Encuentra a tus autores aquí

viernes, julio 16, 2010

Dr. Rodrigo Gutiérrez Castellanos: Última Rima


Dr. Rodrigo Gutiérrez Castellano

“Perviviré mientras me recuerden, moriré cuando me olviden”

Punto en menor.


Yo soy aquel versador
Que escribe sus trovas plenas,
Y como la luna llena
Va emitiendo su esplendor.
Por eso soy trovador
Que disfruta su albedrio,
Para imponerse al “hastió”
A las penas e infortunio,
Y soy como el plenilunio
Cuando refleja en el río.
Yo soy el ave, que trino
Al brillo de la alborada,
Despierto en la madrugada
Para trazar el camino.
Sigo, feliz mi destino
Imito al ave que vuela,
Y con su canto, se anhela
Ser feliz todos los días,
Y canto con alegría
Por que cantar me consuela.
Fui nave que a la deriva
Un tiempo anduvo rodando,
En malos pasos, penando
No aspiraba, yo hacia arriba.
ya, soy gente positiva

Casi cándida pa viejo,
Bien aprendí los reflejos
Que nutren, las experiencias.
Y tuvo tantas vivencias
Que me atrevo a dar consejos.
Mientras viví en los rincones
De algunos con el pie encima
Nunca pude ver la cima
Que dan las satisfacciones.
Ante, tantas vejaciones
Hasta al vicio me entregué,
Y cuando, al vicio dejé
En mí confianza tuvieron
A los que daños me hicieron
A todos, me los chingué
Hoy vivo la situación
Como la viven todos,
Luchando codo con codo
Para vencer la inflación.
Pero con satisfacción
He cumplido mis anhelos,
Producto de mis desvelos
Logré modesto provecho,
Y feliz y satisfecho
Levanto la frente al cielo.


Publicada en Notiver: 16/07/20010

Ivonne Moreno: Adiós querido Rodrigo



ADIOS, QUERIDO RODRIGO
Ivonne Moreno Uscanga

El reloj marca lentamente, las casi doce del día, debemos precisar las casi doce de un caluroso mediodía. Ingreso al portal de un café muy referenciado en el puerto, precisamente por su nombre y percibo un toldo, este cubre el sonar de la Marimba La Sirenita, cuyos integrantes tocan un escandaloso bolero. Diviso en una mesa, a un hombre, está inquieto, le pide de manera insistente al mesero, le señale si ya llegó por quién espera, me acerco y le comento, ¿pasa algo Rodrigo? Soy Ivonne... sonríe con el gusto de saludar a vieja conocida y empieza su pregón, olvidando su espera... y entonces cambia su discurso, e improvisa un jocoso saludo-pregón, impregnado de cálidos versos, porque Gutiérrez Castellanos, la vida fue eso, un puñado de décimas al unísono de la brisa del Papalopan.

Con esas décimas celebró a sus amigos, su vivir a través de picantes anécdotas, a Tlacotalpan ya todo lo circundante. Todos recordaremos así a Rodrigo, algarabía y frescura de una cepa de hombres de la Cuenca, en peligro de extinción.

En noches bohemias de la Casita Blanca por años, Rodrigo tuvo participaciones memorables. La misma bohemia, aliciente de Guillermo Salamanca, de Guillermo Cházaro y de los hermanos Moreno, de cantantes como las Ruiz Pazos, de otros decimistas como Félix Martínez, Zenén Ceferino, Patricio Hidalgo entre otros, fueron las coordenadas de inspiración y regocijo de Rodrigo, epítome de la poesía popular veracruzana.

Hoy la tradición sotaventina y fandango están tristes. Le hace falta la algarabía de un voz versadora de Rodrigo, otrora fundador del grupo Siquisirí, colaborador del periódico Notiver e incasable promotor cultural de la música y la vena sincrética de nuestra cultura, libre y soberana como los aires de sus ríos.
Rodrigo Gutiérrez Castellanos te llevaremos en grato recuerdo, acariciando el verso detrás de una cuerda de arpa, alzando sombreros hacia el cielo.


Estamos en el balcón, donde Agustín Lara
Soñó, con un nido de amor frente a borrachas palmeras
Donde Rodrigo también cantó a sus amigos, bohemios
De corazón y de prosapia romántica
Cuya vida se avocó a cantar a Tlacotalpan.
Hoy un jilguero calló, pero queda la constancia
De Gutiérrez Castellanos como eterno improvisador
De las noches de licor, cuerdas, zapateado y mulatas.

