rocas

ha muerto el viejo Jacko

otro mundo
salvaje e inocente
prisionero del estruendo
aguarda a nuestros niños

Pandora
la primera mujer
Eva maldita
arcilla puso Hefesto
para hacerla
collares de huesos
la adornaron
flores de ultratumba
en su cabeza
Hermes
a su vientre
dio mentiras
seducción
infamia

maliciosa
necia
y tibia

Ella es
dicen los hombres
la que cubre nuestras vidas
del ocaso
de dolor
vicio y locura

corre
Hija de las Gracias y las Horas

diles otra vez
hasta que escuchen

libera de esa ánfora
el último don
que ahí existe

diles
que escondidas en Ardea
tañen flechas

de miel
agua lustral
de leche

habla con ellos

pues al fondo de la caja de Pandora
tú lo sabes
el mudo sueño de Harmonía
aún aguarda

martes, julio 14, 2009

Franz J.T. Lee: La Filosofía Social y Moral de Mahatma K. Gandhi


A petición de una de nuestras lectoras, presentamos este trabajo de J.T. Lee

La Filosofía Social y Moral de Mahatma K. Gandhi

Son bien conocidas la vida histórica y la lucha heroica de Mahatma K. Gandhi contra la injusticia colonial, la degradación humana, la explotación económica y la discriminación social británica. Aquí sólo vamos a resaltar ciertos aspectos seleccionados de su filosofía social, sus principios morales y su relevancia contemporánea para los esfuerzos revolucionarios y emancipatorios a nivel global.Bajo ninguna circunstancia podemos ignorar las obras inapreciables y las contribuciones morales alrededor del mundo, de los titanes eruditos académicos, sobre el tema de Gandhi, que se interesan definitivamente por sus principios sociales y su modus vivendi ascético. Sin embargo, vamos a citar rápidamente a K. Santhanam, que también es un experto en la materia, y que mejor describe nuestras propias deliberaciones filosóficas:“... Gandhi vivió una vida sencilla, practicaba el vegetarianismo estricto y se abstuvo del alcohol, tabaco e incluso los estimulantes más suaves como el café y el té. Su inclinación para los remedios naturales sencillos contra las enfermedades y sus ideas radicales referente a la educación no son tan conocidas en el resto del mundo e incluso en la India no tenían mucho impacto tampoco. Gandhi deliberadamente se abstuvo de publicar esos asuntos para no confundir a la gente. La única excepción era la prohibición de bebidas con efectos intoxicadores, cosa que se volvió herramienta en el arsenal de satyagraha.”
Ahora ¿cuáles son los principios políticos fundamentales del Gandhismo? ¿Por qué se deberían tomar en cuenta en América Latina y Venezuela? ¿Qué relevancia tienen para los conflictos sociales, para un intento de golpe de Estado, para un sabotaje petrolero, para las campañas electorales y para el Poder Ciudadano?






El Gandhismo, que existe en el otro extremo del Marxismo, por cierto nos debería interesar, como diría Ernst Bloch, como la calurosa corriente humana de la emancipación y de los procesos revolucionarios que son “ni Marxista ni Anti-Marxista”, que son contra la violencia brutal, contra el “terrorismo” imperialista y que categóricamente favorecen la verdadera paz mundial y justicia social.Aquí en Venezuela, donde la moral se elevó incluso a un poder constitucional del Estado, los puntos de vista filosófico-sociales de Gandhi una vez más son de interés general. De hecho, en sus numerosas cadenas nacionales, el Presidente Hugo Chávez muchas veces cita a Mahatma Gandhi y a Martin Luther King, cuando quiere resaltar la no-violencia, la justicia social y la felicidad humana.



Sin embargo, no puede ser en nuestro interés emancipatorio de solamente glorificar todo el tiempo cualquier reformista social o revolucionario. Al contrario, con el paso del tiempo, en honradez con Gandhi mismo, nuestra tarea científica y filosófica es de enriquecer su obra de vida, de criticarla y “ponerla al día” de manera constructiva.



Primero, como sabemos, fue Gandhi quien desarrolló la famosa técnica social de “satyagraha” - la acción social pacífica, un sistema social filosófico que manda comportamiento personal no-violento y responsabilidad social. Sin embargo, en esencia no es totalmente pasiva o pacifista. En casos de auto-defensa liberadora “se aferra a la verdad” y la defiende a través de la “resistencia”, por ejemplo como fue el caso en la lucha contra el Apartheid en Sudáfrica, en la cual Gandhi, el “Congreso de Sudáfrica Hindú” y el Congreso Nacional Africano (A.N.C.) habían participado. En adelante, vamos a tratar esos principios básicos de su filosofía



Segundo, bien conocida es su lucha de vida en la India y en Sudáfrica contra la “intocabilidad”, es decir, contra la casta ideológica, discriminatoria y psicológica y contra las nociones de la superioridad e inferioridad de la “raza”. En este caso, igual que muchos de nosotros, Gandhi se encontró entre la espada y la pared, entre la ideología colonial racista y las tradiciones culturales antiguas. Tenía que defender valores culturales y morales hindúes y capturar a los millones de parías en su nivel de imaginación social, pero al mismo tiempo con nuevos valores independientes. Efectivamente tenía que confrontar a una inmoralidad colonial y racismo británico.



En el actual proceso revolucionario de la integración latinoamericana y de la búsqueda de nuestras propias raíces históricas, de la aplicación de nuestros propios valores bolivarianos, con la verdad tratando de protegernos contra las malévolas campañas de desinformación y la belicosidad estadounidense, nos encontramos en una situación similar.



Por cierto, Gandhi nos podría dar una lección histórica, no para copiarla, sino para enriquecerla, materializarla. Ahora, vamos a resaltar de manera crítica algunos de los elementos básicos de su filosofía social.



1. Unidad y contradicción dialéctica entre la acción humana y el pensamiento social



En tradición típica oriental, utilizando su terminología específica idealista religiosa, refiriéndose a los seres humanos individuales, omitiendo lógico-formalmente su naturaleza de clase social, sus relaciones de amo-esclavo, no obstante, enseñó sobre la integridad indivisible, sobre la unidad y contradicción dialéctica del cuerpo humano y de la mente divina. Según Santhanam, afirmando su filosofía dialéctica:“(Gandhi) nunca se cansó de decir que la mente debería controlar el cuerpo, y el alma la mente”. (Santhanam, ibid.)



Claro, a través del siglo pasado, la palabra “controlar” obtuvo unas connotaciones modernas muy negativas, especialmente en el área de la “guerra de las ideas” y del “control mental”, que, generalmente se encuentra en el área de la dominación, manipulación e adoctrinación política; así que para entender a Gandhi en un sentido emancipatorio, en vez de “controlar”, un término mejor sería “relacionar”, en un sentido humano, humanitario y humanista de armonía. De este modo, enriqueciendo a Gandhi, junto con él podríamos superar las mentiras descaradas y mundanas de la ideología reaccionaria y así marchar hacia los riscos teóricos revolucionarios de la verdad, marchar hacia el Pico Bolívar de la Emancipación.En lo siguiente, Santhanam expresa esto para nosotros en sus propios palabras: “Pero este control no se puede alcanzar menospreciando u omitiendo ni el cuerpo ni la mente o en la exaltación mística del alma por sí. Gandhi le agregó a la salud y al bienestar físico tanta importancia como al pensar sencillo y lógico o a la responsabilidad moral”. (Santhanam, ibid.)



Dejando al lado para un rato la generalmente resaltada “espiritualización de la política”, deberíamos tomar en cuenta más bien, que Gandhi, en su dialéctica idealista, enfatizó, que por un lado el pensamiento verdadero - nosotros diríamos la verdadera teoría práxica - originalmente tiene que ser relacionado a esfuerzos altamente morales, y por otro lado, a la acción socialmente útil, correcta y virtuosa - nosotros diríamos a la verdadera práxis teórica.Sin embargo, en última instancia, cavando mucho más profundo en su filosofía social y sumergiéndonos más en sus oraciones diarias favoritas, es decir, en los versos del Bhagavad Gita, es obvio, que Gandhi no creía en pura espiritualidad virtuosa y abstracta en sí. La consideró solamente como una especie de aura o iluminación que debe acompañar todo pensamiento y acción social.






2. Un simple conjunto de valores humanos morales



En una sociedad corrupta de egoísmo, avaricia e inmoralidad colonial británica, para que la India obtuviese la independencia social, Gandhi vio la necesidad liberadora de introducir acción y pensar social ético y moral al movimiento de independencia.Precisamente esto fue también el motivo revolucionario de los Bolivarianos para introducir constitucionalmente un Poder Moral en Venezuela y para erradicar para siempre los vicios osificados, racistas y alienadores de siglos de oligarquía y de “puntofijismo”. En cuanto a la selección del tipo de valores morales se refiere, podríamos tener diferencias, pero Gandhi consideró lo siguiente con suma importancia: “Los elementos importantes son el desinterés, la no-fijación, la no-violencia y el servicio activo” (ibid.).



Si la especie humana, si todos o algunos seres humanos o si ciertas clases sociales, por “naturaleza”, esencia o espíritu son no-violentos, pacifistas o altruistas o no, esto se lo dejamos que lo determinen los miles de académicos eruditos.



Sin embargo, que hemos notado a través de los siglos pasados, es que los ordenes sociales dominantes en los cuales estamos viviendo, han sido todos violentos, estaban matando millones de habitantes de esta tierra por el propio orden social. Nacimos en violencia, vivimos en violencia y morimos en violencia; más aun hoy día, en las vísperas del globo-fascismo. Pero, a través de las palabras de Santhanam, dejemos que Gandhi nos explique la moral de esta sangrienta historia histórica:“... Gandhi creía que el crecimiento de la personalidad de un hombre es proporcional a la fe en y a la práctica de esos valores. Esto sólo es posible cuando se identifica cada vez más con un círculo incrementándose infinitamente hasta que circunfiere a toda la humanidad e incluso a todo ser vivo. Gandhi juzgaba el valor y la vitalidad de las instituciones sociales por su capacidad de sostener tal crecimiento” (ibid.).



Por cierto, podemos decir claramente, que con la marcha actual del proceso de producción, de la destrucción permanente de la naturaleza y de la alienación social desatada a nivel global y en un ambiente violento, capitalista, imperialista, corporativo y fascista en agonía, es imposible de alcanzar todavía este esfuerzo humano, por más sublime que esto sea.



