martes 25 de septiembre de 2007

Lourdes Franyuti: Venciendo la soledad

Cuadro obra de la monja pintora Isabel Guerra (Madrid, 1947)

Tengo tiempo de sobra. He querido salir temprano de casa con el propósito de desayunar en la cafetería más cercana a la oficina. Escucho la melodía número tres del disco compacto. Mi preferida; ésa que me inyecta de energía matutina para cumplir con la jornada de trabajo. Doy vuelta al volante en la Sur 25 y me estaciono en batería. Con cuidado, guardo el portafolios en la cajuela del auto, tomo dos códigos reglamentarios en materia fiscal y me dirijo con paso lento a la mesa ubicada junto a la ventana que colinda con un espacio asignado para juegos infantiles.

El mesero pregunta qué deseo ordenar y contesto: Lo de siempre. Supongo que la pregunta es puro protocolo, ya que él sabe, de hecho, que el café americano y la dona espolvoreada con azúcar me acompañan por la mañanas. Abro el código en la página que señala el separador para subrayar la información que a mi juicio es pertinente destacar. Acomodo mi cabello y mi flequillo. Quiero lucir interesante, aunque a mi alrededor sólo estén ocupadas escasas cuatro mesas.

Observo detenidamente el tobogán de color rojo y el sube-y-baja. Me quedo impávida y mi mente retrocede varios años atrás. El escenario es el mismo, sólo que la decoración varía: las mesas, sillas, mantelería, el uniforme de los camareros… hasta el sube-y-baja luce diferente. Quiero entender el significado de todo esto. He ido atrás en el tiempo para darme cuenta de mi error. He vivido hundida en aquella época, para ser precisa, los años ochenta. Y no me refiero a mi vida profesional; en este ámbito he brillado más que cualquier hombre. Me sitúo en mi vida personal. Acudo todos los días a este lugar. En esta cafetería que veo ahora tan cambiada, leo mi carta que uso como separador, aquella carta que he roto y pegado luego con cinta adhesiva.

Cuántas veces rechacé su amor. Un inmenso y real amor. En esta carta él me proponía que dejara todo y lo siguiera. Me decía que una mujer tan hermosa e inteligente podría empezar de nuevo en cualquier ciudad. A cada momento me describía como única entre las demás mujeres. Recuerdo cómo me lo pidió aquí mismo, llorando, y yo no acepté. En esa época ya era reconocida en mi trabajo. Me arrepiento tanto de no haber seguido el dictado de mi corazón, que a diario vuelvo a esta hora y desayuno lo mismo que él ordenó aquel día. Decidí tomar el camino profesional. A mis cincuenta y dos años, es así cómo trato de evadir mi realidad: escuchando música, vistiéndome y peinándome al estilo particular de aquella época… Sólo así puedo vencer la profunda soledad en la que me encuentro ahora sumergida.


José Saramago: El cuento de la isla desconocida



Un hombre llamó a la puerta del rey y le dijo, Dame un barco. La casa del rey tenía muchas más puertas, pero aquélla era la de las peticiones. Como el rey se pasaba todo el tiempo sentado ante la puerta de los obsequios (entiéndase, los obsequios que le entregaban a él), cada vez que oía que alguien llamaba a la puerta de las peticiones se hacía el desentendido, y sólo cuando el continuo repiquetear de la aldaba de bronce subía a un tono, más que notorio, escandaloso, impidiendo el sosiego de los vecinos (las personas comenzaban a murmurar, Qué rey tenemos, que no atiende), daba orden al primer secretario para que fuera a ver lo que quería el impetrante, que no había manera de que se callara. Entonces, el primer secretario llamaba al segundo secretario, éste llamaba al tercero, que mandaba al primer ayudante, que a su vez mandaba al segundo, y así hasta llegar a la mujer de la limpieza que, no teniendo en quién mandar, entreabría la puerta de las peticiones y preguntaba por el resquicio, Y tú qué quieres. El suplicante decía a lo que venía, o sea, pedía lo que tenía que pedir, después se instalaba en un canto de la puerta, a la espera de que el requerimiento hiciese, de uno en uno, el camino contrario, hasta llegar al rey. Ocupado como siempre estaba con los obsequios, el rey demoraba la respuesta, y ya no era pequeña señal de atención al bienestar y felicidad del pueblo cuando pedía un informe fundamentado por escrito al primer secretario que, excusado será decirlo, pasaba el encargo al segundo secretario, éste al tercero, sucesivamente, hasta llegar otra vez a la mujer de la limpieza, que opinaba sí o no de acuerdo con el humor con que se hubiera levantado.
Sin embargo, en el caso del hombre que quería un barco, las cosas no ocurrieron así. Cuando la mujer de la limpieza le preguntó por el resquicio de la puerta, Y tú qué quieres, el hombre, en vez de pedir, como era la costumbre de todos, un título, una condecoración, o simplemente dinero, respondió. Quiero hablar con el rey, Ya sabes que el rey no puede venir, está en la puerta de los obsequios, respondió la mujer, Pues entonces ve y dile que no me iré de aquí hasta que él venga personalmente para saber lo que quiero, remató el hombre, y se tumbó todo lo largo que era en el rellano, tapándose con una manta porque hacía frío. Entrar y salir sólo pasándole por encima. Ahora, bien, esto suponía un enorme problema, si tenemos en consideración que, de acuerdo con la pragmática de las puertas, sólo se puede atender a un suplicante cada vez, de donde resulta que mientras haya alguien esperando una respuesta, ninguna otra persona podrá aproximarse para exponer sus necesidades o sus ambiciones. A primera vista, quien ganaba con este artículo del reglamento era el rey, puesto que al ser menos numerosa la gente que venía a incomodarlo con lamentos, más tiempo tenía, y más sosiego, para recibir, contemplar y guardar los obsequios. A segunda vista, sin embargo, el rey perdía, y mucho, porque las protestas públicas, al notarse que la respuesta tardaba más de lo que era justo, aumentaban gravemente el descontento social, lo que, a su vez, tenía inmediatas y negativas consecuencias en el flujo de obsequios. En el caso que estamos narrando, el resultado de la ponderación entre los beneficios y los perjuicios fue que el rey, al cabo de tres días, y en real persona, se acercó a la puerta de las peticiones, para saber lo que quería el entrometido que se había negado a encaminar el requerimiento por las pertinentes vías burocráticas. Abre la puerta, dijo el rey a la mujer de la limpieza, y ella preguntó, Toda o sólo un poco.



El rey dudó durante un instante, verdaderamente no le gustaba mucho exponerse a los aires de la calle, pero después reflexionó que parecería mal, aparte de ser indigno de su majestad, hablar con un súbdito a través de una rendija, como si le tuviese miedo, sobre todo asistiendo al coloquio la mujer de la limpieza, que luego iría por ahí diciendo Dios sabe qué, De par en par, ordenó. El hombre que quería un barco se levantó del suelo cuando comenzó a oír los ruidos de los cerrojos, enrolló la manta y se puso a esperar. Estas señales de que finalmente alguien atendería y que por tanto el lugar pronto quedaría desocupado, hicieron aproximarse a la puerta a unos cuantos aspirantes a la liberalidad del trono que andaban por allí, prontos para asaltar el puesto apenas quedase vacío. La inopinada aparición del rey (nunca una tal cosa había sucedido desde que usaba corona en la cabeza) causó una sorpresa desmedida, no sólo a los dichos candidatos, sino también entre la vecindad que, atraída por el alborozo repentino, se asomó a las ventanas de las casas, en el otro lado de la calle. La única persona que no se sorprendió fue el hombre que vino a pedir un barco. Calculaba él, y acertó en la previsión, que el rey, aunque tardase tres días, acabaría sintiendo la curiosidad de ver la cara de quien, nada más y nada menos, con notable atrevimiento, lo había mandado llamar. Dividido entre la curiosidad irreprimible y el desagrado de ver tantas personas juntas, el rey, con el peor de los modos, preguntó tres preguntas seguidas, Tú qué quieres, Por qué no dijiste lo que querías, Te crees que no tengo nada más que hacer, pero el hombre sólo respondió a la primera pregunta, Dame un barco, dijo. El asombro dejó al rey hasta tal punto desconcertado que la mujer de la limpieza se vio obligada a acercarle una silla de enea, la misma en que ella se sentaba cuando necesitaba trabajar con el hilo y la aguja, pues, además de la limpieza, tenía también la responsabilidad de algunas tareas menores de costura en el palacio, como zurcir las medias de los pajes. Mal sentado, porque la silla de enea era mucho más baja que el trono, el rey buscaba la mejor manera de acomodar las piernas, ora encogiéndolas, ora extendiéndolas para los lados, mientras el hombre que quería un barco esperaba con paciencia la pregunta que seguiría, Y tú para qué quieres un barco, si puede saberse, fue lo que el rey preguntó cuando finalmente se dio por instalado con sufrible comodidad en la silla de la mujer de la limpieza, Para buscar la isla desconocida, respondió el hombre. Qué isla desconocida, preguntó el rey, disimulando la risa, como si tuviese enfrente a un loco de atar, de los que tienen manías de navegaciones, a quien no sería bueno contrariar así de entrada, La isla desconocida, repitió el hombre, Hombre, ya no hay islas desconocidas, Quién te ha dicho, rey, que ya no hay islas desconocidas, Están todas en los mapas, En los mapas están sólo las islas conocidas, Y qué isla desconocida es esa que tú buscas, Si te lo pudiese decir, entonces no sería desconocida, A quién has oído hablar de ella, preguntó el rey, ahora más serio, A nadie, En ese caso, por qué te empeñas en decir que ella existe, Simplemente porque es imposible que no exista una isla desconocida, Y has venido aquí para pedirme un barco, Sí, vine aquí para pedirte un barco, Y tú quién eres para que yo te lo dé, Y tú quién eres para no dármelo, Soy el rey de este reino y los barcos del reino me pertenecen todos, Más les pertenecerás tú a ellos que ellos a ti, Qué quieres decir, preguntó el rey inquieto, Que tú sin ellos nada eres, y que ellos, sin ti, pueden navegar siempre, Bajo mis órdenes, con mis pilotos y mis marineros, No te pido marineros ni piloto, sólo te pido un barco, Y esa isla desconocida, si la encuentras, será para mí, A ti, rey, sólo te interesan las islas conocidas, También me interesan las desconocidas, cuando dejan de serlo, Tal vez ésta no se deje conocer, Entonces no te doy el barco, Darás. Al oír esta palabra, pronunciada con tranquila firmeza, los aspirantes a la puerta de las peticiones, en quienes, minuto tras minuto, desde el principio de la conversación iba creciendo la impaciencia, más por librarse de él que por simpatía solidaria, resolvieron intervenir en favor del hombre que quería el barco, comenzando a gritar. Dale el barco, dale el barco. El rey abrió la boca para decirle a la mujer de la limpieza que llamara a la guardia del palacio para que estableciera inmediatamente el orden público e impusiera disciplina, pero, en ese momento, las vecinas que asistían a la escena desde las ventanas se unieron al coro con entusiasmo, gritando como los otros, Dale el barco, dale el barco. Ante tan ineludible manifestación de voluntad popular y preocupado con lo que, mientras tanto, habría perdido en la puerta de los obsequios, el rey levantó la mano derecha imponiendo silencio y dijo, Voy a darte un barco, pero la tripulación tendrás que conseguirla tú, mis marineros me son precisos para las islas conocidas. Los gritos de aplauso del público no dejaron que se percibiese el agradecimiento del hombre que vino a pedir un barco, por el movimiento de los labios tanto podría haber dicho Gracias, mi señor, como Ya me las arreglaré, pero lo que nítidamente se oyó fue lo que a continuación dijo el rey, Vas al muelle, preguntas por el capitán del puerto, le dices que te mando yo, y él que te dé el barco, llevas mi tarjeta. El hombre que iba a recibir un barco leyó la tarjeta de visita, donde decía Rey debajo del nombre del rey, y eran éstas las palabras que él había escrito sobre el hombro de la mujer de la limpieza, Entrega al portador un barco, no es necesario que sea grande, pero que navegue bien y sea seguro, no quiero tener remordimientos en la conciencia si las cosas ocurren mal. Cuando el hombre levantó la cabeza, se supone que esta vez iría a agradecer la dádiva, el rey ya se había retirado, sólo estaba la mujer de la limpieza mirándolo con cara de circunstancias. El hombre bajó del peldaño de la puerta, señal de que los otros candidatos podían avanzar por fin, superfluo será explicar que la confusión fue indescriptible, todos queriendo llegar al sitio en primer lugar, pero con tan mala suerte que la puerta ya estaba cerrada otra vez. La aldaba de bronce volvió a llamar a la mujer de la limpieza, pero la mujer de la limpieza no está, dio la vuelta y salió con el cubo y la escoba por otra puerta, la de las decisiones, que apenas es usada, pero cuando lo es, lo es. Ahora sí, ahora se comprende el porqué de la cara de circunstancias con que la mujer de la limpieza estuvo mirando, ya que, en ese preciso momento, había tomado la decisión de seguir al hombre así que él se dirigiera al puerto para hacerse cargo del barco. Pensó que ya bastaba de una vida de limpiar y lavar palacios, que había llegado la hora de mudar de oficio, que lavar y limpiar barcos era su vocación verdadera, al menos en el mar el agua no le faltaría. No imagina el hombre que, sin haber comenzado a reclutar la tripulación, ya lleva detrás a la futura responsable de los baldeos y otras limpiezas, también es de este modo como el destino acostumbra a comportarse con nosotros, ya está pisándonos los talones, ya extendió la mano para tocarnos en el hombro, y nosotros todavía vamos murmurando, Se acabó, no hay nada más que ver, todo es igual.
Andando, andando, el hombre llegó al puerto, fue al muelle, preguntó por el capitán, y mientras venía, se puso a adivinar cuál sería, de entre los barcos que allí estaban, el que iría a ser suyo, grande ya sabía que no, la tarjeta de visita del rey era muy clara en este punto, por consiguiente quedaban descartados los paquebotes, los cargueros y los navíos de guerra, tampoco podría ser tan pequeño que aguantase mal las fuerzas del viento y los rigores del mar, en este punto también había sido categórico el rey, que navegue bien y sea seguro, fueron éstas sus formales palabras, excluyendo así explícitamente los botes, las falúas y las chalupas, que siendo buenos navegantes, y seguros, cada uno conforme a su condición, no nacieron para surcar los océanos, que es donde se encuentran las islas desconocidas. Un poco apartada de allí, escondida detrás de unos bidones, la mujer de la limpieza pasó los ojos por los barcos atracados, Para mi gusto, aquél, pensó, aunque su opinión no contaba, ni siquiera había sido contratada, vamos a oír antes lo que dirá el capitán del puerto. El capitán vino, leyó la tarjeta, miró al hombre de arriba abajo y le hizo la pregunta que al rey no se le había ocurrido, Sabes navegar, tienes carnet de navegación, a lo que el hombre respondió, Aprenderé en el mar. El capitán dijo, No te lo aconsejaría, capitán soy yo, y no me atrevo con cualquier barco, Dame entonces uno con el que pueda atreverme, no, uno de ésos no, dame un barco que yo respete y que pueda respetarme a mí, Ese lenguaje es de marinero, pero tú no eres marinero, Si tengo el lenguaje, es como si lo fuese. El capitán volvió a leer la tarjeta del rey, después preguntó, Puedes decirme para qué quieres el barco, Para ir en busca de la isla desconocida, Ya no hay islas desconocidas, Lo mismo me dijo el rey, Lo que él sabe de islas lo aprendió conmigo, Es extraño que tú, siendo hombre de mar, me digas eso, que ya no hay islas desconocidas, hombre de tierra soy yo, y no ignoro que todas las islas, incluso las conocidas, son desconocidas mientras no desembarcamos en ellas, Pero tú, si bien entiendo, vas a la búsqueda de una donde nadie haya desembarcado nunca, Lo sabré cuando llegue, Si llegas, Sí, a veces se naufraga en el camino, pero si tal me ocurre, deberás escribir en los anales del puerto que el punto adonde llegué fue ése, Quieres decir que llegar, se llega siempre, No serías quien eres si no lo supieses ya. El capitán del puerto dijo, Voy a darte la embarcación que te conviene. Cuál, Es un barco con mucha experiencia, todavía del tiempo en que toda la gente andaba buscando islas desconocidas, Cuál, Creo que incluso encontró algunas, Cuál, Aquél. Así que la mujer de la limpieza percibió para dónde apuntaba el capitán, salió corriendo de detrás de los bidones y gritó, Es mi barco, es mi barco, hay que perdonarle la insólita reivindicación de propiedad, a todo título abusiva, el barco era aquel que le había gustado, simplemente. Parece una carabela, dijo el hombre, Más o menos, concordó el capitán, en su origen era una carabela, después pasó por arreglos y adaptaciones que la modificaron un poco, Pero continúa siendo una carabela, Sí, en el conjunto conserva el antiguo aire, Y tiene mástiles y velas, Cuando se va en busca de islas desconocidas, es lo más recomendable. La mujer de la limpieza no se contuvo, Para mí no quiero otro, Quién eres tú, preguntó el hombre, No te acuerdas de mí, No tengo idea, Soy la mujer de la limpieza, Qué limpieza, La del palacio del rey, La que abría la puerta de las peticiones, No había otra, Y por qué no estás en el palacio del rey, limpiando y abriendo puertas, Porque las puertas que yo quería ya fueron abiertas y porque de hoy en adelante sólo limpiaré barcos, Entonces estás decidida a ir conmigo en busca de la isla desconocida, Salí del palacio por la puerta de las decisiones, Siendo así, ve para la carabela, mira cómo está aquello, después del tiempo pasado debe precisar de un buen lavado, y ten cuidado con las gaviotas, que no son de fiar, No quieres venir conmigo a conocer tu barco por dentro, Dijiste que era tuyo, Disculpa, fue sólo porque me gustó, Gustar es probablemente la mejor manera de tener, tener debe de ser la peor manera de gustar. El capitán del puerto interrumpió la conversación, Tengo que entregar las llaves al dueño del barco, a uno o a otro, resuélvanlo, a mí tanto me da, Los barcos tienen llave, preguntó el hombre, Para entrar, no, pero allí están las bodegas y los pañoles, y el camarote del comandante con el diario de a bordo, Ella que se encargue de todo, yo voy a reclutar la tripulación, dijo el hombre, y se apartó.
La mujer de la limpieza fue a la oficina del capitán para recoger las llaves, después entró en el barco, dos cosas le valieron, la escoba del palacio y el aviso contra las gaviotas, todavía no había acabado de atravesar la pasarela que unía la amurada al atracadero y ya las malvadas se precipitaban sobre ella gritando, furiosas, con las fauces abiertas, como si la fueran a devorar allí mismo. No sabían con quién se enfrentaban. La mujer de la limpieza posó el cubo, se guardó las llaves en el seno, plantó bien los pies en la pasarela y, remolineando la escoba como si fuese un espadón de los buenos tiempos, consiguió poner en desbandada a la cuadrilla asesina. Sólo cuando entró en el barco comprendió la ira de las gaviotas, había nidos por todas partes, muchos de ellos abandonados, otros todavía con huevos, y unos pocos con gaviotillas de pico abierto, a la espera de comida, Pues sí, pero será mejor que se muden de aquí, un barco que va en busca de la isla desconocida no puede tener este aspecto, como si fuera un gallinero, dijo. Tiró al agua los nidos vacíos, los otros los dejó, luego veremos. Después se remangó las mangas y se puso a lavar la cubierta. Cuando acabó la dura tarea, abrió el pañol de las velas y procedió a un examen minucioso del estado de las costuras, tanto tiempo sin ir al mar y sin haber soportado los estirones saludables del viento. Las velas son los músculos del barco, basta ver cómo se hinchan cuando se esfuerzan, pero, y eso mismo les sucede a los músculos, si no se les da uso regularmente, se aflojan, se ablandan, pierden nervio. Y las costuras son los nervios de las velas, pensó la mujer de la limpieza, contenta por aprender tan de prisa el arte de la marinería. Encontró deshilachadas algunas bastillas, pero se conformó con señalarlas, dado que para este trabajo no le servían la aguja y el hilo con que zurcía las medias de los pajes antiguamente, o sea, ayer. En cuanto a los otros pañoles, enseguida vio que estaban vacíos. Que el de la pólvora estuviese desabastecido, salvo un polvillo negro en el fondo, que al principio le parecieron cagaditas de ratón, no le importó nada, de hecho no está escrito en ninguna ley, por lo menos hasta donde la sabiduría de una mujer de la limpieza es capaz de alcanzar, que ir por una isla desconocida tenga que ser forzosamente una empresa de guerra. Ya le enfadó, y mucho, la falta absoluta de municiones de boca en el pañol respectivo, no por ella, que estaba de sobra acostumbrada al mal rancho del palacio, sino por el hombre al que dieron este barco, no tarda que el sol se ponga, y él aparecerá por ahí clamando que tiene hambre, que es el dicho de todos los hombres apenas entran en casa, como si sólo ellos tuviesen estómago y sufriesen de la necesidad de llenarlo, Y si trae marineros para la tripulación, que son unos ogros comiendo, entonces no sé cómo nos vamos a gobernar, dijo la mujer de la limpieza.
No merecía la pena preocuparse tanto. El sol acababa de sumirse en el océano cuando el hombre que tenía un barco surgió en el extremo del muelle. Traía un bulto en la mano, pero venía solo y cabizbajo. La mujer de la limpieza fue a esperarlo a la pasarela, antes de que abriera la boca para enterarse de cómo había transcurrido el resto del día, él dijo, Estate tranquila, traigo comida para los dos, Y los marineros, preguntó ella, Como puedes ver, no vino ninguno, Pero los dejaste apalabrados, al menos, volvió a preguntar ella, Me dijeron que ya no hay islas desconocidas, y que, incluso habiéndolas, no iban a dejar el sosiego de sus lares y la buena vida de los barcos de línea para meterse en aventuras oceánicas, a la búsqueda de un imposible, como si todavía estuviéramos en el tiempo del mar tenebroso, Y tú qué les respondiste, Que el mar es siempre tenebroso, Y no les hablaste de la isla desconocida, Cómo podría hablarles de una isla desconocida, si no la conozco, Pero tienes la certeza de que existe, Tanta como de que el mar es tenebroso, En este momento, visto desde aquí, con las aguas color de jade y el cielo como un incendio, de tenebroso no le encuentro nada, Es una ilusión tuya, también las islas a veces parece que fluctúan sobre las aguas y no es verdad, Qué piensas hacer, si te falta una tripulación, Todavía no lo sé, Podríamos quedarnos a vivir aquí, yo me ofrecería para lavar los barcos que vienen al muelle, y tú, Y yo, Tendrás un oficio, una profesión, como ahora se dice, Tengo, tuve, tendré si fuera preciso, pero quiero encontrar la isla desconocida, quiero saber quién soy yo cuando esté en ella, No lo sabes, Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual. El incendio del cielo iba languideciendo, el agua de repente adquirió un color morado, ahora ni la mujer de la limpieza dudaría que el mar es de verdad tenebroso, por lo menos a ciertas horas.
Dijo el hombre, Dejemos las filosofías para el filósofo del rey, que para eso le pagan, ahora vamos a comer, pero la mujer no estuvo de acuerdo, Primero tienes que ver tu barco, sólo lo conoces por fuera. Qué tal lo encontraste, Hay algunas costuras de las velas que necesitan refuerzo, Bajaste a la bodega, encontraste agua abierta, En el fondo hay alguna, mezclada con el lastre, pero eso me parece que es lo apropiado, le hace bien al barco, Cómo aprendiste esas cosas, Así, Así cómo, Como tú, cuando dijiste al capitán del puerto que aprenderías a navegar en la mar, Todavía no estamos en el mar, Pero ya estamos en el agua, Siempre tuve la idea de que para la navegación sólo hay dos maestros verdaderos, uno es el mar, el otro es el barco, Y el cielo, te olvidas del cielo, Sí, claro, el cielo, Los vientos, Las nubes, El cielo, Sí, el cielo.
En menos de un cuarto de hora habían acabado la vuelta por el barco, una carabela, incluso transformada, no da para grandes paseos. Es bonita, dijo el hombre, pero si no consigo tripulantes suficientes para la maniobra, tendré que ir a decirle al rey que ya no la quiero, Te desanimas a la primera contrariedad, La primera contrariedad fue esperar al rey tres días, y no desistí, Si no encuentras marineros que quieran venir, ya nos las arreglaremos los dos, Estás loca, dos personas solas no serían capaces de gobernar un barco de éstos, yo tendría que estar siempre al timón, y tú, ni vale la pena explicarlo, es una locura, Después veremos, ahora vamos a cenar. Subieron al castillo de popa, el hombre todavía protestando contra lo que llamara locura, allí la mujer de la limpieza abrió el fardel que él había traído, un pan, queso curado, de cabra, aceitunas, una botella de vino. La luna ya estaba a medio palmo sobre el mar, las sombras de la verga y del mástil grande vinieron a tumbarse a sus pies. Es realmente bonita nuestra carabela, dijo la mujer, y enmendó enseguida, La tuya, tu carabela, Supongo que no será mía por mucho tiempo, Navegues o no navegues con ella, la carabela es tuya, te la dio el rey, Se la pedí para buscar una isla desconocida, Pero estas cosas no se hacen de un momento para otro, necesitan su tiempo, ya mi abuelo decía que quien va al mar se avía en tierra, y eso que él no era marinero, Sin marineros no podremos navegar, Eso ya lo has dicho, Y hay que abastecer el barco de las mil cosas necesarias para un viaje como éste, que no se sabe adónde nos llevará, Evidentemente, y después tendremos que esperar a que sea la estación apropiada, y salir con marea buena, y que venga gente al puerto a desearnos buen viaje, Te estás riendo de mí, Nunca me reiría de quien me hizo salir por la puerta de las decisiones, Discúlpame, Y no volveré a pasar por ella, suceda lo que suceda. La luz de la luna iluminaba la cara de la mujer de la limpieza, Es bonita, realmente es bonita, pensó el hombre, y esta vez no se refería a la carabela. La mujer, ésa, no pensó nada, lo habría pensado todo durante aquellos tres días, cuando entreabría de vez en cuando la puerta para ver si aquél aún continuaba fuera, a la espera. No sobró ni una miga de pan o de queso, ni una gota de vino, los huesos de las aceitunas fueron a parar al agua, el suelo está tan limpio como quedó cuando la mujer de la limpieza le pasó el último paño. La sirena de un paquebote que se hacía a la mar soltó un ronquido potente, como debieron de ser los del leviatán, y la mujer dijo, Cuando sea nuestra vez, haremos menos ruido. A pesar de que estaban en el interior del muelle, el agua se onduló un poco al paso del paquebote, y el hombre dijo, Pero nos balancearemos mucho más. Se rieron los dos, después se callaron, pasado un rato uno de ellos opinó que lo mejor sería irse a dormir. No es que yo tenga mucho sueño, y el otro concordó, Ni yo, después se callaron otra vez, la luna subió y continuó subiendo, a cierta altura la mujer dijo, Hay literas abajo, y el hombre dijo, Sí, y entonces fue cuando se levantaron y descendieron a la cubierta, ahí la mujer dijo, Hasta mañana, yo voy para este lado, y el hombre respondió, Y yo para éste, hasta mañana, no dijeron babor o estribor, probablemente porque todavía están practicando en las artes. La mujer volvió atrás, Me había olvidado, se sacó del bolsillo dos cabos de velas, Los encontré cuando limpiaba, pero no tengo cerillas, Yo tengo, dijo el hombre. Ella mantuvo las velas, una en cada mano, él encendió un fósforo, después, abrigando la llama bajo la cúpula de los dedos curvados la llevó con todo el cuidado a los viejos pabilos, la luz prendió, creció lentamente como la de la luna, bañó la cara de la mujer de la limpieza, no sería necesario decir que él pensó, Es bonita, pero lo que ella pensó, sí, Se ve que sólo tiene ojos para la isla desconocida, he aquí cómo se equivocan las personas interpretando miradas, sobre todo al principio. Ella le entregó una vela, dijo, Hasta mañana, duerme bien, él quiso decir lo mismo, de otra manera, Que tengas sueños felices, fue la frase que le salió, dentro de nada, cuando esté abajo, acostado en su litera, se le ocurrirán otras frases, más espiritosas, sobre todo más insinuantes, como se espera que sean las de un hombre cuando está a solas con una mujer. Se preguntaba si ella dormiría, si habría tardado en entrar en el sueño, después imaginó que andaba buscándola y no la encontraba en ningún sitio, que estaban perdidos los dos en un barco enorme, el sueño es un prestidigitador hábil, muda las proporciones de las cosas y sus distancias, separa a las personas y ellas están juntas, las reúne, y casi no se ven una a otra, la mujer duerme a pocos metros y él no sabe cómo alcanzarla, con lo fácil que es ir de babor a estribor.
Le había deseado buenos sueños, pero fue él quien se pasó toda la noche soñando. Soñó que su carabela navegaba por alta mar, con las tres velas triangulares gloriosamente hinchadas, abriendo camino sobre las olas, mientras él manejaba la rueda del timón y la tripulación descansaba a la sombra. No entendía cómo estaban allí los marineros que en el puerto y en la ciudad se habían negado a embarcar con él para buscar la isla desconocida, probablemente se arrepintieron de la grosera ironía con que lo trataron. Veía animales esparcidos por la cubierta, patos, conejos, gallinas, lo habitual de la crianza doméstica, comiscando los granos de millo o royendo las hojas de col que un marinero les echaba, no se acordaba de cuándo los habían traído para el barco, fuese como fuese, era natural que estuviesen allí, imaginemos que la isla desconocida es, como tantas veces lo fue en el pasado, una isla desierta, lo mejor será jugar sobre seguro, todos sabemos que abrir la puerta de la conejera y agarrar un conejo por las orejas siempre es más fácil que perseguirlo por montes y valles. Del fondo de la bodega sube ahora un relincho de caballos, de mugidos de bueyes, de rebuznos de asnos, las voces de los nobles animales necesarios para el trabajo pesado, y cómo llegaron ellos, cómo pueden caber en una carabela donde la tripulación humana apenas tiene lugar, de súbito el viento dio una cabriola, la vela mayor se movió y ondeó, detrás estaba lo que antes no se veía, un grupo de mujeres que incluso sin contarlas se adivinaba que eran tantas cuantos los marineros, se ocupan de sus cosas de mujeres, todavía no ha llegado el tiempo de ocuparse de otras, está claro que esto sólo puede ser un sueño, en la vida real nunca se ha viajado así. El hombre del timón buscó con los ojos a la mujer de la limpieza y no la vio. Tal vez esté en la litera de estribor, descansando de la limpieza de la cubierta, pensó, pero fue un pensar fingido, porque bien sabe, aunque tampoco sepa cómo lo sabe, que ella a última hora no quiso venir, que saltó para el embarcadero, diciendo desde allí, Adiós, adiós, ya que sólo tienes ojos para la isla desconocida, me voy, y no era verdad, ahora mismo andan los ojos de él pretendiéndola y no la encuentran. En este momento se cubrió el cielo y comenzó a llover y, habiendo llovido, principiaron a brotar innumerables plantas de las filas de sacos de tierra alineados a lo largo de la amurada, no están allí porque se sospeche que no haya tierra bastante en la isla desconocida, sino porque así se ganará tiempo, el día que lleguemos sólo tendremos que trasplantar los árboles frutales, sembrar los granos de las pequeñas cosechas que van madurando aquí, adornar los jardines con las flores que abrirán de estos capullos. El hombre del timón pregunta a los marineros que descansan en cubierta si avistan alguna isla desconocida, y ellos responden que no ven ni de unas ni de otras, pero que están pensando desembarcar en la primera tierra habitada que aparezca, siempre que haya un puerto donde fondear, una taberna donde beber y una cama donde folgar, que aquí no se puede, con toda esta gente junta. Y la isla desconocida, preguntó el hombre del timón, La isla desconocida es cosa inexistente, no pasa de una idea de tu cabeza, los geógrafos del rey fueron a ver en los mapas y declararon que islas por conocer es cosa que se acabó hace mucho tiempo, Debieron haberse quedado en la ciudad, en lugar de venir a entorpecerme la navegación, Andábamos buscando un lugar mejor para vivir y decidimos aprovechar tu viaje, No son marineros, Nunca lo fuimos, Solo no seré capaz de gobernar el barco, Haber pensado en eso antes de pedírselo al rey, el mar no enseña a navegar. Entonces el hombre del timón vio tierra a lo lejos y quiso pasar adelante, hacer cuenta de que ella era el reflejo de otra tierra, una imagen que hubiese venido del otro lado del mundo por el espacio, pero los hombres que nunca habían sido marineros protestaron, dijeron que era allí mismo donde querían desembarcar, Esta es una isla del mapa, gritaron, te mataremos si no nos llevas. Entonces, por sí misma, la carabela viró la proa en dirección a tierra, entró en el puerto y se encostó a la muralla del embarcadero, Pueden irse, dijo el hombre del timón, acto seguido salieron en orden, primero las mujeres, después los hombres, pero no se fueron solos, se llevaron con ellos los patos, los conejos y las gallinas, se llevaron los bueyes, los asnos y los caballos, y hasta las gaviotas, una tras otra, levantaron el vuelo y se fueron del barco, transportando en el pico a sus gaviotillas, proeza que no habían acometido nunca, pero siempre hay una primera vez. El hombre del timón contempló la desbandada en silencio, no hizo nada para retener a quienes lo abandonaban, al menos le habían dejado los árboles, los trigos y las flores, con las trepadoras que se enrollaban a los mástiles y pendían de la amurada como festones. Debido al atropello de la salida se habían roto y derramado los sacos de tierra, de modo que la cubierta era como un campo labrado y sembrado, sólo falta que caiga un poco más de lluvia para que sea un buen año agrícola. Desde que el viaje a la isla desconocida comenzó, no se ha visto comer al hombre del timón, debe de ser porque está soñando, apenas soñando, y si en el sueño les apeteciese un trozo de pan o una manzana, sería un puro invento, nada más. Las raíces de los árboles están penetrando en el armazón del barco, no tardará mucho en que estas velas hinchadas dejen de ser necesarias, bastará que el viento sople en las copas y vaya encaminando la carabela a su destino. Es un bosque que navega y se balancea sobre las olas, un bosque en donde, sin saberse cómo, comenzaron a cantar pájaros, estarían escondidos por ahí y pronto decidieron salir a la luz, tal vez porque la cosecha ya esté madura y es la hora de la siega. Entonces el hombre fijó la rueda del timón y bajó al campo con la hoz en la mano, y, cuando había segado las primeras espigas, vio una sombra al lado de su sombra. Se despertó abrazado a la mujer de la limpieza, y ella a él, confundidos los cuerpos, confundidas las literas, que no se sabe si ésta es la de babor o la de estribor. Después, apenas el sol acabó de nacer, el hombre y la mujer fueron a pintar en la proa del barco, de un lado y de otro, en blancas letras, el nombre que todavía le faltaba a la carabela. Hacia la hora del mediodía, con la marea, La Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma

