
Nada mejor que el mar al fondo.
Mi madre, a quien el sol y el dolor
miraron siempre desde niña,
ve cómo escapa el tiempo,
con esa serena gravedad
que tienen los esteros
cuando comienza a oscurecer.
Viste un tono marrón
adecuado a la tristeza
Junto, mi padre,
un hombre de campo, apuesto y sabio,
de piel blanca y ojos verdes
que recuerdan la alfalfa con rocío,
domina firme la distancia
que existe de la tierra al agua.
Su pecho en una alba guayabera
emerge de un pleno desafío
entre los tropiezos de la vida.
Y yo estoy aquí,
río resuelto en vértigos,
fuera de ellos.
Y de su fotografía.
Mi madre, a quien el sol y el dolor
miraron siempre desde niña,
ve cómo escapa el tiempo,
con esa serena gravedad
que tienen los esteros
cuando comienza a oscurecer.
Viste un tono marrón
adecuado a la tristeza
Junto, mi padre,
un hombre de campo, apuesto y sabio,
de piel blanca y ojos verdes
que recuerdan la alfalfa con rocío,
domina firme la distancia
que existe de la tierra al agua.
Su pecho en una alba guayabera
emerge de un pleno desafío
entre los tropiezos de la vida.
Y yo estoy aquí,
río resuelto en vértigos,
fuera de ellos.
Y de su fotografía.
2 comentarios:
quién eres? dónde estás? por qué esa imagen? y la guayabera, de qué le sirve a la nostalgia? Peni
Muy bello. A mi si me dice mucho. Me trajiste a mi suegro emigrante, trabajando en su rancho, enamorado del entorno; casado con una mujer mucho mas joven, trabajadora y buena, pero con una historia terrible a sus espaldas. Isabel
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