Gandhi y nosotros mismos no escogimos nuestro sendero difícil hacia la emancipación. Bush, sus traidores locales de la oposición, sus lacayos internacionales de la CIA y los perros de la guerra del Pentágono y de la Casa Blanca con su “Proyecto para un Nuevo Siglo Americano” y su “Plan Colombia”, pavimentaron el camino violento de la humanidad con su “madre de todas las bombas” llena de uranio empobrecido beligerante.






3. En cuanto el Estado político



En cuanto al Estado político-colonial se refiere, Gandhi sugirió la siguiente alternativa. Para él, lo que es de primera significancia sólo es “el crecimiento de individuos”. El Estado solamente debe servir a los intereses de los individuos que forman la sociedad. Aquí se nota, en total contradicción con el Socialismo o el Marxismo, una completa ausencia de un análisis político-económico de las realidades coloniales y neocoloniales; ni para mencionar los intereses de clase o las luchas de clase. De hecho, al contrario, en sus años más tempranos y por su disciplina social y sexual o más bien por su represión sexual, Gandhi defendió este sistema muy opresivo de castas en la India. Esta noción idealista no la abandonó completamente en sus escritos más maduros. No obstante, contrariamente a Maquiavelo, cuyas visiones las repudió, Gandhi consideró a los medios de igual importancia que los fines, incluso más relevantes que los fines, no importa, si fueran hasta socialmente deseables y “buenos”.



Los fines sociales dirigen, pero los medios humanos constituyen a la vida misma. Según él, en la vida política real, en la lucha para la independencia, los medios humanos tienen que ser virtuosos, buenos, verdaderos y no-violentos. Claro, en una sociedad sin clases y en ausencia de competencia, monopolización, centralización, globalización y acumulación de capital y ganancias, cualquier persona o individuo sano sería inhumano de no estar de acuerdo con esos fines humanitarios Gandhistas. Sin embargo, en la verdadera realidad en la cual vivimos y morimos actualmente, por ejemplo en Irak, más preciso en Fallujah, la mera aplicación de esta práctica contra nuestros archi-enemigos sanguinarios no sólo resultaría en un suicidio en masa, sino a nivel global sería genocidio para millones de trabajadores y “esclavos” parías.



De hecho, Gandhi mismo al igual que su discípulo Martin Luther King, tenían que beber de esta sangrienta cicuta de Sócrates. Definitivamente, ni la violencia bruta, ni el pacifismo miope nos emanciparán.



4. Fe y Esperanza en un Dios



Esto es la roca antigua, sobre la cual la filosofía social de Gandhi resiste y cae. Sin embargo, no sólo el mundo de Gandhi, sino de más de 90% de la población a nivel global, no importa si activamente, pasivamente o culturalmente son creyentes en unas miríadas de diferentes divinidades. Aquí nos abstenemos de comentar sobre la crítica religiosa o religión crítica del siglo 21, de la “Era de la Información”. Dejemos que Santhanam nos resume la óptica de Gandhi en cuanto a este asunto.“La fe en Dios es, según Gandhi, la base de todo valor moral. Gandhi nunca definió a Dios y estaba preparado de permitir a cualquier persona de tener su propia idea de Dios. A Gandhi mismo le gustó pensar de Él como el Upanishadic Brahman. Pero, mientras una persona cree en alguna fuente de vida espiritual y la mantiene superior al universo material, es un creyente en Dios”.






Conclusión






Finalmente y en honor a Gandhi, tenemos que manifestar que la moralidad, que el comportamiento y el pensamiento ético tienen más altura que cualquier fantasía, quimera o fantasmagoría religiosa. Gandhi mismo prefería un verdadero agnóstico con altos valores morales a un fariseo corrupto y megalomaniaco o a un presidente de Estado, que en traje mesiánico y belicoso diariamente bendice el dinero o la nación.Inter alia, a través del siglo 20, las visiones de Gandhi en cuanto a la política, la economía y la sociedad jugaron un papel importante en los movimientos de independencia contra el colonialismo británico en la India y también en Sudáfrica, donde el trabajo por contrato barato hindú fue explotado al máximo. En la India misma, mucho más tarde y hasta cierto punto, incluso fueron implementado en los diferentes “Planes para 5 Años” y en el programa de Khadi y Village Industries. Las visiones filosófico-sociales de Gandhi también influyeron en movimientos de liberación alrededor del globo, de esta manera Gandhi dejó su propia huella emancipatoria en el destino de la humanidad.






Franz J. T. Lee es profesor de filosofía y ciencias políticas en la Universidad de Los Andes (ULA) de Mérida, Venezuela.Visite su sitio web en www.franz-lee.org

lunes, julio 13, 2009

Derek Zabalgoitia: Un poeta de 11 años de edad



Los poemas aquí presentados pertenecen a Derek un niño de tan sólo 11 años de edad, cuya precosidad para atrapar y plasmar imágenes, lo ha llevado, a temprana edad, a ser uno de esos que Borges llama "percibidor de lo abstracto". Ello queda más que evidente en estos tres textos que de él se presentan. El lector dirá.

I.G.




El Amor

Amor una palabra
Un sentimiento
Que el día de hoy
La damos por muerta
El amor
Es como si...
Es como si...
Las aves entonaran sus cantos
Todas juntasen sonido con
El que se muevan las montañas
Es como si...
Las corrientes de los ríos
Y mares se detuvieran
Es como si...
El aire cambiara
Su olor y su sabor dulces serian
Es como si...Todos los hombres en guerra
Soltaran su armas y fueran
A darle un abrazo al oponente
Es como si...
El niño mas enfermo
Se parara de su cama
Y gritara el amor, el amor sana
Amor necesito
Amor quiero
Es como si...
Los hombres mas tristes
Sonrieran y dijeran
Amor hay en mi
Amor tengo
Es como si...
Todos los niños
Se unieran y gritaran
Amor danos; amor queremos
Amor necesitamos
Es como si...
Este poema fuera dicho
Ante todos los hombres
Y mujeres del mundo
Y lo repitieran
Cuando el odio aparezca
Es como si...
Es como si...


El Velero

Veo por todo el puerto
Y no encuentro mi velero
Me quedo sin aliento
La brisa choca
Con la playa
Y mi velero se mueve
Con el viento
Como la luna mueve
Las mareas
Las corrientes
Se detienen
La marea no sube ni baja
Esta estática, sin aliento
Pues no encuentro mi velero
el sol deja de alumbrar
estamos en la sombra
en la penumbra
en una obscuridad sin fin
en la casa del odio
donde no hay amistad,
mi corazón
deja de latir
siento la obscuridad
entrando por mi cuerpo
pues no encuentro
mi velero
una pequeña flor
crece en la sequia
una luz se ve en el horizonte
es mi velero
en un momento
la oscuridad se va.


La Cigüeña Indefensa

A la pobre cigüeña
No sabe porqué
La atacan
Muy cuidadosa
De el gran felino
El tigre
La cigüeña se ha escondido apenas
Sale a comer
O ser comida
Pero la cigüeña lista
Se migra
No sabe a dónde

Alberto Navarro: Los sin-tiempo



Los Sin-tiempo

Tenía ya la edad de 10 años entrados, cuando comenzó a preguntarse por lo extraño de su nombre. Nunca había conocido a nadie con ese apelativo ni a nadie que nombrara así a alguien más. Había de hecho consultado entre las escasas fotos que guardaba herrumbrosamente la abuela para ver si encontraba alguna pista sobre éste, pero siempre sin suerte. No conoció a sus padres, su abuelo murió en la Revolución y desde entonces la abuela enmudeció y su mirada se extravió para siempre. Así ha vivido desde entonces, como si la muerte se hubiese olvidado de ella para que pudiese con su silencio testimonio atestiguar la muerte de todos los demás habitantes del pueblo. Alguna vez le preguntó a su tía Virgen de Guadalupe y a Don Felipe de Jesús, si sabían quién y por qué le habían puesto ese nombre, pero sólo se limitaban a encoger los hombros.
Era un pueblo -como muchos otros- por el que había pasado la Revolución sin que nada hubiese cambiado. Las vías del tren abandonadas, las construcciones de la antigua hacienda quemadas, las pulquerías y los expendios llenos de indios, alguna vez campesinos, que no hacían otra cosa que beber todo el día hasta caerse de borrachos. La mayoría en el pueblo, no sabía leer ni escribir. El gobierno nunca se aparecía por allí, salvo –según lo expresan- cada determinado número de años a tomarles unas fotos a los papás, a las mamás y a los viejos, para luego unos meses después regresar a entregarles unas credenciales. Al paso de otros meses después, venían otra vez por ellos y se los llevaban en un camión para que cruzaran con un crayón sobre unas papeletas, como los señores que los llevan les decían. Los jóvenes, apenas cumplían los dieciocho años, a veces antes, se alistaban para abandonar el terruño e irse a buscar suerte a los steits –como le decían ellos al país del norte. “Allá no hay pobreza y si harto trabajo para comer y comprar teles” –decían los que de vez en cuando regresaban por unos días para volverse a ir.
A la mañana siguiente, fue encontrado el cuerpo sin vida de su tío De Todos los Santos. De tanto beber festejando su cumpleaños la noche anterior hasta la madrugada, se quedó dormido en las vías del tren, amaneciendo muerto y con las piernas cercenadas por el paso de éste. Era dos de noviembre. Todo el pueblo se cooperó para comprarle un ataúd. No lograron juntar entre todos más que mil novecientos diez pesos, para apenas comprarle un ataúd para niño. Afortunadamente, como había perdido las piernas, cupo perfectamente en lo que en realidad parecía más un cajón de naranjas sin aberturas. No era nuevo, de hecho, traía la inscripción de un tal San Nicolás que había nacido un día veinticuatro de diciembre, pero el año estaba muy borroso, no alcanzaba a distinguirse. Luego de concluida la procesión y el entierro del tío, la pregunta sobre el por qué de su nombre volvió a asaltarle, pero no le dio importancia. Apenas habían llegado a la mitad del camino de regreso al pueblo, cuando se toparon con unos jóvenes que venían en el sentido contrario al de ellos. Traían el rostro resignado y triste, el paso lento. Preguntaron sobre quién era el muerto, mientras se descubrían la cabeza alzándose las cachuchas de beisbolistas que portaban. Simultáneamente, alguien de voz juvenil de entre los que formaban la procesión preguntaba también a éstos a dónde se dirigían.
- A buscar fortuna –dijeron-.
- ¿Y dónde queda eso? –preguntó alguien cuya edad no debía superar los 15 años de edad-.
- Pasando el río.
- Guardó silencio un rato. Y luego, les volvió a preguntar: ¿cuándo volverían?
- Para las fiestas de la Revolución…si Dios quiere –respondieron-, y siguieron su camino.