Xrisí Tefarikis: Safo la décima musa



SAFO: LA DECIMA MUSA
Por Xrisí Tefarikis



Safo es la primera artista femenina de las letras del mundo occidental. Alrededor de su persona y de su obra se han tejido innumerables leyendas pero existen algunos escritos helenos contemporáneos de la poetisa y la mayoría, posteriores a su existencia, que nos dejan algunos testimonios de la vida y obra de ella. Safo vivió en el siglo VI antes de Cristo. Es decir, es anterior, al denominado siglo V, Siglo de Oro, Siglo de Pericles , período cumbre de las artes griegas en la Antigüedad. Se supone que la poetisa aún vivía en el año 568. Nació en Mitilene, isla de Lesbos. De familia noble y de gran belleza física. Según Heródoto, su padre se llamó Escamandrónimo, y su madre Cleis.
Está suficientemente probado que no fue una cortesana. Pero si bien Alceo le dedicó unos versos en que ensalzaba su castidad y su nobleza de alma, ha pasado a ser símbolo, no sabemos con qué fundamento, del amor homosexual femenino que se supone Safo sintió por sus discípulas.
Platón la llamó la décima musa; Plutarco, la "bella" Safo. Se le atribuye la invención la invención del metro sáfico, adoptado por Cátulo y Horacio. Escribió en dialecto eolio.
A continuación, leamos la entrevista imaginaria que le hiciera el escritor español, Federico Carlos Sainz de Robles.
"En cuadros, medallas y esculturas de todas las épocas se representa a Safo como una matrona rubia y pingüe, con algo de Juno, madre de dioses, y mucho de Venus Calipiga, manantial de vida. ¿Por qué la imaginación de los artistas se ha dejado seducir por semejante idea, tan bella como falsa? Si, canónicas de líneas helénicas, gozosas de estampa, claras de piel, eurítmicas a la impresión, fueron las más de aquellas mujeres que se eternizaron en una Grecia cuajada de Ilíadas y de cantos pindáricos: la curiosa Casandra, hija de Príamo y de Hécuba, que vaticinó, peripatética, la ruina de Troya; la impía Clitemnestra, madre de Orestes, burladora de su esposo Agamenón; la honesta y soberbia Electra; acusadora de su madre, desdeñadora de los dioses y de los hombres; la belicosa Hipólita, reina de las Amazonas, cuyas cabalgadas dieron el ritmo largo al poema y al pentagrama; la deslumbradora Helena, fuente de los deseos viriles y provocadora constante de sucesos funestos...Si, mujeres cereales, eugénicas, norma de la forma, cuyo canon fue Deméter, madre inagotable de las flores y de los frutos.
Pero Safo no fue así, sino bien distinta. Safo fue anti-helénica. Los escritos de sus contemporáneos lo confirman. No tuvo fama de bella, por ser pequeña y frágil y porque sus ojos, sus cabellos y su piel "eran de un tinte más moreno de lo que a los griegos agradaba". ¡Cuánto, sin embargo, y con qué ardor y enamoramiento la alabaron sus compatriotas! Sus palabras, según Plutarco," venían mezcladas con llamas". Safo era una mujer maravillosa, ponderaba Estrabón, "pues, hasta donde llegan mis noticias, no sé de ninguna mujer capaz de rivalizar con ella, ni de lejos, en materia de poesía". Platón la llamó "Safo, la seductora" y la "décima Musa".
Máximo de Tiro alabó su fragilidad y su color precioso de tanagra. Alceo la ensalzó" pura y turbadora". Y estuvo tan enamorada de ella que, asombrosamente tímido, en un inmortal poema le declaró su pasión:
"¡Oh, Safo, cuyas sienes ciñen las violetas, la pura, la de la sonrisa dorada: anhelo confesarte algo, pero la vergüenza me lo impide..."
Pero yo no necesito que antiguos poetas me instruyan acerca de lo que estoy viendo a pocos pasos de mí: la misma Safo, llena de juventud, cubierta por una túnica leve en tonos púrpura y azafrán y coronada de flores, sentada sobre una roca y trazando en la finísima arena. Con una ramilla de mirto, signos para mí misteriosos. De vez en vez, Safo levanta su cabeza, me mira y sonríe. Detrás de ella, abajo, está el mar Egeo, dorado como la cabellera de Palas Atenea y sonoro como las trompas de los fugitivos hijos de Eolo y con los cantos de las costeras sirenas que embaucaron a los compañeros del sagaz Ulises. Y sobre ella, nimbando de reflejos y de gamas su rostro, el sol. Sí, ésta es Safo, la calumniada por los tiempos, ungida por el encanto de lo delicado, de lo exquisito, y por una lúcida inteligencia en la que la cultura no pudo disimular la ternura de su alma. Sí, ésta es Safo, hija de Escamandrónimo y de Cleis, hermana de Larixós y de Craxo; nacida en Ereso de Lesbos hacia el año 614 antes de Cristo; desterrada con su familia, cuando aún no había cumplido los veinte años, por Pítaco, a la ciudad de Pirra; amada por Alceo, dueño de los arcaicos; nuevamente desterrada a Sicilia en el 591, casada con un rico comerciante de Andros, que la dejó rica y bien pronto, y madre de una deliciosa criatura, a la que cantó con emoción entrañable:
"Tengo una hijita pequeña que es como una flor de oro, mi amada Cleis, a la que no cambiaría ni por la hermosura de Lesbos ni por toda la Lidia...!
Sí, ésta es Safo, imán de pasiones, autora de más de doce mil versos, a muchos de los cuales ella misma puso música para cantarlos al son de la lira; Safo, cuyos poemas fueron quemados públicamente en Constantinopla y Roma en el año 1073 de nuestra era, y de la cual varios fragmentos líricos fueron descubiertos-1897-por Granfell y Hunt en Oxirrinco, en el Fayum, en unos ataúdes de cartón piedra, en cuya hechura se habían utilizado páginas de viejísimos códices;
la que cantó el gozo de la soledad última...
"¡Cómo brilla roja y dorada la dulcísima manzana en la punta de la rama, de la rama más alta! ¿La han olvidado los vareadores? No la han olvidado...Quisieron alcanzarla inútilmente... Y ahora aparece, mucho más hermosa y apetecible, sola..."
-¿Qué impresión te causo?
- Tu presencia me turba, Safo. Eres a la vez cándida y deslumbrante.
- No me llames Safo; llámame Psapfa, como me llamé y como me llamaron siendo niña, cuando aún ofrecía todas las primaveras y corderillos a la casta Artemisa. El nombre de Safo evoca luctuosas memorias. A Safo se refirió Suidas calificándola de cortesana; y Menandro y Estrabón recogieron su triste y liviana historia; y el suave y galante Ovidio volvió a relatarla con amorosos detalles. Llámame Psapfa.
-¿Es que nada es verdad de cuanto de ti han dicho los siglos?
-Casi nada es cierto. En mis tiempos hubo una cortesana llamada Safo; sus aventuras y desventuras a mí se han atribuido. Una sugestiva leyenda ha enraizado entre lo real y lo ficticio. Fui una hetaira, palabra que significa "compañera" cuando aún este vocablo no había adquirido el sentido degradante que hoy para vosotros tiene. Fundé en Mitilene una escuela para muchachas, a quienes instruía en poesía, música y danza; la primera escuela de educación social para mujeres que ha existido en la historia, el precedente primero de eso tan bello que ahora denomináis "ballet". Y mis alumnas, hijas de las más ricas y nobles familias, y yo éramos "hetairai", esto es, compañeras.
-¿Es falso, pues, cuanto se sigue propalando de tu liviandad?
-Ya ves que no me irrita tu pregunta. ¿Crees que si hubiera sido liviana hubiese podido contestar como contesté las solicitaciones turbias del inmortal Alceo?
"Si tus deseos son limpios y nobles, si tu lengua, no intenta decirme torpes palabras, no debe la vergüenza hacerte bajar los párpados, antes bien, debes confesarme tus nobles y limpios deseos."
-Si hubiera sido liviana, crees que hubiese podido cantar mi profundo dolor, mi indignación incontenible, cuando mi querido hermano Caraxo, en Egipto, se enamoró de la cortesana Dorica, famosa por sus escándalos, y cometió la indignidad de casarse con ella? ¿Si hubiera sido liviana, piensas que cuando en los últimos años de mi vida me pidió por esposa un rico y poderoso arconte, le hubiese contestado con serena y honesta negativa:
"Si mi pecho fuera aún capaz de amamantar a mis hijitos, si mis entrañas fueran aún fecundas, iría hasta tu tálamo sin que me temblaran las piernas. Pero ya el tiempo ha puesto arrugas en mi piel y nieve en mis cabellos, y el amor ya no corre hacia mí con sus gozosos y dolorosos presentes".
-También se cuenta de ti que te arrojaste al mar desde una roca en la isla Leucade, porque el marinero Faón, hermoso y arisco, desdeñó tus amores...
-¡Extraña acusación! Cuando yo viví, Faón era ya un mito. Todos los habitantes de Lesbos sabíamos la leyenda: a Faón, Afrodita le dio una copa de perfume que le sirvió para transformarse en el más seductor de los hombres. Pero Heródoto, Suidas, Menandro, Estobeo ,Estrabón y Ovidio ya dudaban de la existencia mortal de Faón. ¿Porqué me atribuyeron una pasión tan insensata por él? ¿Es que la historia, cuando desea poetizarse ha de convertirse en leyenda? Cuando yo encaledecí mis sáficos así:
"Tu amor ha conmovido mi alma como un fuerte viento que se encrespara sobre los olmos..."
puedo jurarte que era el amor más puro y desinteresado que lleva a la mujer al hombre y a la mujer hacia otra mujer en la que mira a la hija, a la hermana menor...
-Acaso tus apasionados poemas a la joven Atis hayan motivado la alusión a tus depravados amores-
-¡Acaso! Pero ahora yo no podría engañarte. Murió mi hijita Cleis. Y Atis, discípula mía, era graciosa, dorada y leve como Cleis. Puse en ella la pasión inmensa , pero castísima, de la madre por su hija única.
-¿Porqué, entonces, los padres de Atis la sacaron de tu escuela?
-¿Es que en estos tiempos la maledicencia no va más allá de la verdad? Atis salió de mi escuela para contraer matrimonio. Y yo la despedí con un poema cuajado en la más limpia sinceridad:
"Marcha alegre. O, Atis, niña mía; pero no me olvides, pues bien sabes cuánto te amé...Y si tu matas el recuerdo, yo recordaré lo que tu olvidas...;cuando apenas llenaban los bosques las infinitas músicas de la primavera...salimos juntas a pasear..."
-Bien sabes que el poeta jamás deja de ser leal con sus sentimientos más íntimos. Cuando ha de llevarlos a la confesión perdurable! Puede mentir el trágico, y el malévolo Aristófanes en "Las Nubes", cuando ha de juzgar a Sócrates, y hasta el historiador Hesíodo al relatar las genealogías del Olimpo.... pero jamás mentirá el poeta! Al dejarme Atis perdí a la segunda de mis hijas .El mucho hablar de amor y amores, como yo canté, abandona al poeta en el peligro de que sus emociones sean interpretadas torcidamente por la malicia.
-¿Y no te quitaste la vida por algún desengaño?
-Amé demasiado mi vida y mi poesía para renunciar a ellas voluntariamente. Por desdicha, perdí la juventud, la belleza, la inspiración. Pero no me avergoncé de proclamarlo con la más infinita melancolía:
"Deshonráis, ¡Oh, hijos míos!, los más preciados dones de las Musas cuando decir: Nosotras te coronaremos, amada Safo, como la mejor pulsadora de la dulce y clara lira.-No sabéis que mi piel ha sido ajada por los años, ni que mi negro cabello ya se ha tornado blanco? Fatalmente, igual que la noche estrellada, sigue al crepúsculo de brazos de rosa y lleva las sombras a todos los confines de la tierra, así la muerte persigue a todos los mortales y, al fin, les arrebata."
-Pienso, Psapfa, que acaso fueron los muchos hombres que te amaron sin conseguirte quienes se vengaron de ti propalando ya tu muerte violenta, por el desamor de un hombre desdeñoso, ya tu amorosa perversidad reñida con la Naturaleza.
-¡Posiblemente! Pero ni la leyenda ni la verdad pueden nada en contra la inmortalidad de mis actos y de mis poemas. Estos y aquellos fueron la compensación de mis dolores y desengaños. Las familias más aristocráticas de Lesbos se disputaron la honra de confiarme la educación de sus hijas. Cientos y cientos de muchachas bellas, graciosas y leves, fueron hechura de mi sensibilidad y de mi espíritu. Y fiel a las apremiantes exigencias del pueblo griego por la exaltación de la belleza del cuerpo, yo logré que mis alumnas bailasen y cantasen y recitasen con una delicadeza, un ritmo y un acento, que, segura estoy, extasiaban al mismísimo Orfeo, hijo de Apolo y Calíope, inventor de la cítara y de la lira, cuyos sonidos fueron capaces de amansar al torvo Cerbero. Y mis poemas...Pero, dime tú, ¿Qué sabéis de mis poemas y en qué aprecio los tenéis?
-En el mismo aprecio que se atribuye por Estobeo a Solón. Cuando Execéstides, sobrino de éste, entonó en su presencia una canción tuya, tanto le agradó al sabio que rogó al muchacho la repitiese hasta aprendérsela de memoria."¿Para qué la quieres aprender"? preguntó Execéstides. Y respondió Solón: "Quiero aprenderla y morir". Hoy poseemos de tu obra excelsa dos odas completas, tres epigramas y unos ciento cincuenta fragmentos, de una perfección de fondo y de forma insuperables. Tan escasos restos nos bastan para conocer tu delicadísima sensibilidad, tu visión sencilla y emotiva de la Naturaleza, tu fluida y felicísima expresión, el encanto invencible que inmortalizó tu personalidad. Y nos parece justo el epigrama que te dedicó platón:
" Dicen algunos que son nueve las Musas.¡ Cuánto se engañan!Pues he aquí la décima Musa: Safo de Lesbos"Cuando callé, me miró Safo con una sonrisa en seguida hecha añicos...Si, perpetuamente inmortal, perpetuamente incomprendida, perpetuamente sola..." Se ha puesto la Luna con las Pléyades,la noche va vencida, las horas pasany me quedo sola..."
Y yo pensaba: mientras Nabucodonosor y Ciro, sus contemporáneos, deshonraban a sangre y fuego el destino humano; mientras sus contemporáneos Jeremías y Ezequiel, preparando el reino de Dios, fulminaban ardientemente..., esta deliciosa mujer que tenía delante, gozosamente acariciaba con la más suave mano que tiene la poesía...
Había quedado Safo ensimismada y con esa belleza física que recobra para las mujeres geniales la inmortalidad. Admirábala yo apasionadamente. Abajo, muy cerca de nosotros, en el Egeo movido de capas de púrpura y oro, transido por una maravillosa resonancia de caracolas, se mecían en línea, unas naves minúsculas...

martes, julio 13, 2010

Manuel Salinas Arellano: Cuestión de gramática



Fotos: Manuel Salinas


CUESTIÓN DE GRAMÁTICA
Manuel Salinas Arellano

Fui, soy o seré, es cuestión de gramática y no de existencia. El destino ‑en tanto que carnaval temporal‑ se presta a ser conjugado, pero desprovisto de sus máscaras, se muestra tan inmóvil y tan desnudo como un epitafio. ¿Cómo se puede conceder más importancia a la hora que es que a la que fue o será? El error en el que viven los criados ‑y todo hombre que se apegue al tiempo es un criado‑ representa un verdadero estado de gracia, un oscurecimiento embrujado; y este error ‑como un velo sobrenatural‑ cubre la perdición a la que se expone todo acto engendrado por el deseo. Pero para el ocioso desengañado, el puro hecho de vivir, el vivir puro de todo hacer, es una faena tan extenuante, que soportar la existencia sin más le parece un oficio pesado, una carrera agotadora, y todo gesto suplementario, impracticable y nulo.


lunes, julio 12, 2010

Antonia Martínez Woolf: Conjugando del silencio



CONJUGANDO DEL SILENCIO
Antonia Martínez Woolf


EN SILENCIO

Escondo mi tristeza
No digo lo que siento
pero si lo hago traiciono mi yo interno
desnudo mi alma
y no sé bien si quiero hacerlo.
Quizá como Rodrigo
supe hace tiempo
que los juegos de todos no me gustan
Una infancia disculpa cuando ya no se es niño
No reclamo el cariño que me niegan
Porque tal vez ni pedirlo quiero
espero el tiempo en que las palabras mueran
y al abrigo de la noche acabar con mi afán de perfección
que saben lo que callo
ser vaso de cristal tan transparente
que sobre las preguntas
cuando todo mi ser, mi cara, mi boca, mi pelo,
mis ojos quietos mirando al tiempo
mi andar rompiendo cosas sin ver el suelo
expresen lo que siento sin palabras
den figura a mi espíritu
y digan cómo soy en el silencio