lunes 24 de septiembre de 2007

KC Baker Fields: Nota en la puerta, desafinada




La puerta no tiene seguro. Si tuviera fuerza, abriría la ventana.
Aviso clavado al ventrículo izquierdo: Señora, al salir tenga la amabilidad de cerrar la herida. Es cierto, a Sinforiano no le importan mucho la casa donde él nació. La mesa sin sillas se halla tan sucia, que pienso dos veces el dejar las llaves en la cocina. Hay un sitio con migajas de sueños, pero aquí quedan latas arrugadas de todo tipo de bebida y colillas de cigarros. En el único plato dispuesto, alguna especie de vómito que con el barómetro que se eleva lentamente y el tiempo consiguió cristalizarse en una costra marrón. Cuentas atrasadas y correo sin destinatario preciso. A veces me pregunto donde ha quedado el sur. Si acaso alguien sabe, insinuará que la tristeza de un gato es lo mejor de la creación. Sin embargo, escuchas canturrear a la criada por el patio. Al entrar en mí esta tonada, mi organismo produjo anticuerpos.
El ritmo del mar emana de la cumbia. Sinforiano convierte el soplo elemental a su corneta en buque naval. Toca las notas de Reveille. Gracioso. Ciertamente, alrededor de una persona que escribe música, siempre debe haber una separación de los demás. Es una soledad. Es la soledad del compositor, la de toda risa con tu cárcel y tu llave rota. Pilas de ropa sucia junto a su cama. Trato de adivinar el olor que me molesta y culpo a los zapatos bajo las flores de un adjetivo cualquiera. Vivir con Sinforiano es como la preferencia a tener mascotas. Uno nunca puede ocultar el olor.
El escenario del baño no es mejor. El rastro de Sinforiano por todos lados, indicio último de una dicha falsa: toallas sobre agua estancada, el tubo del Colgate sin tapa, el cepillo de dientes en su célebre dulce goteo. Esto me recuerda no volver a aceptar un beso suyo. En el momento de apuro, me obligo a levantar la tapa del retrete con el pie como lo hago en los sanitarios de las gasolineras, la diferencia es que estos últimos están más limpios. No hay la cantidad de pelo que aquí se halla. El malestar es tan patético como ver cambiar palmeras por pozos petroleros.
-Siento llegar tarde, hermano – inicio la conversación al momento que tengo la cara gorda de Sinforiano frente a mí. Aunque ciertamente lo que hubiera preferido decir es: “Hermano, ¿Podrías cubrirte esos calzones, a menos que quieras que te los quite en este instante y te meta esa corneta en el culo?”
-Ya nada sé de ti, aunque tampoco ignoro nada, hermano –responde.
-¿Estás componiendo música?
-Necesito cigarros para continuar, ¿Podrías ir a comprarme unos?
Claro que sí. Los profesores en la escuela nos distinguieron siempre uno del otro, aún antes de convertirse en celebridad musical. Él era uno de esos chicos que cruza el patio sin prisas, esperando lo alcancen las chicas recién nacidas. El negro Sinforiano. El tercer trombón en la banda escolar y quizás la posición más importante después del abanderado en la escolta de los alumnos. Sinforiano es todo el hermano que podría tener. El mejor amigo para contar chistes, ir a la playa y vernos pasear sin camisa, pero ahora él está gordo y calvo, con los músculos pectorales necesitados de un brassiere. Sinforiano supone que todavía impresiona con su tatuaje de león rampante en el hombro, no advierte que el león se ha comido todos los caminos.
Por ejemplo, el chiste que le consiguió ser despedido de la llantera Fuster, fue el del león que copula con una cebra en medio de la sabana. Este felino que jala las crines del animal sometido, da cuenta que la señora león viene bajando de la montaña para atraparlo in frangati. Pensando rápidamente, el león se inclina y le susurra a la cebra en la oreja: “¡Rápido, actúa como si te estuviera cazando!”
-Acoso sexual, ¿Puedes creerlo, hermano? Era un simple chiste…
-Caray, diez años de un trabajo estable y la prima de antigüedad se fueron al cuerno, pero si te hace sentir mejor, es un buen chiste.
-La hija del dueño tenía muy buena nalga, pero verla inclinarse a calibrar las llantas con las altas zapatillas de tacón, era más que erótico.
El sentido común te convierte en risa delatora. Sin embargo, el permiso para interrumpir la veda a los cazadores, te impide reír con el chiste del pianista haciendo un intermedio en el centro nocturno. Una chica despampanante se acerca con su copa y le dice: “Vi tu actuación en medio de la orquesta y quiero decirte que eres el mejor músico que haya conocido. Tengo ganas de llevarte a mi casa para darte el más apasionado, el más pervertido, el más prolongado sexo de tu vida”. El pianista contesta: “¿Se refiere al primer show o al segundo?”.
Sinforiano retoma el segundo show.
Un productor lo mira actuar en Las Brisas del Mar, un viernes por la noche. Decide llevarlo a RCA Víctor de México.
-Hermano, esto es un golpe de suerte –él baja la corneta, estrechando mi mano –He aquí alguien que nos va hacer ganar mucho dinero con ritmo de tam-tam…
Sinforiano decide empezar un disco. Nadie cree que consiga una canción antes del primer mes, así que cuelgan de su cuello un calendario grande. Sinforiano explica su idea, las notas solas de un Blues para permitirme especular ¿Cuándo va a durar el sueño? ¿Cómo me zafo de esta locura compartida? Cosas por el estilo.
-¿Qué hay para mí?
-No chingues, eres el hermano que juega canicas con el secreto de mi vida, y ¿supones que no voy a darte un porcentaje o una iguala?
Inmediatamente hice mis matemáticas mentales. Veamos, dos veces dos, entres dos, por dos entre un millón de copias…¡Madre mía, cuánto dinero! Cualquiera con esa cantidad hasta se compra la luna. Ahora que se hubo discutido seriamente el abrir y cerrar de la caja registradora, viene el análisis schenkeriano: Las canciones.
-¿Y las canciones?
-Te diré algo, en palabras de Stravinsky: el buen compositor no toma prestado, roba.
Lo apunto con el dedo índice y guiño el ojo. Saludo a la concurrencia con mi vaso extendido y repito mi brindis como estribillo.
-¡Miles Davis, pinche fagot, dale paso a mi pariente! ¡Salud, hermano!

No vi motivos para una boleta de prenda al momento, excepto por el reclamo que él tenía mi futuro financiero en su gordas manos con seis dedos. Es toda la acusmacia que podría soportar a corto plazo.
Al final de la primera semana, se escribe la primera canción. La canción coincide con la nueva fijación de Sinforiano por desarmar el instrumento pieza por pieza y mirarlo descompuesto: boquilla, pabellón, tubería, pistones, moléculas de aire. Yo pude haber cambiado la trompeta por una harmónica, pero él rompió el juguete contra la pared, gritando algo acerca de los trovadores del siglo XII.
Durante la segunda semana, empecé a morderme las uñas. Este es un mal hábito que supuse había dejado atrás en la escuela. Mi mano izquierda se convirtió en un muñón. Esto empezó luego del anuncio público a las tres de la mañana con las notas de retirada militar, desde la azotea, que no estaba inspirado. Como si no lo supiéramos.
Durante la tercera semana, yo cuestioné a Sinforiano sobre la verdadera relación entre él y la hija de su jefe. Él hace a un lado el tapón de la sordina.
-Su cabeza tiene más aire caliente que su trasero – me contesta.,
-¿No tienes trabajo pendiente que hacer? –le indico, como un conquistador español le daba indicaciones a los indígenas en los plantíos de tabaco.
-¿Sabes qué, hermano? Chinga tu madre.
Lo miro en silencio. Por una ocasión me doy cuenta que existe amor.
A la cuarta semana, por arte de magia, las doce canciones estaban terminadas. Para entonces, Sinforiano parecía la versión diabólica de Louis Armstrong. Tirado en el sillón, me explica.
-No tengo ganas de componer más canciones, es muy agotador. Cuando me toco aquí me duele. Y aquí también. Y aquí…y aquí. ¿Qué me pasa, hermano?
-Lo que tienes es el dedo roto.
-Rayos, me será difícil alcanzar un Sí bemol.
-Yo conozco un montón de remedios herbales y técnicas de masaje. Nomas avísame
En el día del juicio final, a las siete de la mañana, yo tenía todas las partituras perfectamente engargoladas y notariadas. A las once de la mañana, hacíamos antesala en las oficinas de RCA Víctor, después de un corto vuelo comercial a ciudad de México. Doce y treinta minutos, regresábamos en el mismo auto alquilado al aeropuerto. Yo pretendí estar aturdido como Sinforiano. Sinforiano toma un largo sorbo de aire de la ventanilla abierta y entona las notas de Taps, mientras yo conduzco al volante.
-Tenía al mundo agarrado por los huevos… - llora en una pausa.
Quise ampliar el comentario: “Cuando tengas al mundo por los huevos…no se te ocurra exprimirlos”, pero no dije nada. Al contrario, abrí el lado de su puerta con el coche andando y lo empuje de una patada.

Sinforiano rebotó cuatro veces en el pavimento, terminando desmayado con una seria contusión en la cabeza. Al mismo tiempo, la mentada corneta se contonea como un animal herido a otros cuatro rebotes de distancia. No me pregunten por qué no le pasé el auto encima. No tengo explicación. Quizás quisieran repetirle la pregunta a BMG Music Publishing Ltd. Cortesía de RCA Records.
Mientras desviaba mi ruta hacia el hospital de La Raza, le explico a Sinforiano que se desmayó a mitad de un concierto de Jazz en Bellas Artes. Aunque en su amnesia me lo creyó, lo cierto es que nunca volvió a mirarme con la misma confianza después.
Al menos no volvió a tocar Tijuana Taxi otra vez.

jueves 20 de septiembre de 2007

Ignacio García: Isla o Sirena, de Mary Carmen Gerardo



Conocí a Mary Carmen Gerardo en los talleres literarios de Casa Salvador Díaz Mirón, entonces bajo comodato del Ayuntamiento al IVEC. El Departamento de Literatura estaba entonces a cargo de Jaime G. Velázquez. A éste se le ocurrió un día poner un anuncio en el periódico que decía: “Si quieres aprender a escribir...ven”. El local de la Casa se atiborró de todo tipo de personas: desde secretarias hasta abogados y gente peor. Claro, hubo, como Mary Carmen, personas que tenían bien claro de qué se trataba el asunto de “aprender a escribir”.

El caso es que por el azar contruido por Jaime, de pronto me vi convertido en el “coordinador” del taller de poesía, en tanto él atendía el de ensayo y otros oficios no menores y García Niño se apoltronó como guía de quienes deseaban escribir narrativa.

Recuerdo vivamente a Mary Carmen en los inicios del taller, por una pregunta que me hizo al salir de una de las sesiones. Pregunto: “Oye ¿has leído a Carlos Baudelaire?” ... ¿Quién? –me contesté a mí mismo. Comprendí que la editorial Porrúa con su afán de españolizar los nombres de escritores extranjeros, era parte del inventario literario de esta poeta. Nos reímos mucho por la respuesta que le ofrecí, si bien ya no recuerdo en qué tono fue.
Fue gracias a ello que vinieron al taller gente de la talla de Arthur Rimbaud, Novalis, Alvaro Mutis, Gerard de Nerval, José Carlos Becerra, Octavio Paz, Paul Valèry, Charles Bukowski, Ezra Pound, T.S. Eliot y muchos más que hoy se me pierden en la memoria.

Cada sábado aparecía Mary Carmen con un cuaderno bajo el brazo (pluma jamás llevaba). La intención de ella fue siempre escribir mejor cada día. Y no se daba tregua. Escribía, uno revisaba sus escritos, los demás opinaban y ella no se daba por vencida así la crítica le fuera contraria. De forma tozuda, imaginativa y casi delirante, Mary Carmen traía consigo cada sábado lo escrito...Cada día mejor; cada vez con más hechura sus poemas, sin dejar atrás su insistencia en hacer de la palabra no sólo un pasatiempos, sino un verdadero oficio.


En aquellos tiempos los Ezras organizamos, no sé si el tercer o cuarto Encuentro de Escritores del Puerto (las neuronas todavía ebrias por el alcohol de aquellos días, no me permiten recordar bien) . El caso es que para tal evento, la poeta preparó su primer libro de poemas; hecho de forma muy pero muy sencilla, pero con todo el amor que ella le puso en cada línea, además de las ilustraciones salidas del lápiz genial de Carlos Villarreal. El libro se titula Vía sin vuelta, y uno de sus poemas ya avizora (ella prevé como buena vidente) lo que será el papel que jugará en el mundo de las letras; dice: “Bajo la palabra / la sed de mis principios / se esconde / Insegura del futuro / busca la corriente / espera el nacimiento” ... Entonces, hé aquí Isla o Sirena: (1), la corriente buscada, el nacimiento convertido en realidad y madurez a toda prueba.

Hay que subrayar que éste, su último libro, llega después de una larga espera, con un perfil de gran factura, pero también lleno de una gran dosis de humildad, paciencia y constancia. En estos poemas se nota la tarea de iniciar y reiniciar: una paciencia no para ver quién la publica por publicar sólo por hacerlo; sino el sentarse a medir, a sentir, a transformar, no sólo para ella sino principalmente para el lector, cada una de las líneas que conforman el libro. El fruto de todas estas virtudes cernidas por el tiempo, dan como resultado el que Isla o Sirena pegue con el martillo amoroso de una voz bien calibrada. Como estos versos salidos de ese corazón ya bien armado para, sin alertar a nadie, sí hacerlo sucumbir de asombro.

Llego ante el mar
a presenciar la palabra
Beso tus labios
cuando lo amado

es solitaria espuma
El agua borra su profundidad
transforma la figura
presencia
..............despojo
ceguera
delata la ausencia
consume el dolor
Un muro de viento

detiene las olas
Las ondulaciones vegetan
son cuerpo
despedida donde existo todavía

Dividido en varias secciones (que no denotan otra cosa sino un trabajo prolongado y –otra vez—una paciencia a toda prueba) Isla o Sirena zumba en algunas de sus partes, y lo hace metiéndose en nosotros, invadiendo el lugar nuestro, pues ¿a quién puede ser ajena esta situación que plantea la poeta, así nomás al despoblado?