En eso, su tía Virgen de Guadalupe le tomó de la mano y le preguntó a manera de regaño, que qué había dicho el cholo aquél. Le dijo a la tía que habían dicho que iban pasando el río. Luego le preguntó por qué se iban si iban tristes. La tía Virgen de Guadalupe le dijo que tenían que hacerlo para no morirse de hambre. Confundido, luego de guardar silencio, le preguntó si un día el también tendría que irse pasando el río. La tía le dijo que ojalá y no, mientras comenzaba en silencio a llorar. Una lágrima tras otra, ininterrumpidamente corrían sobre sus mejillas, mientras en silencio y tratando inútilmente de que su sobrino no se diera cuenta de su diario y secreto llanto, en ese momento desbordado –ese que es siempre invisible para los no-pobres-, se decía a sí misma: ¿Por qué Dios nos ha olvidado? Bajando la vista un poco hacia el costado para ver a su sobrino, se dio cuenta que éste, atento y sin desviar la mirada de sus ojos le miraba sin parpadear y dejándose llevar de la mano de su tía, como su tía y las generaciones anteriores a su vez, siempre lo habían hecho, preguntándose también lo mismo. Entonces la tía, a pesar de no poder explicarse el dolor y tristeza que sentía, le recordó que ya pronto sería su cumpleaños. Pareció pestañear, aunque no dejaba de mirar fijamente los ojos de su tía, entonces le preguntó si faltaba mucho. Ésta, levantó los ojos al cielo, como si buscase la respuesta inscrita en las nubes. Luego de un largo silencio mientras con atención y sin ansiedad esperaba respuesta, contestó que faltaban dieciocho días.
Los días transcurrieron en absoluto sin cambio ni sobresalto alguno, salvo que RevdeMéx no pudo festejar con su tía su cumpleaños. Murió de tos el 18 de noviembre de cualquier año, como les sucede comúnmente a los niños en el pueblo desde siempre.

Alicia Dorantes: La casa de atrás



La casa de atrás
Escucha mi voz, porque es la voz de los niños que sufren y sufren,
cuando los pueblos vierten su fe en las armas y en la guerra...
Hablo por las multitudes de cada país... que no quieren la guerra.
Karol Wojtyla

Cuando en el Taller de Creación Literaria que imparte el escritor y poeta Ignacio García, se me solicitaron unas cuartillas en donde explicara qué es para mí escribir, recordé a Ana. A la pequeña Ana Frank y pensé que como un tributo a ella y a los millones de víctimas del holocausto, de los genocidios cotidianos y anónimos, revivir estas olvidadas líneas.
Tiempo atrás tuve la oportunidad de realizar una travesía por el Viejo Continente en compañía de mi hija. El primer país que visitamos fue Holanda. El viaje se ajustó a la época de floración de sus mundialmente famosos tulipanes: los tulipanes holandeses, por lo que la primera ciudad que visitamos fue Ámsterdam, mágica e interesante tanto por su riqueza cultural como por sus profundas raíces históricas. En este instante, permítanme volver a los días de la infancia.
Mi generación nació cuando la Segunda Guerra Mundial devastaba Europa. En aquel tiempo oí, sin comprender, lo que allá acontecía. Y si para los adultos resulta difícil razonar los horrores que el ser humano es capaz de llevar a cabo en contra de un semejante, al niño y al adolescente, les resulta por completo incomprensible. Entre sueños recuerdo cuando por las noches, mis padres conversaban acerca de los horrores de la guerra y los genocidios perpetrados por los nazis. A aquella edad me era imposible comprender por qué por las mejillas de mi madre, corrían aquellas silenciosas lágrimas, entonces inexplicables ¿Por qué acongojarse por seres que ni conocíamos, que vivían tan lejos, sin hablar nuestro idioma ni creer en nuestro Dios? Tuvieron que pasar los años para dimensionar la tragedia.
Una tarde, mientras paseábamos, mi madre me señaló a una familia y en voz baja dijo:
-Mira, ellos son judíos.
A no ser porque su piel era más blanca que la nuestra, su pelo ensortijado y rubio y sus ojos del color del cielo, los vi exactamente igual que nosotros. Tenían una cabeza, dos brazos y dos piernas: como todos en casa. Así que olvidé lo de: …son judíos.
Siendo una adolescente -cuando las impresiones llegan directa y profundamente al alma- cayó en mis manos un pequeño libro. Su autora tenía al escribirlo, la misma edad que yo en el momento de leerlo. Se titulaba El diario de Ana Frank. Lo leí y releí con avidez.
Imaginé a Ana, una chica cuyos únicos delitos fueron haber nacido judía y vivir en los terribles días del nazismo. La imaginé en ese estrecho escondite donde se refugió por algo más de dos años, en un intento de salvar su vida y la de su familia, hasta el día en que fueron cobardemente denunciados y deportados a los campos de exterminio. Ahí donde ella, su madre y su hermana, encontraron la muerte.
Ana Frank nació en 1929, en la ciudad alemana de Francfort del Meno. En 1933 Adolfo Hitler llegó al frente del partido nazi. Otto y Edith Frank, huyeron a Ámsterdam con sus pequeñas hijas: Margot y Ana. En 1940 Alemania se apoderó de Holanda. Otto Frank, en un último intento para salvar a la familia, improvisó un escondite en la parte posterior de sus oficinas. Guardaron ropa y algo de víveres, planeando permanecer ahí hasta el final de la guerra. El 6 de julio de 1942, un día después de haber recibido Margot, la hermana mayor de Ana, un citatorio para ingresar a trabajos forzados, se trasladaron al escondite. Los acompañaba el matrimonio Van Pels, su hijo Peter, además del Dr Pfeffer: todos ellos judíos.
En el primer cumpleaños que pasa Ana en el escondrijo, recibe como regalo un diario. Durante su terrible encierro, el hecho de escribir adquiere para ella una importancia cada vez mayor. Anota: “Si no escribiera, me asfixiaría”.
Durante la reclusión, Ana y Peter conocen el amor. El amor puro y quimérico propio de la adolescencia. Tomados de las manos, a hurtadillas, por las noches persiguen las estrellas en el negro firmamento que, mentiroso, les ofrece una vida libre y sin fin. Para entonces el mayor deseo de Ana era llegar a ser escritora o periodista. Apunta unas semanas antes de su captura: “Cuando acabe la guerra quisiera publicar un libro titulado ‘La casa de atrás’ y mi diario podría servir de base para él”.
El día 4 de agosto de 1944, durante el brutal arresto de la familia, el pequeño diario cae al suelo y queda ahí… olvidado entre el polvo y la soledad... Días después lo encuentra uno de sus protectores holandeses. En un párrafo Ana se refiere a ellos: “Mientras algunos muestran su heroísmo en la guerra o frente a los alemanes, nuestros protectores lo hacen con el buen ánimo y el cariño que nos demuestran”.
Al término de la guerra, de los detenidos de la casa de atrás sólo sobrevive Otto, el padre, ya que Edith, Margot y Ana, habían fallecido víctimas de una epidemia de tifo en el campo de Bergen-Belsen. Era el mes de marzo de 1945 y estaban a sólo unas semanas de la liberación de los campos de concentración y exterminio.
Aquel lejano día al que ahora me refiero, visitamos la casa de atrás convertida en museo. La tarde estaba encapotada, lluviosa y fría. Era una típica tarde holandesa propia de una primavera temprana. La casa de Ana está situada en Prinsengracht 263, frente a un bello canal, cerca del corazón de Ámsterdam. En las amarillentas páginas de su diario, con letra de adolescente y matizadas de amor, de esperanza, a la par que de incomprensión y de temor a la muerte, Ana la describe una y otra vez.
En aquellos momentos... ahí, de pie junto a sus ventanas, asomada a través de los vidrios parcialmente pintados, vi el canal y las casas vecinas. Sentí la presencia de Ana, de Margot, de Peter... Creí escucharlos... a ellos y a los millones de seres humanos que a diario pierden la libertad, la esperanza, la dignidad y la vida, a manos de sus semejantes. Redacta casi al final de su diario: “Estamos escondidos. Somos judíos encadenados. Encadenados a un único lugar. Sin derechos... Tenemos que encontrar valor y ser fuertes”.
De manera ingenua pensé que el sangriento siglo XX y sus horrendos holocaustos, habrían servido de enseñanza a la humanidad entera. Nada más erróneo ni más equivocado... Cada día que transcurre, se añaden nuevos nombres a la lista de los asesinos colectivos. Ya no solamente Franco, Stalin, Hitler, Mussolini, Busch, están en ella; no, cada día hay y habrá más y más necrófilos que incrementen este negro registro.
Una y otra vez insisto que respeto y admiro a las etnias en general. El concepto de pureza de raza lo considero propio de ignorantes o dementes. Estoy plenamente convencida de que nuestro material genético es la mezcla del DNA de más de 100,000 años de evolución y que esa maravillosa argamasa heredada, debería tener como resultado ideal, al hombre. Al hombre como una sola raza: la raza humana y un único credo: el amor.
El juramento Hipocrático nos compromete a preservar la vida humana, sin distinciones de género, edad, origen o estatus socioeconómico. Quizá es por eso que igual me lastima la muerte de un judío que la de un árabe. Igual duelen los húngaros, los gitanos, los kosovares, los albaneses, los macedonios, los turcos, los africanos o los iraquíes. O un católico, un protestante, un mahometano, que un budista... De la misma manera duele la muerte silenciosamente vergonzosa de nuestros niños por neumonía, diarrea o desnutrición, por hambre o por frío, que la del anciano abandonado, o la de los miles de indígenas, marginados, sobreviviendo apenas en la pobreza extrema.
Para Ana, para las Anas de todos los tiempos y países... para las Anas sin rostro ni nombre, asomarme a su mundo fue como cumplir una promesa no escrita, hecha por una adolescente a otra... que nunca conoció. Había pensado llamar a estos modestos reglones: La casa de Ana Frank, pero al conocer su deseo de llamar a ese primer libro: La casa de atrás, tomé prestado el nombre como un insignificante y póstumo homenaje a las víctimas del genocidio... De los holocaustos pasados, presentes y futuros...
¡Cuántos años tuvieron que pasar desde aquellos días en que vi las mudas lágrimas de mi madre correr por sus mejillas, para comprender su significado profundamente humano! Sólo que ahora que lo hago, ella, como Ana, tampoco está para saberlo.