ROMPE EL SILENCIO

Hasta mi último aliento accederé al silencio.
Mi silencio.
Mientras tanto, gritaré
golpearé al cielo con los puños cerrados
resonará mi cuerno
para llamar al silente estallido
de mi impulso vital
Soy si existo y mientras sea
echaré al vuelo mis campanas
Cuando deje de ser
giraré sin descanso para cansar mi carrusel de vida
Y perder el temor a percibir el retumbante ruido
de la muerte corriendo bajo mi piel




NEGRO SILENCIO

Oscura soledad sin asidero debe ser el suicidio.
Terrible momento
cuando la mano que sostiene el revólver contra la sien
recibe la orden inaplazable de jalar el gatillo.
Soledad roja.
Negro silencio
Detrás del estallido que triza el día y la noche
el derrumbe total hacia un profundo pozo… y se acabó
Después… ¿qué?:
Explicar a un Supremo Hacedor
que nos sobraba el odio, el amor, la risa, el llanto
y nos venía grande el tiempo por venir
porque nuestro cuerpo
traje usado, gastado pasado de moda
dejó de gustarnos o nunca quizás nos gustó
Cobardía
Locura
Suprema valentía
No sé
Si están muertos los que querían vivir
los que quieren morir deben hacerlo.
El suicida esgrime razones contundentes ante su yo inerme
para justificar su razón de no ser.
Plegarias y ceremonias justas para exorcizar la vida de su vida
y lanzarse al espacio infinito de su muerte.
Si es así, bien pensado…está bien.


CUANDO ABRIERON EL HUECO DEL SILENCIO

Quizá sin preguntarme
cerraron sin mi anuencia
varias puertas internas
cuando abrieron el hueco del silencio
Tal vez no vuelva nunca
el placer de sentir otro cuerpo acariciar mi cuerpo
de oírnos uno al otro sin palabras
como escuchan las olas al viento
Quizá ya pasó todo
y en mi vida sólo grita el recuerdo
Pero entonces
¿Por qué odio la soledad que me acompaña en todo momento?
Porque veo en el espejo
una imagen que no corresponde a mi tiempo
Tal vez porque aún espero,
quizá porque me siento tan viva
me niego a morir por dentro.


Poemas tomados de Conjugando el silencio (Veracruz, 1989-1990)

Ignacio García: Me vestí de silencio




ME VESTÍ DE SILENCIO
Ignacio García

Fue hace ya más de dos décadas que en el Taller de Literatura, instalado en la Casa Salvador Díaz Mirón, en una de las mesas, nos hacinábamos quienes escribíamos poesía para compartir nuestros versos, visiones, sueños, imaginerías y demás. La mayoría de los asistentes éramos jóvenes y Antonia Martínez Woolf (Toñita, para todos) parecía desentonar tanto en su apariencia como estilo para plasmar sus versos. Pero eso era solamente hasta que atravesaba el umbral de la Casa; siempre con sus carpetas bajo el brazo, una sonrisa radiante y el ánimo siempre dispuesto para aprender más de otros, leer sus propios poemas (lo que le extasiaba) o sugerir alguna tarea (ya atrapada por ella) para la próxima semana.

La poesía absorbía a Toña. El estar allí era su deleite; el ausentarse, un regresar a su rutina y urdir línea tras línea algún verso, su modo de vivir, describir el mundo, asirlo, evitar que desapareciera, para aparecerse siempre el próximo sábado con nuevos y variados versos. Llegada a la mesa, esperaba con paciencia su turno para leer. Venía luego ese tono pausado, rítmico, lejano, casi vacío, y sobre todas las cosas, fabricado de silencios –lo que en poesía parece ser irónico.

Le fascinaba hablar del silencio citadino, de la ausencia de ruido en casa, el tañir de las campanas que nadie oía; era como decir a quienes la escuchábamos: “expresen lo que siento sin palabras / den figura a mi espíritu / y digan como soy en el silencio”

Por alguna u otra razón (bueno, sí hubo una razón de esas burocráticas: “por falta de presupuesto”, aun cuando a los coordinadores ni se nos pagaba) el Taller cerró y dejé de frecuentar a Toña. Esporádicamente la leía yo en PALOMAS MENSAJERAS; siempre con ese tono silencioso que acostumbraba, como si su consigna de vivir, fuera ese verso de Alberto Escudero que dice: “La vida es lo contrario del silencio,/ pero el silencio es uno de los elementos de la vida”. Al acabar de leerla en esas páginas, quedaba en mí la sensación de haberla oído decir: “El mensaje de estas palomas no son las letras no es el vuelo, es el silencio…”
Hace unos dos meses, recibí un llamado de Clara Loyo, su hermana, junto con un anexo que contenía una decena de poemas que deseaban publicar, pero no sin antes –le había dicho Toña—les diera yo el visto bueno (todo un honor). Los poemas habían sido escritos en esos últimos días cuando Toña comenzó a decirse ella misma que ya no tenía qué decir (si bien, en su interior, ella sabía –a la manera de Borges—que la poesía es un laberinto infinito).

Al leer este puñado de poemas me di cuenta que el universo de Toña había invertido de lugar, de ángulo, de movimiento, jamás de ese “juego a escondidas” que ahora ella, en el mero centro de su habitación comenzó a crear. Desde algún escondrijo de su casa, sentada a su mecedora, caminando por los pasillos. Toña iba atrapando de forma hermética y bella cada una de las cosas que se le atravesaban por los ojos: plantas, gatos, tejados, lluvias y brisa, un amanecer , el golpe del silencio, una jarra azul, polvos de arroz y, sobre todo, ese cuerpo de tiempo que todo lo envolvía en un capullo sideral que más pronto que antes devendría metamorfosis y con ello el juego silencioso de una mariposa cuyas alas (sin sonido alguno) serían lo último que ella viera.

Unos días después de la llamada de Clara, Toñita y yo nos encontramos físicamente por última vez. Su mirada y sonrisa no habían sido borradas por el tiempo. Su resignación a ese descanso que ya no abre los ojos, era estoico: esperaba el fin como se espera el punto final del más grande de sus poemas. Me recitó algunos de sus versos con el mismo entusiasmo que lo hacía en aquella vieja mesa de nuestro Taller. Yo, con los ojos cerrados y la insistencia anímica y cierta de que nos encontrábamos en aquel antiguo edificio, y oyendo a Toña recitar: “Arena y sal ( ruta sensual de olas: / yo frente al mar. Al fin de este principio / iniciaré el principio de otro final”.

Cuando nos despedimos de mano, nos miramos a los ojos con un dejo de complicidad: el ala de nuestra mutua poesía no dio oportunidad más que a hablar ese lenguaje por nosotros entendido: el silencio. Yo sabía que, la volviera a ver o no, su voz –muy conocida por pocos pues no fue de las que hizo fila ni antesala para exhibirse—iría conmigo para decirme: ¡Hey, Ignacio “Vuelvo a vivir / tono a ser siempre / entre las luces del amanecer / al terminar la noche (…) Después de eso, habitamos el espacio / pero nadie nos ve, /…Y seguimos.
girando
.
Como bien afirma su hermano Luis, Toñita era rebelde, no sé si en todo, pero en tratándose de poesía jamás se arrodilló ante nadie para dar a conocer su obra, que, ciertamente, abarca el centenar de poemas. Y está bien. La poesía no requiere de mecenas pasajeros ni funcionarios oportunistas; lo que requiere o podría reequerir, ya Toña se lo llevó con ella. Por lo mismo, la poeta se visitió de silencio para que nadie la oyera.

Luis Martínez Woolf: Cantora del mar y del marino



Barloventeando
Cantora del Mar y del Marino

Por Luis Martínez Woolf


Fue Antonia una mujer que desbordó su intelecto con increíble reserva, su personalidad le coartó acceder a la fama pública, pero su obra poética y literaria fue justipreciada por los veracruzanos que pedían sus escritos sobre temas variados pero que en sus últimos años se había centrado en cuestiones de la tercera edad.
No afirmaría que la sociedad le llorará desconsolada, sus fans, amigos y familiares le mantendremos en nuestra presencia por su obra poética, tomaremos de tarea la publicación de sus escritos en verso para recordarle con cariño y dar a su existir mundano imperecedero recuerdo; no tengo definida la magnitud de su obra pero creo rebasa el medio millar de muchos estilos literarios, de variado y profundo significado, en su egoísmo le mantuvo refractaria a su publicación, gozó con un grupo de personas mayores a las que ilustraba con un sentido pedagógico que siempre había adornado su persona, pero no se había atrevido a sacar públicamente.
Hace mas de 60 años, con motivo de la graduación en la escuela Náutica de mi hermano Enrique, escribió y le dedicó una poesía que llamó “Puerto Aventura” , sin sobrevalorar los meritos literarios de mi hermana Antonia, la poesía se convirtió en himno que era obligatorio declamar en reuniones de marinos de muchas generaciones, posiblemente con la simpleza para escribir de una joven poetisa, pero para los futuros Lobos de Mar, un bello análisis de lo que esperaba a quien tomaba la decisión de ser Marino Mercante, valga recordar solo la primera línea de la primera estrofa “
A ti que al enfrentársete la vida, escogiste siguiendo en ti el impulso, la azarosa carrera del marino”.
A pesar de su carácter rebelde y contestatario, mantuvo su comportamiento mundano apegado a la norma de su religión, observando siempre un vinculo de manifiesta devoción a su creador, pero en forma irreverente propio de su carácter, al vincular a Dios, buscándolo en su poesía manifiesta en uno de sus versos. "¿Dónde se encuentra Dios? No lo puedo explicar, mas si me preguntaran donde le buscaría, respondería, En el fondo del mar”, esta bella poesía dedicado al mar, era la preferida de mi hermano Enrique que la declamaba en todo evento marinero.
Vivió mi hermana a plenitud, como ella quiso vivir, pasó tristezas, alegrías, viajó y escribió, todo con la pasión propia que aplica quien ama lo que hace, peleonera como pocas, deja un legado de buenos recuerdos por las muchas cosas que hizo, en su poesía vació o expresó sus anhelos y frustraciones románticas, razón de que gran parte de su obra estaba encriptada por su negativa a ser conocidos sus amores y desengaños, bella forma de expresar sus sentimientos. En sus buenos ratos cantaba a sus nietos y a su hija, hermosas expresiones que todos recordaremos.
No descanses, sigue escribiendo en el mas allá, algún día te leeremos.