Toda la noche
he cavilado con el cadáver desnudo
que llevas siempre a cuestas
He recordado mi obra
porque la forjé
con sudor y barro

Me doy cuenta cómo las palomas
no se acercan a mí en el zócalo
y cómo la bandera no me produce emoción

El final cuenta que puedo seguir bebiendo
junto a la columna donde beben los hombres


La añoranza cabe en uno sólo de los sentidos. Ver a Mary Carmen Gerardo publicada en una editorial universitaria, me hace invertir el sentido del gozo y sentirme orgulloso de los ayeres: significa que en una poeta como ella, el tiempo no camina en vano, no deja de arrojar vientos y estrellas para alimentar la pluma de quien así lo exige, y termina por decirnos (como abriendo la posibilidad de más añoranza y más tiempo):

Basta con bajar los ojos
para pensar en el abismo azul
en la hiedra escondida en el aroma
en la sombra de una palmera
Basta con imaginar puertas
para tocar el vacío con temblor
para saber que el mar no me necesita

Efectivamente, Mary Carmen, basta con eso: imaginar. Dice Pascal que esa imaginación nos agranda tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad...

La eternidad: ell tiempo que nos lleva para escribir otro libro.

(1) Mary Carmen Gerardo, Isla o Sirena, Centro Universitario Hispano Mexicano, 2007

Breve entrevista a Mary Carmen Gerardo



Con motivo de la presentación de su libro Isla o Sirena, alumnos del Centro Universitario Hispano Mexicano, realizaron la siguiente entrevista a la autora Mary Carmen Gerardo.(1)

¿Cómo tituló el libro?
Isla o Sirena.

¿En qué se inspiró para escribir el libro?
Bueno, el libro es una serie de vivencias, tanto mías, como de otras mujeres. Y me inspiro mas que nada en la identidad, en la búsqueda del Yo, y como mencionó el Mtro. Jorge, en esta búsqueda del Yo, uno puede ser una Isla o una Sirena, puede uno vagar o puede uno quedarse.

¿Recolectó testimonios de otras mujeres?
No. Uno como escritor se va alimentando de lo que te dicen los demás, y eso se une a tu propia experiencia, y finalmente salen los poemas cuando uno dice “Me voy a sentar a escribir”.

Se inspiró en alguien en especial?
En ocasiones me pudo haber inspirado alguien a quien yo quisiera, el hombre que en ese momento estaba conmigo, mis hijas, o la vivencia de alguna amiga.

¿Cuánto tiempo le llevó hacer este libro?
Tardó mas o menos un año el trabajo de edición.

¿Cuántos libros lleva publicados?
Este es el tercero.

¿Cómo se llaman los anteriores?
“Vía sin vuelta” (1990) y “Reunión de poetas” (1998).

¿Los poemas tienen algún tema en especial?
El tema en especial es el amor y la mujer, puede parecer redundante, pero el ser humano, sin importar el género, siempre esta buscando el ser querido, el ser aceptado y el aceptar.


(1) 12 de septiembre de 2007. Entrevista realizada por
García Ortiz Luz Paola, Priego Vera Vanesa,
Aguilar Pérez Sabrina y Claudio Pérez Yamirla

Ivonne Moreno Uscanga: Alegoría Negra




Atardeceres soporíferos de verano
grandes abanicos, hacen agitar
artesanías de paja y listones
entonan al unísono de tambores
canciones a Eleggúa

clamores vienen, clamores van...

Negro de trópico, negro de mar
toma tus penas, vuelve a bailar
los tributos a la vida
se pagan en pregonar
sudores, ritos y danzas
cuyo atuendo de dolor, es largo carnaval

clamores vienen, clamores van

Negro de larga historia, a caminá...
mueve tus miembros hechos para bailar
celebra constante el destino
en tierra de cañaveral
desatinos de sexo y disturbio
percusiones de soledad

clamores vienen, clamores van

Verónica Gutiérrez: Las siete ya van a dar...



LAS SIETE YA VAN A DAR EN CASA DE STEPHEN KING

El miedo se presenta en diversas formas y tamaños. El miedo tiene la carga de una gran alma elemental como el fuego y, al mismo tiempo, despiadada. El miedo data del día de la intrincada desobediencia de Adán y Eva, aunque la acción supo poblar una única noche, de sombras largas y conducta errática en el manejo de los sueños. El miedo es anónimo, pero no faltan los miedosos que le atribuyen un nombre falso ante el rechazo de una mujer hermosa, el número de su teléfono ocupado, de modo que para calmar la ansiedad, el ocio incita a escribir una neo-ópera donde se sustituye a la orquesta por dos horas de marcado con línea ocupada y un tenor sollozando en alemán. Muchas veces, el miedo se parece al compañero de trabajo con su camisa de manga corta, su maletín, su cubículo de trabajo con horario corrido, su automóvil con el importante logotipo pintado al lado, callado, de camino a casa, contando las monedas que trae en el bolsillo para pagar una caja de Corn Flakes en la línea de caja de Wal-Mart y que solo necesita una palabra equivocada para conseguirse un rifle de alto calibre y regresar al supermercado a contradecir al manager y tomar rehenes de los clientes. La campaña rancia del infierno. Vuelven las miradas torvas, el mal aliento y la caspa. La torpe cuadratura anómala, la brutalización de tu inocencia por un adulto amoral. El miedo recobra todos los instantes de nuestra vida y los combina a placer, con sus dedos fríos y la soberbia del ladrón, pues a su fatalidad consagramos su abracadabra en los cuencos del hambre en Somalia, en los retenes militares en Gaza, en las prisiones de Lima, en las viudas de Sarajevo, en las ratas de Tailandia, en los niños callejeros de Brasilia, en el color de la piel en los Estados Unidos, en el asiento de cualquier vuelo comercial en Nueva York, en la jeringa de un seropositivo en el Bronx. O simplemente, mirándolo de frente con el bañista de las playas en las vacaciones del verano. El miedo se halla alrededor nuestro, es un olor y la gente lo percibe, al igual que las bestias. Contagia. Los psicólogos aconsejan que no hay más miedo que temer que al miedo mismo. Sí, claro. El único problema es que a partir del momento que supones haber racionalizado tus temores, que supones hallarte seguro, entonces llega un susto nuevo. ¿Cómo cual? Bueno, las siete ya van a dar en casa de Stephen King. Las siete van a sonar y es cuento que no tiene fin, porque sus hijos desafían a la suerte y de ninguna manera se toman su leche. Papá King anticipa que el miedo, como la leche, se corta sólo, al punto de la siete.
-Damián, ¿Cuánto tiempo tenemos de conocernos?
-Desde que nací
-Seis años, hijo. En todo este tiempo, ¿Te he mentido alguna vez? ¿Te he dicho algo que te perjudicara?
-No, papá
-Entonces, escucha atento a mi historia
Damián asiente con la cabeza lentamente.
-¿Puedo cerrar los ojos si me da miedo?

La zona muerta. Richard Bachman, después de una discusión bizantina sobre la ruta de las hormigas con el trabajador de control de plagas que una vez al mes llega a fumigar el garaje y el exterior de su casa en la sección conservadora de Ruxton, en Baltimore, el buen Richard Bachman se robó un bote de Malatión de la camioneta del fumigador, mientras el tipo subía al torreón de los jorobados. A primera hora de la mañana siguiente, el obstinado Richard Bachman salió con el poderoso veneno, siguiendo la ruta del repartidor de leche, para servir una cucharada del insecticida en cada botella de leche repartida frente a la puerta de las setenta casas del vecindario. Dentro de las seis horas siguientes al gesto impulsivo de Richard Bachman, doscientos hombres, mujeres y niños morían entre convulsiones y dolores terribles. En el jardín, Richard Bachman saluda con la manguera el final de la lucha. Ay, ay, ahí va la hormiga con su paraguas y recogiéndose las enaguas, porque el chorrito la salpicó y sus chapitas le despintó.

El resplandor. Richard Bachman, advertido que su tía Carrie fue diagnosticada como paciente terminal en el Holy Cross Hospital de Chicago, el buen Richard Bachman ayuda a su madre Misery a empacar el portmanteau con el equivalente de cuatro maletas de ropas, la conduce al Thurgood Marshall Airport, donde la sube en un Delta Airlines para viajar en primera clase y con una sencilla, pero eficiente bomba de tiempo, construida con un Westclox Travalarm Vintage 1962 y cuatro cartuchos de dinamita, oculta en el terrible caso de dromomanía. El jet explotó en algún lugar sobre Harrisburg, Pennsylvania. Noventa y tres personas, incluyendo a mamá Misery, murieron dentro de una brillante centella a mitad del cielo y los restos de aluminio en llamas agregaron siete decesos más a la lista, luego de caer sobre un campo de entrenamiento de futbol. Richard Bachman reconoce que ha nacido de un desliz de su madre con la luna. Oh ooh, la luna ya está muy alta, parece plata con fondo azul y el gnomo de blanca barba quiere bajarla con un bambú.

Ojos de fuego. Richard Bachman paga su caja de Corn Flakes con monedas sueltas, pero no cubre el precio. Escucha al cajero decir “estúpido” a espaldas suyas, después de recoger su dinero y dejar el paquete en la banda. Regresa a su automóvil, abre la cajuela para tomar la Sturmgewerh 44, un fusil de asalto ligero que había comprado por $ 49.95 en Ebay, de un coleccionista de armas de Alexandria, Virginia. Diez minutos más tarde, Richard Bachman abre fuego contra la caja 10. Algunos cuerpos caen más contundentes que los precios, otros se alinean detrás de su carro de servicio. Antes de ser desarmado por el equipo SWAT, Richard Bachman había matado a cuarenta y cuatro personas, incluyendo a la manager ovulando ese preciso día. Richard Bachman tampoco hubiera titubeado en llenar su queja en el buzón de sugerencias. Yes, yes, el ratón vaquero tiró dos balazos, se chupó las balas y cruzó los brazos.

La mitad obscura. Cuando la primera fuerza expedicionaria desciende en el desolado planeta haciendo su órbita alrededor de una estrella de cuarta magnitud a la que dieron llamar Buick 8, los integrantes encontraron una enorme estatua de treinta y siete sculptors de alto, de un material hasta entonces desconocido y color azul, no enteramente metal ni roca, más bien cerámica, en la figura de un humano. La pieza es sensible al frotamiento electroestático, de señera opulencia vistiendo un atuendo que vagamente recordaba una toga, la cara protegida con un armazón semejante al hueso sacro y sosteniendo en el brazo izquierdo un peculiar artefacto de forma de anillo, hecho de material igualmente desconocido. El rostro de la figura era la entropía de la beatitud. Los pómulos salientes, ojos diminutos y estrábicos. Una larga boca lineal y un mentón compacto. La estatua hace eclosión de las formas curvas de alguna arquitectura abandonada al olvido. Los miembros de la fuerza expedicionaria no cesan de comentar sobre la peculiar mímesis de las partes erosionadas. Ninguno de estos vigilantes, parados bajo una hermosa luna de cobre que ilumina el cielo subacuático, pudo oír hablar de Richard Bachman, de las insólitas noticias. Tampoco ninguno era capaz de saber que esa expresión en la cara era la misma que Richard Bachman mostró en el momento que le fue leída su sentencia y condenado a la inyección letal. “Yo los amo a todos. Lo juro. Corazones en la Atlántida”. Gritó y el epicentro de rotación y traslación de su grito de amor fue la vía láctea. Un Rómulo apuesto amenaza esos días. Bah, el chiquito es un llorón que siempre sale con esta canción.

-Ay, Papá, esta leche ya expiró o tiene una dosis de Malatión. Yo así no la quiero tomar, mejor la uso para bañar.
-Primero estaba caliente, luego fría. Al final, que tenía nata…¡Puf, qué lata!
-¿Te sabes la canción?
-Claro. Algunas personas piensan que soy un monstruo, pero yo conservo el corazón de un niño…dentro de un frasco, sobre mi librero.
-Oooh, scary…
-Gulp, ¿Quién es el que anda ahí?

miércoles 19 de septiembre de 2007

Poetas Malditos: el nacimiento de la leyenda



Francia asistió al nacimiento de la modernidad. Ella permitió el desarrollo de las ideas que hicieron posible un cambio en el pensamiento político y en la concepción del arte. No sólo con Francia basta, pero sí que nos ayuda a entender estos complejos cambios que se dieron en las sociedades más avanzadas de la época. En materia de ideas, desde el siglo XVII, y muy especialmente en Francia, la modernidad idolatraba a la razón. No en vano se convirtió en el símbolo, y se la personificó como la diosa en la época más confusa de la revolución francesa de 1789. Era la razón la que traía la autonomía del hombre.

Pero claro, la modernidad no sólo ha tenido vestimentas políticas. En materia artística el nacimiento de lo moderno aparece en el siglo XIX, y el poeta francés Charles Baudelaire es reconocido como su padre. Utiliza el término en 1859, ya que necesitaba expresar lo que caracterizaba en aquella época al artista moderno. Baudelaire diría en 1863 que "la modernidad es lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente, que es la mitad del arte, cuya otra mitad es lo inmutable". Continúa escribiendo que "el escritor debe reproducir la circunstancia en todo aquello que sugiera lo eterno, pues su ocupación reclama la capacidad de destilar lo eterno de lo transitorio". De esta forma, el escritor debía tener una capacidad especial como espectador capaz de traducir la vida banal y cotidiana para trasladarla al ámbito de lo válido supra-temporalmente mediante parábolas, metáforas y otras formas de expresión.

La poética de la modernidad era la del fragmento, donde se imponía el descuartizamiento de lo real para erigir, otra realidad con los pedazos encontrados. Charles Baudelaire reaccionó contra el romanticismo imperante en su época. Él no admitía la inspiración, ni la imaginación, ni la improvisación. La poesía era para él un ejercicio, un esfuerzo con trabajo sistemático, equivalente al de un paciente artesano volcado permanentemente en pulir sus versos. Hasta entonces la poesía se había centrado en lo bello, y el poeta francés pretendía demostrar que también lo feo tenía relación con lo estético. No fue causalidad que Baudelaire tradujera al poeta norteamericano Poe.

Con Poe la literatura comenzó a poblarse de antihéroes, de personas que deambulaban por las calles con sus sueños rotos. Baudelaire toma de Poe el culto a la noche, el gusto por lo decadente, por la estética de lo enfermizo y lúgubre. Ambos poetas compartieron su idea del fatalismo y del sentido de irreversibilidad del destino, que son rasgos que definen también a la modernidad. Poetas que se segregaron de la sociedad, huyeron de los honores, de los puestos oficiales y adquirieron aspectos de marginados sociales, conocieron la miseria, las enfermedades y el abandono. Reaccionaron contra los poetas románticos, estos eran la voz de la sociedad, sentían y pensaban en nombre de la comunidad. A partir de Baudelaire no se tratará del poeta sufriendo por todos, sino que será el propio sufrimiento encarnado en la poesía. Con ellos comienzan a surgir un puñado de poetas que comenzaban a reunirse en los cafés junto a artistas de la bohemia. El dogmatismo del siglo XVIII y que se prolonga hasta el siglo XIX, se ve sustituido por una juventud escéptica, agnóstica , que ha perdido la fe en los programas y serán reveladores de los males del siglo.Tras Baudelaire aparece una figura trascendental para la nueva poesía moderna francesa, Verlaine. Él publicó en 1884 "Les poètes maudits" (los poetas malditos). En esa publicación hacía referencia a los rasgos de las obras de los poetas franceses Corbiére, Rimbaud y Mallarmé. Nunca supuso la trascendencia posterior que tuvo esta denominación de poetas malditos en la historia de la literatura. Con esta denominación se intentaba agrupar a todos los poetas franceses que de una forma decidida había contribuido al desarrollo de la modernidad, que se caracterizaban no sólo por lo novedoso de sus ideas y poética, sino por su forma de estar en la vida, a contracorriente de todo el flujo establecido por los academicistas del momento. O, como lo pone Rimbaud en uno de sus versos. “Aquí, con lentos ritmos, esparce su tintura / el resplandor inmenso que en el azul delira. Más fuertes que el alcohol, más vastas / que una lira, / las manchas del amor fermentan su amargura

Rimbaud: poeta maldito, poesía sublime



La obra del poeta francés Arthur Rimbaud es tan trascendente como breve: prácticamente son dos libros, "Una Temporada en el Infierno" e "Iluminaciones", los que fundamentan la fama de un autor cuya vida fue casi tan singular y cautivante como su obra poética.
Pero en Rimbaud, éste casi abarca una distancia inmensa, la diferencia entre un creador talentoso y un artista verdaderamente genial. La importancia de su obra opaca de forma definitiva cualquier anécdota biográfica por colorida que ésta sea, y su influencia es claramente perceptible en una pléyade de artistas posteriores, no sólo en la literatura, sino en otras disciplinas como la música, el teatro y la pintura.
Jean Nicholas Arthur Rimbaud nace el 20 de octubre de 1854 en Charleville, al noreste de Francia. A media semana se cumplieron 150 años de su nacimiento. Su padre, un oficial del ejército que había estado comisionado en Argelia, domina el idioma árabe a tal grado que hace una traducción al francés del Corán, misma que será estudiada por su hijo tiempo después.
La madre de Rimbaud es una mujer rígida y autoritaria, lo que influye en el espíritu rebelde del joven poeta, que escribe sus primeros textos a los 10 años. En 1869 obtiene un premio y compone su primer poema: "Les étrennes des Orphelins", que aparecerá publicado en Revue pour Tous en enero del año siguiente. En esta época conoce a Georges Izambard, un maestro idealista que lo anima a leer a Hugo y Rabelais. Es una época llena de actividad literaria, durante la cual Rimbaud escapa de su hogar en un par de ocasiones para trasladarse a París, donde comienza a publicar sus poemas en algunos diarios y revistas literarias.
No obstante, su precaria situación lo obliga a regresar a Charleville, en donde pasa el tiempo en la biblioteca local leyendo libros sobre socialismo, alquimia, esoterismo y novelas licenciosas, para gran escándalo de los bibliotecarios. Tiempo después decide enviar al poeta Paul Verlaine una carta y algunos de sus poemas, lo que le vale una invitación para trasladarse a la casa de Verlaine en París (quien estaba casado).
Poco a poco surgirá una tormentosa relación entre ambos, matizada por los excesos y extravagancias de Rimbaud. Verlaine abandona a su esposa y ambos se trasladan a Londres; el hachís y el opio ahora se suman al ajenjo que impregna la poesía escrita durante este periodo. La madre de Verlaine acusa a Rimbaud de corromper a su hijo -a pesar de que Verlaine era 10 años mayor- y de ser el causante del fin de su matrimonio. Rimbaud abandona a Verlaine un par de veces, pero acaba regresando a su lado.
Finalmente, en 1873 durante una estancia en Bruselas, ocurre una violenta disputa en la que Verlaine dispara a Rimbaud, hiriéndolo en la mano y terminando definitivamente con su relación. Como colofón de la historia, Verlaine es enviado a prisión por dos años, mientras que Rimbaud regresa a la granja de su madre en Roche, Francia, en donde terminará de escribir "Una Temporada en el Infierno" (ambos volverían a verse años después, en un fugaz encuentro en Alemania, en el que Verlaine intentó infructuosamente convertir a su antiguo compañero al catolicismo).
El público cinéfilo recordará que hace un par de años se exhibió en Monterrey la película "Eclipse Total", dirigida por Agnieszka Holland, y protagonizada por Leonardo Di Caprio como Rimbaud y David Thewliss como Verlaine. La mayoría de los críticos coincide en calificarla como una cinta mediana, aunque para los interesados en la vida del poeta francés quizá valga la pena como complemento a una buena biografía, como la de Graham Robb.
Para 1874 Rimbaud ya ha renunciado a la literatura para dedicarse a una vida de viajes y aventuras: viaja por Europa, se vuelve explorador y emprende distintas expediciones por África; es, sucesivamente, capataz, comerciante, traficante de armas y de esclavos, y otras cosas más, en un periodo que concluirá en 1891, cuando al descubrírsele un tumor en la rodilla derecha sufre la amputación de la pierna. Poco después es internado en el Hospital de la Concepción en Marsella, en donde muere el 10 de noviembre a la edad de 37 años.
La influencia de Rimbaud en generaciones de artistas posteriores ha sido decisiva y evidente, desde Dylan Thomas hasta Jim Morrison. Este influjo se debe a su vida, en buena medida, pero es especialmente su poesía visionaria y exaltada la que justifica en forma plena la persistencia de su nombre. Pues como poeta, la importancia de Rimbaud es equiparable a la de Mallarmé y muy probablemente a la de Baudelaire. Su poesía posee una vitalidad salvaje y desbordada, una originalidad inusual y, sobre todo, una riqueza que parece inagotable. Nada hace pensar que semejante caudal de alucinaciones, invocaciones y cantos pueda agotarse, aunque numerosos críticos han leído en algunos fragmentos específicos de ambos libros un adiós a la literatura escrito entre líneas.
A la hora de hablar o escribir sobre Rimbaud, es casi inevitable que en algún momento surgirá la palabra "precocidad". Se trata ciertamente de un artista precoz, pero esto no es evidente en su obra. Al contrario, el poeta Arthur Rimbaud no tuvo infancia ni adolescencia: su obra aparece desde sus inicios marcada por una sólida madurez. Un claro ejemplo de ello es el siguiente fragmento del poema "El Barco Ebrio", escrito en 1871: Vi estallar en los cielos el relámpago, el nombreque divide la tarde, las resacas airadas; el alba como pueblo de palomas borradasy acaso vi en todo esto lo que cree ver el hombre. Contemplé el sol cubierto de místicos horroresiluminar extensos sedimentos violetas; tiñendo así la huida de las olas secretascomo en el drama antiguo se movían los actores.
Sueño, en la verde noche, con la nieve incesante. En los ojos del mar lentos besos ascienden,circulan, inauditas, las savias que se prendenal despertar dorado el fósforo cantante.

El otro punto que siempre aparecerá intrínsecamente ligado al nombre de Rimbaud será el de lo reducido de su obra, pues en sólo dos libros se cifra su legado como poeta. Que la fama de un escritor se encuentre cimentada tan sólidamente en una obra literaria tan escueta no es tan extraño; autores canónicos como Juan Rulfo o J.D. Salinger también deben su fama a sólo un puñado de libros excepcionales. (Por cierto, Rimbaud, Salinger, Rulfo... el caso del escritor vuelto ágrafo es el tema de un excelente libro del autor catalán Enrique Vila-Matas titulado "Bartleby y Compañía", una obra que vale la pena leer).

Lo que sí resulta verdaderamente extraordinario es que la totalidad de esta producción literaria haya sido compuesta a una edad tan temprana: antes de cumplir los 20 años, Rimbaud ya había escrito toda su obra -la anteriormente citada "precocidad", desmentida en cada palabra, en cada línea de cada uno de sus poemas.
A una edad en que incluso muchos otros grandes artistas inician su vida creativa, produciendo tímidos esbozos que apenas permiten vislumbrar el futuro esplendor, Rimbaud ya había alcanzado una plenitud tal que agotó cualquier posibilidad de seguir avanzando en el terreno literario. Había llegado al final de su camino a la misma edad en que tantos otros apenas iniciaban el suyo.
La única alternativa posible era emprender una nueva búsqueda, una nueva aventura alejada de las letras. Abandonó la poesía porque no había nada más que valiera la pena decir.
"Es preciso ser absolutamente moderno. Ni un solo cántico: mantener el paso ganado", escribió en "Adieu", al final de "Una Temporada en el Infierno" y actuó consecuentemente, marcando profundamente a un sinnúmero de artistas que habrían de venir después.
Muchas veces sería cuestionado al respecto -sobre todo cuando Verlaine publicó "Iluminaciones" de manera "póstuma", creyéndolo muerto en algún lugar de África-, pero nunca miraría atrás. El poeta Arthur Rimbaud yacía sepultado en el olvido. Un ciclo tan breve como brillante había concluido, extinguiéndose como las estrellas más brillantes en el firmamento, que después de brillar intensa pero fugazmente finalmente se consumen y se apagan para siempre.Desde las páginas de "Una Temporada en el Infierno" e "Iluminaciones" nos asaltan el fervor, la singularidad y la sensualidad; el lector sensible se conmueve y no puede evitar pensar que tal intensidad sólo puede provenir de un loco... o de un iluminado. Es el resplandor del genio que se aventura hasta donde pocos se atreven a llegar, y que después de haber descendido a las regiones infernales asciende entonando una canción que reverbera con fuerza y claridad hasta nuestros días.