Alicia Dorantes
9-VII-2009

Ivonne Moreno Uscanga: Bellezas de Veracruz



BELLEZAS DE VERACRUZ: IRMA RÍOS ALCOCER

Irma Ríos Alcocer es realizadora plástica y poeta nacida en México, pero gran parte de su proceso formativo, lo vivió fuera del país.
Estudió Grabado en la Escuela de Artes y Oficios de París y asimismo se instruyó en este renglón en Rusia.
Sus trabajos en punta de oro, plata y cobre, tinta aguada, acuarela, goache y óleo, este último especialmente en retrato, se han exhibido en Estados Unidos, país donde es miembro de la Art League of Houston, Francia, Italia, en la misma Rusia y en el Distrito Federal.
Cuando a Irma Ríos, quién también es maestra de Artes Plásticas y Filosofía en la UNIMEX, relacionada con la creación estética se le pregunta acerca de sus planteamientos plásticos, se refiere a estos con poesía:


Yo quiero que al final
de nuestro tiempo
haya un largo
sendero atardecido,
una estrella muy alta,
un limonero
florecido a la orilla
de hondo río,
y quiero que la forma
de los pájaros, de todos esos
pájaros que he visto muertos por
las mañanas del invierno, estén ahí
de nuevo: canto vivo, para llenar la
senda, de sonidos.


De forma reciente Irma Ríos expuso en Casa Principal, un conjunto de obras en pequeño formato, en homenaje a nuestro entorno, la tituló BELLEZAS DE VERACRUZ, y en ellos, los motivos marinos, como su fauna, el mar desde distintas ópticas, pequeñas barcas y el azul infinito del cielo del Golfo, motivaron a Irma a desarrollar por medio de técnicas ya mencionadas a crear una atmósfera muy particular acerca de su visión del mundo, un mundo sutil, generoso, plácido, donde la ecuanimidad es además del punto de fuga de su obra, su manera de acariciar las bondades otorgadas por la vida.


Eres mi tierra, siempre bien amada,
la curva de mi mundo y el espacio
de las cuatro paredes de mi cuerpo.
Eres aquel dolor, mar sin orilla,
y esta dicha de sol entre la arena.
Aquel reír de viento entre las cañas,
que nunca tuve y con el que ahora río,
y eres las dos mitades de mi tiempo
que van en ti cuando caminas lejos.


Irma Ríos, ha sido también promotora cultural y articulista de los aconteceres artísticos del puerto de Veracruz, fue directora del Museo de la Ciudad y docente la Escuela Municipal de Artes Plásticas.
Hoy la pintora establece con el público un diálogo cálido y transparente, cuyo fondo escenográfico, es el fecundo y verde horizonte de nuestra naturaleza.


En el agua del tiempo,
va mi barca,
río abajo hasta encontrarte.
La mañana va lenta,
entretejida de nostalgias
y sueños que a la tarde,
como una flor
remansan en tu mano.

viernes, julio 10, 2009

Ignacio García: DEL POETA SE DICE



Poemas tomados del libro UTOPÍA DE LO IMPOSIBLE de reciente aparición


DEL POETA SE DICE


I


Del poeta se dicen muchas cosas:

Que es capaz de traducir
con una espada poemas imposibles,
convertir palabras en sueños dolorosos,
hacer cometas y los cometas
jamás se eleven
(en vez de ello un yiddish primitivo
baja y dicta la forma del caos
que cabe en uno solo de tus puños)

Que tiene fulgores guardados
allí donde Artaud solía jugar con las palomas
Y de aquellos cantos repetidos y tediosos,
es capaz de armar versos de letra invisible,
sobre los los bordes de la espada

Cortarse las venas para ver de qué color es la sangre,
y asomarse a la ventana para ver si ya todos miran
lo azul en el fluir del chorro de agua

Es capaz de zurcir sílaba tras sílaba
y hacer enjambres y guirnaldas,
convertidas éstas en banderas y pañuelos blancos;
para antes de cualquier combate
desdecir a quien habla
de sus pasiones…

Antes que alguien lo encuentre
sentado al río, liando para ti
las cuerdas de este poema.



II

Tuve el hábito de obedecer
bravura y tesón de mar,
dictarle sílabas en horas tempestuosas,
arrojar espuma a su espuma,
pétalos abiertos, pensamientos y anémonas
sólo para ti guardados

Espero que un día
tus ojos se habitúen a
cerrar los ojos
e imagines
que allí también se ahogó
el último de mis
poemas

Armando Escobar: El poncho Amarillo



El poncho amarillo.


No pensé que te volvería a ver; justo en este lugar donde prometí no volverlo a hacer, hace tanto tiempo, muy a pesar de todo. No pensé que te volvería a tener frente a mí, que volvería a ver esa mezcla de gestos de incredulidad e hipocresía estampados en la cara, tu misma cara estúpida de quien ya no espera nada y espera un té al mismo tiempo.
¿Y qué podría decir si todo cambió? ¿Qué querías que dijera? Mejor esperar y no decir absolutamente nada. Mejor mirar el reflejo diáfano de mis dedos entrelazados en la azucarera, la nueva organización de las mesas, el hombre que le esconde la mirada a su mujer, los focos percudidos del sucio Hotel Dey, las sombras que manchan la blancura de los manteles… y el poncho amarillo que cuelga detrás de ti, el mismo poncho amarillo, tan ridículo, como siempre, tan tuyo, tan tú…
— Por cierto, ese poncho te viene más mal que antes — al fin dije, lo murmuré, no sé si me escuchaste, claro que lo hiciste, te escuché sollozar y guardaste silencio mientras yo sonreía.

Gabriel Fuster: El día que descubrí cómo escribir cuentos



EL DIA QUE DESCUBRI COMO

ESCRIBIR LOS CUENTOS


Texto tomado del libro aún intitulado que el autor publicará a la brevedad con que el tiempo se deje...