Jueves 8 de Julio de 2010

Clara Loyo Woolf: Una hermana poeta y rebelde



Antíer murió mi hermana Antonia, de repente la información está tan cargada de emoción que una se queda sin palabras adecuadas para manifestarla como quisiera, a las personas que la conocieron y la apreciaron por sus cualidades de ser humano y las características que mi hermano Luis describe en su columna, podrán entender el sentimiento que me embarga. Por la diferencia de edad y por su corazón generoso ella fue para mi hermana María Luisa y para mí la prolongación de mi madre en lo que se refiere a protección y cuidado. Al igual que una hace con las madres, nosotras rezongábamos por estos cuidados y al mismo tiempo los disfrutábamos.


Tal y como Luis la describe fue una mujer extraordinariamente rebelde y contestataria desde su niñez, dotada de una sensibilidad muy particular que siempre expresó en sus escritos y en la forma de amarnos, nos hacía sentir como ocurre con esos seres especiales, una mezcla de orgullo por ser sus hermanas y de extrañeza asombrada ante lo que a veces no comprendíamos, pero en todo momento la amamos y fuimos mujeres solidarias.
Los servicios religiosos por su partida serán diariamente en la iglesia del Sagrado Corazón a las 19 hrs. Agradezco a mi Señor la forma tan rápida y sin dolor en que partio, lúcida y autónoma hasta el último minuto de su vida tal y como ella quería. Descanse en paz.

viernes, julio 09, 2010

LOS ELEMENTOS DEL REINO - 09-07-2010



LOS ELEMENTOS DEL REINO

ULTIMOS APORTES
EN ESTE NUMERO

Susan Sontag
Luz del Alba Belasko
Hindra E. Ceballos López
Alicia Dorantes

miércoles, julio 07, 2010

Esther Seligson: Entrevista a E.M. Cioran




Entrevista con E. M. Cioran
Esther Seligson

Para E. M. Cioran no basta con ser hombre. No es suficiente. Tampoco hay ninguna posibilidad de llegar a ser siquiera “como dioses”. “No lucho contra el mundo -dice en su último libro publicado en 1979, Écartèlement, y recién traducido al español por la editorial catalana Montesinos con el título de Desgarradura, lucho contra una fuerza mucho mayor, contra mi fatiga del mundo”.
¿Y qué es lo que “fatiga” a este filósofo que desde hace cuarenta años reflexiona, en una continua paradoja, sobre la inutilidad de todo, empezando por el hecho mismo de existir, con una actitud de apasionado rechazo e incansable cuestionamiento? Alguna vez Cioran confesó que la vida valía la pena ser vivida a causa de algunos momentos de plenitud y que, a pesar de lo que pensaba, no dudaría, en caso de que la posibilidad existiese (la reencarnación, por ejemplo) en optar por vivir nuevamente...Hace más o menos unos veinte años que leí por primera vez a Cioran y pronto se cumplirán trece de haberlo conocido. Durante todo ese tiempo en el que pasé de ser un lector exultante a un espectador “reconfortado”, nunca dejó de sorprenderme la coherencia que tienen sus contradicciones (las más obvias: el seguir vivo cuando aboga por el suicidio; el escribir cuando no cree que nada merezca tomarse ningún trabajo), su afán por desmenuzar los procesos de la historia (que él define como “el Destino en marcha”) y las sutilezas del comportamiento humano, la lucidez con que se mira así mismo, sin indulgencia pero tampoco con agresividad, su ocio y la energía que gasta en hablar con y de sus amigos y conocidos, en relatar anécdotas que pongan al descubierto lo absurdo, intrigante, inesperado y frágil de la condición humana y, sobre todo, el hecho de que aún no haya cedido a las tentaciones de la fama, al halago de los premios, a la seducción de los medios masivos.

A veces hemos comentado que quizá sería más interesante escribir lo que relata de viva voz, lo que obtiene de su contacto con las personas de carne y hueso, que las conclusiones y las reflexiones que de ello saca en sus ensayos. La sabiduría de Cioran, en el sentido oriental del término, se acerca de muchas maneras a la de sus añorados sabios griegos o hindúes y a la de algunos anacoretas cristianos. Sus conocimientos nunca se dan por satisfechos y siempre anda a la caza de un nuevo detalle, ya sea de la estupidez humana o de su genialidad e ineditismo. Cioran es un escéptico, un dudador “profesional”, pero hay algo en él -o mucho- de un romántico, de un curioso impertinente y travieso, demasiado burlón e irónico como para, incluso en sus más agrios escritos y pensamientos, considerarlo un incrédulo impasible y desafectado.

El contexto en que se desarrolló la presente entrevista fue el de los acontecimientos de los últimos días de octubre y primeros de noviembre del año pasado. Días de pérdidas artísticas y políticas (Truffaut, Michaux, Indira Gandhi) que Cioran se negó a comentar arguyendo que una entrevista debe consistir en una serie de indiscresiones y no en discutir lo que ya está dicho en los libros. De esas indiscreciones supimos que nunca había oído hablar del cineasta muerto (“Me quedé con -y sigo frecuentándolas- las películas de Greta Garbo, Conchita Montenegro y Dolores del Río”); que gusta de Brahms, sobre todo la sonata número dos para piano y violoncelo, y de los tríos de Mendelssohn; que, dada su gran amistad por Michaux, le fue preciso asistir a su cremación y horrorizado con el olor y el humo que el cuerpo incinerado desprendía, se pregunta aún si sólo a eso nos reducimos en tanto seres humanos. Como corolario afirmó, a raíz de los sucesos en India: “sí, creo que la Democracia es el único régimen soportable... a condición de que dure...”(1)


ES. -Se dice que usted es pesimista

EMC. -No es verdad. No tengo la impresión de serlo. No exagero: lo que digo es cierto; tal vez esté más acá de la realidad, pero tiene una explicación, y es que todo lo que he escrito ha sido en momentos de depresión y entonces escribir se convierte en una suerte de terapia inventada a mi gusto. No se escribe cuando se tienen deseos de bailar. Sin embargo, hay quienes pueden escribir en un estado neutro, y no sólo los profesores. Generalmente escribir es inútil, pero como nadie puede hacer nada por nadie, pues entonces uno mismo debe hacerlo, para “curarse”, aunque sea momentáneamente. Las páginas más siniestras que he escrito después me dan risa. A la relectura son de nuevo deprimentes, pero lo que corrijo es el estilo, no el pensamiento. Si de verdad fuera pesimista, la mayor parte de la gente no me leería. Incluso me encuentran “reconfortante”. Soy un pequeño benefactor. Pero mi remedio no es universal.


ES.-Desde que escribió Historia y Utopía,* ¿se ha modificado su visión de Rusia y de Europa?EMC. -Esencialmente, no. Rusia me interesó porque su literatura es la más profunda. En cambio, no hay poetas comparables a los ingleses. Dos grandes genios hay en la literatura: en poesía, Shakespeare, y como visionario, Dostoievski, éste último a causa de su dimensión religiosa que toca, a la vez, el delirio y el límite posible de esa dimensión. El personaje de Kirilov no ha sido sobrepasado. Transformó sus estados patológicos en visión. A primera vista parecería mórbido, en realidad elevó la epilepsia al grado de Metafísica. Yo me considero como un epiléptico frustrado. Shakespeare y Dostoievski me marcaron profundamente. Por otra parte, en el origen de Historia y Utopía está María Zambrano, a quien conocí en el Café de Flore. Hablamos de sus maestros -de Ortega- y sobre la Utopía. Entonces le dije que escribiría algo al respecto. Y así surgió. Me puse a leer la literatura utópica. Swift escribió la más bella antiutopía, aunque Gulliver sea en sí mismo una utopía. Su comparación entre el hombre y los caballos, que son lo contrario del hombre, es la descripción más terrible que se ha dado. Es el humor negro llevado al absoluto. El carácter de la Utopía es admitir que el estado de perfección es posible. En cuanto a Europa, pienso que aún va a ceder frente a Rusia. No creo en una agresión, pero sí en las presiones cada vez más fuertes sobre una Europa agotada. Esta visión la tengo desde siempre, desde el liceo cuando leí la teología rusa. Mi padre era un sacerdote dependiente de un obispo que tenía una biblioteca en alemán sobre los rusos, quienes, por cierto, siempre se han creído en el deber de salvar al mundo. Bajo qué forma no importa, lo importante es la voluntad de llevar a cabo esa misión que es lo que a Rusia le da su sentido como nación. Mientras que Europa occidental ya no cree en sí misma, sus naciones se han gastado. Y conste que hablo de realidades históricas, no ideológicas o políticas. Lo ideológico implica siempre una situación local, mientras que una perspectiva histórica es más vasta. La fórmula política es la respuesta a una situación inmediata.


ES. -¿Piensa todavía en el final de la Historia como en un Apocalipsis?

EMC. -No. Creo que el hombre está condenado, pero no puedo decir cómo va a terminar. Hay muchas posibilidades. Creo, sí, en su destino trágico. Hablar de la bomba atómica es vulgar, pero real. La catástrofe no será total. Para precisar: desaparecerán Europa, Rusia y Estados Unidos. Son las naciones que han hecho la Historia. El apocalipsis atómico es ya una visión para porteras: verosímil y fundada, sí, pero no es interesante. Es el destino del hombre -fuera de estos “accidentes”- lo que interesa. Siendo un aventurero por naturaleza, no terminará en su cama. Si todo va bien, terminará como un degenerado, achacoso, una caricatura de sí mismo, un animal desgastado. No puede renovarse indefinidamente dado el ritmo acelerado de la Historia, pero puede arrastrarse aún durante siglos como un sobreviviente. Todo lo que el hombre hace se vuelve en su contra: ése es su destino y ésa es la ley trágica de la Historia. Se paga por todo, por lo bueno y por lo malo. Es la gran ironía de la Historia como destino del hombre, destino que consiste únicamente en desgastarse. Todo tiene una finalidad, salvo el hombre, fanático agarrado a sus objetivos. Y todo fanático es un simulacro de Dios. ¿Se puede vivir si no se cree en el objetivo de la Historia? ¿Tiene la vida un objetivo? Cuando uno asiste a un entierro, no puede decirse que morir haya sido el objetivo de esa vida. Y no hay objetivo en sí mismo. Es la ilusión del objetivo lo que constituye el gran motor. Sólo que aquel que lo tiene no sabe que se trata de una mera ilusión. Y el Conocimiento consiste en saber que lo es, todo lo demás es la vida ( no necesariamente con mayúsculas)... En fin, estas mi visión optimista, en caso de que el hombre no se destruya violentamente por sus propios medios...