SOL Y CARNE


¡Si volviera el tiempo, el tiempo que fue!
Porque el hombre ha terminado, el hombre
representó ya todos sus papeles.
En el gran día, fatigado de romper los ídolos,
resucitará, libre de todos sus dioses,
y, como es del cielo, escrutará los cielos.
El ideal, el pensamiento invencible, eterno,
todo el dios que vive bajo su arcilla carnal
se alzará, se alzará, arderá bajo su frente.
Y cuando le veas sondear el inmenso horizonte,
vencedor de los viejos yugos, libre de todo miedo,
te acercarás a darle la santa redención.
Espléndida, radiante, del seno de los mares,
tú surgirás, derramando sobre el Universo
con sonrisa infinita el amor infinito,
el mundo vibrará como una inmensa lira
bajo el estremecimiento de un beso inmenso...
El mundo tiene sed de amor: tú la apaciguarás,
¡oh esplendor de la carne! , ¡oh esplendor ideal
¡Oh renuevo de amor, triunfal aurora
en la que doblegando a sus pies los dioses y los héroes,
la blanca Calpigia y el pequeño Eros cubiertos con
nieve de las rosas
las mujeres y las flores su bellos pies cerrados!

UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO
(Fragmento)
Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín
Donde todos los corazones se abrían, donde corrían
Todos los vinos.

Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. -Y
La encontré amarga.- Y la injurié.
Tomé las armas contra la justicia.
Huí. ¡Oh brujas, oh miserias, oh rencor a vosotros
Fue confiado mi tesoro!

Logré que se desvaneciera de mi espíritu toda
esperanza humana. Salté sobre toda alegría, para
estrangularla, con el silencioso salto de la bestia feroz.
Llamé a los verdugos para morder, al morir, la
Culata de sus fusiles. Llamé a las plagas para ahogarme
Con arena, con sangre. La desgracia fue mi dios.
Me revolqué en el fango. Me sequé con el aire del
crimen. Y jugué unas cuantas veces a la demencia.
Y la primavera me trajo la horrible risa del idiota.

Pero, hallándome recientemente a punto de lanzar
el último gallo, se me ocurrió buscar la llave del
Antiguo festín, donde quizá recuperara el apetito.
La caridad es esa llave. -¡Esta inspiración demuestra
Que he soñado!
"Seguirás siendo hiena, etc....", exclama el
demonio que me coronó con tan amables amapolas.
"Gana la muerte con todos tus apetitos, y tu egoismo,
y todos los pecados capitales."

Ah, demasiado harto estoy de eso: -Pero, querido
Satán, te conjuro: ¡una pupila menos irritada!
Y, en espera de algunas pequeñas infamias que se
Demoran, para ti que prefieres en el escritor la ausencia
De facultades descriptivas o instructivas, desprendo
Estas horrendas hojas de mi cuaderno de condenado.

Un retrato de Charles Baudelaire



Charles Baudelaire nace en París el 9 de abril de 1821. Su padre, Joseph Francois, era un sacerdote secularizado de amplia cultura, profesor de dibujo, pintor y jefe de despacho de la Cámara de los Pares. Él fue quien le enseñó las primeras letras. Su madre, Carolina Archimbaut-Dufais, enseñó inglés a su hijo. Charles realmente fue criado por Mariette, sirvienta de la familia, a la que luego inmortalizó en el poema "A la sirvienta de gran corazón que te daba celos" de su conocido poemario "Las flores del mal". A la edad de 6 años muere su padre. A los veinte meses de enviudar, contrae matrimonio con el comandante Jacques Aupick, que posteriormente llega a ser el general comandante de París. Su nueva situación familiar produjo un importante impacto emocional en Baudelaire, ya que él lo vivió en cierta manera como un abandono, manifestando siempre aversión por su padrastro con el que nunca llegó a trabar buenas relaciones. Charles inicia sus estudios en el Colegio Real de Lyon, de cuyo ambiente no guardará buen recuerdo. En 1836 regresan a París y Charles es internado en el Colegio Louis-le-Grand. Allí comienza a leer a Sainte-Bauve, a Chenier y a Musset, entre otros. Es expulsado del colegio, pero en agosto finalmente obtiene el titulo de bachiller superior. Con 19 años, se matricula en la Facultad de Derecho, y comienza a frecuentar a la juventud literaria del Barrio Latino y entabla sus primeras amistades con Gustave Le Vavasseur y Ernest Prarond. También conoce a Gérard de Nerval, Theodore y a Balzac. Empieza a publicar en los periódicos en colaboración y anónimamente.
Es en esta fase de su vida cuando vive de forma disipada, con continuos choques con la familia, consumiendo drogas, frecuentando prostíbulos, y llevando lo que se dio en llamar una vida bohemia. Mantuvo una extraña relación con una prostituta judía del Barrio Latino llamada Sarah, a la que denominaba Louchette por su estrabismo, y que probablemente le contagió la sífilis al poeta. Sarah aparece en el poema "Una noche que estaba junto a una horrible judía", en "Las flores del mal". No se conocen datos algunos que apunten a que Baudelaire se tratara esta afección en ningún momento, más bien al contrario parece que contagió a otras mujeres. Se ignora, a la vez, si esto es lo que le hace decir:

Parecida a las tétricas visiones que engendra la oscuridad
y que nos encadenan los ojos,
la cabeza, con la masa de su crin sombreada,
y de sus joyas preciosas,
en la mesilla de noche, como una planta acuática,
reposa, y, vacía de pensamientos,
una mirada vaga y blanca como el crepúsculo
escapa de sus ojos extraviados.

En el lecho, el tronco desnudo, sin pudor,
en el más completo abandono, muestra
el secreto esplendor y la belleza fatal
que la naturaleza le donó.

La conducta desordenada del joven mueve a sus padres a intentar distanciarle de los ambientes bohemios de París. Le envían a Burdeos para que embarque en una travesía que duraría dieciocho meses. En el viaje las relaciones del joven con la tripulación no son sencillas, y asustado el comandante del barco por el impacto psicológico que estaba sufriendo Charles, decide enviarlo de regreso a Francia.
En 1842, nuevamente en París, entabla amistad con Thèophile Gautier y Thèodor de Banville. Alcanza la mayoría de edad y percibe la herencia paterna de 75.000 francos y se independiza. Abandona el hogar familiar y se instala en un pequeño apartamento. Reanuda su vida bohemia y vuelve al ambiente de los bajos mundos. En esta época, conoce a Jeanne Duval, actriz mulata que representaba un papel secundario en un bodevil. Baudelaire la apoda la "Venus negra", y mantiene con ella una apasionada, intensa y difícil relación sentimental. Casi con toda seguridad le transmite la sífilis. Esta señora desempeña un papel fundamental en la vida del poeta, y probablemente podamos decir con seguridad que parte de sus mejores poemas son paradójicamente fruto de esta difícil relación. De su relaciòn dirà "La enfermedad y la muerte hacen cenizas de todo cuanto fuego ardió en nosotros". Dilapida la herencia y contrae numerosas deudas, por lo que su madre y su padrastro obtienen en 1844 de los tribunales que sea inhabilitado y su dinero sea administrado por su padrastro.
Charles Baudelaire colabora de forma anónima con diferentes periódicos y se dedica a la crítica artística. En esta época publica algunos ensayos, llenos de sensibilidad y penetración, bajo el título "Los Salones". Escribió sus primeros poemas a la vuelta de un viaje por el Caribe. Comienza a interesarse por el pintor impresionista Manet y por la música de Wagner, de quien fue su introductor en Francia. Descubre la obra de Edgar Alan Poe, que murió poco después y a quien no pudo conocer en persona, a pesar de considerarlo su alma gemela. Poe se le asemeja y durante diecisiete años lo traduce y da a conocer en Francia. De esta forma comienza a ganarse el reconocimiento de la crítica especializada.
Durante la revolución de 1848 Baudelaire es visto en las barricadas y tratando de agitar al pueblo para que fusilen a su padrastro. Escribió sus poemas más reconocidos y recogidos en el libro "Las flores del mal" con sólo 23 años. El editor le impuso este título al poemario en lugar de "Los limbos", que era el original, y que finalmente se publicaron en junio de 1857.
Nada de lo que escribió con posterioridad superó literariamente a esta obra, que es la que más se recuerda del poeta francés Baudelaire. Inmediatamente a su publicación el gobierno francés acusa al poeta de ofender la moral pública y juzga sus poemas como obscenos. El poeta fue procesado, y la edición fue confiscada por mandato judicial. El editor y él son condenados a pagar sendas multas por ultraje a la moral pública y se le ordena la supresión de seis poemas del libro. Sólo algunos compañeros lo apoyaron como Gautier. Ya quedará ante el gran público identificado con la depravación y el vicio. Amargado e incomprendido, Baudelaire se aisla. En esta fase oscura y sombría de su vida obtiene la alegría a través de los escritos admirados de dos escritores que en aquella época eran desconocidos, Stéphane Mallarmé y Paul Verlaine, y que posteriormente pasaron a la historia de la literatura francesa.
Es en estos años cuando cae enfermo y pasa cortas estancias con su madre en Honfleur. En 1861 se presenta a la Academia Francesa, para de esta forma recuperar su dignidad profesional. Los académicos finalmente no lo aceptan. En 1864 viaja a Bélgica, donde trata de ganarse la vida dictando conferencias sobre arte, pero son también un fracaso. En el año 1858, cuando en junio hace un artículo proclamando su fidelidad a Victor Hugo, comienza a sentir algunas molestias en las piernas acompañadas de ahogos. En 1860 sufre una pequeña congestión cerebral. No acude a ningún médico, busca la ayuda de una hechicera. En 1865 se agrava su enfermedad, parece que ya padecía una neurosífilis, y presenta diferentes tipos de neuralgias. Poco a poco su salud se va resintiendo más, y en 1866 presenta síntomas de confusión mental, dolores gástricos y un asma pertinaz. Por primera vez lo trasladan a Bruselas a un hospital, y posteriormente a otro en París. Allí ya presenta una afasia y una hemiplejia. Su madre lo cuida y ya no se separa de él más. En esos momentos recurre al opio y a las cápsulas de éter para combatir su dolencias. Previamente a su ataque cerebral en su correspondencia incluso había expresado su deseo de recurrir al suicidio.
La enfermedad se agravó de forma muy rápida y permanece en este estado varios meses. Muere finalmente el 31 de agosto de 1867, a los 46 años de edad. Fue enterrado en el cementerio de Montparnase, junto a la tumba de su padrastro, a quién siempre odió. Póstumamente, en 1868, le publican sus "Pequeños poemas en prosa".
Baudelarie consiguió extraer con pulcritud inusual los demonios de la condición humana, fue capaz de alcanzar lo sublime con palabras certeras y exactas. Su obra es imprescindible por todo lo que supuso de revolucionaria y adelantada en su tiempo. Casi un siglo después, en 1949, la magistratura del Sena en París concedía un curioso indulto literario a "Las flores del mal". Los jueces pidieron perdón públicamente por las ofensas cometidas hacia uno de los mejores poetas franceses alabando su obra y reconociendo el innegable talento demostrado. Charles Baudelaire apenas pudo publicar nada en vida, siendo su obra póstuma fundamental para entender cómo sintió uno de los escritores cumbre de la literatura universal.

La Viuda Negra de Baudelaire



Cuadro "La Viuda Negra" de Manet

“Venus negra”, así apodaba Baudelaire a la mujer con quien mantuvo una larga, accidentada y sobre todo intensa unión sentimental. La actriz Jeanne Duval fue la musa para el cuerpo poético más importante del peculiar y arquetípico poeta de las “flores venenosas”, de quien el psicoanálisis “ha dicho” prácticamente de todo.
Manet, parece que de forma intencionada, no deja apreciar en su retrato ningún atisbo de la gran belleza que nos consta detentó esta mujer, nada de su exotismo mestizo o su voluptuosidad. Nos muestra únicamente su aspecto más triste, el de su penosa enfermedad. Baudelaire contrajo la sífilis (le diabolique accident) cuando tenía 20 años y posteriormente se contagió también Jeanne. El gesto de la mujer es tosco y su postura aparentemente forzada y extraña, en la que destaca visualmente la presentación de la pierna izquierda inmóvil, reflejando la hemiplejía que padecía. A imitación de los últimos poemas del ciclo Duval de “Las Flores del Mal”, Manet parece que únicamente desea mostrar la decadencia física, obviando cualquier vestigio de seducción. Constituye una demoledora contraposición estética a la sensualidad de la mujer reclinada que Baudelaire años antes describió en el censurado Les Bijoux.
El corpiño y la amplísima falda, dotados de sensación de transparencia a pesar de su aparatosidad, probablemente están tejidos en fina y vaporosa tarlatana de algodón, en gasa o en seda rayada. A nuestros ojos, los volúmenes son desmesurados, pero corresponden a la tendencia imperante del vestido femenino. Tras el breve respiro que en la indumentaria femenina supuso el estilo Imperio, en la década de 1820 se reintrodujo el uso del corsé angosto; con ello y con el aumento en los volúmenes de la falda y de las mangas-globo se pretendía potenciar la imagen de cintura diminuta. En esa época la ociosidad completa de la mujer era símbolo de la opulencia social de la familia y, desde luego, la incapacidad funcional que semejantes vestimentas imponían contribuían a ello notablemente, ya que incluso hacían difíciles acciones tan habituales como traspasar una puerta o incluso caminar. En este caso, la falda de tipo crisolina o miriñaque de Duval, por sus dimensiones, incluso se asemeja a los enormes guardainfantes de las infantas velazqueñas y aporta muy eficazmente una sensación de restricción añadida a su impuesta inmovilidad. El ademán de la mano derecha, que parece algo desproporcionada en tamaño, contribuye a la analogía figurativa que parece existir entre el retrato y los que Velázquez realizó de las infantas españolas. La otra mano, la inválida, queda oculta a nuestra visión; reposa sobre la falda, dejando en ella una impronta que sugiere hábilmente la falta de tono del brazo.
Destaca, por la minuciosidad de su ejecución y su belleza, el delicado y transparente visillo de encaje, único artificio ornamental de la habitación, que enmarca por completo el tercio superior de la tela. La tónica dominante en el uso del color es la sobriedad, que conforman la disposición en dos grandes masas claras, integradas por el visillo y el vestido, y otra gran masa oscura y opaca, de tonalidades negras y verdosas, correspondiente al diván (a tono con el abanico). Simplicidad sólo en apariencia, para una composición muy meditada y plena de significado emocional.

martes 18 de septiembre de 2007

Paul Verlaine: Un esbozo







Una de las pocas fotografías de Paul Verlaine que se conservan nos los muestra, ya en sus últimos años, en el café Voltaire de París. En dicha imagen, al buen observador no le es difícil distinguir una cosa: el maestro parece estar borracho, narcotizado tal vez... Ebrio de una u otra manera, en cualquier caso. De ello podemos concluir que la disipación acabó finalmente por vencer a la rectitud. Entre una y otra osciló constantemente la existencia del antiguo parnasiano.



Sin embargo, si no fuera por que el París decimonónico –el gran París– acogió a plumas como la de Baudelaire, Lautréamont y Rimbaud, entre otras muchos igualmente geniales, bien podríamos afirmar, con algunas de las notas biográficas a él referidas, que Verlaine, junto con Víctor Hugo, es el mayor poeta lírico francés del siglo XIX. No hay nada en sus primeros años que anuncie su futura inclinación por la autodestrucción. Nacido en Metz, el 30 de marzo de 1844, su padre es un militar perteneciente a una antigua familia belga y su madre –de soltera Elisa Dehée– es hija de unos acaudalados terratenientes. Todos ellos observantes de las buenas costumbres, no hay en los familiares del pequeño Paul ninguno que se haya dado a los excesos.


De ahí que sus biógrafos más reaccionarios atribuyan su repentina e insospechada inclinación por el malditismo a una incipiente fealdad. «Como predestinado por los demonios de la lujuria, fue adquiriendo una fealdad singular, que, acentuada en el curso de los años y a través de las intemperancias, le dio, finalmente, una fisonomía de fauno huraño e insensato» (Amelia Bruzzi dixit).


Desdoblamientos Fuera como fuese


Desde que su familia se traslada a París (1851), el pequeño Paul es un lector asiduo de poesía romántica –sintiendo una predilección especial por Víctor Hugo– placer que compagina con su actividad académica. Sus primeros versos datan de 1858, sólo cuenta 14 años. Paralelamente a sus lecturas, su personalidad va mostrando ciertos desdoblamientos que le llevan de las efusiones sentimentales, que le son más frecuentes, a la irascibilidad y el delirio, no menos habituales. De esos inquietantes cambios de carácter saben bien los poetas parnasianos, a quienes Verlaine comienza a frecuentar a partir de 1860. En aquel tiempo, ya se ha confesado un rendido admirador de Baudelaire. Sus primeras publicaciones en revistas parnasianas no le proporcionan el dinero suficiente para el sustento, con lo que se ve obligado a emplearse como escribiente en el ayuntamiento de París. Eso sí, el municipio no le hace olvidar sus verdaderas inquietudes. "Poemas saturninos" (1866), su primer libro, trata sobre la fatalidad a la que, según el poeta, están condenados sin redención posible cuantos nacen, como él, bajo el signo de Saturno. Cuatro años después, la homosexualidad y las noches de bohemia del escritor, hacen que su madre le case con Mathilde Mauté de Fleurville, a la que dedicará "La buena canción" (1870), su obra menos lograda. Anteriormente, ha publicado "Fiestas galantes" (1869), versos que, en opinión de Carlos Pujol, vienen a evocar la pintura de Watteau. Un tiro a Rimbaud No obstante su matrimonio, el gran amor de Paul Verlaine será otro poeta: el joven Jean Arthur Rimbaud, quien llega a París en los días de la Comuna dispuesto a «morir con el pueblo». Las ordinarieces y la mala comida de los pobres, que en palabras del mismo Rimbaud le agredieran tanto, no han irritado todavía al autor de "Una temporada en el infierno" (1873). Abandonando a su esposa, Verlaine marchará tras Rimbaud a Bélgica e Inglaterra. Cuando Arthur quiere romper la relación que les une, Verlaine le descerraja un tiro que le lleva a la cárcel. Cumplida su condena, Paul Verlaine, como consecuencia de la crisis existencial que ha sufrido en prisión –la que también le ha inspirado sus "Romanzas sin palabras" (1874)–, durante algún tiempo, da clases de literatura en distintos países. Tras romper con un nuevo amante –L. Létinois– vuelve a darse a la bebida y demás excesos. Apenas regresado a París publica "Cordura" (1881), pero es "Romanzas sin palabras" el texto que le ha procurado la fama. Convertido en abanderado del decadentismo y en algo así como el patriarca –junto a Rimbaud– del simbolismo, declara respecto a este último: «¿El simbolismo? No sé qué será... Tal vez una palabra alemana (...) Lo que sí que sé bien es que cuando sufro, cuando gozo o cuando lloro no se trata de símbolos». En otra ocasión escribe: «¡Ay de mí! Disipé mi vida (...) Si debiera emitir un juicio sobre mí mismo, me llamaría el don Quijote del Parnaso». "Los poetas malditos", conjunto de artículos y ensayos sobre la poesía de la disipación y el exceso, aparece en 1881. El mismo se incluye entre los autores estudiados bajo el seudónimo de Pauvre Lelian. También da noticia de Rimbaud, a quien, por supuesto, no ha olvidado. Tras publicar con regularidad durante los siguientes años, en los que va del hospital al Barrio Latino, Paul Verlaine muere en París en 1896. Goza de cierta holgura económica y su fama va en aumento.

ARTE POÉTICA

La música ante todo preferimos,
por eso mismo el verso imparisílabo
que es más vago y soluble y que no tiene
ningún peso ni pose que lo tiente.

Y no olvides tampoco el elegir
palabras que se presten al equívoco:
quedémonos con una canción gris,
que junta lo más claro a lo indeciso.

[...] ¡Lo que buscamos siempre es el matiz,
solo el matiz y nada de color!
Sólo el matiz hermana sin herir
sueño con sueño, flauta y bronco son.

[...] ¡Retuércele el pescuezo a la elocuencia!
Y no estará de más, con mano dura,
poner coto a la rima: si la sueltas
nadie sabe hasta donde nos empuja.

[...] ¡La música ante todo, siempre música!
sea tu verso ese algo volandero
que sentimos huir de un alma en busca
de distintos amores y otros cielos.

Sea tu verso anuncio de ventura
en el crispado viento matutino
perfumado de menta y tomillo...
Y lo demás es ya literatura.

Id, pues, vagabundos, sin tregua

Id, pues, vagabundos, sin tregua,
errad, funestos y malditosa lo largo de los abismos y las playas
bajo el ojo cerrado de los paraísos. (...)
Y nosotros que la derrota nos ha hecho, ay, sobrevivir,
los pies magullados, los ojos turbios, la cabeza pesada,
sangrantes, flojos, deshonrados, cansados,
vamos, penosamente ahogando un lamento sordo.

lunes 17 de septiembre de 2007

Carolina Cruz: SUSTITUCIÓN


SUSTITUCIÓN



Cada día me parezco más a mis gatos
Quieta, veo al mar desde el tejado
Detrás de un escenario, donde un Dios ciego y sordo
escudriña nuestro pasado.

Sentada en esta escalera
la voz de mi padre me llama,
la de mi madre me baja:
Tengo siete años.

Ella sabe a panela y coco
Él a aguardiente y caña

Alguien que no era yo tomó mi lugar
se apoderó de mi voz
usurpó mi cuerpo.

Quise creer aquello que era…
Ahora ya no creo esto que soy:
La sombra que invade las estancias
Me dividió en luz y oscuridad.

Y me pregunto: si yo no soy yo,
¿por qué de mis manos brotan cantos?

Con terror vislumbro el destino:
“El pasado casi no es”
El futuro no existe
soy un bosquejo atrapado,
soy voz, queja y canto

Tengo una casa, una mesa y tres gatos
que en noches de lluvia se acurrucan a mi lado
Los cuatro soñamos el mismo sueño
Uno que se halla en otro sueño,
que está en otro tiempo, que es vano.

En la luna del espejo
guardo el límite del principio
para no olvidarlo.

Cada día tengo menos ojos, menos piernas
Corro a contemplar el mar, el fuego,
no quiero una autopista ni un puente que cruzar
para ésta mi conciencia
que es un bumerang

Abrazos marítimos, esta vida celular
También la sufre el mar contaminado.

En tu vientre me bautizo, me renombro
Y me suelto a llorar.






















Verónica Gutiérrez: Rendezvouz con T.