Los cuentos fueron inventados en el concilio de Trento.
Pese a la conversión de los cerdos poseídos por jamón, los teólogos sospechan que la foto inaugural puede estar retocada. Sin embargo, hay concilios que todo lo quieren solucionar con una doctrina. Apréndete esto y luego hablamos. En su momento, las fuertes disputas contra los protestantes orillan a San Marcos a tener que decidir a qué multitud querría pertenecer, porque salía más barato mantener un cisma que experimentar esas amables formas de sugestión como la hoguera, ya que costaba cien marcos anuales. Lo que eran muchos marcos. El edicto Trentino supuso una profunda catarsis en la lección aristotélica sobre el negocio, lejos del temor reverencial a un único libro. Señora Vulgata, ¿Acepta usted por esposo al señor Jesús? Y usted, señor Jesús ¿Acepta por esposa a la señora Vulgata?
El cuento empieza fácil, como se da la fácil explicación de la tierra plana, porque si el cuento del infierno fuera pura mentira, nos chingamos todos al unísono.
-Ya imaginamos cualquier cosa sobre el borde del infierno
La voz pertenece a un dragón.
Cuidado, hay veces que el pragmatismo se disfraza de dragón indefenso. Aquí, lo maravilloso de la infancia es que los dragones se sientan a contar los juegos que nunca han hecho. Por ejemplo, encontrar dos nubes idénticas, escoger el mejor escondite. A algunos niños los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Los niños se disfrazan de aquello que son por dentro, pero el que grita y patalea es el duende de la mise en abyme, no el ego profundo. Prescindiendo de la escalera de Jacob, por puesta en abismo se refiere al ejercicio de imbricar una narración dentro de otra, de manera análoga a las muñecas rusas.
Un taller de juguetes no es suficiente para llenar el cuarto de la imaginación. Aparte de los mencionados dragones, son menester dentro del cuento el Príncipe buen mozo, disponible sólo en azul. La Princesa, la hada madrina, los duendes bienhechores y la bruja malvada. Monstruos como los basiliscos petrifican con la mirada. Los basiliscos más vanidosos, son estúpidos y se miran en los espejos. Lo normal es negar a los basiliscos ante la gama de animales encantados que aseguran el final feliz, hasta que tienen la rabia.
Había una vez, cuando la vida era limpia como la tierra que a veces comimos y, sin darnos cuenta, tú y yo nos sentábamos en el patio mirando hacerse viejo el día. Los seis años de edad es el equivalente de un capullo lento, con dientes de león. Yo jugaba, yo comía dulces. Yo tenía la televisión por ventana y era en ese mismo lugar donde escuchaba constantes voces diciéndome: “Compra esto, compra aquello”. Si quién lee esto es próximo a mi edad, debe recordar a Enrique Alonso, alias Cachirulo, rigiendo el pozo mágico en un programa dominical llamado Teatro fantástico, patrocinado por el paso espumoso del trenecito del Chocolate Express, que es rico y nutritivo y que sabroso es. Pero, he aquí el episodio negro al cuál le pertenezco, la hora terrible que marcaba el fin del tiempo libre de mi infancia, cuando una aciaga noche fui tomado al asalto por la XEWTV Canal 2 y mi nombre con todo y su diminutivo fue incluido dentro del Club de los Chupadedos, en vivo y en Red Nacional. A partir de semejante indiscreción, el jingle del chocolatote dejó de importarme, para dar paso a Chocomilk como excelente compañero en el desayuno o la merienda y también alentar a su avatar Pancho Pantera a pelear contra Cal-C-Tose.
Die Geschicte vom Daumenlutscher, o La historia del pequeño chupadedo. Nuevamente, los padres advierten al niño sobre no chuparse el dedo, apelando al desalineamiento de los dientes. El niño insiste en conservar su centro magnético y los padres inconformes lo delatan ante corredores de la Gestapo. En venganza, el niño le pide a un sastre que reprima esta discusión con los parientes ascendientes de la casa y les corte las narices con unas tijeras.
Somos huérfanos de nuestros propios pensamientos. Somos los locos, los chupadedos, escondidos debajo de la cama. Alertas, se desorganizan los ojos. Esto que nunca cansa, vigilando las motas de polvo, como pequeños mundos sostenidos en un rayo de sol. Todo niño sensible sabrá de qué estoy hablando.
-¿Cómo logras capturar a los esquivos kaninchenos? –pregunta mi niño interior.
-¿Kanin …qué? –exclama el adulto.
-Los kaninchenos, los diminutos muñecos de lana que engañan con forma de suciedad y que reaparecen como las cucarachas en el gran suicidio colectivo detrás de los muebles viejos.
-Te refieres a la pelusa que se forma con el polvo doméstico
-Sí, que hacen cosquillas a la nariz
-Mi abuela lo llamaba el terciopelo de los pobres. Asunto que causa poca gracia a los exploradores ingleses que han sonreído en las excavaciones egipcias.
-Estoy oculto aquí para desprestigiar la teoría pedagógica sobre el berrinche...
-Eres un buen niño, nomás que nunca te bañas.
-¿Te cuento el cuento de los esquivos kaninchenos otra vez?
-Órale, pero que sea la última vez
Tú eres Marcos Kanincheno, en tu papel de Sargento de la policía de la fábula, registrando tus reflexiones del curso de la investigación en una pequeña grabadora, y delante de ti este reporte de campo con las actuaciones ministeriales concernientes a la desaparición de conocidas figuras fantásticas. Cuidado con la letra chica.
Todo comienza con una patrulla envuelta en penumbra roja al estilo de los años cincuenta, en el momento de arribar al domicilio del folklorista alemán Wilhelm Karl Grimm y su hermano Jakob Ludwig Carl, como respuesta de un telefonema anónimo, quien puso al tanto a la Fiscalía para la Seguridad de las personas y juguetes, la afirmación de que entimema, arcana violencia y sofisma han roto la paleta caramelo en dos partes con alguien dentro de dicho domicilio, que se refiere en el reporte pormenorizado, el taller Grimm.
En el punto de encuentro precisado por nuestro informante, tú das fe del cuerpo destripado de Rumpelstiltskin, tras cerrar el perímetro del bosque mágico, llamado Zauberwald. La cabeza mostrando heridas de golpes contundentes con un trébol, de cual no quedaba mucho para reconocer, salvo la plena identificación mediante muestras dentales. La demás evidencia esparcida como el rompecabezas imposible de armar. Tomando las precauciones habituales, pasas a procesar la escena.
Resulta claro que los hermanos Grimm respiran con dificultad, perturbados por la culpa. En el acto, los oficiales Barba Azul y Gato con botas esposaron a los sospechosos y los subieron a la calabaza encantada, mientras sus derechos eran recitados. La investigación prosigue. Entonces, como un insecto que se posa, el médico forense toma notas y fotografías a las pisadas encontradas sobre el pastel de chocolate, pero aún no sabe qué es exactamente lo que vino a hacer en ese lugar. Las ropas manchadas de chocolate son analizadas dentro de los laboratorios de la moraleja, usando las aceptadas técnicas de imaginismo, increpación, paegnarius e ictiomancia. Los resultados no son incriminatorios en realidad, sino sombras chinescas a la luz de una vela.
Por otro lado, deponentes y testigos dejaron asentado que en su locura los hermanos Grimm revirtieron el hechizo de la Bella Durmiente a comatosa, las dos manos cruzadas sobre la boca para cubrir el mal aliento después de despertar. A Rapunzel, la convirtieron en una especia de infusión venenosa en una taza de té. A Cenicienta, en una mesa con sierra de carpintería, útil para cortar pan. A los músicos de Bremen, en serrucho, martillo, berbiquí y cepillo. A Caperucita Roja, en un bote de clavos. Y a Pulgarcito, lo hicieronotro anfibio patético de recelo y soledad, sin derecho a beso. Apéndice A-2, se anexa al reporte.
Mientras tanto, los hermanos Grimm fueron trasladados al castillo de arena y espuma, donde son sometidos a interrogatorio en mazmorras separadas por los detectives Hansel y Gretel. Llama la atención que los sospechosos se niegan a responder, lejos de esbozar su sonrisa torcida, toda vez que se les pregunta el paradero de las figuras fantásticas, bajo custodia de los libros. Finalmente, los detenidos solicitan la presencia de su abogado. El caso se conduce a un callejón sin salida.
Tú eres Marcos Kanincheno, en tu papel de Sargento de la policía de la fábula, aseverando contar con nuevas pistas para la posible solución del acertijo. Queda revelado que la fuente confidencial al teléfono, no es otra que la fuente de los deseos. Si su coartada procede, prueba regresar al lugar preparado con una ganzúa y asaltar a Mamá Ganso. Si ella no delata a los hijos de puta, entonces pasa a coaccionar por la fuerza bruta a Gibran Jalil Gibran. Carea a Perrault contra Andersen, para hacerlos entrar en contradicciones. El sitio está lleno de soplones, listos para contar su cuento.
Este hilo narrativo termina con el hilo del papalote, lo que recoge el ánimo de hablar sobre otras paternidades carcelarias.
-¿Adivinen qué? –sorprendo al resto de los comensales, a mitad del desayuno.
Uno empieza con la fórmula interrogante, porque los escuchas no están advertidos a lo que el adverbio se refiere. El efecto es similar al tratamiento de los vándalos, durante la dominación visigoda: Ellos ponen su atención en ti y enseguida sabes que es momento de introducir el elemento provocativo. En este caso, un papalote.
“No”, reza el eterno letrero colgando del cuello de mis papás.
El segundo nivel es sollozar. Mediante esta técnica se hace saber que todos los demás niños tienen uno, excepto los pobres. Mis papás no era pobres, sino miserables. Lo que hace una significativa diferencia. La gente miserable es la peor gente para convivir, porque toda vez que las voces del televisor ordenan: “Compra esto, compra aquello”. Ellos optan por vendarse los ojos.
El tercer nivel descarga su artificio violento.
Frustrado, interrumpo mi desayuno con cereal de una monumental rabieta. Enseguida, corro al baño y azoto la puerta detrás de mí. Plum. Giro la llave por dentro. Clank. Por primera vez dentro de los seis años como inquilino de esa casa, uso la llave destinada para las visitas. Mi respiración es entrecortada, por el nerviosismo que provoca el golpe seco y por no saber que cerraba el flujo de oxígeno detrás de la tapia que hace mi enojo. Todo porque simplemente no tenían cuatro pesos para comprarme un papalote. Entonces escucho los pasos de mi papá acercarse en esa hipótesis de autoridad y la perilla gira, sin abrirse. Lo que sucede después, lo que sucedió en menos de un segundo, es lo más increíble de describir. Trataré de narrarlo en cámara lenta, pero les aseguro que sucedió en menos de un segundo. Mi papá gira la perilla, sin éxito. Escucho sus pasos en retirada, como si aceptaran el fracaso, pero en realidad habían tomado vuelo para abrir la puerta con una patada.
La cerradura resistió en su lugar.
Fue el marco de la puerta que cedió ante la embestida. Gran parte de la pared de la antigua casona comida de hierbas se desplomó al interior del baño. Es verídico. Yo recuerdo haber pensando cuando vi el tremendo boquete en donde antes estuvo la puerta: Híjole, ¿Así son las endurecidas hipotecas con Banobras?
Al igual que una herida abierta, yo podía ver parte de la tubería del lavabo y la regadera, retorcida y salpicando agua. El polvo flotaba en todo el ambiente. Una familia de ratones salió tosiendo de la madriguera desaparecida y huyó entre los charcos. Yo me senté con las piernas recogidas, arriba del inodoro, anhelando un carcaj dorado, mientras la sombra cuatro veces amenazante ya cubría mi persona. Yo pensé: Es más alto que Ultramán.
El gusto por el papalote escapó por el orificio más blando que el espiráculo y yo empecé a pestañear a una velocidad de semáforo Morse. Los psicólogos me explican que de este modo imaginaba poder desaparecer a mi papá, pero no importó lo rápido que fuera mi tic, este permaneció en el mismo lugar. Lo más raro, es que en lugar de exprimirme como una mosca, puso su mano en mi hombro y dijo:
-Te voy a decir algo que espero no olvides, nunca sueñes despierto. Es infernal.
Salgo de mi ensoñación, debido a las voces del televisor, presentando un comercial.
“¡Pim, pum, pam! Escríbenos una cartita explicándonos por qué Rice Krispies es tu cereal favorita. Envíala al Apartado Postal 1555, junto con dos tapas del producto. Y si tu carta resulta elegida, recibirás a vuelta de correo una cometa de papel de arroz. Suerte”
Contemplo la caja de cereal en mi mesa, e imagino el Grimmorio de mi taza rota.
Ese fue el día que descubrí como escribir historias imaginarias. Colorín Colorado
Ningún dragón fue lastimado en la realización de este cuento.

Cristina Caballero: Reverbaciones



03 julio

REVERBERACIONES

Allá afuera
en la calle
mis vecinos se aturden
con alcohol
y música violenta
gritan
gritan

¿cuál será su sufrimiento?

tan grande lo percibo
su enorme ruido blanco
sin mirada de sí mismos

cabalgan mis presagios más oscuros
esta tarde
otro viernes
defeño
como siempre
deudas
karmas
sueños
planes infructuosos

he hecho
una larga arenga
por las elecciones del domingo

nada sé
de los políticos que participan
son rostros en medio del vacío

cansada del ruido y de la furia
siento caer mis manos
alevosamente

qué bueno que oscurece
que estoy aquí en silencio
escribo
oigo el chapoteo
el camino de las aves en el agua
y de vez en cuando
tras la niebla
una luz que ondula
un olor de mar
un sonido
pasa
y pasa

quedo quieta
disfruto el azúcar
y la dulce golosina
de la tarde

sé que aún
cuando mañana me despierte
y siga viva
podré empezar
el nuevo día
contándole a mis manos
los colores más brillantes
de la noche

la montaña de ficción
donde me enredo
al levantarme del abismo
en el que habito
renacerá
libre de la malla de las sombras

caminaré sin detenerme
nunca más
en el sendero esquivo
que a Illyria lleva

Yair Martínez: Colorín colorado, las elecciones han acabado



Colorín colorado, la elecciones se han acabado.

