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martes, enero 08, 2008

Ignacio García: Del Soy la Morsa a Finnegans Wake



El anuncio de alguien que convierte viejos acetatos de 33 rpm a CD’s, me hace sacar un buen número de los primeros para elegir y ver la posibilidad de recuperar la nostalgia a la que obliga el pasado. Entre estos antiguos discos, se hallan 6 ó 7 de The Beatles, y, dos de ellos, Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band y Magical Mistery Tour, me conducen (por la letra impresa dentro de sus fundas) al recuerdo de ese gusto e influencia que John Lennon tuvo de las lecturas de ese gigante de las letras llamado James Joyce.


Las pocas veces que se le preguntó a Lennon sobre sus lecturas favoritas, jamás hizo a un lado su preferencia por el autor del Ulises. Si se le interrogaba acerca de si en sus letras existía la huella del irlandés, al parecer lo ocultaba, no tanto por el rubor que él sintiera sino, más bien, porque sus letras eran firmadas al alimón con McCartney. No obstante en I Am the Walrus (en español: Soy la Morsa) [1] John deja ver todo un arsenal joyceano, al parecer, y bajo comentarios de sus críticos, no tanto tomados del Ulises sino de un trabajo inconcluso de Joyce que el ex - Beatle llegó a conocer de refilón; se trata de Finnegans Wake.

No faltan quienes comentan que la pieza en cuestión fue escrita bajo el influjo de un viaje de ácido, y que las altas y bajas de la canción fueron inspiradas por la sirena de una patrulla que Lennon escuchó mientras la componía. Otros agregan que las voces al final de la canción son de un progama de la BBC de Londres dedicado a Shakespeare y llamado King Lear.Fuera de ello, la letra de la canción parece tener toda esa mezcla del inglés (tan noble para componer palabras) que Joyce utiliza en su Wake con un sinnúmero de connotaciones. He aqu{i algunos ejemplos vertidos en Walrus: ''eggman", parece ser una experiencia sexual donde un huevo juega la mayor parte del significado. Las palabras "goo goo ga joob" son definitivamente tomadas, con toda su literalidad, del libro de Joyce. La idea de la morsa ( walrus) viene del poema, si no de Joyce, si de Lewis Carroll en su cuento The walrus and the carpenter en Alice in wonderland. Punto aparte merece el lenguaje censurado (al igual que en el Ulises) usado por Lennon en la canción, como las letras que rezan: " pornographic priestess" y ''let your knickers down", o "I'm sitting on a cornflake", o sea un Kellogs, cuando en la Gran Bretaña existe un buen número de lords con ese apellido.


La otra gran influencia que revela Lennon, en ésta y otras de sus canciones, es la del sello hermético, cuando no (como lo hace Joyce) confuso e incomprensible, a la vez que súper improvisado. Se dice que, en un instante en que se atoró en la composición de Walrus, llamó a un amigo por teléfono a un hospital para que le silbara una tonada que acostumbraba; aquél lo hizo y Lennon la incluyó en su canción.

En fin, que cuando uno escucha Yellow custard, green slop pie, all mixed together with a dead dog's eye. Slap it on a butty, ten foot thick, then wash it all down with a cup of cold sick, uno no puede dejar de pensar en esa obra monumental pretendida por Joyce en la que el lenguaje toma un rumbo con orientación cuasi-universal, si bien, casi ilegible en español. Para gozar a plenitud de este libro, lo mejor es poder leer el Finnegans Wake en el original, pero como es una tarea harto compleja (aún para quienes hablan el inglés nativo, o el mismo dublinés), uno tiende a desmoralizarse, y a abandonarlo a las pocas páginas. [2]


Esto es así, porque la forma de escritura del Wakes no es precisamente inglés (y si lo es resulta ser totalmente joyceano); se trata de una suerte de lenguaje de los sueños, donde muchos símbolos son polisémicos. Algunos párrafos admiten, como un cuadro de Modigliani, más de una interpretación, y es posible que cualquiera de ellas sean válidas. Alguien dijo que Finnegans Wake no es un libro para leer de corrido, sino para abrir en cualquier parte y sólo sumergirse en él, como uno se sumergiría en un koan o pintura zen. Aquellos que buscan la trama que se esconde tras la fuerte distorsión formal de la obra se pierden lo esencial del libro: su pluralidad, su ambigüedad, su lúdica riqueza, y la exploración de los límites de la literatura, tan lejos como nadie ha llegado; excepto el genio de Joyce, a veces retomado por algún músico como Lennon: sólo para que nostalgia y amor por el pasado, nos sean devueltos en palabras. [3]

[1] Título de una canción escrita a mediados de 1967 por el mismo Lennon, (sin bien editada a nombre de Lennon/McCartney), y publicada como un single junto con Hello Goodbye por The Beatles el 24 de noviembre de ese mismo año, y el 27 de noviembre en el álbum Magical Mystery Tour
[2] Para los interesados en esta aventura, este servidor posee una copia en PDF del Wakes. Sólo envíeme un correo
igh777@hotmail.com y le hago llegar el material en inglés.
[3] Leandro Fanzone ha realizado un trabajo monumental para tratar de hacer llegar al público de habla hispana su versión del Wake. Para los interesados en este esfuerzo, ponemos a su disposición algunos párrafos, traducción y comentario de éstos en Traducción de fragmentos de Finnegans Wake, de James
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4 comentarios:

Juan Joaquín Pereztejada dijo...

Nacho, muchas gracias por este texto. Fuera de tecnologías, déjame comentarte que Lennon en una entrevista, se llamaba "Quién escribió qué", comentaba sobre esta canción y hacía referencia más que nada a esa texto de Carrol que mencionas y donde, según Lennon, la Morsa era el villano cosa que entendió después y el carpintero el bueno, pero agregaba "imagínate como se hubiese escuchado I am the carpenter". Cabría preguntarse ¿los juegos de palabras y el absurdo le vienen de Joyce o de Lewis Carrol? ¿Lucy no es otra Alicia en el país de la maravillas sicódelicas?A mi me impresionaba la mención de Edgar Allan Poe escritor más inglés que gringo, siendo pateado. Un saludo

Lina de Voi dijo...

Nachito:
Pues te cuento que me sorprendio encontrar el Wake como lectura obligatoria en algunas clases de discurso en mi escuela, y ahora en una clase de composicion inglesa. Y te digo que me sorprende porque si algo caracteriza a nuestra generacion es la poca profundidad en los analisis y la polisemica en particular. En el caso de Lennon, creo que me viene se cerca, dos o tres canciones en realidad es lo que hay de distancia, pero la forma en que nos llega hace que cantantes como el, o Dylan, a quien se que tambien admiras, pasen entre nosotros mucho mejor que los libros de Joyce o incluso de Lewis. Gracias por este texto, me resulto super util. Un abrazo, Peni

Anónimo dijo...

Nacho:
Hace muchos años renuncié a la lectura de FW. Pasmado, ideológicamente obligado a entrarle como lectura obligada, intenté hincarle el diente.
Un sentimiento de frustración juvenil quedó como herencia.
Sin embargo, la letra de Lennon jamás me provocó esa sensación, a pesar de que tampoco la entendía cabalmente.
Agradezco el texto que publicas y te EXIJO que continúes explorando este asunto (en concreto: hazme la tarea de recuperar la gana de leer Finnegan Wake)
Recibe un abrazo muy afectuoso.

José Luis Cerdán

Anónimo dijo...

No hay manera de leer el Finnegans Wake màs que en inglès, es intraducible. Y sì, Lennon lo leyo, pero no creo que lo entendiera màs que los eruditos a quienes deja atònitos.