Si el planeta Tierra tuviera un día de edad, el hombre existiría tan sólo en los últimos segundos.
Los experimentos comenzaron en 1953. La tesis de que la vida evolucionó de la materia inerte en algún momento entre 3.900 y 3.500 millones de años atrás es llevada a cabo bajo condiciones simuladas que recordaban aquellas que se pensaba que habían existido poco después de que la Tierra comenzara su acreción a partir de la nebulosa solar primordial. Los experimentos se llamaron "experimentos de Miller". El experimento original de 1953 fue realizado por Stanley Miller siendo un estudiante de laboratorio y su profesor Harold Urey. El experimento usaba una mezcla altamente reducida de gases (metano, amoniaco e hidrógeno) y electricidad. No obstante la composición de la atmósfera terrestre prebiótica aún resulta materia de debate, el experimento mostraba que algunos de los monómeros orgánicos básicos, como los aminoácidos que forman los ladrillos de los polímeros de la vida moderna, se pueden formar espontáneamente.
En un momento se pensó que cantidades apreciables de oxígeno molecular habrían impedido esencialmente la formación de moléculas orgánicas. Por otra parte, el consenso científico actual dicta que las moléculas orgánicas más simples están bastante lejos de lo que es una vida autocopiable completamente funcional, aunque en un ambiente sin vida estas moléculas se pudieran haber acumulado y proporcionado un ambiente rico para la evolución química, la llamada sopa primigenia. Por cada camino elegido, hay una bifurcación desechada. O miles que nunca fueron. Dentro de ti, no obstante, cada cosa está en su sitio: siempre cae una ligera llovizna en París y que nunca has vuelto a ver dos veces. T menos 15 horas para rendezvous.
El nombre se compone de las raíces griegas πρώτο (proto), primero, y ζώο[ν] (zoo[n]), animal, y revela que, en su origen, el concepto expresaba el empeño por encajar toda forma de vida en los reinos animal o vegetal. Los protozoos, también llamados protozoarios, son organismos microscópicos, unicelulares, depredadores o sapotrofos, que viven en ambientes húmedos o directamente en medios acuáticos, ya sean salobres o de aguas dulces. La reproducción puede ser asexual por bipartición y también sexual por isogametos o por conjugación intercambiando material genético. La cuestión de "¿Cómo unas simples moléculas orgánicas forman una protocélula?" lleva mucho tiempo sin respuesta, pero existen muchas hipótesis. Algunas de estas postulan una temprana aparición de los ácidos nucleicos, mientras que las otras insisten que primero aparecieron las reacciones bioquímicas y las rutas metabólicas. Otro asunto sin resolver en la evolución química es el origen de la "mano dominante", es decir, los aminoácidos son zurdos y los ácidos nucleicos y azúcares son diestros. La homoquiralidad, como se le conoce, es esencial para la formación de ribozimas y probablemente también de proteínas. Al caso, el organismo consigue la fotosíntesis. Lo persiguen ferozmente en todas partes, pero en todas partes vive. A vivir viene a este planeta, a resistir como cada uno, y se alimenta bien y está bien cuidado por el caos. T menos 11 horas y contando.
El origen de la célula eucariota fue un hito en la evolución de la vida, puesto que todas las células complejas son de este tipo y constituyen la base de casi todos los organismos pluricelulares.[ ]Se cree que los eucariontes se han originado hace alrededor de unos dos mil millones de años, pero no hay un acuerdo unánime. Los fósiles más tempranos, como los acritarcos, son difíciles de interpretar. Formas que pueden relacionarse inequívocamente con grupos modernos empezaron a aparecer hace unos 800 millones de años, mientras que la mayoría de los grupos fósiles se conocen desde final del Cámbrico, hace unos 500 millones de años. Y así me encontrarás más dura que calcita a tus quejas, cuando te niegue ¿por qué no? el pan donde mojar. T menos 7 horas y contando. []
Las olas que rompen en las costas crean una delicada espuma compuesta por burbujas. Los vientos que barren el océano tienen tendencia a llevar cosas a la costa, de forma similar a las algas que se junta a la deriva en una playa. Es posible que las carpas y celacantos se pudieran concentrar en los bordes costeros de un modo parecido y acometer la tosca apariencia del anfibio. Lo dice el aire, cuya rareza acompaña este abandono. La luna ha empezado a decrecer ante los sapos y culebras desovando, tampoco voy a negarte los días perezosos en que tengamos que ver con el lagarto. T menos 1 hora, 45 minutos y contando.
Los lagartos terribles caminan sobre la tierra seca. Ellos forman un grupo de animales vertebrados que dominaron los ecosistemas del mesozoico durante unos 160 millones de años alcanzando una gran diversidad y tamaños gigantescos. Los dinosaurios se confunden frecuentemente con otros tipos de reptiles antiguos, como los alados pterodáctilos y los acuáticos ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios, aunque ninguno de estos era realmente dinosaurio. El clado o superorden dinosaurio fue propuesto por Richard Owen, en 1842, para nombrar a los enormes y extintos reptiles que se habían hallado por primera vez en Gran Bretaña. Esta palabra se deriva del griego: δεινός (Deinos, "terrible") y σαύρα (Saura, "lagarto" o "reptil"), ya que él creía haber encontrado alguna especie de enorme lagarto. Los dinosaurios braman de noche entre el fuego y la monotonía. Antes de acabar extintos por el misterio, se caracterizaban por ser ovíparos y de sangre fría, sangre fría para matar. Por ello, muchos tenían defensas físicas adicionales a la piel dura y escamosa que fueron desarrollando al paso de la era Mesozoica, como cuernos, garras, picos córneos y armaduras óseas. La diversidad de tamaños es típica del grupo. Algunos géneros fueron bípedos, otros cuadrúpedos y algunos, como el Ammosaurus y el Iguanadonte, podían adoptar ambas configuraciones. Se presume que las poblaciones de herbívoros, carnívoros, omnívoros e insectívoros seguían las proporciones de la fauna actual. Los fósiles de dinosaurio son conocidos desde hace milenios, aunque su naturaleza verdadera no fuera entendida. Los chinos pensaron que tales huesos eran de dragones, mientras los europeos creyeron que eran los restos de gigantes y otras criaturas muertas durante el Diluvio Universal. Sin embargo, ese dragón eres tú y espera acechando a que te des cuenta. T menos 1 hora, 20 minutos en gracia del péndulo de Newton. Acéptalo y bebe, el camino de la supervivencia se hace tortuoso. Los continentes se desplazan. Pangea se desplazaba muy lentamente hacia el norte en este periodo, y en ese proceso el supercontinente empezó a mostrar los primeros signos de su fraccionamiento: Laurasia incluía Norteamérica, Europa y gran parte de la actual Asia. Gondwana comprendía África, Arabia, India, Australia, la Antártida y Sudamérica. Si sabes lo que te conviene, es momento de tomar un atajo. T menos 1 una hora y contando.
Unos tienen que morir para que otros vivan. Los mamíferos heredan el planeta. Los primeros mamíferos aparecieron en la Tierra a finales del período Tríasico, hace unos 210 millones de años, y se desarrollaron durante la era Terciaria. En los más primitivos aún se encuentran afinidades con los reptiles, aunque la principal característica, que alude el nombre de la clase, es la presencia de glándulas mamarias en las hembras de todas las especies. Estas glándulas excretan leche para alimentar a las crías durante sus primeros meses de vida, hijos con pelambre que se prenden los pezones, no por deseo, sino por ese desarrollo del instinto para resistirse ante la vecindad del hambre. De la piel al alma, además de los pelos, cerdas, espinas y vibrisas sensoriales, se implantan las glándulas sudoríparas, que eliminan, a través de poros de la epidermis, sustancias tóxicas para el organismo en forma de sudor. Los pelos son útiles para la homeostasis, camuflaje y protección. Los lémures se hacen cansados de los dos últimos, luego optan al almizcle. Te conozco, aunque te contonees como un animal de grupo, de costumbres pacíficas y rituales. Aunque los años parezcan haberte mellado los dientes y te den una apariencia suave y civilizada, algo inteligente dentro de ti quiere alcanzar las estrellas, levantar la hoguera a tu Dios creado a tu propia imagen y semejanza, si existe. T menos 20 minutos y contando.
Los Homínidos, primates bípedos, habrían surgido hace unos 6 ó 7 millones de años en África, cuando dicho continente se encontró afectado por una progresiva desecación que redujo las áreas de bosques y selvas. Como adaptación al bioma de sabana aparecieron primates capaces de caminar fácilmente de modo bípedo y mantenerse erguidos. Más aún, en un medio cálido y con fuerte radiación ultravioleta e infrarroja, una de las mejores soluciones adaptativas son la marcha bípeda y la progresiva reducción de la capa pilosa, esto evita el excesivo recalentamiento del cuerpo. Para lograr la postura y marcha erecta han tenido que aparecer importantes modificaciones: Primero, para permitir la bipedestación, el foramen magnum, u orificio occipital por el cual la médula espinal pasa del cráneo a la raquis, se ha desplazado, de modo que el centro de gravedad de todo el cuerpo se sitúa encima del soporte que constituyen los pies. Mientras en los simios el foramen magnum se ubica en la parte posterior del hueso craneal. Segundo, la columna vertebral ha podido erguirse casi 90º a la altura de la pelvis y si se compara con un chimpancé se nota que al carecer este primate de la curva lumbar, su cuerpo resulta empujado hacia adelante por el propio peso. Otro detalle; las vértebras humanas son más circulares que las de los simios, esto les permite soportar mejor el peso vertical. Tercero, la pelvis se ha debido ensanchar, lo cual ha sido fundamental en la evolución de nuestra especie. Los huesos ilíacos de la región pelviana en la fase Homo sapiens e inmediatos antecesores "giran" hacia el interior de la pelvis, esto le permite soportar mejor el peso de los órganos al estar en posición erecta. La citada modificación de la pelvis implica que las crías nazcan prematuras por cesárea. En efecto, el parto humano es denominado ventral acodado ya que existe casi un ángulo recto entre la cavidad abdominal y la vagina, que en el pubis de la mujer es casi frontal. Si en todos los otros mamíferos el llamado canal de parto es muy breve, en cambio en las hembras del humano es muy prolongado y sinuoso, esto hace dificultosos los alumbramientos para el reloj del tiempo y de la vida. Cuarto, los miembros inferiores se han robustecido. El fémur humano se inclina hacia adentro, de modo que le posibilita la marcha sin necesidad de girar casi todo el cuerpo. La articulación de la rodilla se ha vuelto casi omnidireccional, aunque en los monos -por ejemplo el chimpancé- existe una mayor flexibilidad de las articulaciones de la rodilla, para un mejor desplazamiento por las copas de los árboles. Por último, en los humanos los pies se han alargado, particularmente en el talón, reduciéndose algo los dedos del pie y dejando de ser oponible el pulgar del pie, habiendo perdido casi totalmente la capacidad de aprehensión. Se sabe, en efecto, que el pie humano se perfila más lejano que el resto de los homínidos. Camina, corre, acelera a la meta. T menos dos minutos y contando.
Olduvayense es una de las formas de denominar a las primeras industrias humanas de la prehistoria. Reciben tal apelativo a causa de que uno de los yacimientos más importantes de herramientas de piedras halladas: la Garganta de Olduvai, en Tanzania. Las más antiguas proceden de la región de Afar (Etiopía) y su antigüedad se estima en unos 2,6 millones de años,[] donde al parecer, tanto Homo como Paranthropus dependían menos de los bosques y estaban mejor preparados para su supervivencia en espacios abiertos, aunque por razones distintas. Los parántropos eran más corpulentos, más fuertes, con lo que podían defenderse mejor de los ataques. Además, su mandíbula era más poderosa y el esmalte de su dentición más grueso, por lo que podían subsistir con los alimentos más correosos de la pradera, entre semillas, raíces, corteza, insectos, pequeños ratones y carroña. Los humanos te abren paso gracias a que disponían de herramientas, así como de una ventaja social y material que suplía sus carencias somáticas. Lleno de ojos nocturnos, el artesano Olduvayense desespera por hacerse un lugar en la historia y un fulgor solar entre quemaduras de ámbar. T menos 25 segundos y contando.
Hace 150.000 años el norte de África volvió a sufrir una intensa desertización lo cual significó otra gran presión evolutiva como para que se fijaran los rasgos principales de la especie Homo sapiens. El sapiens, que significa "sabio" o "capaz de conocer", por ser un animal muy vulnerable en estado de naturaleza es muy dependiente de la tecnología, por primitiva que ésta sea: Desde la invención de la rueda hasta el duplicado de la llave para abrir la caja de sorpresas del átomo o la puerta del ascensor para pisar su satélite. Así es que se dice del Homo sapiens que es Homo faber, siempre y cuando sea el artífice de su propio destino. T menos dos segundos y contando.
En dos segundos, el hombre acaba desarrollando distintas concepciones míticas, religiosas, artísticas, filosóficas y científicas respecto de su origen, cada una con su propia trascendencia y misión en la vida. Es precisamente esta capacidad del ser humano de realizar operaciones conceptuales y simbólicas muy complejas que incluyen el uso de sistemas lingüísticos sofisticados, el razonamiento abstracto y las capacidades de introspección y especulación, uno de sus rasgos más destacados. Por ejemplo, concluir que ante la vastedad del espacio y lo infinito del tiempo, es un milagro compartir un aquí y ahora con T. La cita se cumple. Ahora, ¿debo desposar a T? No inmediatamente, a menos que me revele las restantes letras de su nombre. En el mejor de los casos, ella puede fugarse a Estados Unidos a vivir en unión libre con un vendedor de autos usados y hacerme creyente del pastafarismo. Decisiones, decisiones. En una mesa al aire libre, T aleja su copa de Cabernet. La mujer perfecta mira el costoso Rado de su reloj pulsera, y me reprende.



-Vaya, por fin apareces. Un día entero, ¿Qué te demoró?

Ivonne Moreno Uscanga: 100 años de Cri-Cri




La infancia es una de la etapas más socorridas en la vida del hombre. Para muchos la niñez marca a los seres humanos, en cada uno de sus actos. El juego, se volverá acto recurrente cuando de arrostrar situaciones de confrontación en la adultez, implica crecimiento. Asimismo los olores, las esencias, los sonidos dulces o estrindentes, de cuando fuimos niños, acompañarán nuestros más gratos o tristes recuerdos durante nuestra existencia.
Las canciones y los cuentos forman parte de esa cadena de heraldos sutiles de las primeras etapas en los ciclos de crianza. Seres fantásticos, (La Muñeca fea ,Las vocales) la fauna parlante, (Caminito de la escuela, Che Araña, Ratón Vaquero, La Patita, Conejos Panderos) hechos inverosímiles realizados por héroes y heroínas peculiares, (El ropero, Negrito Bailarín, Abuelita ) animación de objetos (El comal y la olla, Cochecito de Música) marcaron un hito en la niñez mexicana durante décadas.

El prodigioso orizabeño Francisco Gabilondo Soler, cuya seudónimo, fue otro, rasgo de su portentosa creatividad, CRI- CRI, alegrando el oído de miles de niños, comenzó su carrera en 1934 en la radio, fundada por Emilio Azcárraga, formando un capital importante en la historia de la animación sonora de la República.

El mérito de CRI- CRI el grillito cantor, estriba en su acompañamiento musical, pues además de poseer versatilidad narrativa, conjugó la mayoría de los géneros para dar a la composición a un legado artístico, único en la historia de los ritmos y armonías.


Hoy Gabilondo Soler visita Casa Principal, con esta muestra gráfica: Taller de Israel Barrón y pintores veracruzanos invitados, y del acompañamiento musical por parte del porteñísimo grupo coral CANTORÍA y niños ataviados de alegorías CRI-CRI, para celebrar con especial júbilo, la repercusión de su legado sobre nosotros, seguidores encantados del verde-hoja violín, pues él, consiguió por lustros fascinarnos desde su Reinado de Chocolate, en cuyas atalayas de espumas marinas, nos sumergimos como cucurumbés y seguimos disfrutando de eterna fiesta, a la usanza de zapatos y de jicotes aguamieleros.




La infancia es una de la etapas más socorridas en la vida del hombre. Para muchos la niñez marca a los seres humanos, en cada uno de sus actos. El juego, se volverá acto recurrente cuando de arrostrar situaciones de confrontación en la adultez, implica crecimiento. Asimismo los olores, las esencias, los sonidos dulces o estrindentes, de cuando fuimos niños, acompañarán nuestros más gratos o tristes recuerdos durante nuestra existencia.
Las canciones y los cuentos forman parte de esa cadena de heraldos sutiles de las primeras etapas en los ciclos de crianza. Seres fantásticos, (La Muñeca fea ,Las vocales) la fauna parlante, (Caminito de la escuela, Che Araña, Ratón Vaquero, La Patita, Conejos Panderos) hechos inverosímiles realizados por héroes y heroínas peculiares, (El ropero, Negrito Bailarín, Abuelita ) animación de objetos (El comal y la olla, Cochecito de Música) marcaron un hito en la niñez mexicana durante décadas.

El prodigioso orizabeño Francisco Gabilondo Soler, cuya seudónimo, fue otro, rasgo de su portentosa creatividad, CRI- CRI, alegrando el oído de miles de niños, comenzó su carrera en 1934 en la radio, fundada por Emilio Azcárraga, formando un capital importante en la historia de la animación sonora de la República.

El mérito de CRI- CRI el grillito cantor, estriba en su acompañamiento musical, pues además de poseer versatilidad narrativa, conjugó la mayoría de los géneros para dar a la composición a un legado artístico, único en la historia de los ritmos y armonías.


Hoy Gabilondo Soler visita Casa Principal, con esta muestra gráfica: Taller de Israel Barrón y pintores veracruzanos invitados, y del acompañamiento musical por parte del porteñísimo grupo coral CANTORÍA y niños ataviados de alegorías CRI-CRI, para celebrar con especial júbilo, la repercusión de su legado sobre nosotros, seguidores encantados del verde-hoja violín, pues él, consiguió por lustros fascinarnos desde su Reinado de Chocolate, en cuyas atalayas de espumas marinas, nos sumergimos como cucurumbés y seguimos disfrutando de eterna fiesta, a la usanza de zapatos y de jicotes aguamieleros.

martes 11 de septiembre de 2007

Argelia Villegas López: De Veracruz a París




…De Veracruz al DF, pasando por París. Aromaterapias pre-otoñales.



Aromaterapia: parte de la fitoterapia (terapia de medicina natural basada en el uso de plantas medicinales) que usa aceites esenciales y extractos de plantas para el tratamiento de ciertos males. Se basa principalmente en aplicar, inhalar o ingerir ciertos extractos del mundo vegetal. Estos aceites esenciales ayudan no sólo en males físicos, sino también en problemas mentales.

Veracruz, Ver. 03:20 AM. 11 de septiembre 2007. Flashback. Sólo pude verla una vez en mi vida; de enigmática presencia y ojos caídos esa madrugada le dimos una larga serenata al boulevar jarocho, de Moby a José Alfredo Jiménez, de la estatua de Agustín Lara hasta la última esquina de Boca del Río esa mañana le pusimos el sol a Veracruz.
Lo más extraño de conocerla fue que los pocos minutos en su compañía la única prueba que tuvimos de que era un ser terrenal era que estrenaba su coche con nosotros y que le encantaba pisar a fondo el acelerador. Casi no hablaba, tenía el aspecto encantado y desgarbado y una ronca voz, parecía un ser bajado del cielo y tan ausente como el silencio que sólo puede ofrecer un cementerio.
Acababa de llegar de la India, y los únicos 10 o 15 minutos que logramos arrancarle unas palabras nos aseguró que el puerto de Veracruz se ubicaba en una zona encantada por una extraña triangulación que sólo el cosmos podía explicar. Por eso había vuelto de un largo viaje de 9 meses por Asia.
No dijo más, sólo se hizo sentir cuando Moby a todo volumen despeinaba las olas y la botella de tequila se fundía con el tiempo.
Las formas más lindas que tiene el boulevard le gustaba sentirlas a tope, con los pies descalzos y la arena entre los dedos era fácil desafiar la muerte y pisar a fondo. Esa noche nos mostró el laberinto secreto que tiene la velocidad y las múltiples luces del malecón y el Café La Parroquia húmedos y que atravesamos como kamikazes madrugadores.
Se despidió de todos con su perfume: un penetrante olor a jazmín. Embriagó hasta las últimas sombras de Boca del Río y esa mañana el zócalo amaneció arrullado de jazmines y olor a café. El penetrante aroma viajo en el tiempo…
Madrid, España. 11:30 pm. 13 de Julio. Zoom-in. La abuela había recomendado 7 remedios a base de jazmín y hojas de limón, Moni desde sus ancestrales ojos oscuros había dicho que el ajo y la cebolla fritos en aceite de oliva serían la solución por las noches. Pero nada la sacaba de sus tristezas y cavilaciones, hasta que apareció Pedro una noche de verano arrastrando sus ojos oscuros de lobo perdido.
Antes de él llegó primero su aroma. Era una especie indescriptible a madera y noche, al aspirarlo era posible asegurar que el propio perfume de 500 noches había sido resumido y secuestrado por un experto alquimista en una botella.
El perfume de Pedro tenía nombre, precio, y baratas explicaciones mercadológicas, pero el máximo desafío del extraño y cotizado aroma era entrar en contacto con la piel pues de ello siempre depende el hechizo. Depende si es madrugada o noche, la edad de la persona, el lugar donde se encuentre y la calidad de su espíritu para que el perfume adquiera su máximo potencial hechizante.
Pues fue perfecta esa noche tibia para que la alquimia de maderas, noche y estrellas le cambiaran la vida a ella y la arrastraran a un amor desconocido. Se vino abajo toda recomendación médica, o ancestral, la abuela enfureció porque sus recetas perdieron fuerza ante Pedro, el encantador de serpientes con ojos de lobo.
Hablaron, bebieron, de bar en bar, como marca la “marcha madrileña”, recorrieron las calles más gastaditas de una Madrid que en julio se torna insoportablemente caliente. Debajo de la ropa el aroma era más embriagante, pues el diálogo de la piel de Pedro y su perfume adquirió la fuerza para recoger a besos la larga conversación aromática entre sus carnes y la mezcla de esencias.
Luego lo confesó todo a una anciana que vive en las montañas Asturianas, en las más lejanas del norte de España, fue entonces cuando la anciana mujer explicó que los mejores aromas se pueden percibir en su máxima esencia sólo en los estados anímicos más profundos del ser humano, pues gracias a ello la reacción de la nariz a los estímulos se torna más sabia y sensible para descubrirlos.
Sólo un autobús destino a París y el mercado Jamaica en la ciudad de México, pudieron sacarla del hechizo que causaba Pedro y su perfume: un continuo drama que terminaba entre sábanas, besos, y el cielo.
Montpellier, Sur de Francia. Madrugada. Flashback. No hubo más euros, para llegar a París un autobús sin calefacción y atestado de personas de mil sitios fue la opción más fácil. Enfrentarse al mosaico cultural tan heterogéneo que la acompañó y las múltiples lenguas que marearon sus odios en las horas del viaje, no fue tan difícil como soportar una pestilencia penetrante a… ¿humanidad?
Olía a gente y …¡A TODO¡. Árabes, japoneses, chinos, italianos, colombianos, tres hindúes y ¡¡30 personas más de Dios sabe dónde¡¡ juntos eran una bomba de aromas que la fundió hasta el último sitio de un autobús sin ventanas donde poder escapar de aquella tortuosa olla exprés de profundos aromas. Sin salida, esas horas fueron las más largas de su vida.
Rigurosos análisis pasaron por su mente: ¿serán unos pies ennegrecidos los culpables del olor a pútrida tierra húmeda?, ¿aquellos niños y los dulces retorcidos que chupan es lo que huele a vainilla descompuesta y vómito?, ¿o son esas miles de faldas coloridas y enlodadas las que ocasionan el aroma a carne descompuesta? . . . ¡¿a qué demonios huele antes de llegar a París?¡…
México, DF. Septiembre 2007. Mercado Jamaica, o Mercado de las Flores. Zoom-out. Luego de caminar unos 20 minutos, en lo más profundo del Mercado Jamaica, al lado del puesto: “El rey del huarache rojo” habita un santuario aromático, de los más sagrados que yo he podido conocer.
En unos sacos de petate más de 50 especies de diferentes tipos de chiles aparecen como una imagen de ensueño a los compradores. Morita, pulla, seco, de árbol, cascabel, chilpotle, y mil hermosos nombres más cuelgan de cada costal repleto de chiles.
El aroma es único y supera el perfume de cualquier ángel. La combinación de los costales, la tierra, y el encierro de los aromas chilosos crea una atmósfera ancestral que sólo habita en ese rinconcito del mercado Jamaica. 100 gramos, kilos o unos cuantos para la comida del día desfila por una enorme báscula, porque hay veces que se llevan costales enteros para grandes banquetes.
Los chiles de árbol son los más coquetos por su vestido rojo y esbelta figura, los chiles cascabel son redondos y pequeños pero muy picosos machacados en salsa y el romántico chile chilpotle que se enreda con sus compañeros en el inmenso costal de petate.
Hundir la nariz en cada costal es una experiencia sublime, meter la mano y sentir sus cuerpos secos y dispuestos a saciar paladares exigentes resulta el destino ideal para apreciar múltiples texturas.
La señora que atiende el local habla con cada costal e inventa historias a los chiles “porque si no les hablo se ponen tristes y luego no vendo nada o no saben igual”, confiesa doña Margarita, amiga de los dueños del local El Rey del Huarache Rojo, donde kilométricos huaraches a todas horas son servidos con sus frijolitos y salsas coloridas.
Uno de los mejores perfumes de México está aquí, en estos costales inmensos de chiles, y la mezcla que logra con los huaraches del local: El Rey del Huarache Rojo fueron, junto con el autobús destino París, los únicos aromas que pudieron desencantarla del hechizo sublime del costoso perfume de Pedro, el de los ojos de lobo.