¿Ya? ¿Eso fue todo? ¿Y luego? ¿Nada?
Señoras y señores, ya puede pasar a retirarse, la elecciones han terminado y los partidos políticos nos necesitarán hasta el 2012 (2010 en algunos casos de elecciones para gubernaturas estatales). La promesas que le hicieron pueden darlas por perdidas, los becas que les ofrecieron tardarán varios meses, eso si llegan; y con el paso del tiempo olvidaremos el nombre de nuestros "honorables y victoriosos" diputados federales que el pasado domingo elegimos.
De vuelta a la terrible realidad en la que vivimos, con desempleo, crisis económica, pago de servicios y violencia (la cual curiosamente ha disminuido pasadas la campañas electorales), nuestra vida nacional regresa a la normalidad, aunque aun haya secuelas de la elecciones, me refiero a peleas internas de los partidos, las cuales llamaremos: "En búsqueda del culpable".
Con respecto al IFE, bueno ellos ya comenzaron la entrega de credenciales que no fueron recogidas antes del 31 marzo y los jóvenes que durante tiempo de campañas cumplieron su mayoría de edad, ya pueden ir a tramitarla para poder entrar al antro de forma legal, tomar, sacar la licencia y demás acciones que "la poderosa" brinda (todos menos votar, pues aunque de casualidad quisieran utilizarla para sufragar, tendrán que esperar a que los partidos políticos nos convoquen para tal acción con sus asfixiantes campañas sucias).Es triste darnos cuenta que los políticos de este país, en este caso, los diputados federales, no vuelvan al distrito que los eligió ni para pasar a ver cómo van las cosas. Lo que todo el pueblo mexicano olvida, y debido al poder que los recientemente elegidos tienen, es que ellos son nuestros chachos (No se ofendan amas de llaves, ustedes si tienen dignidad y honradez), es decir, son nuestros servidores, trabajan para nosotros y aun así, perciben ingresos altamente superiores que los nuestros.Así como el Voto Blanco pudo convocar a poco más del 5 por ciento de los votantes, debemos unirnos toda la ciudadanía con el fin de exigir que tanto diputados, como gobernadores, nos vean a la cara, sepan en qué condiciones vivimos, que sucede en cada distrito, simplemente que regresen para hacer su labor, cumplir sus promesas y que no olvidemos sus nombres.
Salimos de una para meternos en otra.
Dentro de los partidos políticos, ya comenzó el movimiento de las fichas para perfilar al mejor candidato para la presidencia, (Aunque algunas personas digan que ya había comenzado y otras que argumentan "todavía falta mucho").
Ya sabemos que Peña Nieto es el favorito hasta el momento por parte del PRI; Andrés Manuel lo intentará otra vez pero en esta ocasión, ya con menos posibilidades, con PT, Convergencia o los dos en coalición; en el PRD se oyen gritos a los lejos de que será Marcelo Ebrad, ¿pero el PAN? Mouriño falleció el año pasado, era el perfecto contrincante para Peña Nieto, y Germán Martínez, quería seguir el ejemplo de Calderón, de pasar de ser nadie, a dirigente del partido para luego ser Presidente Valiente, pero al parecer su salida de la dirigencia nacional del PAN es para ir en búsqueda de alguna embajada, (Sería bueno le dieran la de Honduras, con eso de que le llama la atención la violencia y la militarización). El PAN aun no tiene a nadie.
¿Qué se puede decir ahora?



1.-Que Caldherodes perdió y le costará gobernar durante el trienio que le queda (Yo pondría en duda la última afirmación, pues cambio el partido en el poder, pero gobernaban los mismos: Televisoras, Gordillo y Salinas)
2.-Que muy probablemente nadie nos voltee a ver si hay delincuencia en nuestro municipio, si sabemos donde viven los narcos, si aparecen decapitados o muertos cada 2 días, el gobierno federal siempre dirá lo mismo: "Militaricen, así como en Ciudad Juárez" por que según ellos si hay muerto, seguro son narcos.




Texto: P. Yair Martínez (http://www.delcigarroalcafe.blogspot.com)Texto: P. Yair Martínez (http://www.delcigarroalcafe.blogspot.com)

Pedro José Odín: Juan y el señor destino



En una hacienda Juan un muchacho de unos 15 años se hallaba tomando un descanso debajo de un árbol, estaba tan cansado que no podía pararse, pasaba sobre él algunas nubes cargadas de agua, parecía que iba a llover, pero a él no le preocupaba.
Juan se durmió profundamente y cuando despertó se sorprendió porque ya no estaba bajo un árbol acostado, se encontraba en una playa en una hamaca amarilla y además tenía un barba muy grande, parecía que se había transformado de un muchacho a un señor, y rápidamente su mente empezó a cuestionarse después de que se dio cuenta que no estaba dormido, qué había pasado con sus años que le quedaban por vivir, que pasaba ahora que ya era un señor, él se enojo tanto y desesperado le pregunto al cielo porque le habían quitado años a su vida.
Una voz se oyó como un susurro a un lado de él, mira yo soy destino, y se me ocurrió traerte a mi morada, esta playa que tu vez y esa hamaca donde estas acostado, son obras de tu imaginación, lo que si no es obra de tu imaginación es que ahora eres un hombre de 40 años, y se te he robado 25 años para mostrarte lo que es una relación directa con la vida. Y que habría pasado si tu vivieses esos 25 años que crees que se te quitaron, yo que soy el señor destino y te lo explicare.
Tú estabas destinado a morir en ese árbol donde dormías, si bien recuerdas que habían unas nubes que barruntaban lluvia, pues bien si llovió y hubo relámpagos y además rayos, uno de ellos te cayó encima y estuviste al borde de la muerte, pero entraste en coma. Tu familia al darse cuenta, desesperada te levanto de aquel paramo llevándote a un hospital inmediatamente, donde estuviste internado por más de 10 años, y al finalmente no mostraste signos de recuperación y poco a poco se te fue apagando la luz de vida, dejó de funcionar tu corazón, no despertaste y falleciste.
Algunos designios de Dios son cosas que me indica que haga yo como el señor destino, pero mi curiosidad por conocer a los humanos me permitió solicitarle a Dios un favor, si yo el señor destino, el que tenía una tarea podía cambiarla por unos momentos y Dios me pregunto si era eso lo que quería y me lo permitió, el sabe porque hace las cosas.
Mira Juan, yo como destino solo cumplo las cosas que me solicita Dios, y como es mi labor lo hago sin chistar, pero no sé porque me di cuenta, que muchas veces a Dios le piden oportunidades, y siempre Dios en su misericordia las hace realidad, pero el hombre a veces no tiene fe y duda y pierde esas oportunidades.
Juan si tú crees que existiese una oportunidad solo basta con pedirla, pero de corazón, tal vez ahora que estoy junto a ti, Dios me de otra tarea o la cambie, no sé, pero tu dime.
Juan ahora más sorprendido que nunca, no sabía que decir, él pensar en otra oportunidad era como decir por qué a mí, yo que hice, y porque tengo que pedir otra oportunidad, tal vez en su vida era mejor no estar vivo, que tal si ahora podría descansar en la hamaca y no tener que volver a su vida pasada, donde la mayoría de la veces se peleaba o le negaban cosas, como un celular padrísimo que quería y su padre no se lo quiso comprar, además siempre era estudiar y trabajar. Mejor se quedaba en la hamaca en esa hermosa playa y a disfrutar lo que le gustaba nadar, caminar por la playa, comer y dormir.
Él se propuso que no pediría la oportunidad, el tiempo paso él jugaba con el señor destino, pero se ausentaba el señor destino para cumplir labores que Dios le encomendaba y Juan de quedaba solo, sentía que le faltaba algo, no era comida, no era cosas materiales, no eran sus padres, de hecho no le faltaba nada pensaba él. Pero en su interior algo retumbaba como un tambor y cada día que pasaba era más fuerte, hasta que un buen día le pregunto al señor destino, como era que él disfrutaba de la vida.
Él contesto que después de cumplir sus deberes se acercaba a Dios y le comentaba que muchos luchaban por forjarse una vida mejor y que los que lo hacían de corazón lo lograban, y que cuando se les acaba el tiempo morían en paz, agradeciendo todas las bendiciones, a eso él llenaba porque era participe muchas veces de un destino feliz.
Juan queriendo saber más acerca de las bendiciones le preguntaba de qué se trataban, el señor destino le comentaba, muchos nacemos y cuando somos padres nos damos cuánto vale una sonrisa, un abrazo o poder ver a esa criatura nacer y lo más importante saber compartir nuestro corazón con aquel pedacito de ser.
La gente cuando da más de lo que recibe se llena de una inmensa alegría y empieza a crecer. Una persona se dio cuenta que tener riquezas le permitía comprar varias cosas, pero de qué sirven las cosas materiales como un celular de lo más novedoso y caro si no tienes con quien comunicarte, de qué sirve un bonito carro si viajas solo, de que sirve una casa si vives solo ahí, de que sirve envejecer si no tienes con quien compartir anécdotas, de que sirve varios logros si no hay una pareja o una familia, si estas solo entonces será como esta playa muy bonita de aguas cristalinas, una hamaca amarilla de seda muy cómoda pero con quien compartes la playa, conmigo que de vez en cuando vengo y no estoy a tu lado cuando te sientes que te falta algo.
Juan en ese momento empezó a llorar y a recordar tantos, momentos con sus hermanos, sus padres, sus amigos. Ya no le importo más, había encontrado el por qué, ese sentimiento que lo hacía ponerse triste era que quería estar vivo. Solicitó a Dios de todo corazón en la manera mñas humilde una oportunidad. Y él se encargaría que esa oportunidad valiera la pena, y así estuvo llorando y suplicando hasta que de tantas lagrimas, fatigado se quedo profundamente dormido.
Cuando despertó, se encontró otra vez sorprendido, pero ahora en vez de playa, estaba en la cama de un hospital, muy pálido y delgado, no podía casi mover su cuerpo, junto a él estaba su padre y su madre con inmensas ojeras, se habían pasado muchas noches en vela, quizás esperando un milagro y que él abriera sus ojos. De repente sonó una melodía casi celestial, todos buscaron de donde provenía, era un celular, ¿de dónde había salido?, quien sabe, pero estaba en las manos de Juan.
Juan con mucho esfuerzo se lo llevo al oído. Lo contesto, no sé de donde salió pero él lo tenía en la mano y una voz se oyó al otro lado de la línea. La voz decía Juan qué bonito que tus seres queridos te cuiden y más bonito que alguien te llame. Soy el señor destino que te llama para decirte que Dios te dio otra oportunidad.
Juan desde ese instante despertó y valoró lo granDioso que es el amor. Pensó por qué a mí. Y yo el señor destino les digo porque no. Si valoramos realmente lo que tenemos aunque sea muy pequeño, probablemente eso pequeño que veamos, sea inmensamente grande y solo estuvimos viendo una partecita de ese gran amor que existe en Dios que muchas veces no nos damos cuenta, porque lo ocultamos cuando no nos acercamos a nuestro interior y nuestra fe.
Eso pequeño al irse descubriendo más, crece y se tan inmenso, tan grande que el corazón empieza a latir más fuerte y nos empezamos unificar con la vida.
Adiós Juan, forja tu destino y créeme, que al dar de corazón recibirás algo que ni con todo el dinero del mundo lo tendrás, no es el celular, es la llamada.

sábado, julio 04, 2009

Desde Yahoo: ¿Anular el voto?