ES. -Usted ha dicho que su única patria es la lengua en la cual se expresa. Así pues, la escritura sería para usted su documento de identidad.

EMC. -Algo hay de cierto. Simone Weil escribía en su Carta a un religioso que “cambiar de religión es una cosa tan grave y peligrosa como lo es para un escritor el cambiar de lengua”. Para mí, que adopté el status de apátrida, la lengua es una amarra, una base, una certeza. No se es de una nacionalidad, sino de una lengua. Fuera de ella todo se vuelve abstracto e irreal. Entonces, sí, una lengua es una patria y yo me desnacionalicé. En cierto sentido me liberé, pero también resulta doloroso. Para un poeta eso sería una catástrofe.


ES. -¿Todavía le seduce tanto París?

EMC. -No. Para mí París fue la idolatría. Pero estoy cansado de ella, porque envejezco, y la ciudad también. El encanto se ha terminado. Y si no la dejo es porque he vivido en ella durante cuarenta años. Pero ya no me inspira más. Chamfort escribió antes de la Revolución Francesa: “París, ciudad de luz, ciudad de placer donde las cuatro quintas partes de sus habitantes mueren de pena”. Es una ciudad triste. Se ha desgastado. Se ha convertido en un infierno -o una pesadilla- que no logro abandonar. No sabría vivir en otra parte.


ES. -¿Cuál fue su relación con Henri Michaux?

EMC. -Lo conocí hace más de treinta años. Hicimos muy buena relación y fuimos amigos siempre. Hablábamos horas por teléfono y nos veíamos seguido. La edad en él no tenía importancia, pues siempre fue vivaz, combativo, crítico y burlón, curiosamente no desgastado por la vida. Yo me sentía más viejo que él. El no tenía esa amargura que los años nos enseñan y a menudo lo sorprendía yo en flagrante delito de optimismo. Era muy burlón e irónico. Daba la impresión de estar fuera del mundo, pero en realidad siempre estaba al corriente de todo, de cine principalmente. Su vida fue un logro pues hizo exactamente lo que quiso. Escribió, profundizó. No era un fracasado** (y la mayoría lo somos en cierta medida. En mí el logro es ser precisamente un fracasado, aunque pude haberlo hecho mejor), por eso su muerte no tiene nada de triste. Mi debilidad es por aquellos que tienen algo de irrealizados. Yo le reprochaba que se entristeciera ante la posibilidad de la desaparición del hombre; me sorprendía ese aspecto naif de parte de un ser tan lúcido e inteligente. Le reprochaba también el haber profundizado demasiado en la droga. Un escritor no debe profundizar demasiado en su tema, a riesgo de parecer un científico. El escritor debe sugerir. Michaux tenía mente de científico; en realidad quiso ser médico, pero abandonó la carrera. Para mí, él es el tipo exacto del hombre logrado...


ES. -El hombre le fascina, ¿no es así?, aunque esté usted contra la condición humana. ¿O es al revés?

EMC. -Es evidente que lo que me interesa es el aspecto ambiguo del hombre. Los hombres me provocan horror, pero no soy un misántropo. Si fuera todopoderoso -Dios o el Diablo- suprimiría al hombre. Todo está dicho de él en el Génesis. Atraído por aquello que lo niega, optó por el peligro, es decir por la Historia. Desde el comienzo escogió mal y sin ese exilio no habría habido historia. Optó por su condición trágica... No, yo no acepto el Génesis como revelación, sino como concepción del hombre, como punto de vista. Aquellos que escribieron esos libros no hacían nada más que reflexionar, tenían todo el tiempo, y vieron, antes del desarrollo de la Historia, lo que el hombre era, su destino y su condición: escogió el Conocimiento y, en consecuencia, el drama. La aventura humana empezó por una incapacidad de modestia. Dios le pidió que fuera humilde, que se estuviera quieto en su rincón, que no se ocupara de nada. hombre es metiche entremetido, ése es su principio demo- niaco; y si no se acepta este principio, no se comprende la Historia. El hombre estaba corrompido desde el principio. No creo en el pecado original a la manera cristiana, pero sin él no se entiende la historia universal. La naturaleza humana era ya corrupta en el huevo. Y no, no hablo como creyente, pero sin esta idea me veo en la imposibilidad de explicar lo que ocurrió. Mi actitud es la de un teólogo no creyente, un teólogo ateo.


ES. -En caso de que se le ofreciera la inmortalidad, ¿qué mundo imaginaría usted para vivir en él?

EMC. -No puedo responder, a menos que creyera en la realidad de la Utopía. En el fondo, para mí el interés de la Pero el vida está en que no hay respuestas. Sí, ocasionalmente, o por accidente, existen, pero no como respuestas en si Para mí no hay certezas. Soy un escéptico...


Notas

*Editado por Gallimard en 1960 y publicado en español en México por Artífice Ediciones en 1981.

**El término que Cioran utiliza en francés para hablar del fracasado es raté, que tiene una connotación más como de infortunio y de algo malogrado y frustrado, irrealizado. Y hemos traducido como “logro” lo que él llama réussite, que en cierta habla popular mexicana se diría “hacerla”


(1) Esta entrevista data de 1985. Cioran, escitor rumano, nació en 1911 y murió en 1995.

Luz del Alba Belasko: La arquitectura en el cine...




Muy temprano en mi twitter escribí: Voy tras un sustrato de sueño... tras Woody en la 24 rue Rene Boulanger con unas botitas y la Rolleiflex . Esto a razón de buscar una callejuela polpular de París donde supuestamente se esta rodando la película "Midnight in Paris" de Woody Allen donde actúan Marion Cotillard y Carla Bruni (1ra dama de la France) sin embargo para no entrarle tanto a la nota de la farándula sino como un pretexto para encontrar una de las mil caras Parisinas, que ha hecho y deshecho a muchos artistas, escritores, pensadores, científicos y jugadores, que ha salvado a la economía de miles por su papel preponderante en las visitas turísticas, pero quien se niega a eso.

París es un juego de espejos porque nos refleja lo poliédrico de la condición humana, al caminarla nos hace ver la verdad sacada de una ficción, de un sueño o pesadilla como la Nikita en el fármaco que te encuentras en el boulevard de Clichy o de la Place des Petits-Péres cuando Suzane se reencuentra con el extranjero vestido de vaquero, y de esos exquisitos olores suaves de tabaco rubio en el Brasserie le Rostad que fue escenario donde los actores franceses Auburtin y Depardiue son estudiantes de la Sorbonne y se pasean por los Jardines de Luxembourg. Ah! y las series policiacas y persecuciones en activo del cine americano que les encanta cruzar los puentes de Sn Germain y de Sn Michel o del niño genio del cine Orson Wells que rodó el Proceso en la Gare du Orsay ahora edificio que alberga las obras de los impresionistas también sacado de un sueño.


LA ARQUITECTURA en el Cine


Este es París también provocador para que el hombre expreso lo material o inmaterial valiéndose de la imagen y de ese oficio de la Arquitectura en el que ha tenido la voluntad de crear un ente que le ayude a existir.

El cine, como oficio nace en el momento que el ser humano tiene la voluntad de crear[lo que la fotografía había comenzado] un instrumento de registro visual con movimiento.


Imagen...Movimiento...Materia


II

...Percepción de la realidad


El hombre es un ente racional y espiritual. Los equilibrios entre ambas partes determinará en mucho la multiplicidad de formas de ser.

La realidad que nos rodea, percibida acorde a nuestro particular equilibrio entre espíritu y razón nos ofrece la lectura del mundo.

La arquitectura nos da una realidad tangible y directa, por el contrario la realidad que nos brinda el cine es intangible. No obstante ambas realidades nos llevan a la existencia pura: La espiritual.


Existencia real y efectiva de una cosa.


“En el momento que entra en juego el espectro espiritual, el círculo se cierra y se conforma el concepto artístico”.

Bajo este cristal, tanto el cine como la arquitectura dejan de ser un hecho condicionado por lo material y pasan a formar parte de un mundo inmaterial, constituido por el tiempo, los recuerdos, la historia, las sensibilidades y los sentimientos humanos.

El arte...Su origen...La mente humana

La estructura sola, la función sola, no alcanza a configurar un hecho artístico. Sin el hombre, fundamentalmente sin su espíritu, ni la arquitectura, ni el cine, ni cualquier arte cierran su ciclo.


El arte...El espíritu...Existir


III

...Archivos de la historia


Narración verdadera de sucesos pasados.


El cine nació mudo


Este defecto técnico obligó a utilizar todos los recursos posibles para acentuar la dramatización de la historia narrada y, propiamente, de las gesticulaciones de los actores.

El expresionismo alemán [movimiento de vanguardia fundado en Munich en 1910 como reacción contra el impresionismo y naturalismo] se convirtió en la “voz” que reclamaba el cine. Así, la arquitectura comenzó a ser un recurso más dentro de la estética visual de los filmes alemanes.La Alemania de entre guerras produjo una serie de obras maestras que hasta la fecha no han perdido vigencia visual.

En 1920, Robert Weine con El gabinete del Doctor Caligari cuenta con unos decorados que realzan la locura de su protagonista o, dicho de otra manera: “Son la proyección material sobre la realidad de su demencia”.

En 1926, Fritz Lang [cineasta que por herencia familiar estaba destinado a ser arquitecto y que él rechazo por dedicarse a vagar] con Metrópolis crea un himno profético a la Alemania futura:

“En el siglo XXI, Metrópolis es una ciudad rascacielos, con sus jardines encantados de Yoshiwara. Los amos del mundo viven una lujosa orgía. En las cuevas, el coro doliente y mudo de la raza inferior, los autómatas humanos de espalda encorvada, ejecutanMetrópolis es la historia de dos mundos dispares unidos por escenografías soberbias creadas por el propio Lang.“Entre esa luz y esas tinieblas, el último individualista, un intelectual un poco loco, fabrica una Eva futura. El autómata toma la cara de una salvadora mesiánica que predica resignación e incita a los esclavos a la rebelión. Éstos, rompiendo las máquinas, provocan una catástrofe cuyas primeras victimas son ellos con sus mujeres e hijos.”Obra de arte perfecta que a la distancia de los años no ha dejado de ser utópica y de encerrar una profunda metáfora. Fue el fin y la coronación del cine alemán de posguerra, así como el clímax de toda la obra muda de Lang.Privado de la facultad de hablar.