Verónica Gutiérrez: El principio activo de la oblicuidad



El artista independiente, impulsado por una parte a escapar a unas condiciones existenciales penosas y, por otra, acuciado por la injusticia a buscar una organización lo más perfecta posible en este mundo que le toca vivir, no ha cesado de buscar soluciones en la disidencia desde los más remotos tiempos. Sobre este tema de perenne actualidad se ha tenido un doble significado: uno de orden lingüístico y otro más estrictamente político. En lo que se refiere a su aspecto lingüístico, el arte independiente ha actuado como lo que Octavio Paz califica de fusión semántica, algo así como el proceso de fusión nuclear en el que del choque entre dos átomos surge un tercero. Es decir, el obscuro objeto del arte que contiene significados concretos de reclamo estético y de presentación funcional se reviste de un nuevo significado, tal vez amargo, de crítica irónica. A través de una operación de este tipo se presume que la gente que gobierna es indolente, ese es el problema. No se trata de la falta de planes concretos o recintos cerrados en Veracruz puerto, sino incapacidad intermitente para gobernar detrás de los muros de papel del 115 Constitucional.
En teoría, permanecen los convenios entre Ayuntamiento e IVEC, la vigilancia del regidor del ramo y otros materiales humanos perecederos dedicados a la tarea primaria de hacer cultura. En teoría, la geometría de la fragmentación, en especulación aparentemente de adelgazamiento del centralismo federal, cuya duda no recae ya sólo sobre CONACULTA, sino sobre eso que se llama esotéricamente Conaculta en los Estados, tal vez sugiera que el IVEC nuestro termine adoptando en esa perspectiva a largo plazo, la suerte de agotamiento presupuestal de los procesos en marcha. Luego entonces se vería, en la práctica, si la página histórica del IVEC es una libertad conculcada o no.
Según Paz, no podemos permitirnos la libertad. Por ello, Yo propongo al alcalde entrante, Dr Jon Rementería, la creación de una Fundación, por ejemplo, la Fundación Francisco J. Clavijero u otro al gusto del color regidor, que contenga un consejo formado, tal vez, por un representante de la comunidad artística, un representante del sector turístico, un representante del cabildo, un representante de la Sociedad de los Padres de Familia, o la zona escolar, y todos presididos por el voto de calidad del Presidente Municipal. Dicho Consejo tiene las mismas funciones que un Banco de Crédito Hipotecario, en el sentido que administra un fondo desprendido del presupuesto de egresos de la administración entrante y, cada mes, recibe y resuelve todo tipo de proyectos culturales de los actores locales en búsqueda de financiamiento. Finalmente, la obra elegida se hace un proyecto productivo que exige rentabilidad, es decir, se ganan las batallas y se llenan las arcas so pena de causar baja en la lista. La fundación detenta todos los derechos y al final de un año de ejercicio, se puede hablar de una colección literaria firme o un catalogo de pintores o una constante muestra escénica de teatro o danza y un Festival Internacional. Y sí, arte y cultura también significan turismo, caracol aventurero a la orilla de la playa. Todos ganan.
Debo insistir que estas ideas en el iluminismo tienen ya trescientos años y esos trescientos años no han transcurrido en vano. El aparato está allí, pero el optimismo no puede vivir sin tuercas ni baterías renovables.

Raúl Gómez Argüello: FotoSeptiembre, 2007





En el marco de Fotoseptiembre fuimos invitados a la inauguración de una de las 258 exposiciones que actualmente se presentan en 24 estados del país.



Lugar.- Centro de la Imagen (Biblioteca México).

Cita .-7.50 p.m.

Personas.- 250 aproximadamente y era casi imposible de circular.

Presentación a cargo de: Director del Centro de la Imagen, Alejandro Castellanos.

Directora del INBA, María Teresa Franco.

Director Del CNA: M. Juárez Echenique.

Fotógrafo.-Pedro Meyer.

Palabras de la Dra. Franco (alusivas a la muestra)


La fotografía y los movimientos sociales y su impacto.

La fotografía una ventana para asomarnos a otros ámbitos.

La fotografía debe ser denuncia, compromiso social

El que ignore la fotografía será analfabeto del futuro.



Se inauguraron dos muestras:


1.- Revelación Ficción y Revuelta hecho en Latinoamérica.

2.- Foto Arte. Artistas Alemanes Obra Fotográfica.



Dieter Appelt

Ana y Bernhard Blume

Thomas Florschoet

Jurguen Klauke

Astrid klein

Sigmar Polke

Katharina Sieverding.



Los artistas que se presentan, nos muestran distintas posiciones de la escena Artística alemana contemporánea.


Conjuntos de obra retrospectiva, con diversos tratamientos, cambios de formatos , diversas experiencias con procesos químicos, referentes a la fotografía.


En el marco de Fotoseptiembre en México ( Biblioteca México) y el Goethe Institut México. Pone a su consideración la siguiente obra.

Comentarios a la exposición.



Esta exposición muestra extractos de la obra fotográfica de artistas que vienen recurriendo desde hace años o décadas a la fotografía como medio central de sutrabajo o que la utilizan en igualdad de condiciones junto a otras formas de expresión artística, pintura gráfica o performance .



Ellos pertenecen a diferentes generaciones representan diferentes puntos de partida y posturas, aprovechando los recursos de la fotografía de manera distinta es justamente esto lo que permite una visión de las diferencias en el arte contemporáneo de Alemania .



La limitación a unos pocos nombres implica renunciar a un panorama amplio pero también es una oportunidad para experimentar el trabajo de artistas seleccionados con mayor intensidad.



Los ocho complejos de obra se encuentran organizados como pequeñas retrospectivas.



La selección presentada fue acordada con los artistas.

Aldo Ramírez: El futuro del libro vaquero



Hace poco un amigo del trabajo comentó a la hora de la comida que estaba leyendo un libro, Diablo Guardián de Xavier Velasco, e hizo una referencia a una anécdota del mismo. Sólo otra amiga también comentó al respecto pero nadie más le siguió. Lo único que yo sabía del libro era que había ganado un premio Alfaguara hace pocos años y que le había gustado a todos los que lo habían leído en su momento. No sé porqué nunca lo leí, por flojo supongo. Al día siguiente a la hora de la comida volvió a comentar otra cosa del libro y de nuevo sólo mi amiga le hizo segunda.






Me dio curiosidad por leerlo pues se escuchaban interesantes sus comentarios y quería también poder platicar con ellos del mismo. Al día siguiente me dijeron que tenían el libro en formato digital y que con mucho gusto me lo pasaban. Comencé a leerlo en mi casa y avancé hasta donde mis ojos me lo permitieron, ya que me comenzaron a arder por el brillo de la pantalla LCD. Además del cansancio de la vista también me cansó el hecho de estar sentido frente a una computadora justo como lo había estado durante el día en el trabajo y también noté que habían varios errores tipográficos y ortográficos producto de un mal escaneo del texto. Ya después me prestaron el libro en su formato tradicional y fue muchísimo más cómodo para mí leerlo así en todos los sentidos. Algo bueno de comenzar a leer el libro en formato electrónico fue que despertó mi interés en seguir leyéndolo y que fácilmente marqué frases y citas sin rayar un libro prestado.



Hace algunos años tuve la oportunidad de involucrarme con un proyectode bibliotecas digitales en el ITESM. Primero en prácticas profesionales y luego como tesista. El proyecto se llama Phronesis ybásicamente es una herramienta que te permite almacenar grandes cantidades de documentos digitales, hacer búsquedas rápidas en documentos así como la lectura y obtención de los mismos. Un buen uso que se le da es para guardar las tesis de los alumnos graduados de maestrías, pero se puede utilizar para prácticamente cualquier colección de documentos digitales, como artículos científicos, obrasl iterarias, letras de canciones, etc.



Creo que es una gran ventaja apoyarse en la tecnología para hacer más rápidas tareas como localizar información específica dentro de un documento, ubicar un libro en la biblioteca (física o virtual) o incluso leer online ciertas obras que de otra manera resultaría muy difícil o costoso. Tener un libro enformato digital o electrónico tiene sus bondades, al menos yo creo que todos las hemos aprovechado pero no nos damos cuenta pues damos por hecho que así tiene que ser.






Muchos niños o adolescentes creen quetoda la vida han existido los CDs, la televisión, el messenger o la misma Internet. Dan por hecho que todo debe estar en Internet y con la facilidad de unos clics. No los culpo. A lo cómodo uno siempre se acostumbra. Y es que resulta ahora cada vez más fácil encontrar todode todo en la red, ya sea en sitios normalitos o en los tan famosos warez o similares. Que si está prohibido algo, a todo le encontramosla vuelta y llegamos al mismo lado, sólo es cosa de preguntar ybuscarle. Libros electrónicos hay para aventar para arriba y la lista sigue creciendo a cada rato. La cosa es que pareciera que ahora el pasatiempo favorito de los internautas fuera escuchar música en myspace, ver videos en YouTube, leer blogs o usar facebook que leer alguna obra literaria. Y me incluyo. También reconozco que hef racasado en mi propósito de año nuevo de leer 52 libros este 2007 (uno por semana en promedio), ya que para estas alturas debería haberleído 26 y a duras penas llevo la mitad de uno, del Diablo Guardián (creo que un libro al mes es una meta más alcanzable para mí). El futuro del libro no me preocupa tanto, me preocupa más el uso del mismo, que se lea en sí sin importar si está en un USB drive o en undisco duro, si está en pdf o en txt, que si la computadora, procesador de textos o el dispositivo electrónico nos convierte el texto en voz para no leer o si (poniéndonos muy sci-fi) eventualmente el libro lo convierten en un ultra-mini-microchip que lo insertamos en el cerebro para tenerlo ahí incrustado conectado a nuestra memoria para leerlo (o vivirlo) en el momento que queramos. La forma de representar un libro ahora se limita al código binario. Una secuencia de ceros y unos nos ha bastando para poder hacer prácticamente todo lo que queramos hasta ahora.



Eso no es el problema, el chiste es que, cualquiera que sea su formato y cualquiera que sea su forma de leer, que se lea. Es toda una experiencia siempre enriquecedora. Como decía un maestro del ITV que se jactaba de ser extraterrestre y que un día vendrían por él(Carlitos Lagunes, qepd): "¡Lean, lo que sea, pero lean!... aunque sea Memín Pinguín... ¡pero lean!", y muchas veces nos burlamos del Libro Vaquero y de los periódicos amarillistas, pero creo que siempre es bueno leer de todo, desde basura hasta lo más elevado que podamos, simplemente es parte de la cultura y un reflejo de nuestra humanidad. Yo siempre he dicho que todo lo que leemos, así como todo lo que vivimos, bueno y malo, nos sirve de algo, lo interesante es saber usarlo.



Ahora Google está muy interesado en almacenar todo en una especie base de datos universal para tener un rápido acceso a lo que se nos ocurra. El trasfondo es cómo coleccionar toda la cultura mundial, pues ya no estamos hablando sólo de texto plano, de páginas web, como lo era en un principio. Ahora vemos enormes cantidades de imágenes, videos,audios, multimedia y de todo los que queramos. Como que la tendenciaes que todo esté ahí en algún lugar, por si se ofrece. Esto presenta la ventaja que si me antoja, o se me ofrece, documentarme sobre cultura en chocolate o himnos nacionales africanos (por decir algo), que lo pueda hacer con el cansancio de unos clics, y lo mejor de todo (y lo que más nos atrae): gratis. Información gratis, música gratis, libros gratis, todo gratis... ¿todo gratis?... ¿pero a qué precio? Suena irónico pero así es.






Hay un dicho que dice que si te cuesta algo lo valoras más. Yo por ejemplo, disfruto mucho poner un disco de audio original en el coche, como que hasta me dan más ganas de ponerlo, abrir su caja y ver el diseño y el arte y todo lo que implica elproducto que compré, que si sólo lo bajé y quemé (porque yo no compro discos piratas en la pulga, diría un amigo "no fomentes la piratería, ¡practícala!", pero en mi caso es sólo de uso personal y sin lucro alguno). Bueno, eso me pasa a mí. Lo mismo me sucede con los libros. He bajado libros y los imprimo, los leo y luego ya los quiero tirar porque me es incómodo tener tanta hoja suelta en un folder, hay quienes son más propios y hasta los engargolan. Total que ocupan más espacio y luego se ve feo tenerlos así en tu biblioteca personal ytampoco dan ganas de releerlos.



Yo promuevo el movimiento y la filosofía de open source que todos los linuxeros entienden, y apoyo que podamos tener las cosas gratis en la red, pero de igual forma impulso a que se compren productos originales como discos y libros, tampoco es pecado pagar, digo, si todo fuera gratis dónde queda el flujo de la economía (yo no sé mucho de esas cosas pero supongo que algo malo debe pasar si nadie comprara nada). Si te gusta algo ytienes el dinero, cómpralo, pero si de plano no te alcanza en ese momento o no es tu prioridad pero estás muy interesado, busca una alternativa, pero siempre con miras a terminar comprándolo, bueno, eso es lo que yo hago. Por raro que suene, creo que el futuro del libro podría terminar siendo el papel, pero no el papel común y corriente de ese bond normalito, sino uno especial que soporte el paso del tiempo. Una vez escuché una nota en la radio de un grupo que se encargaba de cuestiones de cápsulas del tiempo y esas cosas de preservar mensajes para que en el futuro cualquiera que los llegara a ver pudiera leerlos, interpretarlos, aprender de ellos y demás. Muchos pensaron"¿pues en formato digital no?", pues sí, cadenas infinitas de ceros yunos los puede leer cualquier CD/DVD-ROM, por ejemplo, pero esas cosas en un futuro muy muy lejano, así como las computadoras como las conocemos al día de hoy, podrían (serán) la cosa más obsoleta del mundo. Es como si ahora te encontraras en la calle tirado un disquetede cinco pulgadas y un cuarto... bueno, no vayamos tan lejos, uno det res pulgadas y media... ¿dónde lo lees? los bits ahí están, si bien te va y no se desmagnetizó por dejarlo sobre una bocina. El chiste es que después de darle una buena pensada terminaron por decidirse en regresar a la base, el papel, ya que hay registros de rollos de papiros y documentos antiquísimos que aún se pueden leer pese al paso del tiempo sin requerir de ningún aparato raro para reproducirlos, sólo los ojos (oh cuerpo, máquina perfecta).






Entonces, volviendo al punto, este grupo de las cápsulas del tiempo sedecidió por un papel especial con características muy particulares quepermiten apilar grandes cantidades de hojas y creo que la idea esalmacenarlas bajo la tierra en u lugar muy seguro, de manera que si"algo" sucede con la tierra, al menos eso se pueda desencapsular por"alguien" y que vea qué rollo con nuestros problemas y demás. Así como nosotros (bueno, los arqueólogos y afines) interpretan piedras talladas y dibujos rupestres, así alguien más podría leer nuestros jeroglíficos en un futuro muy pero muy lejano cuando la tierra cumpla su ciclo (que según el Calendario Azteca está a la vuelta de la esquina) y sucumba ante tanto desorden climatológico con deshielos y calentamiento global... ¡douh! Pero bueno, sin ponernos tan futuristas, dramáticos o pesimistas, por otro lado me parece que en un futuro más cercano y más alentador, yo me imagino que productos como el iPhone o el Sony Reader son una excelente opción para poder llevar a donde queramos nuestros LibritosVaqueros o nuestro Don Quijote De La Mancha a donde queramos y lo podamos leer en el trabajo, en la casa, en el cuarto, en el parque, en el camión, bajo un árbol, en la sala de espera del aeropuerto, en el avión, en el baño o en el antro... bueno, no, hay cosas que en el futuro simplemente no van a cambiar. Mientras tanto sigamos leyendo todo lo que podamos ya que al leerlos le estamos dando ya un mejor futuro al libro.






NOTAS












Aldo Antonio Ramírez Arellano


OBJECTIVE

To develop me as a Unix System Administrator in an international company with worldwide presence.


SUMMARY

5 years experience in Unix/Linux Systems Administration.
Solid working knowledge of Solaris, Linux, AIX.
Sun Certified System Administrator for Solaris 9.
Accomplished with technical support and troubleshooting.
Strong familiarity with Shell and Perl scripting and network terminology.


WORK EXPERIENCE

Affiliated Computer Services, Inc. (ACS). – San Nicolás, NL 08/2005 – Current
Role: Unix/Linux System Administrator

UNIX and Linux System Administration for servers on international pharmaceutical company GlaxoSmithKline (GSK).
One month based on USA with client doing job shadowing and initial phases of project implementation.


ITESM Campus Monterrey – Monterrey, NL 10/2004 –07/2005
Role: Unix/Linux System Administrator and Directory Services Support

Solaris and Linux System Administration for ITESM Directory Service Infrastructure.
Support on operation and administration of Directory Service for students.


Avantel, S.A. – Apodaca, NL 05/2003 –06/2004
Role: Unix System Administrator

External consultant member of the Unix System Administration Group with 24x7 support for clients production servers and DBA Group.
Server administration of web hosting services for clients at Avantel Data Center.


ITESM Campus Monterrey – Monterrey, NL 08/2001 –05/2003
Role: Unix/Linux System Administrator and Windows Technical Support

Unix/Linux System Administration and Technical Support for Windows servers on academic and research laboratories.
Apache webmaster, backups and network administration, and maintenance across Unix-Windows platforms.


ITESM Campus Monterrey – Monterrey, NL 01/2001 –05/2001
Role: Quality Assurance Support and Tester

Documentation and testing on the Phronesis Digital Library Project at "Centro de Investigación en Informática" Department as part of professional practices.


EDUCATION

ITESM Campus Monterrey – Monterrey, NL 2001-2004
Master’s Degree in Information Technologies
Thesis: Digital Libraries Mobile Access Model.
Courses: distributed systems, computer networks, security, data mining.

Instituto Tecnológico de Veracruz – Veracruz, Ver 1996-2001
Bachelor’s Degree in Computer Systems Engineering


LANGUAGES

Spanish - Native language
Engilsh - Capable of establishing business conversations (TOEFL 624)


PROFESSIONAL TRAINING AND CERTIFICATIOINS

Sun Certified System Administrator for Solaris 9 Sun Microsystems 2005
CCNA and CCNP courses (not certified) Cisco Systems 2003


TECHNICAL SKILLS

Solaris
Worked with versions 7/8/9/10. Sun Certified System Administrator for Solaris 9.

Linux
Worked with Red Hat, SuSE, and Mandrake distributions.

Programming languages
Unix shell programming (ksh, bash, csh, sh), Perl, HTML, WML, PHP, C/C++, Visual Basic.

AIX
Apache webmaster, email support and manual backups in academic environment.


PERSONAL INFO

Alfonso Reyes 330-2, Col. Contry, Monterrey, NL 64860
Cell: 8180193632, Phone: 8183491465
Male, single, 28 years old (18-Sep-1978)
aldoara@gmail.com

sábado 8 de septiembre de 2007

Un tributo a LUCIANO PAVAROTTI (1935 - 2007)

Gracias por tantos y tantos momentos de escritura a solas contigo.

Luciano Pavarotti (1935-2007)



Pese a nacer en Modena y realizar todos sus estudios musicales en Italia, donde ganó un importante concurso en 1961, su debut operístico se produjo en Dublín, encarnando al duque de Mantua de Rigoletto, donde llamó la atención del director australiano Richard Bonynge y de su célebre mujer, la soprano Joan Sutherland, quienes le contrataron para una larga gira que supuso el despegue internacional del tenor. Conocido como el "rey del do agudo", Pavarotti posee una voz amplia, técnicamente muy segura y sin duda la más bella aparecida en Italia en las últimas décadas. Su clamoroso debut norteamericano –en el Metropolitan en 1968- acabó de consagrarlo por la proeza de cantar nueve do agudos en un aria de La fille du régiment, lo que le valió una portada del Time. Su actuación escénica es también muy buena, sobre todo en los papeles cómicos, en los que resulta especialmente convincente. A medida que ha ido madurando, ha ampliado su repertorio y a los grandes papeles para tenor lírico agregó otros más dramáticos como el Radamés de Aida o el príncipe Calaf de Turandot. En primera línea de la fama en los últimos veinte años, las impresionantes ventas de su discografía le ha convertido en el tenor más popular de la segunda mitad de este siglo. Últimamente no se ha prodigado mucho en actuaciones, haciendo surgir la duda entre sus incondicionales de si sus facultades ya no son las idóneas.