La controversia continúa. Votar o anular. He aquí una serie de preguntas y reflexiones que hemos tomado de Yahoo, sólo para que cada lector responda a sí mismo. Sólo se pretende ver la variedad de opiniones ante esta postura...sea para estas ya encima elecciones o las futuras.


Anula tu voto!


Ya vienen las próximas elecciones federales. Los partidos gastan una fortuna en tratar de convencernos que ahora si van a ponerse a trabajar.

¿Estás harto de la corrupción?

¿Estás cansado del bajo nivel que han alcanzado las contiendas electorales?¿Haz sido víctima de la inseguridad?

¿Haz sido afectado por la actual crisis económica?

¿Crees que se necesita un verdadero cambio en nuestro país?

¿Estás cansado de mantener a personas ineficientes?

¿Estás cansado de promesas "para el próximo sexenio"?

¿Estás cansado de las mafias que controlan el pais (ambulantes, partidos, líderes sindicales, narcotraficantes, secuestradores...)?


Dicen que un pueblo tiene el gobierno que se merece, la sociedad mexicana está en un terrible estado de descomposición, pero las personas trabajadoras y horradas aún somos mayoría, y estamos cansados de vivir con miedo de las personas que sólo buscan vivir del trabajo de otros...La consigna es anular tu voto en las pròximas elecciones.


¿Acaso vas a permitir que estas personas te gobiernen como a ellos mejor les convenga?


PRI: Luego de matarse entre ellos, los políticos y militares que ganaron la Revolución (y luego de deshacerse de prácticamente todos los idealistas que la iniciaron) formaron su partido, para superar con creces al maestro; Porfirio Diaz, 70 y tantos años de desgobierno fueron el resultado, y van por más.

PAN: Los herederos ideológicos y sanguíneos que aquellos que trajeron a Maximiliano de Habsburgo para gobernarnos, y de mantener durante décadas en el poder a Porfirio Diaz y vender el pais a los extranjeros y a unos cuantos ricos (Sí, lo siguen haciendo). La sangre del pueblo a cambio de una buena posición en el cosejo de seguridad de la ONU.


PRD: Mezcla amorfa de tribus alrededor de una persona, herederos de todos los desperdicios del PRI y el PAN, no saben gobernarse ellos mismos, y pretenden gobernar un pais.

PT-Convergencia: Herederos de los despojos del PRD.PVEM: Partido de "juniors" que no alcanzaron lugar en las empresas de su ricos familiares.NA: Partido hecho a la imagen de Elba Esther Gordillo.ASD, otro partido de juniors.

Todos alineados a la figura de la más importante figura política de la actualidad, Carlos Salinas de Gortari, 21 años de Salinato, y contando.A diferencia de otros, a mí no me pagan por venir a hablar aquí de partido alguno, al contario, ellos viven del trabajo de nosotros y no hacen, de menos, su trabajo.¿Y así quieren que votes por ellos?Anula tu voto estas elecciones.Recuerda que un voto en blanco no es lo mismo que un voto anulado, tacha toda la boleta para que cuente como anulado.Si están agusto con su sitación, adelante, voten por el partido que más les agrade. Si están a favor, siéntase en la libertad de copiar este texto y reenviarlo por correo a sus contactos, esto lo hago por mi propio voluntad, y es el esfuerzo de una sola persona, si pueden apoyarme se los agradeceré.¡¡¡ANULA TU VOTO CRUZANDO TODA LA BOLETA!!!

Detalles adicionales
Esto es, por fin, una forma de organización de la sociedad al margen de caudillos. ¿No se ha coptado el voto, anulado o no?El votar como hasta ahora, es lo que logró que VFQ llegara a la presidencia, y que AMLO y RMP tuvieran esa opción.Este es el momento oportuno para hacerlo, se ha votado antes, y se ha devenido en la barbarie de todos modos, Es sólo un primer paso, la democracia no se construye en un día.Independientemente de quien gane, sòlo será para que grupo poítico se destina más presupùesto.Como siempre digo, a favor o en contra, se agradecen todas las opiniones, de menos, espero que se sienten a pensar lo que van a hacer, si el voto por el partido o la razón que consideren es realmente el camino.Yo ya me senté a pensarlo, y tomé una decisión.

jueves, julio 02, 2009

Carolina Valerio: La posada del príncipe hermoso




La posada del príncipe hermoso

Me había tocado esta vez viajar a un lugar muy lejano. Estaba llegando de noche a la posada en donde me hospedaría: Por el camino que me llevó a ese lugar había montañas altas, sentía frio. Tenía ya varias horas viajando en un autobús viejo que se movía precipitadamente, olía a hierba; los arbustos eran altos, me parecía un lugar hermoso, a la vez algo extraño, diferente: parecía que había neblina; mas de repente entraban rayos de sol que iluminaban el espacio entre los arbustos.
No veía viviendas cercanas. Parecía somnolienta, casi sonámbula. Me sentía muy cansada, los huesos me dolían; iba muy retraída en mi asiento, muchas caras desconocidas, la mayoría eran rostros de hombres, alguna que otra mujer que de repente me miraba, se notaba pálida, pues el frio de las montañas era intenso.
Fui recorriendo sorprendida aquel lugar exótico y benévolo en su naturaleza. Conforme avanzaba el vehículo, que por cierto parecía muy viejo, incomodaba a mis huesos. Yo me sorprendìa mas y cada vez màs de aquel lugar. El chofer parecía enojado; lo notè al subir. Màs tarde me dirìa yo que estaba cansado.

El autobús lo abordè de día, pero cayó la noche y aùn viajaba; pasaba sobre los árboles y màs árboles, en laberintos interminables, veredas que se perdían, a lo lejos algunas veces aparecía entre las montañas el mar infinito, como si fuéramos a volar cayendo sobre él. Y entre esas múltiples curvas y montañas que se repetían innumerablemente, aparecían las bahías llenas de misterio, lejanas, soñadoras.
Algunos perros a lo lejos aullaban muy ruidosamente, parecían alaridos de lobos, algún búho ululaba, me estremecía.
Miraba el interior del autobús, como un mundo lejano. Girè mi mirada a las montañas con olor a cedro y pino, como deleitándome ya entre la oscuridad que pasaba y pasaba ante mis ojos. Imaginaba castillos entre la maleza, no sé si era el frio pero me daba de repente un suave estremecimiento en el estomago, esos ruidos de animales extraños y aquella gente tan llena de no sé, ¿cómo lo explico?: tan llena de nada, sentía que habían pasado ya tantas horas, algo sucedía que me quería dormir y no lo lograba.
De repente algo apareció muy de prisa sobre mi asombrado sentir, un niño, de entre alguna vereda salió; llevaba un brazo vendado, y otro niño, aùn más pequeño, apareció tras él con una pierna de palo. En mi mente pasaron tantas cosas en tan pocos segundos. ¿Què harían ahí esas pequeñas criaturas discapacitadas?No pude ver sus rostros. Ccorrí como desesperada a decirle al chofer que se detuviera, que subiéramos a esos niños, que si los había visto. Cuál fue mi sombro cuando, con indiferencia, me contestpò: “No hay nada siéntese”.
Me sentí contraria, irritada, triste, la cabeza me daba vueltas, regresè a mi asiento... el sueño seguía entre mis pupilas, las escenas del bosque seguían pasando sobre mi rostro con imágenes iguales, sentía cansancio. Al fin después de tantas horas, el chofer con un grito lleno de insolencia, anunciò: "¡Lla posada del príncipe hermoso!
Bajè corriendo con mi maleta en mano. Me esperaba una mujer gorda y con un rostro entre la somnolencia y la tristeza. Era la encargada de la posada. A pesar de esa mirada reflejaba amor, me dijo que era muy tarde, que entrara si no me congelaría. A la mujer le faltaba una mano, la cual sustituía con una de metal. Me di cuenta de inmediato. Me sobresaltò. Recordé a los niños del bosque. Luego, la mujer me indicò cuàl era mi habitación y dijo que la cena estaba servida. Le di las gracias, no llevaba apetito, había una atmosfera silenciosa en la casa la cual era sobria y hùmed: Mis pensamientos turbios me confundìan. Subí a dormir.
Sorpresivamente descubrí a la gente que estaba en la salita viendo la tele. No quise detenerme; notè de reojo que varias de estas personas no tenían brazos. Mi mente se preguntaba què epidemia cubriría estas tierras, No quise pensar más. Mi mente lógica encontraba respuestas.

Al llegar a mi habitación encendí la lámpara; su luz era opaca. Nuevamente mi estòmago protestò, pero ahora el corazón se le unía con velocidad acelerada, arrojè la maleta, y me tendí en la cama. En toda la habitación se percibía un olor diferente, ¿a velas?, ¿a sangre? Un decorado caprichoso vestía la habitación. Encendí la música sin encontrar ritmo en ella, intentè dormir. Las cortinas se movían, el aire soplaba frio, las ventanas rechinaban en un vaivén lento, no dejaba de pensar en esa gente discapacitada.

