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lunes, enero 07, 2008

Ariel García: Poemas



CREO

Creo en el espíritu de los Dodos
Y el amor invisible.
Creo en tu vientre
Más que en la velocidad de las flechas.
Creo en lo visible
de la palabra y el aire de los rezos.
Creo en lo que no es para que sea.
Dime qué has perdido
Y te diré quien eres.
A veces cuando madrugo
amanece más temprano.
A veces la lluvia anochece mi rostro,
A veces no tengo rostro y tú eres la lluvia.
Para mí una golondrina hace el verano
Aunque el verano dure diez meses.
Creo en tus pies, tus ojos y tus manos,
Creo en tu boca y en el cansancio de tu sexo
Creo en las flores de un día y la fertilidad de la luna.
Creo en el dolor de las piedras y la paciencia de las aves.
Creo en la esperanza ausente del mundo.
Creo en la verdad de tu cuerpo,
Creo en la mentira de mis versos
Creo en mis sueños.
Y bajo el cadáver de mis sueños todavía respiro,
Te quiero y creo, por eso creo.



¿EN QUÉ PIENSA MICHAEL CORLEONE?

En una tarde de diciembre
un hombre joven medita
sobre el destino y el futuro.
Son pesadas las cadenas que unen el amor y la desgracia,
Y el perdón es imposible en estos días.

Quemado por el silencio
Michael Corleone
Pone la mano frente a su frente
Y le pide a Dios no ser el ángel ejecutor
En esta tarde desolada.

Este Miguel no puede luchar,
Porque es él mismo,
el demonio de la venganza.
Si padre no hubiera muerto
Estos caminos serían distintos.

La voz de la familia
Son risas que se alejan.
Cumpleaños de la alegría,
Música antigua y abrazos:
¿En qué piensas cuando nadie esta cerca?


NACE UN DODO

Un huevo de luz se ha roto
Y ya sopla el buen aire de los ríos.
Tu esperanza llegó en una balsa improbable
Para que amaneciera mi vida.
Bajo cada pequeño desastre
La mirada de un pequeño Dodo nos reanima.
Eres la promesa del tiempo,
La mañana como fue desde un principio.
Serás noble como un árbol y darás tu vida en alimento
Para una tarde de dulzura y bendiciones.
En esta temporada de mezquinos
Dar es rebeldía
Y el amor una piedra en el zapato de los fuertes.

5 comentarios:

Juan joaquín Pereztejada dijo...

Yo creo que estos son excelentes poemas, que me sorpenden gratamente por venir de mi amigo Ariel de quien no tenía noticias desde hace mucho. En estos poemas Ariel nos muestra la mesa desde un ángulo insospechado, quizá en la esquina donde hacen su nido las arañas o en el paisaje onírico o inconsciente donde surge el dodo, es animal a punto de extinguirse que es cada uno de nosotros en un avisto al abismo. la palabra nos permite explorar ese vacío y salir de él. Gracias Ariel por estos poemas ¿habrá más por allí?

Anónimo dijo...

Va un abrazo, compadre, por tan deliciosa lectura, imágenes que desprenden nostalgia y requerimientos, ¿cuáles? Sólo el cielo ¿o el infierno? . La verdad poco importa, lo esencial es que escribas.
Mary carmen

ariel dijo...

Oigan, pues muchas gracias por los comentarios. Respondiendo a Juan, sí hay otros poemas que ya pronto les haré llegar. A mi comadre le contesto que mi temporada en el infierno ya terminó, ahora vivo en la calle dos de abril novecientos seis. Un abrazo maestros.

Anónimo dijo...

Hola Ariel. Lei tus poemas, Guillermo también. Espero que estés bien. Saludos desde Puebla

ariel dijo...

Gracias por los comentarios, un abrazo para los dos, hasta Puebla.