Discografía

Vincenzo Bellini
Beatrice di Tenda (Orombello) London/Decca 433 706-21966 Pavarotti, Sutherland, Veasey, Opthof, Ambrosian Opera Singers, London Sym. Orch., Bonynge
I Capuleti e I Montecchi (Tebaldo) Melodram 27001, Rodolphe 32497/8, Verona 28001/21966 (June 30) Pavarotti, Rinaldi, Aragall, Petri, Monachesi, Coro del Teatro Comunale di Bologna, Residentie Orkest den Haag, Abbado
I Capuleti e I Montecchi (Tebaldo) Butterfly Music 2-BMC 121967 (? ?) Pavarotti, Scotto, Aragall, Ferrin, Giacomotti, Orch. e Coro del Teatro alla Scala, Abbado
I Capuleti e I Montecchi (Tebaldo) Arkadia 550, Hunt CD 5501968 (Jan. 6) Pavarotti, Scotto, Aragall, Ferrin, Giacomotti, Orch. e Coro del Teatro alla Scala, Abbado
Norma (Pollione) London/Decca 414 4761984 Pavarotti, Sutherland, Caballé, Ramey, Welsh National Opera Orch.and Ch., Bonynge
I Puritani (Arturo) Butterfly Music BMCD 0051968 (March 22) Pavarotti, Tucci, Protti, Raimondi, Orch. e Coro del Teatro Bellini di Catania, Quadri
I Puritani (Arturo) Arkadia...1969 (March 18) Pavarotti, Freni, Orch. e Coro del Teatro Comunale di Bologna, Savini
I Puritani (Arturo) Verona 27029/31, Nuova Era 2342/441969 (July 8) Pavarotti, Freni, Bruscantini, Giaiotti, Orch. e Coro della RAI di Roma, Muti
I Puritani (Arturo) Legato Classics LCD 176-2, Lyric LCD 1761972 (Jan. 18) Pavarotti, Sills, Quilico, Plishka, Philadelphia Opera Ch. and Orch., Guadagno
I Puritani (Arturo) London/Decca 417 588-21974 Pavarotti, Sutherland, Cappuccilli, Ghiaurov, Covent Garden Ch., London Sym. Orch., Bonynge
La Sonnambula (Elvino) London/Decca 417 424-21980 Pavarotti, Sutherland, Ghiaurov, Covent Garden Ch., National Phil. Orch., Bonynge
Arrigo Boito
Mefistofele (Faust) London/Decca 410 175-21980,1982 Pavarotti, Ghiaurov, Freni, Caballé, London Opera Ch., National Phil. Orch. of London, de Fabritiis
Gaetano Donizetti
L'Elisir d'amore (Nemorino) Butterfly Music BMCD 0061969 (? ?) Pavarotti, Grist, Wixell, Bruscantini, San Francisco War Memorial Opera House Ch. and Orch., Patané
L'Elisir d'amore (Nemorino) London/Decca 414 461-21970 Pavarotti, Sutherland, Cossa, Malas, Ambrosian Ch., English Chamber Orch., Bonynge
L'Elisir d'amore (Nemorino) DG 429 744-21989 Pavarotti, Battle, Nucci, Dara, Metropolitan Opera Orch. and Ch., Levine
La Favorite (Fernando) Butterfly BMCD 0301973 (? ?) Pavarotti, Nave, Bruson, Giaiotti, San Francisco Opera Ch. and Orch., Cillario (Italian Version: La Favorita)
La Favorite (Fernando) London/Decca 430 038-21974-77 Pavarotti, Cossotto, Bacquier, Ghiaurov, Orch. e Coro del Teatro Comunale di Bologna, Bonynge (Italian Version: La Favorita)
La Fille du régiment (Tonio) London/Decca 414 520-21967 Pavarotti, Sutherland, Malas, Sinclair, Ch. and Orch. of the Royal Opera House, Bonynge
La Fille du régiment (Tonio) Memories 4507, Melodram 27045, Verona 27046/47, Nuova Era 2239/401969 (Feb. 11) Pavarotti, Freni, Ganzarolli, di Stasio, Orch. e Coro del Teatro alla Scala, Sanzogno (sung in Italian: La Figlia del reggimento)
La Fille du régiment (Tonio) Foyer 20721973 (Jan. 6) Pavarotti, Sutherland, Corena, Resnik, Metropolitan Opera Ch. and Orch., Bonynge
Lucia di Lammermoor (Edgardo) Arkadia CD-540, Verona 27083/84, Hunt, Frequenz CBQ 21967 (June 30) Pavarotti, Scotto, Cappuccilli, Ferrin, Orch. e Coro della RAI di Torino, Molinari-Pradelli
Lucia di Lammermoor (Edgardo) Butterfly Music BMCD 0031970 (? ?) Pavarotti, Deutekom, Trimarchi, Pagliuca, Orch. e Coro del Teatro San Carlo di Napoli, Franci
Lucia di Lammermoor (Edgardo) London/Decca 410 193-21971 Pavarotti, Sutherland, Milnes, Ghiaurov, Orch. and Ch. of the Royal Opera House, Bonynge
Maria Stuarda (Roberto) London/Decca 425 410-21974-75 Pavarotti, Sutherland, Tourangeau, Soyer, Orch. e Coro del Teatro Comunale di Bologna, Bonynge
Umberto Giordano
Andrea Chénier (Chénier) London/Decca 410 117-21982,1984 Pavarotti, Caballé, Nucci, Welsh National Opera Orch. and Ch., Chailly
Ruggero Leoncavallo
I Pagliacci (Canio) London/Decca 414 590-21977 Pavarotti, Freni, Wixell, Saccomani, Bello, London Opera Ch., National Phil. Orch., Patané
I Pagliacci (Canio) Philips 438 132-2, Philips 434 131-21992 (Feb. 5,8,15) Pavarotti, Dessi, Pons, Coni, Gavazzi, Westminster Symphonic Ch., Philadelphia Boys' Ch., Philadelphia Orch., Muti
Pietro Mascagni
L'Amico Fritz (Fritz) Angel CDCB-47905, EMI 7 47905-81968 Pavarotti, Freni, Gambardella, Sardinero, Royal Opera House Orch. and Ch., Gavazzeni
Cavalleria Rusticana (Turiddu) London/Decca 414 590-21976 Pavarotti, Varady, Bormida, Cappuccilli, London Opera Ch., National Phil. Orch., Gavazzeni
Jules Massenet
Manon (des Grieux) Melodram 27046,Verona 27052/53, Legato Classics LCD-132-21969 (June 3) Pavarotti, Freni, Panerai, Zerbini, Orch. e Core del Teatro alla Scala, Maag, (sung in Italian)
Wolfgang Amadeus Mozart
Idomeneo, Re di Creta (Idamante) Verona 270038/39, Melodram 270031964 (Aug. 17) Pavarotti, Lewis, Janowitz, Tarrès, Taylor, London Phil. Orch., Glyndebourne Festival Ch., Pritchard
Idomeneo, Re di Creta (Idomeneo) London 411 805-2, Decca 411 808-21983 Pavarotti, Baltsa, Popp, Gruberova, Nucci, Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor, Wiener Phil., Pritchard
Amilcare Ponchielli
La Gioconda (Enzo) London/Decca 414 349-21980 Pavarotti, Caballé, Baltsa, Milnes, Ghiaurov, Hodgson, London Opera Ch., National Philharmonic Orchestra, Bartoletti
Giacomo Puccini
La Bohème (Rodolfo) Claque GM-2001/021961 (April 29) Pavarotti, Pellegrini, Mattioli, Bellesia, de Ambrosis, Nabakov, Orch. e Coro del Teatro di Reggio Emilia, Molinari-Pradelli
La Bohème (Rodolfo) Melodram MEL-27031, Verona 27079/801969 (April 12) Pavarotti, Freni, Saccomani, Adani, Borgonovo, Pagliuca, Orch. e Coro del Teatro Comunale di Genova, Wolf-Ferrari
La Bohème (Rodolfo) Arkadia 34047, Rodolphe RPV 32710/11, Hunt1969 (July 17) Pavarotti, Freni, Bruscantini, Talarico, Maffeo, Ghiuselev, Orch. e Coro della RAI di Roma, Schippers
La Bohème (Rodolfo) Butterfly Music BMCD 0071970 (? ?) Pavarotti, Freni, Taddei, Orquesta y Coro del Teatro Zarzuela de Madrid, Sanzogno
La Bohème (Rodolfo) London/Decca 421 049-21972 Pavarotti, Freni, Panerai, Harwood, Maffeo, Ghiaurov, Ch. der Deutschen Oper, Berliner Phil., Karajan
La Bohème (Rodolfo) Exclusive EX92T01/02, Exclusive EXL 011979 March 22) Pavarotti, Cotrubas, Cappuccilli, Popp, Giorgetti, Nesterenko, Orch. e Coro del Teatro alla Scala, Kleiber
La Bohème (Rodolfo) LRCD 1014-31979 (March 30) Pavarotti, Cotrubas, Pavarotti, Saccomani, Popp, Giorgetti, Nesterenko, Orch. e Coro del Teatro alla Scala, Keibler
Madama Butterfly (Pinkerton) London/Decca 417 577-21974 Pavarotti, Freni, Kerns, Ludwig, Wiener Staatsopernchor, Wiener Phil., Karajan
Manon Lescaut (des Grieux) London/Decca 440 200-21992 Pavarotti, Freni, Croft, Taddei, The Metropolitan Opera Ch. and Orch., Levine
Tosca (Cavaradossi) London/Decca 414 036-21978 Pavarotti, Freni, Milnes, Wandsworth Boy's Ch., London Opera Ch., National Philharmonia, Rescigno
Tosca (Cavaradossi) RCA 09026-61806-21990 (Dec. 13) Pavarotti, Kabaivanska, Wixell, Orch. e Coro dell'Opera di Roma, Oren
Turandot (Calaf) London/Decca 414 274-21972 Pavarotti, Sutherland, Caballé, Ghiaurov, John Alldis Ch., Philharmonia Orch. of London, Mehta
Turandot (Calaf) Lyric LCD 1881977 (Nov. 4) Pavarotti, Caballé, Mitchell, Tozzi, San Francisco Opera Ch. and Orch., Chailly
Giacchino Rossini
Guillaume Tell (Arnoldo) London/Decca 417 154-21979 Pavarotti, Milnes, Freni, Mazzoli, van Allan, Jones, Ambrosian Ch., National Phil. Orch., Chailly (Italian version: Guglielmo Tell)
Giuseppe Verdi
Aida (Radamès) London/Decca 417 439-2, Decca 417 319-21985-86 Pavarotti, Chiara, Dimitrova, Nucci, Burchuladze, Orch. e Coro del Teatro alla Scala, Maazel
Un Ballo in maschera (Gustavo III) London/Decca 440 042-21970 Pavarotti, Tebaldi, Milnes, Resnik, Donath, Orch. e Coro dell'Accademia di Santa Cecilia, Bartoletti
Un Ballo in maschera (Gustavo III) BM CD 0221971 (? ?) Pavarotti, Arroyo, Bordoni, Dalis, Donath, Ch. and Orch., Mackerras
Un Ballo in maschera (Gustavo III) Golden Age of Opera GAO 164/651972 (Aug. 11) Pavarotti, Malaspina, Zanasi, Lazzarini, Mazzuccato, Orch. e Coro dell'Arena di Verona, Molinari-Pradelli
Un Ballo in maschera (Gustavo III) London/Decca 410 210-21982-83 Pavarotti, Price, Bruson, Ludwig, Battle, London Opera Ch., National Phil. Orch., Solti
Un Ballo in maschera (Gustavo III) Serenissima 360 1181986 (? ?) Pavarotti, Lechner, Cappuccilli, Wiener Staatsopernchor, Wiener Phil., Abbado
Don Carlos (Don Carlo) EMI Classics 7 54867-21992 (Dec. ?) Pavarotti, Dessi, Ramey, Coni, D'Intino, Anisimov, Orch. e Coro del Teatro alla Scala, Muti (revised italian version in 4 acts: Don Carlo)
I Lombardi alla prima crociata (Oronte) Memories 4337/8, Verona 27081/2, Legato Classics 148 2, GDS 1071969 (Nov. 20) Pavarotti, Scotto, Raimondi, Orch. e Coro dell'Opera di Roma, Gavazzeni
Luisa Miller (Rodolfo) Suisa Intaglio INCD 75 921969 (? ?) Pavarotti, Cruz Romo, Manuguerra, Arié, Mazzoli, Angelakova, Orch. e Coro di Torino della RAI, Maag
Luisa Miller (Rodolfo) London/Decca 417 420-21975 Pavarotti, Caballé, Milnes, Giaiotti, van Allan, Reynolds, London Opera Ch., National Phil. Orch., Maag
Macbeth (Macduff) Decca 440 445-21970 Pavarotti, Suliotis, Fischer-Dieskau, Ghiaurov, Ambrosian Opera Ch., London Phil. Orch., Gardelli
Otello (Otello) London/Decca 433 669-21991 (April ?) Pavarotti, Te Kanawa, Nucci, Chicago Sym. Orch. and Ch., Solti
Rigoletto (Il Duca) Butterfly Music BMCD 0011966 (Nov. 19) Pavarotti, Paskalis, Scotto, Orch. e Coro dell'Opera di Roma, Giulini
Rigoletto (Il Duca) Frequenz 0110331967 (? ?) Pavarotti, Cappuccilli, Rinaldi, Orch. e Coro della RAI di Torino, Rossi
Rigoletto (Il Duca) London/Decca 414 269-21971 Pavarotti, Milnes, Sutherland, Ambrosian Ch., London Sym. Orch., Bonynge
Rigoletto (Il Duca) London/Decca 425 864-21989 Pavarotti, Nucci, Anderson, Orch. e Coro del Teatro Comunale di Bologna, Chailly
La Traviata (Alfredo) Cime-Madacy PTP 2-5123-1/21965 (Feb. ?) Pavarotti, Freni, d'Orazi, Orch. e Coro del Teatro Municipale di Modena, Patané
La Traviata (Alfredo) Memories HR 4404/051965 (March 25) Pavarotti, Scotto, Glossop, Royal Opera House Ch. and Orch., Cillario
La Traviata (Alfredo) Butterfly Music BMCD 002, Commander Classics 26 482521970 (Oct. 22) Pavarotti, Sutherland, Milnes, Metropolitan Opera Ch. and Orch., Bonynge
La Traviata (Alfredo) London/Decca 410 154-2/Decca 430 491-21979 Pavarotti, Sutherland, Manuguerra, London Opera Ch., National Phil. Orch., Bonynge
La Traviata (Alfredo) DG 435 797-21991 Pavarotti, Studer, Pons, Metropolitan Opera Ch. and Orch., Levine
Il Trovatore (Manrico) London/Decca 417 137-21975 Pavarotti, Sutherland, Horne, Wixell, Ghiaurov, London Ch., National Phil. Orch., Bonynge
Il Trovatore (Manrico) Serenissima 360 131, Preludio FED 002/031977 (? ?) Pavarotti, Price, Ludwig, Cappuccilli, van Dam, Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor, Wiener Phil. Orch., Karajan
Il Trovatore (Manrico) London/Decca 430 694-21990 Pavarotti, Banaudi, Verrett, Nucci, d'Artegna, Orch. e Coro del Maggio Musicale Fiorentino, Mehta

jueves 6 de septiembre de 2007

Ivonne Moreno Uscanga:La ciudad de Manuel Salinas



LA CIUDAD EN LA MIRADA DE MANUEL SALINAS

Todos miramos, lo asombroso sería saber si observamos o sólo miramos por mirar. Hay de miradas a miradas. Por allí, algunas miradas matan y por ende otras, subliman, embelesar.
Manuel Salinas se embelesa con Veracruz y la fotografía . Tal vez en ella existan diversidad de confabulaciones, pues el realizador es además un investigador en el área de artes plásticas y de varios modos un respaldo teórico en el acervo artístico de la localidad. Luego entonces, Manuel Salinas no es cualquier fisgón de la ciudad. Su lente capta atardeceres con historias, un tanto cuanto melodiosas, sus alcances bailan como danzones, acopio de ron y sal.

Calles, rincones, el malecón, cualquier transeúnte puede maximizarse en conciertos lúdicos y desde luego poéticos, cuando el trabajo de luz tiene la certeza de integrase a la idiosincrasia del lugar.
Veracruz tiene su particular cultura o culturas, a veces éstas, las tenemos en la mano, pero otras están lejanas o distantes a la misma historia nacional. El terruño arrastra las conciencias y los cuerpos. Los contoneos a ritmo de baile pueden atraparse en una escena a color o en paralelos de blanco y negro, pero lo importante en una ilustración o una grafía es la intencionalidad. Y a Manuel Salinas le sobran motivos para internarse en la vorágines de intenciones ajenas y características de Veracruz , como una ciudad llena de gente y plagada de bullicio o un la soledad de sus albas cuando los barcos reposan sobre las quietas aguas de su recinto portuario.

Manuel Salinas forma parte del cuerpo académico de la Universidad Veracruzana, el mismo se ha calificado como documentalista pues engarzó una serie de testimonios y entrevistas de los plásticos porteños con la finalidad de contar con un banco de datos acerca del desenvolvimiento socio-histórico de esta importante comunidad veracruzana.
Pero Manuel también es realizador plástico. En algunas ocasiones ha trabajado la fotografía con planteamientos heterodoxos, obteniendo fulguraciones de luz armoniosas. Hoy presenta su colectiva sobre Veracruz cotidiano en el corredor de los bajos del Palacios Municipal, en un formato fotográfico más clásico, pero no por ello menos emotivo.

Cada ciudadano tiene su propia visión y gozo de la ciudad. Salinas une la suya a una mirada lariana y a la usanza de notas musicales. Traemos a la memoria canciones de Mario Ruiz Armengol y de nuestro querido Memo Salamanca. Sus impresiones en tonalidades ocres y azules no dejan de remarcarnos el vaivén del mar, el sonido del viento entrelazado con los vientos del océano y la calidez del trópico en la conducta de sus habitantes.

Mirar la ciudad de Manuel Salinas nos acerca a un delicioso bolero, susurro de amor con un poco de malicia. Su ojo fotográfico, mezcla deliciosos aromas de café y licores de anís y menta, con tendencias a mirar a otro y subyugarlo.

Raúl Arteaga Pérez : Sobre los Reconocimientos



Como en este blog no hay toros y el pasado suele reconciliar las cosas, publicamos este texto, tan valioso como todos los que llegan a nosotros. (I.G.)



Mis palabras, tal vez se encuentren rebasadas por la velocidad del correo electrónico y digan que escribo a “toro pasado”, lo que sucede es que no tengo computadora ni se manejarla, sin embargo tengo necesidad de manifestar mi punto de vista sobre los Diplomas de Reconocimiento otorgados por la Revista “El Circulo” cuya responsabilidad tengo el privilegio de compartir con Jaime G. Velázquez y Luís Armando Torres Camacho.
Nuestra intención fue y contin{ua siendo muy simple: resaltar los premios, las distinciones, los logros alcanzados por los compañeros escritores; es decir, publicitar sus obras sus actividades, dicho más claro: cacaraquear el huevo y quien lo puso, para que me entiendan todos. Como siempre ocurre en estos eventos no son todos los que están y ni están todos los que son, pero en verdad fueron errores u omisiones desprovistos de cualquier mala intención.
La Revista “El Circulo” es producto del esfuerzo intelectual y económico de sus fundadores; sus pagina se han abierto a varios y diversos escritores, sin pedir nada a cambio. Recibimos con el mismo afecto y entusiasmo a los grandes, a los buenos y a los regulares y también a los novatos como yo. Respetamos a los que enfrentan la hoja en blanco; no todos pueden llegar, de otra manera la literatura seria uniforme producida en serie, que no en serio, sería en resumen aburrida. La diversidad de temas y talentos caracteriza el quehacer literario, los escritores trascendentales y universales motivan a todos los demás, sólo uno sintió La Suave Patria, sólo uno escucho el trino amarillo del canario.



Nuestra intención es evidente: queremos apoyar a nuestros pares, resaltarlos, mostrar y demostrar sus capacidades, tal como lo hacen diversos gremios de futbolistas, pintores, cantantes y otros creadores artísticos; eso ¿es malo? ¿es pernicioso?”acaso atentamos contra la moral y las buenas costumbres? ¿Verdad que no? ¡Entonces por qué tanto brinco estando el suelo tan parejo!. Buscamos sumar, no restar. Soñamos en la unión fraterna, solidaria de los escritores, los intelectuales, los artistas plásticos, los promotores y todos los que tengan que ver con la cultura. Queremos resaltarlos crear espacios buscar apoyos. Es posible que estos sean sueños imposibles, pero si la vida es sueño, que nos impide soñar juntos .Raúl Arteaga Pérez

KC Baker Field: Tierra no prometida



Hace mucho tiempo, específicamente 3,000,000,000 años a lo sumo, cuando el naciente planeta Tierra tuvo la licuefacción de su superficie debido a la expansión adiabática, su mami exclamó shu shu shu pame mi mión y la Tierra obtuvo una galleta de consuelo, la escupió al espacio exterior y se fue a la cama. Así, durmió profundamente hasta que despertó un jueves de Mayo de 1883, cuando entró en una fase paroxismal por hallarse con dificultades respiratorias.
-Coff, Coff –dijo y la isla de Krakatoa, al este de Java, fue devastada. La explosión se oyó hasta Madagascar, a unos 6000 km de distancia. Los efectos combinados de flujo piroclástico, cenizas volcánicas y tsunamis tuvieron resultados desastrosos en la región. No hubo sobrevivientes en las 163 aldeas a lo largo de las costas de Java y Sumatra, ahogando a un total de 36.000 personas. La erupción alcanzó los 80 km de altitud. Tres años después, los observadores de todo el mundo describían el crepúsculo y el alba de brillante colorido, producidos por la refracción de los rayos solares en las partículas minúsculas de ceniza.



Los meteorólogos apuntan que el evento puede ser responsable de los cambios de clima globales que nos informa la guapa presentadora del pronóstico tiempo para el noticiero Univisión. Atenta a la transmisión, la Tierra recuerda que tuvo que hacer varias veces de su cuchara para defenderse de la condimentada sopa primordial, pero el hombre se adueñó de la creación.
Yo vi temblar sus mejillas, cuando los hombres le trajeron miel y vinagre en una esponja, pero por doquier las aguas de los ríos y lagos apestaban al tufo de una reunión de cloacas, donde gritan las obscuras ninfas del cólera. Por otro lado, las colinas fueron substituidas por las enormes cúpulas sahumadas, pero debajo de sus estatuas no existe amor. Peor aún, los bosques eran talados para fabricar los caracoles vacíos de los documentos, consiguiendo sus carnes desgarradas por la sed y la quebrada rosa de vidrios secos. El remedio exige una pronta inyección para adquirir la fiebre y llorar un llanto tan terrible que disolviera el canto de los pájaros y el croar de las ranas. Finalmente, por encima de su cabeza, la luz ultravioleta lastimaba sus ojos.



El mundo era un lugar enfermo.



-Muchacho –la Tierra se dijo, pronunciando sus primeras palabras –Esto no es un lugar de juego.
De modo que, la Tierra tomó medidas de contraataque.
La primera arremetida fue contra un turista alemán tomando instantáneas de las garotas de la playa de Ipanema, en Brasil. El encuentra divertido arrojar los cestos de basura a los activistas de Greenpeace que irrumpen en el encuadre e instalan su campaña en el doble castillo de arena.
La Tierra se abre en dos y se lo traga al interior.
El segundo episodio acaece ante las hojas del maíz del Valle de México. Los aficionados acuden en larga procesión de los ocho puntos cardinales para ocupar las 114, 600 localidades del Estadio Azteca, donde sus ídolos en los uniformes de los antepasados se encontrarán frente a frente en el gran juego de pelota. La tierra, asfixiada con los humos del plomo, del viento, de la pasión del partido Pumas-Águilas del América, provoca un carraspeo al volcán Popocatépetl y se abre una fisura en una ladera donde el flujo de lava alcanza los autobuses y los automóviles, hirviéndolos y solidificando inmediatamente para convertir siete mil vehículos petrificados y noventa y seis mil aficionados de caras marchitas sobre su boca abierta en una escultura maravillosa que opaca la obra del afamado Alexander Calder, esculpida con motivo de los juegos olímpicos de 1968.
El tercer suceso lo provoca el Coro Presbiterano de la Iglesia de St. Andrew and St. Paul, en Montreal, durante los jubileos del Real Cuerpo de Zapadores Minadores de Canadá. Celine Dión cantaba “Save the Children”, cuando el discanto reorientó siete ríos subterráneos y convirtió el centro de la ciudad en el quinto de los Grandes Lagos de la frontera con Estados Unidos.
Acto seguido, en un efecto dominó, tiene lugar una serie de atentados contra figuras prominentes y puntos importantes. Por ejemplo, el alcalde de Buffalo vio desaparecer la belleza del paisaje y la fuente de energía eléctrica que producen las Cataratas de Niágara, cuando el río internacional fue inundado por setenta mil toneladas de salmón muerto. A distancia, la Torre Wardenclyffe, que Nikolai Tesla hizo operacional, fue atacada por relámpagos durante cuarenta minutos. Esto no debiera ser raro, porque se le ha relacionado en más de una ocasión con la explosión ocurrida en Tunguska, en Siberia. Cuentan algunos de los biógrafos del científico e inventor, que éste le dijo a un amigo, cuando planeaba una expedición al Ártico, que le saludaría con un destello de luz. El mismo día en que iba a llevarse a cabo dicho aviso se produjo la misteriosa explosión en esta zona de Rusia. La torre se torna incandescente y al mismo tiempo, en el otro lado del mundo, el extraño lago Elgygytgyn, creado por el impacto de un meteorito durante el Plioceno, repentinamente se hunde en un pozo insondable y el drenaje del agua es escuchado por horas, hasta disminuir y ser despedida con notas de una balalaika.
Eventualmente, cuando el graffity de una mano anónima repite el mené, mené, teqel, ufarsin en la pared del Edificio de Naciones Unidas, la gente comenzó a entender el mensaje, pues ésta es la interpretación dada por el profeta: mené, literalmente un "cuota”, Dios ha numerado los días de tu reino y les ha puesto un fin; tequel, literalmente una "pesa", tú has sido pesado en las balanzas y se te encontró falto de peso; ufarsin, literalmente una "división" o "porción", tú reino será roto y dado a los medos y a los persas. Los planes de contingencia incluyen la clausura de todas las refinerías en tierra y todas las plataformas de perforación de petróleo y gas en altamar. Las plantas de fabricación de motores son cerradas, el uso de automóviles es prohibido. Los fumadores son condenados a muerte. Las focas y ballenas son dejadas en paz. Una pareja de extintos Dodos es hallada nuevamente en las islas Mauricio haciendo algo grato. Gracias. En Loch Ness, la escurridiza serpiente decide subir a la superficie y posar para las cámaras.
A partir de ese día, no se ha vuelto a tener una mancha de alquitrán en el horizonte. La Tierra se halla confiada en que la raza humana ha aprendido su lección. Y eso queda claro, porque la Asociación Nacional del Enfisema se declaró hoy fuera de negocio. Este es el bonito cuento con un final feliz, ahora regrésate a dormir.

martes 4 de septiembre de 2007

Verónica Gutiérrez: Mamá Chela


MAMÁ CHELA

Mamá Chela
Memo Alcantara
Nora Alcantara
Tammy Bobadilla
Julio César Roffiel
Ofelia Sosa

ESCENA: Cocina desierta. Memo Alcantara fuma meditabundo, reclinado en la mesa. Es el funeral de la madre. Una voz familiar habla por encima de su hombro

Mamá Chela
-No tienen tres días de haberme ido y ya me llenas mi cocina con humo de cigarro

Memo Alcantara
-¿Qué? (Memo sale de su distracción, voltea alrededor sin encontrar a nadie)

Mamá Chela
-Tampoco me siento contenta con el austero funeral que tuve, si soy sincera contigo. En cambio con Funerales Huerta, esos si son servicios decentes

Memo Alcantara
-¿Mamá? (Se pone de pie y camina alrededor de la mesa)

Nora Alcantara
-¿Me llamaste? (Nora, su hermana entra a la cocina)

Memo Alcantara
-No

Mamá Chela
-¡Que hijos tan malcriados tengo, nunca escuchan a su madre cuando les está hablando!

Memo Alcantara
-¿Escuchaste eso? (la toma de la mano)

Nora Alcantara
-Es tu cigarro, lo que estás fumando

Memo Alcantara
-Cierto, lo apago (voltea al lavadero y abre el grifo)
Mamá Chela
-Nada más me falta comprobar que siguen comiendo con las manos

Nora Alcantara
-No hagas caso, son los sentimientos de culpa

Memo Alcantara
-¿En dónde estás, Mamá?

Mamá Chela
-Aquí, en el desagüe…aquí se me fue toda la vida.

(Los hermanos se asoman al lavadero, pero no ven nada. La Mamá entra a la cocina, vestida con delantal)

Mamá Chela
-Memo, hijo mío, ¿de quién fue la idea de permitir hablar al viejo Zampieri en mi entierro? En vida, yo nunca hubiera tenido a ese ladrón de invitado en mi casa. ¿Debía mirarlo igualmente llenar de algodones mis cachetes a la hora de embalsamarme?

Nora Alcantara
-Mamá, no eres justa, no estás siendo justa

Mamá Chela
-Oigan a mi hija Nora. Nada más pago un semestre de tu universidad y regresas a enseñarme justicia. Ay, solo por mera curiosidad, pero ¿todas las niñas de universidad se visten como prostitutas?

Nora Alcantara
-No soy una mala hija. No he cometido un crimen, no he aplastado un insecto, ¿Por qué debo ser perseguida por tu fantasma?