IV

...Espacios ficticios no, espacios reales sí


La realidad de los decorados construidos en estudios puede llevar a la frustración frente a la realidad que se presenta en la pantalla.“Porque si se entra en el cine, se descubre directamente que es muy poco fascinante, muy aburrido. Nunca hay menos realidad que en un set, porque el set no es nada, es la película la que lo hace especial. Hacer cine es la desmitificación completa del cine” , declaraba en alguna ocasión el arquitecto [y guionista cinematográfico] Rem Koolhas.


¿Por qué no elegir edificios para servir de escenarios fílmicos?


Démosle la razón a Koolhas. El set es insignificante por sí solo; por el contrario un espacio real, un edificio puede revalorar un filme, por lo menos estéticamente.En 1929, Man Ray filmó Les Mysteres du Chateau du de en la casa que Mallet Stevens le construyó a los Noaille. En 1923, Rene Clair situaba la acción de su París qui dort en lo alto de la Torre Eiffel y como fondo un “París dormido”. En 1933, el monstruo hollywoodense King Kong, es abatido en la cúspide del edificio más alto del mundo en ese entonces, el Empire State. En 1962, el niño genio del cine, Orson Wells rodó El Proceso en la Gare du Orsay. En 1972, Bernardo Bertolucci hizo que Marlon Brando y María Schneider se encontrasen en el edificio de La Rue Vavin de Henri Sauvage, en El último Tango en París. En 1974, la misma María Schneider deambuló con Jack Nicholson por los edificios de Antonio Gaudí en El Reportero, de Michelangelo Antonioni. En 1982, Ridley Scott utiliza la casa Ennis en Blade Runner, curiosamente esta misma casa fue usada por Michael Curtiz en Hembra[1933]. Es decir el mismo edificio sirvió tanto para reflejar un presente optimista y avanzado en los años 30´s y un futuro apocalíptico en los 80´s. En 1984, tanto Eric Rohmer con Las noches de la luna llena y Terry Gilliam con Brazil, obligaron a sus personajes a vivir o malvivir entre los edificios que proyectó Ricardo Bofill en la Marnela Vallée. En 1987, Wim Wenders situó el cuartel general de los ángeles berlineses en la Biblioteca Estatal de Han Sharoum, en El cielo sobre Berlín.

Si aparte de ser un espacio real, un edificio real, le agregamos belleza y memoria colectiva el filme adquiere un significado extra: En 1986, uno de los edificios más bellos aparece en Hannah y sus hermanas. Una de las protagonistas pensaba “no comprendo como se me ocurrió decir esa tontería sobre el museo Guggenheim, ese chistecito imbécil de que hay que ponerse patines para verlo”. En 1987 aparece nuevamente en La sombra del testigo. En 1989 en Vida y amores de una diablesa. Curiosamente el papel que representa en estos dos filmes es el de “sala de fiestas”. En Hombres de Negro vuelve a tener un “cameo” en la persecución inicial de la película.

La “nueva” arquitectura también ha tenido su papel en algunos filmes: Hal Ashby, en 1986 con Ocho millones de maneras de morir filma a Jeff Bridges conversando con Andy García delante del Museo Aeroespacial de Frank Gehry. En 1989, Ridley Scott usó para Black Rain la casa Yamamura. En este 2003, Peter Greenaway nos muestra a un Museo Guggenheim de Bilbao como un objeto representativo de la evolución estética en Tulse Luper Suit Case.¿Por qué no elegir a un arquitecto para protagonizar un filme?

En 1987, Peter Greenaway, filma La panza del arquitecto. El hilo conductor es, como en todas sus películas: la obsesión y la incapacidad humana. Aunque en el fondo se trata de un profundo estudio estético de los proyectos utópicos del arquitecto francés Louis Boulleé.

Como en todas sus películas, él proclama el “verdadero cine”, aquel que no está atrapado por el texto sino por la profunda exploración de la imagen y el espacio. Greenaway más que filmar historias con actores sujetos a un guión, construye, como lo hace un arquitecto, sus imágenes, sus espacios y los movimientos que hay en ellos, prediseñados y analizados profundamente.Continente de todos los objetos sensibles.


V

...La construcción de la obra


“Qué pensaría usted de un arquitecto que llegase a su edificio y no supiese dónde colocar la escalera? Un filme no se “compone” en el decorado, se aplica al filme una composición predeterminada”. John Ford.

Si Ford consideraba analogías entre director y arquitecto, Borowczyk las encontraba en las etapas finales, en el montaje: “Hay también muchas posibilidades de reforzar la idea inicial, mediante la dosificación de algunos movimientos, por las proporciones, por el ritmo... son infinitas las posibilidades de jugar todavía con los elementos prefabricados. Es un juego de composición.”

“Sin película el guión es literatura, sin edificación el proyecto es solamente dibujo”. Antonio Vélez CatraínLuis Buñuel, el genio terrible del cine, dijo alguna ocasión: “como una catedral, una película no debe tener autor porque gente de todas clases, artistas y artesanos de muchos campos diferentes han trabajado para erigir el resultado final”.

Ordenamiento y disposición que han de tener las partes para expresar un concepto.


VI

...El movimiento


El cine [junto a uno de sus “padres”, el teatro] es el único arte de representación móvil.

Los arquitectos, los diseñadores y creadores de espacio pueden y deben aprender a usar la vista a la manera de los cineastas; esto les permitirá entender la manipulación de la forma, el espacio y de sus actores.

De esta manera, el arquitecto creará, como lo hace el cineasta comprometido, espacios que conducirán e influirán en el drama diario de sus protagonistas, los que habitarán sus edificios.

La relación entre el cine y la arquitectura existe, como también lo existe en todas las artes en general. El ARTE TOTAL es el único camino para crear arte de vanguardia.


Hindra E. Ceballos López: Tengo que hablar contigo



TENGO QUE HABLAR CONTIGO
Hindra E. Ceballos López

- ¡Tengo que hablar contigo!
Le repetía el señor entrado en años, tratando de seguir su paso acelerado, alcanzándola con gesto fatigado. La mujer, en apariencia indiferente continúo caminando con un poco de dificultad por los tacones tan altos; era guapa, de buen cuerpo que ese vestido rojo ceñido y con escote en “V” hacía resaltar, sin embargo en la expresión de su rostro medianamente armonioso, junto con el denso maquillaje se veían algunas pinceladas de amargura.
Anochecía…
- Por favor, ten un poco de atención con este viejo… no puedo continuar mucho más y me precisa que escuches…
Ella, sin dejar de caminar, con imprecaciones y voz destemplada le dice:
- ¡Maldita sea! Todo lo que había que decir ya está dicho, no pienso darte ni un instante de mi precioso tiempo…. No me sigas ya, eres un viejo decrépito, no quiero que me culpen si te da un infarto… tengo cuentas que pagar, cosas que me solventan los buenos clientes… nada que tú puedas cubrir…
El señor de traje negro y rostro sudoroso por el esfuerzo del paso acelerado rogaba:
- Sólo un momento… por favor…
Ella con acritud casi le gritaba:
- ¿En qué tono debo decirte que te largues, que me dejes en paz? No tengo porqué escucharte… ¿recuerdas cuando yo te pedí que me oyeras… cuando necesité tu ayuda? ¿Con qué derecho ahora me pides lo mismo? ¡¡¡desaparece!!!
El hombre casi desfallecido, parando y llevando su mano al pecho le dice en voz alta y entrecortada:
- ¡Ella… me pidió que te buscara… que te dijera que te quiso siempre; yo… también te amo… ¡Miguel, hijo…. Tu madre murió ayer!

martes, julio 06, 2010

Alicia Dorantes: ¡Liberación!


¡Liberación!
Por Alicia Dorantes

El auténtico conservacionista es alguien que sabe
que el mundo mundo o es una herencia de sus padres,
sino un préstamo de sus hijos.
John James Audubon