Inconscientemente me sobresaltaba, me levantè y decidí acomodar mi maleta, ya que estaría ahí varios días, haciendo mi investigación. Al abrir el clòset no pude contener el grito de horror; dos prótesis colgaban allì. Una, era una pierna completa y otra un brazo ¡Còmo!, ¿Quién las dejaría allì? Angustiada, corrí hacia la puerta y jalè precipitadamente la manija... pero alguien, suavemente al otro lado, la había abierto ya por mí. Era un hombre vestido de azul celeste, con unos ojos hermosos, los más hermosos que jamás había visto en mi vida; su cara era celestial y sus manos acariciaron mi cara, al contacto con mi piel quedè atónita, sin movimiento. Mi sangre se congelaba, mis músculos no se movían, sentía correr mis emociones entre el cuerpo, parecía que mi sangre era la única que tenia vida, la escuchaba como un rio de lava ardiendo, olía mi propio olor.
La habitación cambiò de escenario. Estaba en un infierno, o en un cielo; todo se tornaba lùgubre. El hombre acariciaba mi piel, mis brazos parecían congelarse al contacto de sus dedos fríos, las piernas no me respondían, mi garganta estaba muda. Eentonces aquel hombre, tan mágicamente hermoso, y con una voz de poeta, entre niño y hombre, pronunciò dos palabras: “Tengo hambre” Al hacerlo, mi cuerpo se convulsionò bajo un torrente de contracciones que parecían no terminar; no podía respira. Pasaron ante mis ojos escenas de mi vida, como una película real, aquellas que nunca había recordado. A lo lejos se escuchaban los aullidos, más pronunciados aùn, mi mente entrò en un laberinto profundo, lleno de rostros olvidados; todas las imágenes que viajaban conmigo en ese autobús vinieron a mi mente, como si me tomaran y me empujaran hacia aquel hombre... todo pasò en segundos a la vista de mis ojos.



Por fin, llegaron unos hombres vestidos de blanco. Con semblantes sobrios me tomaron de los brazos; un fuerte dolor en mis músculos contrajo un cuerpo que sentía yo ya no tener. Me clavaron una enorme aguja; todo se fue perdiendo en la lejanía. Fui viendo estrellas de mil colores, jardines llenos de rosas; ya no sentía dolor, ni terror. Aùn me miraban aquellos ojos hermosos como queriéndome hablar. Todo cayó en un profundo silencio, mi cuerpo inerte descansó.

Iván Medina Castro: Saqueador de tumbas



Saqueador de tumbas
A Cyrielle Rothé


¡Que pena tan insoslayable! Escuché cuchichear repetidamente como un eco lejano a la sarta de hipócritas reunidas con vulgar curiosidad, alrededor del austero ataúd que aprisionaba a mi amada. ¡Nadie!, fuera de mi lacerante corazón sabe la carga de este sufrir. -Me dije en silencio-.

Al transcurrir la noche, al sonar las ruidosas esquilas anunciando la entrada de la madrugada, el último par de beatas a quienes no identifiqué -fastidiadas seguramente de recitar incontables rosarios- se despedían con una efusiva tristeza un tanto desusada. ¡Diantre de religiosas, qué bien saben aparentar! -Pensé con enojo-.

Las acompañé a la salida de la casa y cerré prontamente la puerta con doble cerrojo, apagué las luces del portón con la idea de disuadir a algún inoportuno personaje dispuesto a venir a darme el pésame, y me quedé en la oscuridad meditando por pocos segundos. ¡Por fin sólo! -Exclamé en un susurro-.

Mi estado anímico se debatía entre la fatiga y el desengaño, me opuse a ese malestar del espíritu como pude, y decidido me dirigí con pasos cortos y lentos como si tuviera cuidado en no despertarla a la antesala donde se encontraba la razón de mi desdicha. En el breve recorrido, la cruel nostalgia invadió mi ser haciendo flaquear mis piernas. Me detuve por un instante apoyando mi cuerpo en el respaldo de un sillón del corredor, al voltear a mi rededor cada mueble y espacio me recordaba a ella. Mis cansados ojos se cristalizaron por un momento pero ninguna gota logré derramar, pues ya había llorado bastante. Continué mi andar temeroso, y al cruzar el umbral de la habitación, cuatro cirios consumidos con sus diminutas y tristes flamitas aleteando al viento me dificultaron mirar. Encendí la luz y me acerqué al féretro ciñendo con fuerza el borde de un color oscuro aterciopelado. De frente a ella, no pude evitar emitir un profundo suspiro al contemplar su tersa piel y finas facciones brillar con coloridos reflejos, un perfecto arco iris producto de los candiles. Inicié un recorrido con una mirada alerta el cuerpo inerte de Cyrielle y sin causa aparente me detuve en su escotado pecho sintiendo una agradable excitación. Ignorando el tiempo observé deleitado, después, tomé con mi titubeante mano derecha el fondo de su vestido violeta de luengos pliegues, y al subir lentamente el atavío rozando mis dedos contra sus torneadas y suaves piernas, sentí un escalofrío singular. Súbitamente, ignorando mi conciencia tomé con mis brazos el flácido cuerpo sacándolo de su celda mortuoria. Corrí de prisa hasta lo que fue una vez nuestro jardín secreto y junto al viejo olmo ornado de flores, bajo la observación de las candentes estrellas, arranqué sus prendas sin vacilar. En mutua desnudez, incapaz de contener mi lujuria, sin fe ni temor de Dios, tomé el cadáver hasta sodomizarlo. Al terminar, no presenté ningún remordimiento, de lo contrario, me sentí totalmente liberado. Algo fuera de este mundo.

A los pocos días del entierro, fuertes deseos de posesión carnal hacían turbulentas mis noches. Fui a recorrer varios prostíbulos fuera del pueblo para evitar rumores y lograr tranquilizarme, pero la sensación no era nada semejante a lo antes experimentado. Así que, con cierta desconfianza, al depurarse la mañana del rocío, me dirigí al camposanto municipal y con un buen soborno en monedas de oro, logré llegar a un acuerdo con el muertero. El arreglo era simple, el velador me dejaría ver cada día en casa, el obituario del panteón en donde venía información detallada de las personas que serían enterradas. Toda esta novedad me producía una emoción estimulante.

Mi vida transcurría apacible mientras lograra satisfacer mis excesos, seguí atendiendo el prospero negocio de medicamentos y cada domingo sin falta pasaba la tarde entera en los cafés de los portales del pueblo, observando a las joviales señoritas coquetear en el kiosco de la plaza. Pero cuando escaseaban las difuntas, siendo lo más común en un lugar con unos cuantos miles de habitantes, la ansiedad me desquiciaba. Para poner fin a ello, me aproveché de mi buen nombre y mis dotes de galán para acercarme a las indefensas jóvenes, seducirlas con palabrería absurda e invitarlas a tomar un agua fresca, o en su caso, a las más desenvueltas ofrecerles un aromático café con su respectivo vaso de leche. Avanzada nuestra agradable tertulia aguardaba el momento ideal para atacarlas a su vanidad. Las tomaba de las manos y con una voz cálida les aconsejaba ir al tocador a sonar su nariz. En el momento de su ausencia, sin perder ni un instante aprovechaba para vaciar dentro de la bebida un poderoso veneno a base de digitalina que gracias a mis profundos conocimientos de botánica y química había perfeccionado. Una vez ingerido el polvo de fácil disolución, a las cuarenta y ocho horas aproximadamente hacía efecto en la víctima, ocasionando un instantáneo cese brusco de la función del corazón y de la respiración, con ello la muerte. La pena me embargaba por desperdiciar la vida de futuras promesas pero mi obsesión mórbida era mayor.

Varias mujeres perecieron en un corto periodo de tiempo, lo que despertó la preocupación de los habitantes de la ciudad. De ahora en adelante la prudencia y el cuidado imperarán -Me decía cada mañana al verme en el espejo-.
Mi fausta situación no duraría por mucho tiempo, pues a pesar del cuidado sistemático en el proceder, la dependencia de un tercero causaría la desgracia.
Mi última víctima, Victoria Kurse, hija de un acaudalado comerciante inglés, de acuerdo con la información escrita en el libro de entierros, sería sepultada un día después de la fecha en que yo regularmente exhumaba los cadáveres. Las cosas sucedieron así de simple, el muertero, un bruto bebedor empedernido, cometió la terrible falta de equivocar la fecha del sepelio de la joven en la bitácora en una de sus muchas borracheras. ¡Que fatalidad!

Visité el cementerio esa madrugada lúgubre, escarbé la sólida tierra con total tranquilidad y logré rescatar de la penuria el cuerpo fresco y luminoso de Nana; la dulce Annabel. Vestida con un corpiño tan blanco como la pureza de la joven. Chorreando de sudor, jadeante, con los brazos ciñendo el esbelto cuerpo, la posé sobre el cálido césped. Mi respiración se oía entrecortada y anhelante. Con mis manos ardientes la desvestí, acaricié sus muslos y su torso, succioné sus tiernos y pálidos pechos con delicada sutileza y besé con frenesí su muy pequeña boca con su labio inferior saliente y bondadoso. En un paroxismo total, me entregué a la inconsciencia y con ello al profundo sueño.

Un fuerte golpe en la cabeza me hizo despertar, al hacerlo, la alterada muchedumbre con trinches y palas en mano me cercaban el paso. Gracias a la presencia de la autoridad, me libré de ser linchado. Me encarcelaron, posteriormente, atando cabos entré en razón. La justicia junto a la ardida muchedumbre interrumpió en mi hogar en donde encontraron el pequeño diario donde narraba con detalle la selección de mis víctimas: el acercamiento, la exhumación y mí esperada consumación. El día de la audiencia, así terminaba la sentencia del juez:

“…por causar la muerte de más de una mujer y faltar a la memoria de los muertos, habiendo violado los sepulcros y profanar más de un cadáver abusando de ellos. Y por ofender el recato del alma y el pudor del cuerpo. Esta justa corte lo condena a la pena capital.”

Después de reconocer ante Dios, la sofocante urbe se abría paso hacia la explanada. Mientras yo, inerte bajo los ásperos maderos, veía el mimbre verderón de los canastos. El murmullo ya se hacía una voz estruenda, la multitud había llegado al caos: maldiciones, befas, insultos y aullidos de la más pura barbarie. Guiados los presentes por la batuta de la muerte, al unísono se oía esta perenne petición: “¡guillotina, guillotina, su suerte!” De reojo vi un obeso hombre con un negro y puntiagudo capuchón jalonear de un mástil. Después…