Mamá Chela
-Por favor, párate derechita, ya te pareces a tu tío Carlos

Memo Alcantara
-Mamá, deberías estar descansando ya

Mamá Chela
-Bah, te escuchas como si hubieras perdido algo de peso estos días. Deja, te preparo algo de comer (Se abre paso al refrigerador, saca unos refractarios del interior) Veamos, tengo un poco de fruta, queso.
Nora Alcantara
-Escucha, mamá, queremos guardar duelo por ti, si no te molesta (le corta el paso)

Mamá Chela
-Hey, ¿Tus cejas se han vuelto asimétricas? (cargando los refractarios con ambas manos)

Nora Alcantara
-Me las depilé un poco

Mamá Chela
-Mmm, mañana me encargo de componerte ese pelo (coloca la comida sobre la mesa)

Memo Alcantara
-Mamá, tienes que explicarnos qué diablos sucede aquí. ¿Papá puede verte también?

Mamá Chela
-No lo creo, no me parezco al televisor

Memo Alcantara
-¿Qué significa eso?

Mamá Chela
-Nada, hijo…Pensándolo bien, creo que prefiero que ni voltee a verme.

Memo Alcantara
-Tú eres el fantasma, tú debes conocer las reglas

Mamá Chela
-No sé, ahora me encuentro en mi cocina. Hay cosas que todavía no resuelvo aún.

Memo Alcantara
-¿Encontrarás otro grupo de bordado para terminar tu mantel de navidad?

Mamá Chela
-No te pases de listo conmigo. Mira, te daré doscientos pesos si me permites tirar esos jeans a la basura.

Memo Alcantara
-No me lo tomes a mal, mamá, tú eres un ectoplasma ahora.



Mamá Chela
-No entiendo tu palabrería. No importa. No quiero ser un molesto ectoplasma, pero si te hicieras un corte decente de cabello, ganaras un poco de peso, vistieras ropas que combinaran con tus calcetines, dejaras de morderte las uñas, te compusieras los dientes y te consiguieras un empleo digno, ya estarías casado en una semana. Hey, mírame a la cara cuando te estoy hablando. Muchacho, si no te hablara con la verdad, ¿Quién más te la diría?

Memo Alcantara
-¿Sabes? Ahora sé que eres tú. Al principio pensé que me había vuelto esquizofrénico, que Nora aprendió ventriloquia para ponerme a pensar en los yurei del Japón, pero con esto comprobé que eres tú. Lo que no resuelvo es por qué. ¿Se trata de la herencia?

Mamá Chela
- Mientras lo resuelves a fondo, ya limpié tu closet y tiré todo lo que no servía a la basura. ¿Estuvo bien?

Nora Alcantara
-No somos ni los primeros ni los últimos en volvernos mediums, memo

Memo Alcantara
-¿Francisco I. Madero realmente se comunicaba con los espíritus del mas allá?

Mamá Chela
-Consíganme los nietos del mas allí

Nora Alcantara
-Y Conan Doyle…

Mamá Chela
-No lo conozco

Memo Alcantara
-Buen tipo. Quizás guarde interés por una mujer de sesenta y seis años. Mira las nubes vecinas, en cualquier momento te repite sus famosas últimas palabras

Nora Alcantara
-Eres tan hermosa….

Mamá Chela
-Mi niña, tú tienes una cara muy bonita, no entiendo la razón de esconderla con esos flecos. (Le acaricia el rostro)

Nora Alcantara
-Por cierto, debemos asumir que fuiste al cielo (hace señas con el pulgar)

Mamá Chela
-Pedí permiso para bajar (hace una T con las manos) Vuelvo al mismo lugar de mi familia como una visita inesperada para convertirla en una casa embrujada y evitar que la vendan.

Memo Alcantara
-Los buitres de mis tíos deben estar pensando en tu testamento, pero yo no. Yo me apresuré a vender tus córneas porque necesito el dinero ahora, o siquiera el jueves. Las quinielas deportivas no esperan a que se nombre el albacea. Además, esta hipoteca ayuda a entender rápidamente el significado de sorpresa.

Tammy Bobadilla
-Sorpreeeesa, llegó la visita inesperada… (Entra a la cocina)

Nora Alcantara
-Mamá, ella es Tammy, mi mejor amiga

Tammy Bobadilla
-Qué tal, señora…Wow, después de esto, pueden escribir en el pizarrón que estoy loca. ¡Cool!

Mamá Chela
-¿Tammy, me permites ponerte un poco de maquillaje sobre ese tatuaje?

Nora Alcantara
-Tammy aceptó ser la novia de Memo

Mamá Chela
-Los zapatos no combinan (revisa con los lentes inclinados)

Memo Alcantara
-Ella es fabulosa, sexy

Mamá Chela
-No, no me parece la chica correcta para ti

Memo Alcantara
-Ma, odio las chicas correctas. No tenemos nada en común. Yo ando cachondo.



Mamá Chela
-Tal padre, tal hijo. No entiendo tu gusto por estas mujeres gordas y vulgares que aparecen desnudas en las revistas que escondes en los cajones

Memo Alcantara
-Ma, andas revisando mis cajones

Mamá Chela
-Sin necesidad de abrirlos (murmura)

Memo Alcantara
-Nora anda con Julio César Roffiel

Mamá Chela
-Julio César parece un chico agradable, lo que no comprendo es porque maneja un auto deportivo de dos plazas en lugar de un elegante Bentley BR1

Memo Alcantara
-Hablando del rey de roma…

Julio César Roffiel
-Mi amor, recibe mis condolencias por la pérdida de tu mamá (la abraza)

Tammy Bobadilla
-Wow, ¿Tú eres Julio César Roffiel? (se le arrima, coqueta)

Julio César Roffiel
-Deja checar mi cartera para cerciorarme

Tammy Bobadilla
-Qué lindo, ji….me llamo Tammy, soy la mejor amiga de Nora

Nora Alcantara
-¿Ya conoces a mi hermano?

Julio César Roffiel
-Mucho gusto (saluda, sin advertir a la madre)

Memo Alcantara
-Yo también soy cliente importante para un banco, el banco de sangre.


Julio César Roffiel
-Tengo una idea, los invito a los tres a dar una vuelta en mi yate.

Mamá Chela
-¿Percibo un olor a alcohol?

Nora Alcantara
-Madre, ya sabes lo que pienso de las fiestas sin cervezas, ¿Por qué me haces esto a mí?

Mamá Chela
- Entiendo que hay grupos para curar eso

Nora Alcantara
-Nos vamos (jala del brazo al novio)

Julio César Roffiel
-¿Viene tu hermano?

Tammy Bobadilla
Él se queda, acabamos de terminar (toma el otro brazo)

Memo Alcantara
-Seguro, que les vaya bien

Mamá Chela
-Despídete de la zorra, Memito. Sin pena, aunque huela a gimnasio. Levanta ese brazo, sí.

Memo Alcantara
Tonta

Mamá Chela
Cosmopolitan publica este tipo de historias desconsoladoras en su página ocho

Memo Alcantara
A propósito de publicaciones, le ganaste a Doña Meche con tu obituario

Mamá Chela
-Y que lo digas. Antes de irme, enséñame que piensas vestir durante las misas del réquiem para saber si no voy a pasar vergüenzas.

(La madre sale de la cocina. Memo vuelve a su posición original sobre la mesa, meditabundo. Tocan a la puerta. Memo apaga el cigarro y abre)
Ofelia Sosa
-Hola. Memo Alcantara (asomándose)

Memo Alcantara
-¿Nos conocemos?

Ofelia Sosa
-yo te conozco

Memo Alcantara
-¿Cómo?

Ofelia Sosa
-Tu madre. Ella me indicó que te buscara

Memo Alcantara
-Oh, dios

Ofelia Sosa
-Amén

Memo Alcantara
-¿Perdón?

Ofelia Sosa
-Ayer…ayer conocí a tu mamá y tuvimos una agradable conversación. Ella es una señora muy simpática, me enseñó tu foto de dos meses donde enseñas las pompis y el primer diente que le dejaste al ratón.

Memo Alcantara
-¿Viste a mi mamá ayer?

Ofelia Sosa
-Sí

Memo Alcantara
-Pero, pero….ella aleja de mí a todas las mujeres vivas.

Ofelia Sosa
-No te preocupes, ya no volverá a hacerlo. Su misión en la tierra está cumplida.


Memo Alcantara
-Ok, celestial paloma mensajera, nos traes el final de la historia que desencajan los violines. ¡Que caiga el telón! (Rompe la cuarta pared)

Ofelia Sosa
-Nada de eso, no dejes que las ideas raras te molesten (lo jala de la camisa). No soy un hada madrina ni aquella muñeca vestida de azul. Yo soy una chica normal en todos los sentidos. Y lo mejor de todo, cocino más sabroso.

Memo Alcantara
-¿En serio?

Ofelia Sosa
-Claro, ¿Me quieres? (acerca su cara)

Memo Alcantara
- Toi et moi, nous mourrons bientôt…Tú y yo, nos moriremos pronto

Ofelia Sosa
-Bien, yo también te quiero mucho (se encoge de hombros y lo abraza)

Memo Alcantara
-No imaginé enamorarme de una mujer con una carta de referencias de mi madre

Ofelia Sosa
-Me puedes llamar Ofelia Sosa (lo toma de la mano y salen)

Mamá Chela
(Entra con una fotografía enmarcada y la coloca en la mesa) Me gusta mirar la fotografía de la bonita familia que es. Ocho veranos es un período largo y, aunque nunca la llamó como la novia de Hamlet de Dinamarca, los dos vivieron por siempre felices y en un castillo, no precisamente de cuento. Fin. Para mí, hora de levantar este desorden (Se detiene en recoger la mesa. Rompe la cuarta pared) Usted, en la primera fila, quiero decirle que leí un artículo en Marie Claire acerca del mal sentado de la gente y que puede arruinar tu postura por el resto de tu vida. ¿No lo enseñó a comportarse en público su mamá?

TELÓN

Jaime G. Velázquez: Fe de omisiones



Los Elementos del Reino ha recibido este documento en el que, con generosidad y reconocimiento de errores reparables, Jaime G. Velázquez da fe de que el hombre no es infalible. Lo publicamos porque en el encuentro ciber-epistolar que él y yo tuvimos, hubo más leña que incendio de parte de quienes se sintieron aludidos de uno y otro lado, y porque tanto Jaime como yo, estamos acostumbrados a esa clase de fuegos y conflagraciones mayores, sin que en ello vaya de por medio la amistad que por años nos une.


(I.G.)




FE DE OMISIONES
CONSEJO EDITORIAL DE LA REVISTA
EL CÍRCULO DE ESCRITORES VERACRUZANOS


El pasado 18 de agosto entregamos reconocimientos a escritores, editores, promotores de la literatura en la ciudad de Veracruz y fuera de ella.
El Consejo Editorial se disculpa por varias omisiones en las que incurrió, pero que son reparables.

Agregamos ahora a la nómina de escritores activos a fines del año 2006 a agosto del 2007 a:

Ignacio García, por su CD de poesía El eje en la flama, colección de poemas, imágenes y música que presentó en la Feria del Libro de la UV en octubre pasado, y por Su nombre hasta ahora, memorias noveladas de una época difícil (disponible por Internet en el blog Los elementos del reino).

José Luis Vivar, por su novela Lipstick tequila. Vivar, oriundo de esta ciudad, vino especialmente y nos dio a conocer su novela, escrita en Ciudad Guzmán, Jalisco.

Peniley Ramírez, por su poemario Estaciones, presentado en la Fototeca en marzo de este año por J. L. Cerdán, J. J. Péreztejada y comentarios de E. Patricio, y publicado por Ezra Michelet Ediciones.

Norma Lazo, por sus publicaciones periodísticas en el D.F. sobre criminales históricos, aparecidos ya en forma de libro.

Anexamos la bibliografía de Gabriel Fuster, que motivó su denominación de Escritor del año y que abarca un abultado número de títulos y publicaciones, desde 1988 hasta su más reciente Los rollos del mar Quito. Cuatro pintores, que tuvimos en nuestras manos el día 18 y que no


mostramos por franca tontería a los asistentes:


De Gabriel Fuster


Colecciones varias

De amares y soles / Colectivo: Manuel Salinas ediciones (1988)
La dama de la noche / Colectivo: IVEC (Octubre 1990)
Los primeros versos / Colectivo: FORCA (2007)
Teatro de Frontera 19 / Colectivo: U. de Durango (2007)
Plaquettes / 17 títulos (1992-94)

Colección Bojiganga

Tú también estás feo / Poesía Completa (Noviembre 2000)
Salmón / Cuentos de 1995-1999 (Diciembre 2000)
Gol / Poesía (Noviembre 2001)
Por el camino de Qwerty / Poesía (Noviembre 2001)
Té con Sir Andi Piti / Primeros Cuentos (Marzo 2006)

Colección Personae non Grata

Versus / Poesía (Septiembre 2003)
Fauna Ufana / Bestiario (Octubre 2003)
Quizás no vuelvas a tomar tu merienda
en este continente jamás / Relato (Octubre 2003)
El extraño caso del jarrón prístino / Cuento (Diciembre 2003)
Cadaverito / Cuento (Diciembre 2003)
Goo Goo Goo Job / Relato (Marzo 2004)
Polo Club / Memorias de Viaje (Septiembre 2004)
Rua Morgue / Beca Creadores: Cuento (Abril 2005)
Rigor mortis / Complemento (Abril 2005)
Líneas de expresión / Teatro (Agosto 2005)
Cameo / Cuento (Octubre 2005)
Miedo a la obscuridad / Cuento (Octubre 2005)
La sexta estación / Novelle (Marzo 2006)
Oí tigre en Veracruz / Poesía (Agosto 2006)
Tres veces bilín / Cuento (Octubre 2006)
Cuadros con descuento: Cuadros de Israel Barrón / Cuento (Marzo 2007)
Canción de cuna a Ricardo / Cuaderno infantil (Agosto 2007)
Los rollos del mar Quito. Cuatro pintores: Mariana Pazos, Francisco Galí, Cassandra Roberts, Israel Barrón / Cuentos (Agosto 2008)

BIBLIOGRAFIA – http://www.gigabyto.tripod.com/




Por último, agradecemos a Alix M. Nacayama su llamada de atención respecto a algunas de estas omisiones, no deliberadas, y a las personas que tomaron nuestra defensa en días pasados a propósito de estas omisiones, que hoy reparamos con mucho gusto.

Les suplicamos coloquen este documento en el archivo correspondiente a los Reconocimientos 2007 de El Círculo de Escritores Veracruzanos.

1 de septiembre de 2007

Ivonne Moreno Uscanga: Gnomo, la pieza del mes




Una de las figuras, sin duda alguna, más respetadas dentro de la comunidad plástica porteña, es la del maestro Rogelio Armendáriz. Oriundo del estado de Chihuahua, pero veracruzano por convicción y cariño a nuestra tierra. La persona del maestro, parece reubicarse por encima del tiempo, debido a su labor y reconquista de la enseñanza por la pintura.
Rogelio Armendáriz fue el segundo director de la Escuela de Artes Plásticas de Veracruz, en 1957, después de su fundación en 1955 por el maestro Luis García Robledo, los dos egresados de San Carlos. Junto con docentes amantes del quehacer plástico como José Refugio Aréchiga, forjaron generaciones de pintores importantes en la comunidad: Milburgo Treviño y a nivel nacional, Susana García Ruiz, destacada pintora veracruzana, quien estudió en el mencionado recinto, vinculado con el INBA a través del Ayuntamiento
.
Este mes patrio, Casa Principal tiene el honor de presentar una de las obras del maestro Armendáriz ,en técnica mixta: tinta de imprenta sobre óleo, alusiva a un tema mágico y mitológico: un gnomo.
El estilo de Armendáriz se ha caracterizado por la diversidad de fondos. Asimismo su paso experimental por diversas técnicas le brindó la oportunidad de convertirse en un facilitador especial entre el alumnado asistente a Artes Plásticas.

El eje temático de esta obra de pequeño formato, nos invita a asociaciones varias, por la naturaleza simbólica, tejida y narrada, alrededor de los gnomos; habitantes de los bosques. La relatoría acerca de los gnomos han sido argumentos pulidamente descriptivos y cinematográficos, muchos de ellos, de cuentistas de distintas nacionalidades y tiempos: Grimm, Perrault y últimamente Guillermo del Toro con su famosa cinta, El Laberinto del Fauno, retoman a los gnomos como epítome de malicia y desenfado.

Datos enciclopédicos relacionan la historia de los “seres diminutos” con custodios de tesoros y guardianes de los secretos de la Tierra. El alquimista Paracelso, personaje central en la Europa de la Edad Media, es el primero en emplear el término gnomo, cuyo significado real aún es oscuro.
Casa Principal recibe en septiembre , estas dos vertientes inverosímiles: la historia de los gnomos y la obra de Armendáriz, ambas vetas de oro dentro la comunicación visual y artística.

Genaro Aguirre: Los profetas caídos



SINOPSIS
Un análisis crítico de la industria musical contemporánea

Quizá uno de los críticos más importantes del medio cultural mexicano sea Víctor Roura, quien en el renglón musical se ha especializado en las últimas tres décadas a acercarnos esa cultura desde una perspectiva crítica, de intelectualidad malhumorada pero casi siempre deliciosa.
Más conocido por ser el histórico editor del suplemento cultural del periódico El Financiero, lo cierto también es que en su biografía es posible encontrarlo como responsable de un conjunto de publicaciones periódicas que en el terreno de la crítica música se han caracterizado por representar en sus respectivos momentos, una suerte de ágora pública para reflexionar sobre la industria musical, caracterizada por una pobreza intelectual para debatir sobre la particular industria roquera. Es ante ausencias como estas, que desde los setenta a la fecha, en revistas como México canta allá por los 70 a Las horas extras, en los albores del periodo de consolidación de las políticas neoliberales encabezada por Carlos Salinas de Gortari, Víctor Roura ha sido un empecinado promotor del consumo de la buena música y en especial del rock; algo que igual ha sido una constante en sus entregas periódicas en el suplemento que encabeza, así como en el último libro de su autoría, Los profetas caídos. Pop, industria musical y manipulación de masas[1], en donde realiza una suerte de diagnóstico de la evolución que ha sufrido la música contemporánea.
Centrado en los comienzos de lo que pudieran ser los antecedentes de la música moderna (entiéndase toda aquella música creada por la cultura negra que terminó por alimentar lo que hasta ahora escuchamos y consumimos), a partir de coyunturas políticas, culturales e industriales, va observando el encantamiento y decantamiento de la música que en sus orígenes contribuyó a alcanzar estadios de liberación y hoy no queda más que un triste recuerdo de la otrora contracultura.
Una de las cualidades del libro que termina por agradecerse, es el ejercicio de síntesis que realiza, encontrando en ciertos momentos, pasajes anecdóticos e históricos, personajes, situaciones que le sirven de enclaves para detenerse un instante y construir argumentos desde la elocuencia y el conocimiento de causa que le dan los años en éste ámbito. De la aparición de los primeros bluesistas (como intitula el primer capítulo), poco a poco va abordando la historia de la música, aprovechando la revisión de conceptos como el de juventud, rebeldía, ideología, entre otros, y desde los cuales se posibilitaba un tipo de energía vital capaz de proponer un giro cultural y una visibilidad que en algún tiempo sirvió para cuestionar al statu quo; hasta alcanzar los umbrales de un tiempo que -poco a poco- fue dejando en el camino y desdibujando aquellas buenas (o malas) intenciones que llegaron a caracterizar a tan significativa propuesta musical que pronto pasó de ser un himno de rebeldía a un signo de los tiempos de entonces.
El libro integrado por breves capítulos, bien puede dividirse en una serie de periodos cronológicos determinados por eventos que caracterizan o van estableciéndose como un punto de referencia en la consolidación de la cultural roquera: su masificación, su tránsito a la producción industrial que llevó a su resignificación como industria cultural; la experiencia del Festival de Woodstock en 1969, su versión mexicana con el mítico Avándaro, hasta la domesticación del producto por parte de MTV; el advenimiento de los premios y, para el caso mexicano, la ingerencia de la empresa Televisa, en el uso, abuso y reformulación de un concepto que llevó a su desgaste y al hartazgo tal, que la palabra “rebelde”, pasó a convertirse en una franquicia como expresión de la domesticación de todo lo que rodea a la industria musical nacional.
Si bien es cierto la perspectiva es crítica y con una lucidez propia de quien se las sabe “de todas, todas” en el terreno del análisis cultural, igual el lector puede encontrar tesis o hipótesis con las cuales trazar su raya al enfrentarse a un discurso permeado por una visión intelectual del fenómeno musical contemporáneo, donde algunas ponderaciones pudieran ser recomendable o, en todo caso, contemplar matices propios de una policromía cultural (y todo aquello que signifique la diversidad y la diferencia en los gustos, no tanto por lo emotivo sino también por los accesos que los distintos grupos sociales tienen a las ofertas culturales y en especial a las musicales), tanto como los procesos de mediación que intervienen en el reconocimiento, la aceptación, la apropiación y la resignificación del menú de posibilidades que ofrecen las tales ofertas musicales, que por momentos quedan sujetas a la descalificación en s gratuitas y descontextualizada.
Por ejemplo, no deja de causar asombro, inquietud o en todo caso enojo, encontrar a lo largo de las 184 páginas de disertación, cierto pasajes en los que nombres como los de U2, Britney Spears, Guns and Roses, The Rolling Stone, Eminem, Jennifer López, Juanes, Ricky Martín, entre otros, sean colocados en la misma perspectiva, por el hecho de subordinarse a los encantos de la mercadotecnia y el folclor mediático que esto supone. Basta con señalar, que las famosas piedras rodantes fue la primera agrupación de tal calibre, que aceptó un patrocinio para una de sus tantas giras, pues durante 1981 aceptaron que Jovan, la famosa fábrica de perfumes, les financiara algunas presentaciones. Y ni qué decir de la aceptación de estos artistas y muchos otros para intervenir en eventos masivos donde lo que importa en congregar a sus públicos sin que medien estándares en la calidad de quienes participan en tales festivales. De allí que cada ocasión que se organiza un evento masivo donde el rock pudiera ser el espíritu, no queda más que precisamente en intención, al ver que sobre el mismo escenario pueden participar Paulina Rubio junto a Robie William, Shakira al lado de gente como Eric Clapton, a Maná junto a alguien de la familia Osmond.
En fin, que el libro Los profetas caídos… en un breve texto que coloca las cosas en el terreno de los desencantos; digamos que termina por descabezar a prácticamente todo cantante o “cantanta” que con un simple desliz haya sucumbido al canto de la sirena mercenaria que representa la industria musical contemporánea. Por ello no perdona el tras pies de Bob Dylan cuando cantó ante el papa, de Bono y su entrevista con el presidente Bush; todo ello –asegura- por el hecho de vivir en un tiempo de elasticidad roquera y cultural que penetra en todos los terrenos del quehacer musical, tanto que deja entrever la posibilidad que quienes han sido privilegiados por un cierto misticismo hasta alcanzar a pisar lo mitológico o descansan en el imaginario del martirologio cultural tras su muerte, si hoy vivieran, lo más seguro es que ya hubieran sucumbido.
No obstante y aun con este reconocimiento, queda la impresión de estar cercanos a un tufillo en donde todo lo viejo pareciera ha sido mejor; de que todo lo que huela a independencia siempre será el camino de la luz dignificadora, y esto es algo que -particularmente quien escribe-, por supuesto que no comparte; aunque como premisa el mismo Roura lo establezca, pues asegura que -, “el rock al final de cuentas dejó de ser, hace mucho tiempo, un instrumento contra las resignaciones sociales para pasar a ser, como todos los otros géneros de la música, un arma de particulares satisfacciones pecuniarias…” ; pues después de todo, como ha dicho el responsable de la revista La Mosca en la Pared, Hugo García Michel, “el rock es, ha sido siempre… un amigable artificio volátil y pasajero.
Finalmente, lo que también resulta es rescatable en la exposición que realiza Víctor Roura, es acudir -en ciertos momentos- a autores venidos de disciplinas sociales para tratar de colocar algunas cuñas conceptuales o metafóricas y fortalecer con ellas sus apreciaciones; aun cuando al final, lo más importante sea el regodeo que atraviesa todo el texto; pues más allá de la razón y el sustento discursivo que se revela a los largo de la obra, lo disfrutable y gozoso, es cuando el estómago permite atar la emoción a la tripa, independientemente del oficio para construir un discurso con tintes sociológicos, que de suyo tiene el mentado libro.


[1] Los profetas caídos. Pop, industria musical y manipulación de masas, Lectorum, México, 2007, pp. 186.