Quitando el polvo de aquí y de allá, encontré una vieja carta escrita a mis nietos años atrás. La leí y releí y hoy quise traerla a ustedes… sabrán al final de sus líneas, por qué. En más o menos la carta decía: “Esperé un año y otro y otro más. Hablé con cuantas personas me dijeron podrían darme la información requerida: nada. Ni biólogos ni ecologistas me indicaron cuándo y en dónde liberarían a las tortuguitas en nuestras costas veracruzanas. Los nietos crecen con pasos agigantados y a mi me interesaba que viviéramos juntos el prodigio de esa liberación, que al parecer por estas playas permanece oculto, misterioso, ignoro el motivo. Finalmente, al conocer en últimas fechas la muerte de grandes tortugas centenarias aquí, muy cerca de nosotros, me sumergí en el apasionante mundo de la Internet para preguntarle ¿Por qué mueren esas respetables tortugas? ¿Quién es capaz de atentar contra su vida, sabiendo que cada día que pasa se extinguen más y más de la faz de la Tierra?
Y buscando aquí y allá, encontré que en Puerto Vallarta, Jalisco -en donde sería nuestro siguiente Congreso de Endocrinología y coincidiendo con las fechas de la reunión-, liberarían crías de las tortugas golfinas. Me comuniqué al correo electrónico señalado y ¡listo!: contratamos la excursión. En cuanto llegamos a Vallarta, iniciamos la excursión. Eran las cinco de la tarde en punto. Antes que nada nos mostraron orgullosos la reforestación que los lugareños hacen de sus humedales y manglares, sitios de exuberante belleza, repletos de vida vegetal y animal, que sobreviven a pesar de que grandes consorcios han atentado contra ellos. Los niños señalaban emocionados la gran variedad de animales que habitan entre los manglares, incluyendo aves: las garzas grises, las blancas, las de pico de espátula...
Nos dirigimos a un “santuario para cocodrilos”, en donde el Sr. Santos, dueño y custodio, atiende a cinco animales adultos: tres hembras y dos machos y a sus veintiséis crías, quienes a pesar de contar con sólo una semana de vida, ya manifestaban la agresividad que les acompañará durante la vida adulta. Los animales se venden a zoológicos en cuanto se sabe que pueden sobrevivir. En el rústico sitio, pudimos ver además, algunos ejemplares de la fauna local como coatís y armadillos, cuidados por dos escandalosas ocas que si bien son inofensivas, anuncian a grandes voces la cercanía de su mayor enemigo, el ser más depredador: el hombre.
La tarde se consumía velozmente. Nuestro tercer punto de visita fue a un hotel de en Puerto Vallarta ¿Por qué ahí? Porque en 1993 nació un programa para proteger a las tortugas de la especie golfina, las más frecuentes en la región y ahora en peligro de extinción. Al presente son siete los hoteles que se han sumado a tan agradable tarea y cuentan con un corral especial para protección de los huevos de tortuga. Así, de junio a octubre cada año, cuando las tortugas madres llega a las playas a depositar sus huevos, son detectadas y reportadas al personal autorizado, pertenecientes a una patrulla móvil quienes inmediatamente recogen los huevos del nido natural y los llevan al vivero más cercano.
Una vez que los huevos llegan al nido protegido, cavan un agujero similar al que hace la madre tortuga, cubriéndolos después con arena. Las tortuguitas nacen a los 45 o 50 días después. Ese mismo día, al atardecer, las diminutas tortugas son liberadas contando con la supervisión de los biólogos y demás personal especializado. Al finalizar esta puesta en libertad, los participantes, niños o adultos, reciben un certificado de adopción de las tortugas rescatadas en donde se señala el nombre de la tortuga en cuestión -escogido por el niño que la liberó- y la fecha de nacimiento del pequeño quelonio.
Las playas de Bahía de Banderas, son el hábitat natural de este tipo de tortugas En su estado natural, sólo un 10 a un 20% de huevos logran eclosionar; sin embargo, en las áreas protegidas este número se ha incrementado al 73%. También aumentó del dos por ciento que sobrevivían, a un 8% que ahora lo hacen. Estas tortugas invierten ocho años para llegar a la edad madura, entonces regresarán a las playas que las vieron nacer a depositar sus huevos: así se lo enseñaron sus madres, abuelas, bisabuelas, etc.; así lo han codificado en sus genes y así se los recuerda la Madre Natura al llegar cada verano. Los resultados anuales han ido in crescendo desde la creación del proyecto. Solamente en la playa que ahora visitábamos se han liberado más de 46 mil tortuguitas desde 1993 a la fecha. Estos centros vacacionales trabajan para mantener la belleza del sitio, su riqueza ecológica y la magia que los rodea y caracteriza.
¿Cuáles fueron los aspectos sobresalientes de la actividad? 1°. Obviamente la educación ambiental, que complementan los guías, biólogos todos ellos, con videos informativos sobre la vida de las tortugas marinas y los cocodrilos. 2°. Efectuar una visita a una zona protegida inmersa en los manglares para el cuidado de cocodrilos y otras especies de fauna local. 3°. La estancia en un campamento tortuguero pionero en la bahía, donde los jóvenes biólogos mexicanos trabajan en proteger una especie en peligro de extinción y 4°. La liberación de crías al mar; al final, reitero, otorgan un Certificado de Liberación de Tortugas que los hace pertenecientes al grupo de ecologistas mexicanos… así tengan tres o cuatro años de edad.
Esa dorada tarde de verano, el majestuoso Apolo se disponía a dormir; había trasnochado y a las ocho y media de la noche apenas se acercaba a la línea del horizonte, allá lejos donde el curvo perfil del mar termina justo donde se inicia el cielo. El descenso lo hizo lenta… lenta y suavemente sabedor de su belleza, y mientras se hundía en el horizonte, tiñó a la bóveda celeste, a las nubes y a las encrespadas olas del paradójicamente llamado Océano Pacífico, con el oro y la sangre crepuscular.
En la playa, tras la línea que nuestro guía trazó en la húmeda arena, los niños emocionados sostenían un último momento a las tortugas recién nacidas, luego a la voz del biólogo y con ternura indescriptible, las colocaron con ternura en la arena. Dotadas de un conocimiento ancestral, las diminutas crías caminaron hacia el mar infinito del cual vinieron y al cual volvían para completar el sempiterno y sorprendente ciclo de la vida.
Los niños aún en éxtasis vieron partir a sus “mascotas adoptadas”: ¡Ahí va Aurora y allá Jazmín!, dijeron dos chiquitinas ¡Ahí va Pepe! gritó un pequeño de escasos cuatro años; eran los nombres con los que poco antes, ellos, los niños, bautizaron a las crías. En un suspiro las tortugas alcanzaron las inquietas olas que aguardaban por ellas. Minutos después aún pudimos ver una que otra tortuguita galopando feliz en la espuma carmín de las olas… luego... nada. El sol había completado su descenso y sus rayos postreros nos regalaron el más bello de los atardeceres.
Al ver la inmensidad de este mar de agosto, no puede dejar de pensar en él, en José Ernesto Medellín Rojas, que allá en la prisión de Hunstville Texas, el mismo día y a la misma hora, atado con gruesas correas amarrillas a una camilla de ejecución, liberaba su espíritu tras quince años de zozobra y lucha. Su crimen fue horrendo, pero su ejecución pensada, calculada, malignamente planeada, lo fue más. En la arena escarlata de una playa solitaria, las tortugas fueron al encuentro de su independencia; en la celda de la muerte, el alma el reo, obtuvo la liberación.
Creo, no, mejor dicho, estoy segura de que esos niños no olvidarán lo vivido esa tarde y sé que si esa misma experiencia vivieran nuestros niños veracruzanos, todos, todos los que la disfrutaran, amarían con mayor intensidad al maravilloso planeta Tierra, al que tuvieron la suerte de arribar. Goethe, escritor alemán, dijo: “La libertad es como la vida: sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.” Eso fue lo que hicieron las tortuguitas golfinas y sus jóvenes protectores.
Alicia Dorantes
adorantesc@hotmail.com

LOS ELEMENTOS DEL REINO - 06-07-2010



LOS ELEMENTOS DEL REINO

ULTIMOS APORTES


EN ESTE NUMERO


Jesús Marchamalo




Susan Sontang




Gabriela Velázquez


Susan Sontag: Diálogo entre un descendiente de Noé y un pájaro



Diálogo entre una descendiente de Noé y un pájaro
Susan Sontag

Diálogo entre una descendiente de Noé y un pájaro
Cuéntame un cuento –dijo una de las descendientes de Noé–. Sí, cuéntame un cuento.
–¿De qué clase? Mmmm. Puedo contarte uno con final feliz.
–No seas condescendiente. Puedo tolerarlo. Sólo cuéntame un cuento.
–Entonces te contaré uno con final triste. Pero después de un rato ya no prestarás atención.
Estarás inquieta, con la mirada distraída. Y te preguntaré lo que ocurre y me responderás que
ya has oído ese cuento antes. Me dirás que no tenía por qué haber terminado tan mal.
–¿Sólo hay dos clases de cuentos? No es cierto.
–Ay, el cielo es amplio. Ay, el océano, profundo. Y todos los cuentos ya han sido contados, ay,
ay, ay...
–¡Basta! Sólo quieres atemorizarme. Pero es inútil, no tiene remedio. Debo mantener el ánimo
en alto. Sé que eres un pájaro agorero. Te gusta atemorizarme.
–¿Agorero yo? Te equivocas. Me encanta estar vivo. Precipitarme, lanzarme y posarme donde
me apetece. Lo que ocurre es que si observo mi entorno no puedo sentir más que desánimo.
–Escucha, se supone que eres el portador de buenas nuevas.
–Sólo puedo relatar lo que veo.
–Pues vuela, entonces. Y no vuelvas hasta que puedas contar algo optimista.
–¿Ves? Te lo dije, no quieres oír malas noticias.
–Vaya, es que no quiero escuchar malas noticias siempre. No me lo reproches.
–Bien, lo intentaré de nuevo. No creas que me gustan las calamidades, claro que no. Así que
quieta aquí y déjame echar otro vistazo.
–¡Espera!
–¿Qué?
–No te distraigas por ahí. Quiero decir, no hagas el tonto. Es decir, sólo trae las noticias.
–Primero me riñes por agorero, y ahora me reprochas que lo pase bien. Pero no puedo evitarlo.
El éxtasis es lo mío. Soy un artista, ya lo sabes.
–¿El éxtasis, dónde?
–Por doquier.
–Vaya suerte.
–Qué, ¿nunca lo has sentido?
–Claro, pero...
–Sí, ya sé. Pero entonces algo te desanima. Cargas con todas estas posesiones que tanto te
importan y tienes que guardar y remplazar, y todos tus ambiciosos proyectos y tu crasa
parentela, y...
–No hables de mis parientes, ¿te queda claro? Se esfuerzan mucho.
–Todos os esforzáis. Sobre todo en ignorar las malas noticias hasta que vienen a posarse en tu
regazo.
–Y ¿por qué no habríamos de albergar esperanzas? Considera a cuánto hemos logrado
sobreponernos. Y aquí estamos, todavía. Perduraremos. Lo sé.
–Eso espero. Ojalá estés en lo cierto. En todo caso, yo me voy.
–Pero, ¿volverás?
8
–Sin duda.
–¿Me lo prometes?
–Desde luego que volveré.
***
–Vaya, ¡te has retrasado!
–Lo siento. Me lo estaba pasando bien.
–¿Y qué más?
–Estaba buscando buenas noticias.
–¿Y?
–Pues bien, siempre hay alguna buena noticia, si eso es lo que quieres saber. Te ruego que no
creas que disfruto con tu preocupación.
–Vamos, preocúpame.
–Nada parece estar marchando muy bien allá. Vi cosas muy perturbadoras.
–Estoy segura de que te desviaste para encontrarlas.
–No hizo falta ir muy lejos.
–Quizás no te parezcan bien a ti. Quizás mi punto de vista es distinto.
–Muy bien, prueba tú. Traigo algunas fotos.
–Vaya, fotos. ¡Qué bien!
–Míralas.
–¡Dios mío, es la luna! Las aguas retrocedieron y recalamos en la luna. Alabado sea el Señor.
–No, es el desierto.
–Ah. Mira, éstas son magníficas.
–Gracias.
–Me parece muy hermoso. Estos dorados, rosados y castaños. Y el cielo. Y la luz. No veo que
haya nada malo.
–Bien, no se trata sólo de mirar. Tienes que saber lo que ha estado sucediendo. Hay un cuento
que acompaña las fotos. Cuando conoces el cuento, las fotos cobran otro sentido.
–Ya sé, ahora me vas a venir con lo de la maldad humana. Ya me sé la historia. Por eso hubo
un diluvio.
–No, no quiero contarte algo tan general. Más bien quiero hablar de la pasividad. Y del poder.
Quizás adviertas que no hay gente en las fotos. Pues esto es lo que ha hecho la gente.
–De igual modo, me parece hermoso. ¿No puedes ver el friso sutil de las ruinas a lo lejos, casi
del mismo color de la arena?
–A veces, cuando las cosas son destruidas, parecen hermosas.
–¿Más hermosas?
–A veces.
–¿Y cómo lo sabes?
–Debes aprender a interpretar las señales.
–No, puro graznido.
–Graznido humano, te lo aseguro.
–¿Hay mucha gente que conoce esta historia?
–Sí. Mucha. La cuestión no está en saber sino en preocuparse.
–Pero debes aceptar que preocupaciones sobran. No puedes preocuparte por todo.
–Creo que esto debería preocuparte.
–Pero el mundo es un lugar muy amplio, ¿no es así? Quiero decir, hay mucho espacio.
¿Realmente importa lo que sucede en unos cuantos lugares? ¿Si unos lugares se estropean,
9
arruinan o profanan? Siempre hay espacio para continuar. ¿Si se le prende fuego a unas
bibliotecas llenas de libros y manuscritos viejos, si se saquean unos cuantos museos? Al
mundo le sobran más cosas viejas, si eso es lo que te gusta ver.
–Debes de ser de Estados Unidos.
–¿Cómo?
–No importa.
–Creo que le contaré esta historia a unas cuantas personas. ¿Les puedo mostrar las fotos?
–¿Por qué no?
–No vueles ahora. Quédate en tu percha. ¡Volveré antes de que me eches de menos!
***
–¿Me echaste de menos?
–¿Qué dijeron los demás?
–Dijeron que las fotos eran hermosas.
–¿Es todo?
–Dijeron que también estaban inquietos.
–¿Qué más?
–Dijeron que no había nada que hacer.
–¿Eso dijeron? ¿Todos?
–Bueno, no todos...
–Y...
–Dijeron que el mundo allí fuera es cruel.
–Yo diría que el mundo también es cruel aquí dentro. En tu, ¿cómo le has llamado?, arca.
–Nos las arreglamos.
–Ya veo.
–¡De verdad! Sólo tenemos que, mira, reducir nuestras expectativas.
–A medida que todo empeora.
–Exacto.
–¿Y ahora quién es el pesimista?
–No es pesimismo. Es realismo.
–Sí, claro.
–Y también me advirtieron de que me tomara con un grano de sal lo que decías. Dijeron que
eras un artista.
–Yo ya te dije eso.
–Creí que tu labor era traer noticias.
–Los artistas también hacen eso.
–Sí, malas noticias.
–No siempre, te lo aseguro.
–Dijeron que a los artistas les gusta centrarse en los desastres. Que se deleitan en las malas
noticias. Y que son moralistas ingenuos que no comprenden las leyes de hierro de la historia. Y
(no te rías) del progreso.
–¿Cómo cuáles?
–Bien. El porqué tienen que hacer eso. La gente que todo lo domina. Por qué tienen que
destruir el desierto. Y, a veces, las ciudades y los pueblos. Lo que me mostraste en las fotos.
–¿Por qué, entonces? Dímelo tú.
10
–Porque tenemos enemigos. Enemigos malévolos. Hemos de estar preparados. Tenemos que
defendernos. Tenemos que ir allá y detenerlos antes de que sean lo bastante fuertes para
hacernos algo.
–¡Loro!
–Oye, no todos somos pájaros aquí.
–¿De verdad te crees lo que acabas de decir?
–Mira, estoy pensando en lo que me comentas. Es una pena, en verdad. Las marismas se
convirtieron en desierto. El desierto profanado. Y lo que le sucedió a los animales. Y a la
agente y a lo demás. Pero hay muchas otras consideraciones, políticas, económicas,
científicas, que no comprenderías. Eres un vagabundo. Eres un artista.
–Es cierto. No tengo ataduras. Como un pájaro.
–Digamos.
–Veo que has conocido a muchos artistas.
–Si te he ofendido, lo lamento.
–¡Dios mío, dame fuerzas! ¡Estos ilusos tan...!
–A mí no me graznes. Yo no fui. Yo no devasté el desierto. No maté a los animales. Ni masacré
a los conscriptos. No prendí fuego a la biblioteca ni saqueé el museo de antigüedades.
–¿Sabías que durante la primera guerra del Golfo se mostraban películas pornográficas a los
pilotos justo antes de que los enviaran a sus misiones de bombardeo?
–Pilotos de Estados Unidos.
–Así es.
–Oye, ésa ha sido práctica en más guerras coloniales norteamericanas que las que puedo
contar. Pero los estadunidenses no inventaron el vínculo entre la testosterona y el placer de dar
muerte, sobre todo de dar muerte desde lo alto de los cielos a gente indefensa en tierra, del
mismo modo que es el único país que envenena su propio territorio.
–¿Qué quieres decir?
–Que todos hacen lo mismo en cuanto se les presenta la oportunidad. Así pues, ¿por qué te
metes con Estados Unidos?
–Supongo que porque soy un artista estadunidense.
–¿Estás poniéndote sarcástico?
–¿Yo?
–Sí, tú.
–Hasta pronto, yo me largo al desierto de la alegría.
–Sabes, antes de que te marches, debes reconocer que la naturaleza es violencia.
–Y la naturaleza humana.
–Sí. Aunque no todos se comportan tan mal como la gente puede llegar a comportarse.
–Como si fuera perenne. Eso está sucediendo ahora mismo.
–Pues yo no soy una de las perpetradoras. La gente que de hecho hace esto ni siquiera
hablaría con una criatura como tú. La gente que hace esto sólo alzaría una arma y te borraría
de los cielos.
Se escucha un aletear de alas.
–¡Oye! ¡No te vayas! ¡No soy una de los dirigentes del planeta! ¡Soy una pobre criatura como
tú! No te... vayas.
*
Aquí estoy de vuelta.
Silencio.

Jesús Marchamalo: Ernest Hemingway-Hemnistein



Ernest Hemingway-Heminstein

Jesús Marchamalo


Ernest Hemingway, escritor, reportero, aventurero, cazador, incansable bebedor de ron y ginebra, decía que le habían concedido el premio Nobel porque en El viejo y el mar no hay apenas palabrotas. El autor norteamericano tenía frecuentes problemas con la ortografía, a veces por despiste y en ocasiones por simple ignorancia o simple desinterés. Escribía, por ejemplo, jawb en lugar de job (trabajo en inglés), que suena prácticamente igual, y se quedaba tan ancho. No le preocupaban las faltas y sostenía que si se quiere ser un escritor de éxito siempre se puede pagar a alguien que se encargue de corregirlas.
De hecho, inventó una lengua franca que hablaba cuando viajaba por Europa, y que era una mezcla de palabras y expresiones en italiano, inglés, alemán y español. Escribía Rooshia en lugar de Rusia; multa súbito en lugar de molto presto, o cognaci en vez del correcto cognac francés.
Ingenioso "motero". Otra de sus manías consistía en buscarse motes, docenas de ellos, jugando con las letras o el sonido de su apellido. En España, cuando cubrió como reportero la Guerra Civil adoptó el nombre de Hemingstein, por el que se le conocía casi oficialmente en todas partes, y que era un cruce entre Hemingway y Frankenstein.También se conservan multitud de cartas curzadas con amigos o conocidos que firma con divertidos seudónimos, como Wemingway, Wemage, Wemedge o Hemmy, entre otros muchos. Esta pasión por deformar y desfigurar los nombres propios le llevó, de pequeño, a idear multitud de ellos para sus hermanas y, a lo largo de su vida, para muchos de sus amigos, a quienes rebautizaba con apodos sonoros y divertidos.Cuando conoció a la que sería su primera mujer, Hadley, acordaron rápidamente que le llamaría Hash, que quiere decir sofrito en inglés y también hachis en argot. Toda una adicción.

lunes, julio 05, 2010

Gabriela Velázquez: La Crónica que no hizo Julio Verne...



La crónica que no hizo Julio Verne, porque no existió INTERNET ni la National Gallery en ese entonces.


Gabriela Velázquez

Es mucho mejor que ir, porque te ahorras el viaje, el problema del jet lag, y por supuesto las enormes colas que tienes que hacer para poder penetrar en este recinto maravilloso y enorme que te costaría no sólo un par, sino tres cuatro y si tienes la suerte de quedarte en Londres por más de un año, ¿por qué no? constantes visitas para poder saborear todas las salas. Entrar a la NationalGallery punto org punto Reino Unido, es maravilloso. Si Julio Verne hubiera podido informarse en Internet, las Veinte mil leguas de viaje submarino nos hubieran llevado aún más allá de eso. Pero en sus tiempos no hubo Internet, no hubo conexiones on line ni paseos por lugares a los que sólo hubieras podido llegar emprendiendo una Vuelta al mundo en 80 días
Primero te armas, como en la visita real, con cuaderno y lápiz. Y si el motivo que te llevó allí es el de la pintura y/o el dibujo, pues también de tu caja de pasteles. Lo mejor de entrar on line es que puedes tener además, acuarelas, oleos, telas, caballetes y un montón de enseres que harán tu día feliz, el día que decides entrar a
http://nationalgallery.org.uk/
La siguiente maravilla de hacerlo on line, es que nadie, NADIE te puede decir nada si llevas un café en la mano, si comes galletas y tiras migajas, si hablas en voz alta y bueno, no puedes conocer gente maravillosa con quien discutir un cuadro, a quien pedir una opinión o que te tome una foto junto a los girasoles de Van Gogh o al poco conocido pero muy famoso y enorme “La ejecución de Maximiliano, de Manet.
Por otra parte, este portal mágico te permite acceder a todas las exhibiciones y eventos que se llevan a cabo, lo que te perderías si fueras a una sola visita al pasar tus vacaciones a Londres.
Otra maravilla es, que puedes ver a cada artista en orden alfabético. Ver la colección de la Galería Nacional, las últimas adquisiciones y cada sala. Puedes hacer un plan de visita y todo guiada por mano de los expertos curadores de este maravilloso lugar.
Puedes a través de esta pequeña máquina acompañarte a lo largo y a lo ancho, recorrer siglos de arte y aprender sobre éstos. Especialmente en el apartado “Un artista a la vez”
He aquí la mayor ventaja de visitar un museo on line, que puedes tomarte todo el tiempo del mundo, no tienes que hacer una gran inversión, bueno, sí, pero solamente de tiempo, y el tiempo es oro, pero también vale oro todo lo que una visita “guiada” te puede enseñar, lo que puedes aprender y ¿Quién te dice que lo tienes que hacer sola? Puedes empezar un chatroom, o comentarlo en Facebook. Twittear lo que haces y enseguida puedes tener cientos, miles de seguidores por todos lados contigo en tu viaje por la National Gallery.
Ah, lo que si no harás será terminar tu visita en la tienda de regalos de la Galería comprando el calendario de los impresionistas para tu papá, ni la agenda de los renacentistas para tu mamá. O los rompecabezas de alguno de los cuadros más famosos de la Gallery como Bacco y Ariadna de Tiziano, y un poster de tu visita con la vista aérea de Trafalgar Square con todo y Nelson para tu recamara.
Algo que aprendí en esta visita fue ¿Sabías que el término Masterpiece (Obra maestra) viene del trabajo final de los aprendices de los cuales el Maestro escogía el mejor trabajo y le daba el título de Master por derecho propio?